Mientras en varios países europeos se endurecen los controles sobre las operaciones digitales y el uso de activos como las criptomonedas, Paraguay avanza en sentido inverso: la defensa de la libertad económica continúa siendo una de sus principales banderas.
Así lo asegura un experto español en criptomonedas, David Krypto, que se hizo viral tras compartir un video donde cuenta que la estrategia paraguaya se apoya en un modelo fiscal territorial que hoy despierta el interés de emprendedores e inversores extranjeros.
A diferencia de los países donde se multiplican los requisitos informativos y los gravámenes sobre el patrimonio o los ingresos generados fuera de las fronteras nacionales, Paraguay mantiene una estructura impositiva en la que solo tributan los ingresos producidos dentro del país.
Te puede interesar: Crece “apetito” de inversionistas brasileños en el sector textil
La renta obtenida en el exterior, siempre que no se facture en territorio local, está gravada a 0%, una característica que destaca frente a los sistemas de alta carga fiscal predominantes en buena parte de Europa. Incluso para quienes generan actividad dentro del país, los porcentajes se mantienen en franjas reducidas, con un impuesto a la renta que no supera el 10% en la mayoría de los casos.
El objetivo es claro: atraer proyectos, capital humano y nuevas inversiones en un contexto global donde muchos países elevan la presión fiscal, incrementan la burocracia y fortalecen los mecanismos de control sobre cualquier movimiento financiero.
En contraposición, Paraguay se posiciona como un destino donde “dejar trabajar” es una política económica en sí misma. En este sentido, el país sostiene que un ambiente de baja intervención y normas claras favorece tanto a los emprendedores como al propio Estado, al dinamizar la actividad y expandir la base tributaria sin necesidad de incrementar impuestos.
Aunque las comparaciones suelen encender debates, lo cierto es que el interés por Paraguay como destino para emprender, en especial en sectores como tecnología, servicios globales y economía digital, crece de forma sostenida.

