Este 31 de octubre se conmemora el Día Mundial del Ahorro, una herramienta fundamental a la hora de hablar de finanzas personales. Su importancia, por sobre todo, se va a largo plazo, permitiendo a quien practica este hábito contar con más opciones ante contratiempos o inclusive inversiones.
Si bien la mayoría de la población vive en un contexto de ingresos variables, un alto nivel de endeudamiento y poca planificación, el centro de la cuestión con el ahorro es lograr practicarlo de manera constante y con disciplina, según destacó la economista y experta en finanzas personales, Gloria Ayala Person, en conversación con La Nación/Nación Media.
“El paraguayo quiere ahorrar, pero muchas veces no puede. Si bien se valora el ahorro, muchas familias siguen atrapadas en un círculo de consumo inmediato y deudas que postergan sus metas. El deseo está, saben que es importante y les gustaría lograr ahorrar, pero no hay estructura que lo sostenga”, explicó Ayala.
Remarcó que no es solo cuestión de cuánto se gana, sino de cómo se organiza lo que uno gana y planifica alcanzar sus objetivos, donde una educación financiera básica y contar con metas claras es fundamental.
“He visto gente de salarios modestos que logra ahorrar con disciplina, aprenden a invertir desde lo poco, pero con perseverancia logran sus metas, pero también diariamente veo profesionales con excelentes ingresos que no llegan a fin de mes. El hábito pesa más que el monto, y para desarrollar hábitos hace falta un método correcto de planificación financiera”, aseguró la asesora en finanzas.
Rescató que, con la mayor posibilidad de acceso a la información, también se ve un mayor nivel de conciencia y más interés, sobre todo en los jóvenes, haciendo que cada vez más personas se pregunten cómo optimizar sus ganancias o invertir lo que tienen para fortalecer sus ingresos.
“Pero la información sola no basta, hace falta convertirla en conocimiento personal y acción sostenida. La información es útil, pero también hay mucha desinformación en redes sociales; sugiero poner atención e investigar a quiénes van a elegir para cultivar su formación financiera”, enfatizó Ayala.
Respectó a cómo empezar a ahorrar, la misma fue clara explicando que el mínimo de ahorro mensual debería ser un 10 % de lo que ganamos; si este mes no se puede, se empieza con lo que se pueda, así sea el 1 %, ser disciplinado, y de a poco ir aumentando el monto cada semana y cada mes.
Ayala ejemplificó como oportunidad una deuda: “Cuando termines de pagar una cuota de deuda, transfórmala en ahorro desde el próximo mes. Recuerden: ahorrar no es dejar de vivir, es aprender a vivir con intención, eligiendo lo que realmente importa”.
Enfatizó la importancia de la constancia y la planificación, revisando las estrategias que cada uno puede utilizar para ahorrar el capital que va ganando. Igualmente, sugiero que las metas sean claras y que, al alcanzarlas, se continúe con el hábito.
“El ahorro es como el oxígeno de una economía sana. A nivel personal, da paz mental y margen de maniobra. A nivel país, genera capital para inversión, crecimiento y desarrollo. Un país que no ahorra depende siempre del endeudamiento, y lo mismo pasa en nuestra casa: si no ahorrás, cualquier imprevisto se convierte en crisis”, finalizó la economista.

