La cotización del dólar en Paraguay encara el inicio de la segunda semana del mes de noviembre a G. 7.040 por unidad a la venta minorista, presentando una leve baja en comparación al costo que mostraba al cierre de la semana pasada, cuando se situaba a G. 7.060, manteniéndose en la línea de descenso que ha mostrado las últimas semanas.
En tanto, a nivel global, la divisa ganó terreno levemente ante posible fin de cierre del gobierno de EE. UU. La moneda estadounidense ganaba 0,05 % en el inicio de la jornada, mientras el mercado observa con expectativa lo que ocurre en el país norteamericano, señala el medio especializado ambito.com.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde en relación con una canasta de otras seis divisas de relevancia internacional, subía un 0,05 % hasta los 99,65 puntos, ante la expectativa de los inversores de un cambio de panorama en EE. UU., agregan.
Por otro lado, si bien el costo de la moneda norteamericana ha fluctuado de manera sumamente moderada en los últimos meses, las estimaciones siguen apuntando al alza en Paraguay, a pesar de que a mostrando márgenes que no se esperaban.
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A pesar del potencial de una mayor depreciación, el dólar mantiene su estatus de moneda de reserva debido a su confiabilidad y a la falta de una alternativa viable, entre otras razones. Si bien su participación en las reservas de divisas, actualmente en el 58 %, podría seguir disminuyendo gradualmente a medida que algunos bancos centrales diversifican sus inversiones en activos como el oro, está lejos de ser reemplazado, señalaron desde JP Morgan.
Señales
De acuerdo al medio especializado Bloomberg en Línea, el cierre del Gobierno estadounidense ocultó señales de debilidad estructural en el mercado laboral que arrastrarán al dólar a la baja una vez que empiecen a llegar los datos, según afirmaron los estrategas de divisas. “El dólar cosechó en octubre su segundo mejor mes del año en medio de la escasez de datos económicos publicados mientras el Gobierno estaba cerrado”, agrega.
Por otro lado, la Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) prevé que el tipo de cambio finalice el año 2025 en G. 7.175 por dólar, por lo que las variaciones al alza aún pueden esperarse en el mes de diciembre, en especial con el aumento del consumo por las festividades, tanto a nivel nacional como internacional.
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De crecer a competir: el paso que debemos dar
- POR JAIME ZÚÑIGA
- socio del Club de Ejecutivos del Paraguay
Paraguay atraviesa un momento económico que obliga a cambiar la pregunta. Durante mucho tiempo, la discusión estuvo centrada en cómo alcanzar un crecimiento más sostenido. Hoy, cuando la actividad mantiene un ritmo favorable y las exportaciones muestran un fuerte dinamismo, pero, ¿qué estamos haciendo con ese crecimiento?
A agosto, las exportaciones totales alcanzaron USD 14.025 millones, 24,7 % más que en el mismo período de 2025. Dentro de ese resultado, las exportaciones bajo el régimen de maquila superaron los USD 1.012 millones, con un crecimiento de 30,2 %. Al mismo tiempo, la industria manufacturera viene ganando espacio y el financiamiento destinado al sector industrial registra un salto significativo. La AFD informó que sus aprobaciones para la industria llegaron a USD 108,8 millones en 2026, un aumento de 503 % respecto del mismo período del año anterior, lo cual fue reforzado por el Ministro Riquelme señalando que la línea Paraguay Industrial, dispone de USD 100 millones para financiar inversiones en maquinaria, ampliación y construcción de plantas industriales y adquisición de tecnología, a lo que se suma el Fondo de Garantía para la Industria (Fogain).
Son cifras que muestran movimiento, creería que como nunca antes. Pero una economía puede exportar más sin necesariamente haber dado el salto cualitativo que necesita. La pregunta, entonces, no debería ser solamente cuánto exportamos, sino qué estamos aprendiendo a exportar.
Exportar de manera sostenida exige mucho más que encontrar compradores. Implica producir con calidad constante, alcanzar escala, cumplir estándares internacionales, incorporar tecnología, asegurar logística, desarrollar proveedores y, sobre todo, ser capaces de competir en mercados donde el consumidor no compra por patriotismo ni por proximidad, compra porque encuentra valor.
Aquí es donde el crecimiento de la empresa paraguaya adquiere una importancia estratégica. El desafío no consiste únicamente en que lleguen nuevas inversiones o se instalen nuevas industrias, también consiste en que las empresas locales puedan crecer junto con ellas, convertirse en proveedoras, asociarse, incorporar tecnología, profesionalizar su gestión y, finalmente, salir a competir fuera de nuestras fronteras.
La nueva industrialización paraguaya puede ser una oportunidad para producir ese cambio. No se trata solamente de construir más plantas, sino de agregar valor a lo que el país ya produce y de crear capacidades que permitan transformar materias primas, conocimiento y trabajo paraguayo en productos capaces de conquistar otros mercados.
En ese proceso, la empresa local tiene un papel que no puede quedar relegado. Una economía puede atraer capital extranjero, ampliar su infraestructura y aumentar sus exportaciones, pero su transformación será más profunda si también consigue construir empresas nacionales más grandes, productivas y preparadas para competir internacionalmente.
Paraguay parece haber avanzado una etapa, crecer ya no es una aspiración lejana. Ahora comienza una tarea más exigente, convertir ese crecimiento en capacidad empresarial, industrial y exportadora. Porque el verdadero salto no será solamente exportar más, será aprender a producir para el mundo.
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Supermercados mantienen precios a pesar de la coyuntura del dólar y los combustibles, dice Capasu
El presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), Gustavo Lezcano, afirmó que los precios se están manteniendo, a pesar del desplome del dólar y las subas registradas en las últimas semanas en el rubro de los combustibles.
“Aumentos no estamos teniendo”, expresó el titular del gremio, al comenzar a hablar sobre las variables. “El dólar se depreció en el mundo y se apreciaron todas las monedas, tanto el agroexportador o el de la carne tiene que aumentar un poco su precio de origen para enviar afuera”, manifestó.
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Dijo, además, que hubo un incremento en los precios de los fletes, en el Mercosur y de manera más importante en China y los que utilizan traslados marítimos. A pesar de lo mencionado, habló de precios estables; “no hubo un sobresalto, un aumento”, citó.
“El proveedor está leyendo que la competencia es de precio, el efecto competencia está haciendo que haya un flat, no hay ni arriba ni abajo”, sostuvo en conversación con 1000 AM.
Competencia
“El combustible no tiene un impacto inmediato acá, porque nosotros los supermercados somos como un puente entre el consumir y la industria, ya sea importado o la industria que produce, por eso nosotros no somos los subimos o bajamos los precios, nosotros recibimos un costo y sobre ese costo tenemos márgenes estipulados para cada familia”, argumentó sobre los recientes remarcajes.
Al registrarse un incremento en el precio del flete, propio o tercerizado, la empresa proveedora debe decidir si lo traslada al producto, continuó Lezcano, y en ese punto entra a tallar la competencia y cómo se comporta el mercado.
Panorama
En las últimas semanas, los combustibles tuvieron un reajuste importante, sobre todo en el diésel, carburante utilizado mayormente en los servicios de transporte. Por su parte, el dólar sigue desplomándose, llegando a niveles no vistos desde ocho años atrás.
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Guillermo Sisul: “La ganadería paraguaya tiene un potencial impresionante”
- Por Gabriela Francia
El licenciado Guillermo Sisul asumió la presidencia de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP) con el desafío de fortalecer el trabajo de la raza y acompañar el crecimiento de los productores. Su vínculo con la brangus comenzó desde joven, a partir de la actividad ganadera de su familia, y con el paso de los años fue incorporándose a la vida institucional del gremio hasta llegar a integrar la comisión directiva y posteriormente asumir la conducción de la organización.
Brangus es una raza sintética surgida del cruzamiento entre angus y razas cebuinas, desarrollada para combinar la calidad carnicera y precocidad de las razas británicas con la rusticidad y capacidad de adaptación del cebú. En Paraguay, la raza lleva más de 40 años de desarrollo y logró una fuerte presencia en los rodeos debido a su capacidad para adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos. En entrevista con La Nación/Nación Media para la sección de Hacedores, Sisul destacó que esa “plasticidad” fue clave para su expansión y para convertirla en una de las razas de mayor presencia en la ganadería paraguaya.
– ¿Qué significa para usted presidir Brangus Paraguay?
Es una gran responsabilidad dirigir un gremio tan importante, tan grande y con tantos años de trayectoria. Yo me inicié viendo brangus en los campos de mi familia. Fue la raza que empezamos a criar y me acerqué a la asociación desde joven. Fui escalando hasta llegar a la comisión directiva y hoy me dieron el honor y la responsabilidad de dirigir.
Es un desafío muy grande y lo estoy haciendo con mucha dedicación y mucha responsabilidad. Creo que hasta ahora es una de las satisfacciones más grandes que tuve dentro del gremio.
– ¿Cuáles son los principales objetivos que se plantea al frente de la institución?
Tenemos varios objetivos. uno de los principales es volver a una realidad de llevar adelante los DEPs (Diferencias Esperadas en Progenie). Queremos que realmente se utilicen en varias cabañas y que empiecen a salir los números de DEPs de toros paraguayos, de manera que se puedan ir interconectando las cabañas con padres paraguayos de referencia.
La idea es que vayan saliendo números de esas crías para alimentar la base de datos y darle valor a esos toros de referencia paraguayos. Queremos que se afiancen los DEPs paraguayos porque, cuando empecemos a vender genética al exterior, nuestros animales deben tener esos números.
– ¿Qué aportan los DEPs al productor?
La Diferencia Esperada en Progenie permite conocer el desempeño que pueden tener las crías de un determinado toro. Cuando un toro se utiliza en diferentes cabañas, se puede observar cuál es el desempeño de esas crías y eso nos da una previsibilidad de lo que puede transmitir ese animal.
Hay distintos ítems. Por ejemplo, se puede determinar si un toro puede dar bajo peso al nacimiento o producir animales que lleguen a determinados pesos en menor tiempo. Entonces el productor puede elegir un toro dependiendo de si busca más kilos al destete, novillos más pesados o terneros más livianos al nacer.
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– Además del trabajo genético, ¿qué otras líneas de acción impulsan desde la asociación?
Siempre estamos tratando de participar en todos los remates de los asociados y de difundir lo que respecta a brangus a lo largo y ancho del país. También llevamos adelante las nacionales, la Expo, buscando que haya cada vez mejores y mayor cantidad de animales.
– ¿Cómo describiría el momento de la ganadería paraguaya?
Creo que es un momento bastante bueno en la ganadería. Siempre hay cosas que mejorar y tenemos temas que debemos tratar con el Estado. También está el debate sobre si conviene dejar de vacunar o no y nosotros estamos trabajando y hablando sobre ese tema.
Tenemos una disminución del hato y hay que tratar de volver a levantarlo. La gente invirtió mucho, pero no tuvimos estabilidad ni previsibilidad en los precios, por lo que en algunos casos tuvo que vender categorías productivas para poder pagar las cuentas de las inversiones.
– Frente a las oportunidades que ofrece la ganadería, ¿cuál es el desafío para seguir mejorando?
Tenemos todas las condiciones y un potencial impresionante. Todo lo que llegamos a hacer con el tipo de carne que tenemos hoy lo demuestra. Antes hablábamos de que traíamos carne de Santa Fe y hoy podemos ir a cualquier supermercado y conseguir carne que hace 15 o 20 años no se conseguía.
El avance fue impresionante, pero todavía tenemos mucho camino para llegar a conquistar mercados estables con carne de altísima calidad. Necesitamos volumen y estandarizar más el tipo de carne.
– ¿Qué aprendió desde este espacio trabajando directamente con productores y criadores?
Hay varias cosas que se aprenden. Sobre todo, vamos viendo regional e internacionalmente cómo se comporta el brangus. Es una raza sintética que está compuesta por dos razas y que se va estabilizando. Hoy existen muchos estudios en biotecnología que permiten conocer la composición y los grados de sangre que tiene un animal y cómo se comporta en diferentes regiones.
Eso nos permite ver que en diferentes zonas los productores tienen necesidades comunes, pero que pueden ser atendidas con diferentes biotipos. También tenemos la genómica, que puede mostrar cuál es el grado de sangre de cada animal.
– ¿Ese intercambio también abre posibilidades para la genética paraguaya?
– Sí. Nos permite conocer criadores de diferentes regiones e intercambiar genética. Podemos tener esa oportunidad entre Pilar y Agua Dulce, por ejemplo, y también a nivel regional con otros países de Sudamérica.
Inclusive estuvimos en Sudáfrica y existe interés de llevar animales. Todavía no llevamos animales ni carne a Sudáfrica, pero existe ese interés. Esa oportunidad de conocer criadores de diferentes partes del mundo y generar intercambio de genética es algo que probablemente no hubiéramos logrado sin este relacionamiento.
– ¿Cómo está posicionada la carne paraguaya en el mercado internacional?
El hecho de que hayamos entrado al mercado americano es importante, aunque entramos con una carne destinada a hamburguesas. Tenemos un pie adentro, pero deberíamos ir mejorando. Estamos vendiendo a muchas partes del mundo con buenos resultados, pero creo que la carne que se está enviando todavía no es una carne de nivel premium.
Necesitamos mejorar algunas cosas para poder vender mejor y a mejores precios. Tenemos la calidad necesaria, pero hoy no tenemos el volumen. Todavía tenemos una hacienda un poco despareja, aunque si comparamos con años atrás, hoy estamos muchísimo mejor.
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– ¿Qué se necesita para avanzar en esa estandarización?
Tenemos que ir emparejando y estandarizando el tipo de hacienda. Eso también tiene que llegar a los pequeños productores, para que la genética se disemine mejor y podamos tener una hacienda más estable.
Necesitamos trabajar con la Rural y con el Estado, pero también entender que los precios en los frigoríficos marcan todo lo que se puede mejorar. Si uno tiene un buen precio en el frigorífico, eso se traslada hacia abajo y la gente puede invertir más. Necesitamos estabilidad para producir mejor y poder invertir más en genética, lo que finalmente va a redundar en una mejor calidad de carne.
– Otro de los temas que mencionó es la vacunación contra la fiebre aftosa. ¿Cuál es la posición del gremio?
Nosotros queremos seguir vacunando. Existe un proyecto para suspender la vacunación antiaftosa y trabajamos y hablamos sobre cuándo se debería dejar de vacunar. Según los estudios realizados, Paraguay lleva varios años sin brotes de fiebre aftosa y existe una presión de organismos internacionales para que el país pase a ser libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Pero nosotros queremos seguir vacunando. Es un tema que requiere seguir hablando y analizando.
– Para conocer más de la raza, ¿cómo fue evolucionando en Paraguay?
– La asociación tiene más de 40 años, estamos hablando de 42 o 43 años, y la raza se origina en el cruzamiento del angus y el cebú. En Paraguay había mucho cebú y también había gente que criaba angus, pero el angus es un animal de zonas templadas y nosotros tenemos un clima subtropical.
El angus no tiene la misma capacidad para disipar el calor. Entonces, al adaptarse a un clima diferente, puede ir perdiendo algunas de sus cualidades carniceras. En Estados Unidos, en el King Ranch, se hizo la combinación del cebú con el angus y se estabilizó la variedad de tres octavos. Con ese cruzamiento se buscó mantener la adaptación al medio y la resistencia a ectoparásitos del cebú, junto con la calidad de carne y la precocidad del angus.
– ¿Y qué características explican el crecimiento de la raza en el país?
El brangus puede adaptarse a todo el territorio y tiene esa plasticidad de poder utilizar un animal un poco más británico de acuerdo con la región, manteniendo la rusticidad, la calidad de carne y la precocidad.
Creo que esa capacidad de adaptarse a diferentes regiones y producir una carne de alta calidad hizo que el brangus se multiplicara y se convirtiera en una de las razas líderes en Paraguay, tanto en animales de faena como en reproductores vendidos, remates particulares, exposiciones y cantidad de hacienda comercializada.
– ¿La genética también fue evolucionando con las generaciones?
– Sí. Cuando uno ve lo que era el brangus que estaba en pista hace 20 años y ve lo que es hoy, la evolución es impresionante. Una vez que se llega a la variedad de tres octavos, se continúa con un plan de crianza en el que se van incorporando generaciones.
Primero se tiene el preparatorio, después el avanzado, luego el definitivo y posteriormente las generaciones definitivas. A medida que se incorporan generaciones, el animal va mejorando su adaptación y sus características.
Perfil
- Es licenciado en Administración Agraria, cuenta con vasta trayectoria en el sector ganadero y en la gestión institucional.
- Ocupa el cargo de presidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay.
- Se desempeña como presidente y administrador de Rural Ganadera S.A.
- Fue expresidente de la Regional Ñeembucú.
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Fuerte caída del dólar presiona la competitividad de la carne paraguaya
La fuerte caída del dólar frente al guaraní genera una presión adicional sobre la competitividad de la carne paraguaya frente a sus principales competidores regionales. Mientras la moneda local se apreció con mayor fuerza, Brasil, Uruguay y Chile registraron movimientos cambiarios más moderados, una diferencia que impacta directamente en los ingresos que reciben los exportadores y en sus márgenes.
Entre junio de 2025 y septiembre de 2026, el dólar cayó cerca de 25 % en Paraguay, mientras que en Brasil la baja fue de 6,7 %. En Uruguay, en cambio, la moneda estadounidense subió 2,2 %, y en Chile aumentó 0,6 %. Para la Asociación Rural del Paraguay (ARP), esta diferencia implica que la carne paraguaya enfrenta una desventaja relativa de precios frente a productos provenientes de países que compiten por los mismos mercados.
Daniel Burt, gerente general de la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), explicó, en comunicación con La Nación/Nación Media, que el sector frigorífico, al igual que los demás rubros exportadores, se ve afectado por la apreciación del guaraní. Si bien la carne paraguaya está obteniendo precios históricamente favorables en los mercados internacionales, los dólares generados por las ventas externas se convierten en menos guaraníes para cubrir salarios, impuestos, insumos y materiales.
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“Por esta razón, el sector no puede aprovechar plenamente la mejora de los precios internacionales”, señaló Burt. El efecto, según explicó, no se limita a la producción ganadera, ya que la estimación de USD 349 millones difundida por la ARP corresponde únicamente a ese segmento. La industria frigorífica todavía no cuenta con una cuantificación del impacto, aunque desde la CPC señalaron que sería adicional.
Se reciben menos dólares por lo exportado
El economista Daniel Correa sostuvo, también en comunicación con La Nación, que la competitividad de la carne no depende únicamente de la calidad y productividad, sino también del tipo de cambio relativo frente a los competidores. Explicó que un frigorífico paraguayo recibe hoy menos guaraníes por cada dólar exportado, mientras buena parte de sus costos permanece expresada en moneda local.
Correa advirtió que esta situación puede traducirse en una pérdida de participación en determinados mercados, aunque no necesariamente en la pérdida de destinos completos. “Los compradores internacionales comparan permanentemente por precio, calidad, cumplimiento sanitario y logística”, indicó. Por ello, una apreciación más pronunciada del guaraní puede obligar a los exportadores a reducir márgenes, contener costos o buscar mejores precios internacionales para sostener su competitividad.
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