La implementación de la nueva ley del Mercado de Valores marca un punto de inflexión para el desarrollo financiero del país, al introducir cambios que buscan modernizar la infraestructura del sistema y alinearlo con los estándares internacionales.
Según explicó a La Nación/Nación Media, Rodrigo Rojas, gerente general de la Bolsa de Valores de Asunción (BVA), el objetivo principal es “llevar al mercado a otro nivel”, tanto en términos operativos como de atracción de inversiones, para ampliar su competitividad regional.
Uno de los principales beneficios de la normativa es la separación de funciones dentro del mercado, una práctica recomendada por la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO).
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Este estándar, similar a lo que representa Basilea para el sistema bancario, permite fortalecer la gobernanza y la seguridad del sistema financiero al delimitar con claridad los roles de negociación, registro y custodia. Para Rojas, esta transformación no solo responde a una exigencia regulatoria, sino que instala una estructura más robusta que genera confianza en los participantes.
El fortalecimiento de la infraestructura es otro de los avances clave. De acuerdo con el gerente de la BVA, contar con una plataforma operativa moderna es indispensable para incorporar a nuevos actores y facilitar la participación de inversionistas internacionales.
“Una arquitectura tecnológica alineada a las mejores prácticas globales permitirá que Paraguay pueda conectarse más fácilmente a otros mercados, siguiendo experiencias regionales donde las bolsas ya operan de manera integrada”, dijo. Con ello, se abren puertas a un mayor flujo de capitales y a productos financieros más sofisticados.
La ley también crea un marco legal y reglamentario actualizado, que respalda la adopción de nuevas tecnologías y mejora la seguridad jurídica para emisores, inversores y todos los actores involucrados. Este entorno enfatizó Rojas, favorece un mercado más dinámico, con mayor volumen de negociaciones y nuevas alternativas de negocio, fundamentales para ampliar la profundidad financiera del país.
“A medida que el mercado crece, se generan referencias de precios más sólidas, un elemento clave para operaciones financieras y decisiones económicas del sector público y privado”, afirmó.

