Al cierre del tercer trimestre del año la industrialización acumulada de soja se ubicó en 2.656.250 toneladas. Estos números significaron un récord tras tres años sin sequía y fue el mejor registro acumulado al tercer trimestre desde el 2019, según informó la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).
De esta manera, se superaron las 2.576.202 toneladas conseguidas durante el 2024 y se demostró un crecimiento de más de 400 mil toneladas con respecto al promedio para dicho periodo, señaló el gremio.
“El segundo semestre se presenta favorable para la agroindustria nacional que estuvo impulsada por la reducción de las presiones internacionales sobre nuestras materias primas”, explicaron.
La molienda del mes de septiembre fue de más de 333 mil toneladas, el mayor volumen conseguido para el noveno mes del año desde el 2016, representando una mejora en cuanto a ingresos de divisas por la exportación de productos con valor agregado.
En cuanto al aprovechamiento, mencionaron que la utilización de la capacidad instalada de la industria procesadora de oleaginosas alcanzó un 83 %, mejorando un punto porcentual al registro comparando con el mes de agosto.
“Este nivel representa una mejora de 8 puntos porcentuales con relación a lo que se había conseguido al tercer trimestre del 2024, consolidando a este como el mejor año en lo que llevamos de la década actual”, agregó el gremio en su más reciente informe.
Teniendo en cuenta el escenario económico actual y los buenos niveles de industrialización de materias primas registrados hasta el periodo señalado, indicaron que “todavía existe una capacidad de procesamiento disponible en las industrias” que podría optimizarse de modo a seguir impulsando el desarrollo sostenible del país, reduciendo la dependencia de los mercados internacionales.
Lea también: Sbarro presenta su nuevo sabor: Chicken Bacon Ranch, una fusión irresistible
Igualmente, se le sumaría la mayor demanda de servicios a empresas locales y una mayor disponibilidad de productos para los eslabones de la cadena agroindustrial, generando un círculo virtuoso de mejoras importantes para todo el país, destacaron.
Dejanos tu comentario
Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
La mejor zafra de la historia
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
Lea más: Carvallo destaca “legado de reformas” de Valdovinos tras su salida del MEF
Dejanos tu comentario
Cappro presenta objeciones técnicas ante la UE por clasificación de la soja
La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), presentó observaciones técnicas ante la Comisión Europea durante la consulta pública sobre el Borrador de Reglamento Delegado que modifica el Reglamento (UE) 2019/807.
El gremio señaló que teniendo en cuenta que el borrador propone clasificar a la soja como una materia prima de alto riesgo de ILUC (cambio indirecto del uso de la tierra) dicho estudio presenta limitaciones metodológicas relevantes.
En ese sentido, se objetó la generalización geográfica del análisis, ya que se focaliza exclusivamente en la región del Chaco, cuando el 99 % de la producción de soja del Paraguay se concentra en la Región Oriental. “Esta omisión distorsiona la evaluación del riesgo real asociado al cultivo”, indicaron.
Las observaciones fueron elevadas el 18 de febrero por la Comisión de Sustentabilidad de Cappro y “se basan en inconsistencias identificadas en el estudio elaborado por la consultora Guidehouse, utilizado por la Comisión Europea como sustento técnico para dicha clasificación”.
Así también, se cuestionó la proporcionalidad establecida entre la expansión de la soja y la pérdida de bosques, señalando que los datos utilizados no reflejan adecuadamente la realidad productiva de nuestro país.
Lea más: Sedeco invita a conversatorio sobre reforma de la normativa de protección al consumidor
“También se objetó la clasificación de la soja como monocultivo, cuando en la práctica predominan esquemas de rotación y diversificación de cultivos, lo que contribuye a una mayor eficiencia en el uso de la tierra”, detalló la Cappro.
Igualmente explicaron que al no incorporar información de la Región Oriental el estudio omite la existencia y plena vigencia de la Ley de Prohibición de Deforestación (N° 6676/2020), así como otros marcos normativos ambientales que regulan la producción agrícola.
“Ante estas inconsistencias, Cappro instó respetuosamente a la Comisión Europea a revisar y reevaluar la clasificación propuesta, incorporando información representativa y datos oficiales del país, con el objetivo de asegurar una evaluación consistente y ajustada a la realidad productiva y ambiental del país”, finalizaron.
Puede interesarle: Dólar cierra la tercera semana de febrero por debajo de los G. 6.500
Dejanos tu comentario
Soja: óptimos rindes sojeros
La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) destacó los buenos rendimientos registrados en la campaña de soja 2025/26, impulsados principalmente por un clima más favorable que en años anteriores, factor que permitió un mejor desarrollo de los cultivos y genera expectativas positivas para el avance de la zafra.
Según lo señalado, las primeras parcelas cosechadas durante enero de este año registraron volúmenes que van desde los 2.500 kilos por hectárea hasta picos excepcionales de 4.500 kilos por hectárea en parcelas de altos rendimientos.
En ese sentido, San Pedro lidera el avance, mientras que en Alto Paraná, que es el departamento agrícola más importante junto con Caazapá, comenzaron las tareas solo en localidades puntuales.Con respecto a Itapúa, indicaron que las expectativas de rendimientos son altas ya que se proyectan buenos resultados a medida que avance el grueso de la cosecha.
Dejanos tu comentario
San Alberto: polo y capital agrícola del norte del Alto Paraná
San Alberto es una ciudad conocida como capital del agro siendo el distrito más importante de la zona norte del Alto Paraná, gracias a la presencia de las multinacionales, mercados y empresas del sector financiero que operan en la localidad en torno al cultivo de soja, que es el rubro que lidera su economía.
Se sitúa a unos 411 km de Asunción sobre la ruta PY07. En la ciudad se contabilizan alrededor de 20.000 habitantes que se dedican principalmente a la agricultura. Si bien es cierto que en otras épocas también plantan maíz o trigo, principalmente se dedican a la plantación de soja, según mencionó el intendente de la ciudad, Carlos Ramírez, en conversación con La Nación/Nación Media.
Se estima que ya se estaría llegando a un 60 % del territorio a través de la plantación de soja. “San Alberto tiene cerca de 110.000 hectáreas, entonces creo que llegando a un 60 % aproximadamente. Los pequeños productores tienen sus plantaciones, tienen sus otras cosas, pero lo principal acá en San Alberto es la plantación de soja”, acotó.
Actualmente, se encuentran en plena cosecha y el 97 % de los agricultores planta la oleaginosa. “En otra época si ya hacen rotación de plantación, ya sea trigo, maíz, también muchas veces se planta”, aseveró.
Si bien una parte de la población se dedica al comercio, la economía de la ciudad depende casi en su totalidad de la actividad agrícola. Cuando la agricultura tiene un buen desempeño, el impacto positivo se refleja en todos los sectores, sin embargo, cuando el sector atraviesa dificultades, las consecuencias se sienten de manera transversal en la vida económica.
Sobre las buenas perspectivas para el cereal en cuanto a volúmenes, dijo que la primera cosecha en la zona superó los 4.000 kilos por hectárea y se tendría un promedio de 3.800 kilos a 3.900 kilos por hectárea.
“La gente viene en San Alberto a trabajar. Hoy en día tenemos tres municipios vecinos como Mbarakayu, Itakyry y Minga Porã. Entonces, hoy en día San Alberto es la ciudad que más crece en la zona norte del Alto Paraná”, destacó Ramírez.
La zona cuenta con seis bancos, tres financieras y tres casas de cambio, por lo cual las personas van a buscar trabajo. “Todas las empresas multinacionales se dedican prácticamente a la agricultura, que es el acopio de granos para luego exportar a su destino final. Como mínimo tenemos 15 multinacionales que se dedican a ese rubro”, detalló.
Como desafío, aseguró que la distribución de la energía todavía faltaría mejorar en el distrito. “Estamos gestionando con el presidente también de la Administración Nacional de Electricidad (Ande) para que se pueda instalar una subestática, que se está licitando ahora mismo”, dijo el jefe comunal.
El objetivo es impulsar gestiones que permitan la instalación de más industrias en la zona, incluso aquellas que no pertenecen al sector agropecuario, diversificando así la matriz productiva local. El interés se extiende a distintos rubros y actualmente se mantienen conversaciones con numerosos actores que han manifestado una fuerte predisposición a invertir, en un contexto donde el desarrollo industrial se concentra en el área de Hernandarias.
“Sabemos que la agricultura es el pulmón de nuestra economía a nivel país, a nosotros como distrito aportamos bastante también con el IVA, con los impuestos para el desarrollo de nuestro país, y se tienen buenas condiciones para seguir recibiendo inversiones”, puntualizó el intendente.
Proyectos turísticos
Sobre el turismo, Ramírez remarcó que es un rubro pendiente para San Alberto, por lo que se proyecta que con la siguiente administración se logre tener un lugar turístico. “Estamos pensando ahora de que podemos poner en nuestro proyecto de gobierno también para que eso se haga realidad en el próximo gobierno. Nosotros lindamos con Santa Elena, Brasil, tener una playa con unos hoteles y tener un lugar así para que la gente pueda venir a disfruta”, aseguró.
Igualmente, se están avanzando en las conversaciones con una empresa brasileña a fin de tener un tren que pueda recorrer en el casco urbano de la ciudad y realice un recorrido.
“Entonces, estamos pensando en esas cuestiones que queremos hacer realidad también, pero vamos a estar decidiendo muy pronto porque también eso tiene su costo”, aseguró el intendente. En la ciudad se tienen cinco hoteles que suman cerca de 150 a 200 habitaciones.
Lea además: Producción de trigo se expande en superficie, pero enfrenta presión de costos y precios