Advierten que disminución del hato ganadero podría acentuarse en 2026
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La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec) advirtió sobre la disminución del hato ganadero en el país, señalando que es una tendencia que podría profundizarse en el 2026.
El gremio indicó que la ganadería paraguaya enfrenta un momento clave teniendo en cuenta que desde hace varios años el sector viene registrando una disminución en su rebaño, situación que se viene advirtiendo desde hace al menos unos tres años.
“La baja rentabilidad y la falta de previsibilidad, junto a otros factores, ponen en riesgo el futuro del hato nacional”, mencionaron, insistiendo en la necesidad de crear condiciones que den seguridad al productor y garanticen la sostenibilidad del rubro.
La reducción se explica por varios factores: en primer lugar por la baja que enfrentan los productores debido a los precios registrados en los últimos años. “Muchos criadores se ven obligados a vender su ganado por debajo del costo real, lo que descincentiva la cría y acelera la reducción del hato.
También influyen las sequías recurrentes que provocan estrés hídrico en los campos y redujeron la disponibilidad de pasturas. A esto se le suma el aumento sostenido de la faena para atender la demanda exportadora, redujendo las existencias.
Y finalmente la reciente concentración industrial que deja a muchos productores con menos opciones y menor poder de negociación. “Lo que más preocupa ahora que esta tendencia puede profundizarse si es que los ganaderos no sienten seguridad y estabilidad en los precios”, manifestaron.
Según explican, la falta de previsibilidad retrasa la recuperación del hato poniendo en riesgo la sostenibilidad del sector ganadero paraguayo. “Desde la Appec consideramos importante generar condiciones claras que protejan al productor y aseguren el futuro de nuestra ganadería”, puntualizaron.
De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), la existencia bovina en el 2020 llegó a 14.026.143 cabezas, en el 2021 bajó a 13.919.507, mientras que en el 2022 se contabilizaron 13.573.375 cabezas.
En el 2023 llegó a 13.486.617, en el 2024 cerró en 13.470.055, y hasta mayo de este 2025 se alcanzaron 12.823.433, con la salvedad de que este dato debe ser actualizado con la finalización de la vacunación contra la aftosa.
El nuevo programa busca garantizar estándares socioambientales exigidos por la Unión Europea y reforzar la competitividad del sector ganadero nacional. Foto: Gentileza
MIC lanza Retsa Py para asegurar trazabilidad y sostener exportaciones cárnicas a Europa
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Con una plataforma digital ya operativa, el país avanza hacia el cumplimiento de las exigencias del mercado internacional y apuesta a consolidar su posición como proveedor confiable de carne y cuero.
El Ministerio de Industria y Comercio (MIC) presentó oficialmente el sistema Retsa Py, una herramienta desarrollada para productores y exportadores de carne y cuero, con el objetivo de garantizar la trazabilidad socioambiental de la producción paraguaya.
El programa cuenta con financiamiento de Al-Invest Verde de la Unión Europea y permitirá al país cumplir con el Reglamento 1115/2023, que exige que los productos comercializados en ese bloque estén libres de deforestación. La normativa entrará en vigencia en enero del próximo año, lo que convierte a esta herramienta en un factor estratégico para sostener el acceso a ese mercado.
Retsa Py funciona mediante una plataforma digital en la que los productores registran sus unidades, los cuales son evaluados a través de herramientas provistas por organismos internacionales como la FAO, junto con datos de instituciones públicas del país. Tras completar el proceso, los productores y exportadores obtienen una certificación que acredita el cumplimiento de los estándares requeridos.
Desde el MIC destacaron que esta iniciativa forma parte de una política orientada a fortalecer la competitividad del sector cárnico, mediante mayor transparencia y sostenibilidad en la cadena productiva.
Además, el MIC destaca que el sistema se apoya en avances previos en trazabilidad animal. Teniendo en cuenta que en la actualidad, unos 200 productores, que representan alrededor de 1,5 millones de cabezas de ganado, ya están integrados al Sistema de Trazabilidad Animal del Paraguay (Sitrap). Además, mediante el Sistema de Identificación Animal del Paraguay (Siap), implementado por el Senacsa, más de 4 millones de bovinos cuentan con identificación individual, lo que equivale a cerca del 30 % del hato nacional.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, afirmó que la herramienta permitirá cumplir con las exigencias internacionales y ofrecer garantías al consumidor final sobre el origen de los productos. En un contexto global donde los estándares ambientales ganan peso en el comercio, la implementación de Retsa Py posiciona a Paraguay como un proveedor alineado con las nuevas reglas del mercado.
El hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Foto: Ilustrativa
Detectan en Argentina los primeros casos de scrapie clásico en ovinos importados desde Paraguay
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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina confirmó la detección, por primera vez en su territorio, de casos de scrapie clásico en ovinos reproductores importados desde Paraguay.
De acuerdo con el reporte oficial, el hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Los ejemplares, que no presentaron síntomas clínicos compatibles con la enfermedad, habían sido importados entre los años 2021 y 2022, cumpliendo con todos los requisitos sanitarios vigentes, incluido el Certificado Veterinario Internacional exigido para este tipo de operaciones.
El Senasa detalló que los animales formaban parte del Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y que, desde su ingreso al país, fueron sometidos a controles periódicos, incluyendo inspecciones clínicas anuales, sin que se detectaran anomalías sanitarias.
La identificación del scrapie se dio en el marco de un sistema de vigilancia activa. Inicialmente, la enfermedad fue detectada mediante una prueba de tamizaje (ELISA), y posteriormente confirmada a través de la técnica de Western Blot en un laboratorio de referencia en España, lo que permitió validar el diagnóstico de scrapie clásico, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a ovinos y caprinos.
El dato no es menor: hasta ahora, Argentina se consideraba libre de esta forma clásica de la enfermedad. Si bien el organismo sanitario no reportó riesgos inmediatos para la salud pública, ya que el scrapie no se transmite a humanos, el hallazgo implica un desafío en términos de trazabilidad, controles sanitarios y comercio pecuario.
Por su parte, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) aún no se pronunció, pero es sabido que los animales exportados en su momento habían cumplido con todas las exigencias requeridas, lo que abre interrogantes sobre la evolución silenciosa de la enfermedad y la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia regional.
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Martín explica que la ganadería atraviesa un escenario dual, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente, pero a nivel local enfrenta desajustes que impactan directamente en la rentabilidad del productor. Foto: Gentileza
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y hoy el sector está mucho más endeudado, refiere. Foto: Archivo
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
La mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. Foto: Gentileza
El sistema de vacunación sostenido mediante el esquema actual de articulación público-privada, constituye un pilar fundamental de la sanidad animal del Paraguay, destacó la Appec. Foto: Archivo
Esquema sanitario es la principal garantía para sostener mercados internacionales, afirman
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Claudia Bogado, gerente general de la Asociación Paraguaya de Exportadores y Productores de Carne (Appec), destacó que Paraguay cuenta con un esquema sanitario sólido y bien posicionado, que actualmente representa la principal garantía para respaldar el acceso y la permanencia del país en los mercados internacionales más exigentes. Señaló que esta condición sanitaria ha sido clave para consolidar la confianza externa y sostener la competitividad del sector.
“Nuestra condición sanitaria nos ha dado estabilidad previsibilidad y crecimiento sostenido en las exportaciones. En un contexto en el que los mercados no nos exigen el levantamiento de la vacunación modificar ese estatus implicaría asumir riesgos innecesarios”, sostuvo Bogado a La Nación/Nación Media.
Esto, tras el comunicado emitido por el gremio que señala que la reaparición de focos de fiebre aftosa en distintas regiones del mundo confirma que la sanidad animal sigue siendo un tema central para el sector, donde además se resaltó que la prudencia, la vigilancia y el rigor técnico resultan fundamentales.
Desde el gremio indicaron que la detección de variantes del virus fuera de sus zonas históricas, configuran un escenario sanitario dinámico que requiere rigor y consistencia en las decisiones. “La estrategia sanitaria debe ser evaluada no solo con rigor técnico, sino también desde una perspectiva económica, financiera, social y comercial, considerando el impacto integral que cualquier decisión puede tener sobre el sistema productivo, la confianza de los mercados y la sostenibilidad del sector”, mencionaron.
A su vez, detallaron que los principales mercados de Paraguay no han condicionado el acceso a la eliminación de la vacunación, lo que reafirma la validez del modelo sanitario vigente en el país. “El sistema de vacunación, sostenido mediante el esquema actual de articulación público-privada, constituye un pilar fundamental de la sanidad animal del Paraguay”, según indicaron.
En ese contexto, los recientes eventos sanitarios a nivel global constituyen una señal clara de la necesidad de mantener sistemas de vigilancia activos y fortalecer las medidas de bioseguridad como pilares para preservar el estatus sanitario del Paraguay.
“La Appec reitera su compromiso con el cumplimiento de los protocolos sanitarios y con el trabajo articulado entre los distintos actores de la cadena, como base para sostener y proyectar el desarrollo del sector cárnico nacional”, puntualizó el gremio.
Por otra parte, Bogado mencionó que el escenario internacional se mantiene favorable, con una demanda sostenida en mercados clave y precios que, si bien muestran cierta volatilidad, se ubican en niveles interesantes para la carne paraguaya. Destinos como Chile continúan posicionándose con valores destacados, y la consolidación de mercados como Estados Unidos aporta mayor diversificación.
No obstante, uno de los principales desafíos sigue siendo mejorar la productividad a nivel de campo, para aumentar la oferta de animales terminados. A esto se suma la necesidad de seguir trabajando en la apertura y consolidación de mercados, así como en la competitividad del sistema en su conjunto.