Paraguay consolida su posición como uno de los países más competitivos de la región en varios sectores económicos, y la industria hotelera no es la excepción.

La estabilidad macroeconómica, el clima favorable para las inversiones y la calidad del servicio local convirtieron al país en un destino atractivo tanto para el turismo corporativo como para los grandes eventos internacionales.

Según Josefina Otero, presidenta de la Asociación Industrial Hotelera del Paraguay (AIHPY), nuestro país mantiene tarifas competitivas sin resignar calidad.

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“El nivel de hotelería en Paraguay está muy bien. Tenemos hoteles con servicios de primer nivel y precios accesibles. Eso explica por qué cada año se incrementa la llegada de eventos internacionales y por qué, por ejemplo, el Rally confirmó su permanencia por tres años consecutivos. Es el resultado de un trabajo bien hecho”, dijo a la 1000 AM.

Uno de los factores más valorados por los visitantes es la calidez y hospitalidad del paraguayo, rasgo cultural que, según Otero, marca una diferencia sustancial frente a otros destinos de la región. La empresaria sostuvo que la gente recibe al visitante como si fuera un invitado en su propia casa, y remarcó que eso no se enseña, sino que se trae desde la cuna. “En hotelería, donde la atención es el alma del negocio, esa actitud es una ventaja natural”, agregó.

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Sin embargo, la ejecutiva advirtió que nuestro país aún tiene desafíos que enfrentar, especialmente en infraestructura urbana y articulación público-privada.

Expuso que se debe pensar en las ciudades desde la mirada del turista. Puso como ejemplo Asunción, donde la mayoría de los locales no caminan, pero el visitante sí. “Hay que mejorar las veredas, la señalización y la movilidad para consolidarnos como destino”, apuntó.

El dinamismo del sector también se refleja en el interior. El departamento de Alto Paraná mantiene una fuerte ocupación gracias al turismo comercial y corporativo, mientras que Encarnación experimentó por primera vez un flujo sostenido de visitantes durante todo el año. Ciudad del Este, por su parte, alcanzó picos de entre el 80 % y 90 % de ocupación, impulsada por congresos, ferias y actividades empresariales.

La oferta hotelera nacional se ha diversificado y duplicado en la última década. Hoy existen opciones desde G. 200.000 por noche, y cadenas internacionales de renombre han apostado por el mercado local.

Este año abrió sus puertas el hotel Hilton, mientras el Marriott avanza con la renovación del antiguo Sheraton y Wyndham continúa expandiéndose. “Otras cadenas internacionales también se han mostrado interesadas. Eso demuestra la confianza en Paraguay y en su estabilidad económica”, afirmó Otero.

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No obstante, Otero señaló que el desafío ahora es no relajarse. “Debemos seguir siendo más competitivos, porque otros países también están creciendo. Argentina, por ejemplo, está intentando reactivar su sector turístico con un plan de desarrollo ambicioso. Paraguay no puede quedarse atrás”, sostuvo.

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