La digitalización es un paso que sin duda alguna nuestro país necesita dar para continuar con su camino hacia el desarrollo empresarial; en este sentido, fomentar y mejorar la utilización de herramientas digitales se vuelve una necesidad real.
“Desde 2021 nuestro país comenzó a avanzar en la confianza digital, porque comprendimos que, al ser un país remoto que durante mucho tiempo fue considerado una isla rodeada de tierra, la importancia de la digitalización y de la confianza de nuestros socios comerciales es un tema fundamental”, apuntó el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, durante la apertura del IDFORO 2025.
El mismo resaltó que la confianza digital es un pilar del comercio moderno, donde las operaciones ya no dependen de lo presencial, los mercados son globales y las distancias se acortan gracias a la tecnología.
Podés leer: Peña impulsa mesa de trabajo para modernizar empresas públicas y mejorar el servicio
En la misma tesitura, sostuvo que la tecnología fue acortando distancias, pero que la confianza sigue siendo la base de toda transacción, por lo que espacios de diálogo e interacción para conocer experiencias del mercado, como lo es el IDFORO, son fundamentales.
Igualmente, agregó que el IDFORO es una señal clara de que nuestro país es parte del debate internacional sobre la confianza digital y sobre los estándares que definirán el comercio en el futuro.
Lea también: Arancel cero de Taiwán impulsa la industria porcina paraguaya
Dejanos tu comentario
Sector porcino apunta al aumento del hato como plan estratégico para expandirse
El sector porcino se posiciona actualmente como uno de los rubros con mayor potencial estratégico para el Paraguay, impulsado por la sólida base agrícola destinada a la producción de balanceados, las crecientes inversiones industriales y la calidad de su proteína, reconocida incluso en mercados altamente exigentes.
En este contexto de expansión y oportunidades, aumentar el hato porcino representa uno de los principales desafíos y puntos de mejora, especialmente considerando la demanda que se proyecta ante la apertura de nuevos mercados internacionales.
Al respecto, referentes del sector señalaron que estos resultados confirman el enorme potencial de la producción nacional, reflejado en crecimientos de exportación de hasta tres cifras porcentuales, impulsados incluso por la habilitación de nuevos destinos.
En paralelo, desde el Gobierno continúan avanzando políticas públicas orientadas al fortalecimiento del rubro, con énfasis en el incremento de la producción y la planificación de acciones estratégicas para acompañar su desarrollo y expansión.
Avance
La presidenta de la Cámara Paraguaya de Industrias Porcinas y Derivados (Capainpod), Marta Mareco de Ross, mencionó que actualmente las estrategias para impulsar al rubro están enfocadas en trabajar junto al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), productores, industria y el sector financiero para fortalecer la calidad, la inocuidad y la competitividad del sector.
Actualmente, están impulsando importantes inversiones en infraestructura productiva, alta genética, eficiencia productiva y sofisticación de toda la cadena, incluyendo la producción de balanceados y la eficiencia energética, con el objetivo de aumentar la productividad y expandir el hato porcino manteniendo los más altos estándares de calidad.
Leé más: Paraguay busca expandir exportaciones pecuarias hacia Asia y Sudamérica
Hoy los principales desafíos del sector incluyen reducir la informalidad, unificar criterios de calidad a nivel nacional y fortalecer la infraestructura y el acceso a financiamiento dentro de las granjas.
“También es clave seguir impulsando la capacitación y educación de los productores, así como mejorar la comunicación entre la industria y los distintos eslabones de la cadena”, señaló, a fin de transmitir las exigencias del mercado e integrar cada vez más a pequeños y medianos productores dentro de una cadena productiva con gran potencial de crecimiento.
Mareco aseguró que los nuevos destinos para la carne generan mayor demanda e incentivan inversiones en producción, permitiendo al Paraguay agregar valor a su producción agrícola mediante proteína animal de mayor valor, generando más divisas, ingresos y desarrollo para el campo.
La presidenta del sector destacó que el rubro no requiere grandes inversiones estatales ni plazos largos para mostrar resultados: mediante el trabajo público-privado y la rápida apertura de mercados, puede crecer aceleradamente, generar valor agregado, por lo que impulsar inversiones es necesario para trasladar beneficios económicos de forma directa y rápida a productores, industrias y familias vinculadas a toda la cadena productiva.
Oportunidades para crecer
Por su parte, desde la Asociación de Criadores de Cerdos del Paraguay (ACCP), el presidente del gremio, Hugo Schaffrath, manifestó que hay oportunidades para crecer y el desafío que se da con todo ello es la infraestructura de caminos principalmente en el interior del país “para que se puedan sacar los animales en tiempo y forma, acercar balanceados”. Así también, insistió en la necesidad de contar con financiación y plazos, para que cierren los números.
En la misma línea, la gerente del gremio, Delia Núñez, indicó a LN/NM que se está invirtiendo en genética e impulsando créditos conforme al sector para que las granjas puedan producir. “Hace poco arribó una nueva representación de un centro genético de Dinamarca, ese tipo de iniciativa es lo que necesitamos para que empezando de la genética aumente la productividad”, manifestó.
Agregó que solo con la apertura de nuevos mercados se podría mantener el repunte del sector, ya que el mercado local es pequeño. “No tenemos aún la producción para sostener la demanda internacional, por eso se están haciendo las inversiones”, mencionó.
Núñez enfatizó que actualmente se tiene en Paraguay más de 40.000 matrices y esto irá creciendo con las inversiones, poniendo de ejemplo a uno de los inversores como el Grupo Costa, que apunta a producir al menos 32.000 matrices en el país, lo que se traduciría en 1.400.000 lechones cuando se instale en Paraguay.
Te puede interesar: Compras sin fronteras: el crecimiento del courier internacional en Paraguay
Según la Accp, la proyección del plantel de matrices industriales en Paraguay muestra un crecimiento sostenido y altamente significativo para los próximos años. El sector pasaría de unas 45.600 unidades en 2025 a 135.000 en 2035, lo que representa un incremento del 195 % en una década; para 2028 prevén 86.000, mientras que 115.000 para 2030. Al cierre del 2025 el hato porcino registró 1.663.729 cabezas, según el Sigor Porcino.
Hato en franco crecimiento
Marcelo González, viceministro de Ganadería, mencionó que el hato porcino nacional está en franco crecimiento, con perspectivas auspiciosas, al punto duplicar la cantidad de madres en las unidades de producción de lechones.
“El MAG viene fomentando la producción en este rubro, y este proceso de fomento tiene sus etapas, se ha enfocado la política pública pecuaria para dotar al sector oficial de sistemas de gestión de datos del sector porcino”, dijo. Esta etapa se ha consolidado y funciona, debido al sistema se cuenta con información importante y coloca a Paraguay en el mapa de países confiables en exportación de carne de cerdo.
Además, se está implementando la estrategia de mejorar la genética y la calidad de los animales. “Esto también impacta en la rentabilidad del rubro en todos los niveles de producción a través de asistencia técnica diseñada en la mesa de competitividad, donde participa el sector privado y el público para planificar acciones y sobre todo priorizar los temas a ser trabajados”, dijo.
Incluso se está apuntando al mejoramiento del sector aprovechando los granos producidos en la agricultura y convertir en carne de alto valor alimenticio. Sumado a ello se encuentra la Mesa de Competitividad de la Cadena Porcina, y se realizan campañas desde el MAG, el VMG para aumentar el consumo en el país. “Tuvieron muy buena aceptación, hasta mejoras en la presentación de cortes, recetas gastronómicas aplicables, eventos con apoyo de los gremios”, dijo.
Señaló que el mercado interno es de gran importancia para el sector. En tanto, las exportaciones han superado los 50 millones de dólares, estando en 2025 en 56 millones de dólares. “El sector porcino hoy en día pasó de estar en rubro de fomento a integrar la lista de cadenas pecuarias que logran avanzar en la industrialización frigorífica, así que eso nos pone muy contentos, ver los resultados de una planificación y los nuevos desafíos que van apareciendo”, aseveró González.
Dejanos tu comentario
TEP de ANR aprueba máquinas del TSJE y aboga por control mutuo del “factor humano”
El presidente del Tribunal Electoral Partidario (TEP), de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Santiago Brizuela, expresó este lunes la plena confianza en el sistema electoral a través de las máquinas de votación, en el marco de la revisión técnica a la que la Justicia Electoral accedió este lunes, a solicitud de sectores del Partido Colorado, que concluirá mañana.
“Desde el Tribunal Electoral Partidario estamos confiados en el sistema de votación y confiamos 100 % en que existen medidas extremadamente importantes para reducir riesgos de fraude”, expuso el titular electoral a la 1000 AM.
Afirmó que, desde las máquinas de votación, es prácticamente nula la posibilidad que existan fraudes en los votos, sin embargo, señaló que en el factor humano es lo que se podría dar irregularidades. “Para aclarar, riesgo de fraude por motivos de las máquinas no hay, el elemento humano es impredecible y es imposible de poder prever y saber todas las maniobras que se puedan hacer”, mencionó.
Agregó que “en el elemento humano siempre va a existir y ahí ya depende de los representantes de los movimientos en el control mutuo que tienen que hacerse en el momento, tanto en el ejercicio del sufragio como en el depósito de los votos y el escrutinio final”.
Brizuela destacó la apertura de la Justicia Electoral que accedió a la realización de una verificación técnica de las máquinas de votación. “La Justicia Electoral, con carácter aperturista y transparente, accedió al reclamo de algunos segmentos de los movimientos internos del Partido Colorado, nosotros les trasladamos el reclamo. Realmente hubo un error comunicacional nada más”, señaló.
Dejanos tu comentario
Liana Caballero: “Interoperabilidad, digitalización e inclusión, los retos del sistema financiero”
Por Luis Noguera
Actualmente, Liana Caballero cumple su segundo periodo como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). Comenzó desde muy abajo y conoce la banca matriz de cabo a rabo. En esta nueva entrega de Hacedores LN, conversó con La Nación/Nación Media sobre la actualidad del sistema financiero, sus riesgos, desafíos y fortalezas.
- ¿Cuáles son los retos que le depararon el hacer carrera dentro del BCP?
Mi primera experiencia en el BCP fue como pasante universitaria a los 22 años, cuando estaba en el cuarto año de la carrera de Economía. Luego, una vez recibida de economista, ingresé al BCP en el primer grupo de funcionarios que accedió a la institución mediante concursos públicos de oposición y mérito.
Desde mi ingreso en 2008, he transitado por diversas áreas del banco, lo que me permitió desarrollar una visión integral de la institución, abarcando ámbitos como la economía, la gestión administrativa y la infraestructura de mercados. Entre los principales hitos de mi trayectoria, destaco el desafío de haber asumido a cargos de alta responsabilidad muy joven, como gerente de área a los 31 años y, posteriormente, como miembro del Directorio (en un primer periodo) a los 37 años.
Desde entonces, mi trayectoria dentro del banco ha estado guiada por un firme compromiso institucional, así como por la convicción de ejercer la función pública con responsabilidad, profesionalismo y vocación de servicio.
- ¿Qué destaca más en ese camino dentro de la institución, su crecimiento personal o profesional?
Ambos están profundamente vinculados. En lugares de alta responsabilidad, es muy difícil avanzar sin el apoyo de la familia. El apoyo de mi mamá, mi marido e hijos ha sido clave, más aún, considerando que fui madre por primera vez muy joven, a los 17 años, por lo tanto, equilibrar mi vida profesional y personal fue desafío desde temprana edad.
Fui a estudiar en el exterior, con una beca de la Fullbright en 2008 y con un hijo de 9 años, al volver como comenté más arriba recorrí distintas áreas del banco, llegando a gerente cuando mi segunda hija tenía 1 año aproximadamente. Creo que el mayor desafío de una mujer es equilibrar la vida personal y profesional, por lo que yo encuentro muy complicado destacar una parte más que la otra, ambas operan juntas y se complementan.
- Cómo ve al sistema financiero paraguayo en la actualidad, ¿se puede decir que es un sistema de primera línea a nivel global? Si no es, ¿qué le falta? ¿Qué le agregaría usted?
Veo un sistema financiero paraguayo sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, en conjunto con el propio sector.
Ahora bien, si lo comparamos con sistemas de primera línea a nivel global, todavía existen desafíos propios de la escala y profundidad de nuestro mercado. No se trata tanto de una debilidad, sino de una oportunidad de evolución.
En particular, el sistema puede seguir avanzando en aspectos como: implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptando los estándares internaciones que permitirán alinear al sistema paraguayo financiero con las mejores prácticas globales, proyecto que está en pleno proceso por parte de la Superintendencia de Bancos.
Interoperabilidad, digitalización e inclusión, especialmente en medios de pago y soluciones tecnológicas. En ese camino, Paraguay tiene una base muy valiosa: estabilidad macroeconómica, credibilidad institucional y un sistema financiero resiliente. Sobre esos pilares, el desafío es continuar modernizando el sistema para hacerlo más inclusivo, más eficiente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
Leé más: Crecimiento de la economía sorprende y “no es por un milagro”, asegura titular del BCP
- ¿La misión de los bancos en Paraguay se limita a ganar dinero? ¿Están cumpliendo con algún rol social?
En el ámbito que me corresponde coordinar, podemos afirmar que los sistemas de pagos cumplen un rol social fundamental. En este sentido, el Sipap fue concebido como una infraestructura pública orientada a promover la inclusión financiera y facilitar el acceso de la población a servicios de pago eficientes y seguros.
Como lo menciona el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en varios documentos, los pagos muchas veces son la puerta de entrada de las personas a la bancarización, creas una cuenta para realizar pagos, y luego acceder a un abanico de herramientas financieras a través de las entidades financieras. En este sentido, las cuentas básicas o las cuentas mipymes constituyen herramientas clave que permiten ampliar el acceso a los servicios financieros formales, favoreciendo la inclusión y generando mayores oportunidades para la población.
Si bien, el Sipap se trata de un desarrollo impulsado por el BCP, su éxito responde también al esfuerzo conjunto con el sector privado, lo que evidencia que las entidades financieras no solo cumplen un rol económico, sino también contribuyen activamente a objetivos de desarrollo social.
- ¿Se puede decir que la toma de decisión en el BCP actualmente se realiza con 100 % de parámetros técnicos? ¿Hay una mirada social o política?
Se puede afirmar que la base de toda decisión en el BCP es eminentemente técnica, sustentada en análisis rigurosos y en la mejor evidencia disponible. No obstante, en el proceso de deliberación también se consideran las circunstancias sociales y el contexto económico general, los cuales son incorporados dentro del análisis técnico, con el objetivo de asegurar decisiones equilibradas, responsables y alineadas con el interés público y los fines constitucionales y legales de la banca central.
Leé también: Transformación digital: cinco claves para ganar competitividad
- ¿Hay campo en el sector financiero para inversiones del exterior? ¿Ingreso de algún banco de gran renombre como ocurrió en el pasado?
Hoy contamos con doble grado de inversión (Moody’s en Baa3 julio/2024 y S&P en BBB diciembre/2025, sumado a la perspectiva positiva de Fitch), lo que habilita la entrada de inversionistas institucionales que antes no podían considerar al país por sus propios mandatos de inversión. La reciente emisión soberana en guaraníes a 12 años, que atrajo a 64 inversores internacionales con demanda 1,5 veces superior al monto colocado, es una señal concreta de que ese interés ya se está materializando. El espacio para inversión externa es real y se distribuye en los tres frentes que conforman el sistema financiero paraguayo.
En el sistema bancario, los indicadores son sólidos (solvencia, rentabilidad y profundización crediticia en niveles robustos, con créditos que pasaron del 46 % al 51 % del PIB en un año), lo que configura un sector capitalizado y rentable, en condiciones de absorber capital externo adicional y de competir por inversionistas estratégicos.
En el mercado de valores, la Ley 7572/2025, el régimen tributario 10-10-10, el nuevo modelo institucional de infraestructura de mercado segregada (negociación y custodia/liquidación) ofrecen un marco moderno y alineado con estándares internacionales, que es la condición previa para que inversionistas del exterior tomen posiciones en títulos locales.
Sobre la eventual entrada de un banco de renombre, no contamos con información oficial al respecto. No obstante, es importante destacar que las entidades que actualmente operan en el sistema financiero paraguayo son sólidas y, en muchos casos, forman parte de grupos financieros internacionales con amplia trayectoria.
- ¿Cuál considera que es el mayor factor de riesgo para el sistema actualmente?
El principal factor de riesgo no responde a un único elemento, sino a un conjunto de desafíos que requieren seguimiento permanente. Entre ellos, destacan los riesgos asociados a la evolución tecnológica y a la necesidad de acompañar los procesos de innovación sin perder de vista la estabilidad del sistema.
En este sentido, el desafío está en mantener un equilibrio adecuado entre innovación, inclusión y solidez, preservando la estabilidad que caracteriza al sistema financiero paraguayo.
Podés leer: José Berea: “Tenemos que apuntar a producir 15 millones de toneladas de soja”
- ¿Cuál es la mayor fortaleza del sector?
La mayor fortaleza del sector financiero paraguayo radica en su solidez y estabilidad, sustentadas en una gestión prudencial adecuada, un marco regulatorio robusto y una institucionalidad que ha sabido generar confianza de manera sostenida en el tiempo. Esta base ha permitido al sistema enfrentar distintos contextos, tanto internos como externos, manteniendo su resiliencia.
- ¿Alguna reflexión final que agregar?
Como reflexión final, el desafío es consolidar estos avances, profundizar la modernización del sistema financiero, seguir desarrollando el sistema de pagos y promover la inclusión, de manera que los beneficios del desarrollo financiero alcancen a más personas y sectores de la economía.
Perfil
- Miembro del Directorio del BCP, desde setiembre de 2023, por segundo periodo
- Es economista por la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción
- Tiene una maestría en Economía por la Universidad Estatal de New York, a la cual accedió mediante una beca Fulbright
- Hizo carrera en el BCP, arrancando como analista del Departamento de Cuentas Nacionales y Mercado Interno. Pasó por cargos como jefa de división de Deuda Externa e Integración Económica, subgerente general de Operaciones Financieras, entre otros
Te puede interesar: Elías Saba: “El éxito individual no sirve si el entorno no crece”
Dejanos tu comentario
“Interoperabilidad, digitalización e inclusión, retos del sector financiero”
- Luis Noguera
Veo un sistema local sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central.
Actualmente, Liana Caballero cumple su segundo periodo como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). Comenzó desde muy abajo y conoce la banca matriz de cabo a rabo. En esta nueva entrega de Hacedores LN, conversó con La Nación/Nación Media sobre la actualidad del sistema financiero, sus riesgos, desafíos y fortalezas.
–¿Cuáles son los retos que le depararon el hacer carrera dentro del BCP?
–Mi primera experiencia en el BCP fue como pasante universitaria a los 22 años, cuando estaba en el cuarto año de la carrera de Economía. Luego, una vez recibida de economista, ingresé al BCP en el primer grupo de funcionarios que accedió a la institución mediante concursos públicos de oposición y mérito. Desde mi ingreso en 2008, he transitado por diversas áreas del banco, lo que me permitió desarrollar una visión integral de la institución, abarcando ámbitos como la economía, la gestión administrativa y la infraestructura de mercados. Entre los principales hitos de mi trayectoria, destaco el desafío de haber asumido a cargos de alta responsabilidad muy joven, como gerente de área a los 31 años y, posteriormente, como miembro del Directorio (en un primer periodo) a los 37 años.
Desde entonces, mi trayectoria dentro del banco ha estado guiada por un firme compromiso institucional, así como por la convicción de ejercer la función pública con responsabilidad, profesionalismo y vocación de servicio.
–¿Qué destaca más en ese camino dentro de la institución, su crecimiento personal o profesional?
–Ambos están profundamente vinculados. En lugares de alta responsabilidad, es muy difícil avanzar sin el apoyo de la familia. El apoyo de mi mamá, mi marido e hijos ha sido clave, más aún, considerando que fui madre por primera vez muy joven, a los 17 años, por lo tanto, equilibrar mi vida profesional y personal fue desafío desde temprana edad. Fui a estudiar en el exterior, con una beca de la Fullbright en 2008 y con un hijo de 9 años, al volver como comenté más arriba recorrí distintas áreas del banco, llegando a gerente cuando mi segunda hija tenía 1 año, aproximadamente. Creo que el mayor desafío de una mujer es equilibrar la vida personal y profesional, por lo que yo encuentro muy complicado destacar una parte más que la otra, ambas operan juntas y se complementan.
–Cómo ve al sistema financiero paraguayo en la actualidad, ¿es un sistema de primera línea a nivel global? Si no es, ¿qué le falta?
–Veo un sistema financiero paraguayo sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, en conjunto con el propio sector. Ahora bien, si lo comparamos con sistemas de primera línea a nivel global, todavía existen desafíos propios de la escala y profundidad de nuestro mercado. No se trata tanto de una debilidad, sino de una oportunidad de evolución.
En particular, el sistema puede seguir avanzando en aspectos como: implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptando los estándares internaciones que permitirán alinear al sistema paraguayo financiero con las mejores prácticas globales, proyecto que está en pleno proceso por parte de la Superintendencia de Bancos.
Interoperabilidad, digitalización e inclusión, especialmente en medios de pago y soluciones tecnológicas. En ese camino, Paraguay tiene una base muy valiosa: estabilidad macroeconómica, credibilidad institucional y un sistema financiero resiliente. Sobre esos pilares, el desafío es continuar modernizando el sistema para hacerlo más inclusivo, más eficiente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
–¿La misión de los bancos en Paraguay se limita a ganar dinero? ¿Están cumpliendo con algún rol social?
–En el ámbito que me corresponde coordinar, podemos afirmar que los sistemas de pagos cumplen un rol social fundamental. En este sentido, el Sipap fue concebido como una infraestructura pública orientada a promover la inclusión financiera y facilitar el acceso de la población a servicios de pago eficientes y seguros.
Como lo menciona el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en varios documentos, los pagos muchas veces son la puerta de entrada de las personas a la bancarización, creas una cuenta para realizar pagos, y luego acceder a un abanico de herramientas financieras a través de las entidades financieras. En este sentido, las cuentas básicas o las cuentas mipymes constituyen herramientas clave que permiten ampliar el acceso a los servicios financieros formales, favoreciendo la inclusión y generando mayores oportunidades para la población. Si bien, el Sipap se trata de un desarrollo impulsado por el BCP, su éxito responde también al esfuerzo conjunto con el sector privado, lo que evidencia que las entidades financieras no solo cumplen un rol económico, sino también contribuyen activamente a objetivos de desarrollo social.
–¿Se puede decir que la toma de decisión en el BCP actualmente se realiza con 100 % de parámetros técnicos? ¿Hay una mirada social o política?
–Se puede afirmar que la base de toda decisión en el BCP es eminentemente técnica, sustentada en análisis rigurosos y en la mejor evidencia disponible. No obstante, en el proceso de deliberación también se consideran las circunstancias sociales y el contexto económico general, los cuales son incorporados dentro del análisis técnico, con el objetivo de asegurar decisiones equilibradas, responsables y alineadas con el interés público y los fines constitucionales y legales de la banca central.
–¿Hay campo en el sector financiero para inversiones del exterior? ¿Ingreso de algún banco de gran renombre como ocurrió en el pasado?
–Hoy contamos con doble grado de inversión (Moody’s en Baa3 julio/2024 y S&P en BBB diciembre/2025, sumado a la perspectiva positiva de Fitch), lo que habilita la entrada de inversionistas institucionales que antes no podían considerar al país por sus propios mandatos de inversión. La reciente emisión soberana en guaraníes a 12 años, que atrajo a 64 inversores internacionales con demanda 1,5 veces superior al monto colocado, es una señal concreta de que ese interés ya se está materializando. El espacio para inversión externa es real y se distribuye en los tres frentes que conforman el sistema financiero paraguayo.
En el sistema bancario, los indicadores son sólidos (solvencia, rentabilidad y profundización crediticia en niveles robustos, con créditos que pasaron del 46 % al 51 % del PIB en un año), lo que configura un sector capitalizado y rentable, en condiciones de absorber capital externo adicional y de competir por inversionistas estratégicos. En el mercado de valores, la Ley 7572/2025, el régimen tributario 10-10-10, el nuevo modelo institucional de infraestructura de mercado segregada (negociación y custodia/liquidación) ofrecen un marco moderno y alineado con estándares internacionales, que es la condición previa para que inversionistas del exterior tomen posiciones en títulos locales.
Sobre la eventual entrada de un banco de renombre, no contamos con información oficial al respecto. No obstante, es importante destacar que las entidades que actualmente operan en el sistema financiero paraguayo son sólidas y, en muchos casos, forman parte de grupos financieros internacionales con amplia trayectoria.
–¿Cuál considera que es el mayor factor de riesgo para el sistema actualmente?
–El principal factor de riesgo no responde a un único elemento, sino a un conjunto de desafíos que requieren seguimiento permanente. Entre ellos, destacan los riesgos asociados a la evolución tecnológica y a la necesidad de acompañar los procesos de innovación sin perder de vista la estabilidad del sistema. El desafío está en mantener un equilibrio adecuado entre innovación, inclusión y solidez, preservando la estabilidad que caracteriza al sistema financiero paraguayo.
–¿Cuál es la mayor fortaleza del sector?
–La mayor fortaleza del sector financiero paraguayo radica en su solidez y estabilidad, sustentadas en una gestión prudencial adecuada, un marco regulatorio robusto y una institucionalidad que ha sabido generar confianza de manera sostenida en el tiempo. Esta base ha permitido al sistema enfrentar distintos contextos, tanto internos como externos, manteniendo su resiliencia.