La importación de soja paraguaya por parte de la industria argentina se redujo un 22 % en comparación con el año anterior, pasando de 5,88 en el periodo pasado a 4,58 millones de toneladas en septiembre, según informó la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro).

La disminución estuvo influida por la normalización de factores que habían distorsionado el comercio en años previos, especialmente las diferencias cambiarias en el país vecino que ahora permiten a las industrias argentinas abastecerse en mayor medida de sus propios productores, detallaron desde el gremio.

“Si bien, este ajuste redujo temporalmente los envíos de soja en estado natural, se convirtió en uno de los principales impulsores del aumento de la industrialización en Paraguay”, agregaron desde la Cappro.

A su vez, explicaron que las industrias nacionales pudieron procesar un mayor volumen de materia prima, fortaleciendo la generación de valor agregado y empleo.

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Aunque se haya dado tal panorama, mencionaron que el ritmo de exportación hacia Argentina continúa siendo relevante, apenas un 4 %, pero significó unas 200 mil toneladas por debajo del promedio de los últimos tres años sin sequía.

Desde el sector siguen resaltando que hoy se cuenta con inversiones superiores a los mil millones de dólares en infraestructura y tecnología, con plantas industriales que abastecen tanto al mercado interno como a más de 40 destinos de exportación en cuatro continentes.

“Estos avances no son menores y reflejan la capacidad del país para integrarse al comercio internacional de forma competitiva con productos de mayor valor, sosteniendo al mismo tiempo un efecto multiplicador sobre otras cadenas productivas en el país”, explicaron.

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Consideran además que nuestro país está llamado a impulsar una era de desarrollo basada en la bioeconomía, un modelo que integra de forma armónica la producción de alimentos, la generación de energía y la innovación tecnológica.

“Nuestro presente muestra señales claras de avance, pero el verdadero desafío está en sostener este camino con una visión a largo plazo, basada en cooperación público-privada, planificación estratégica y compromiso con la innovación”, mencionaron sobre el potencial transformador de la agroindustria paraguaya.

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