La implementación de un piloto de medición de pérdida de alimentos (PDA) en Paraguay se enfocará en cuatro cadenas agroalimentarias clave: tomate, cebolla, banana y mandioca, informó el Instituto Nacional de Estadística (INE), tras la reciente reunión con representantes del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Asimismo, se revisó el marco muestral elaborado por la CECOPROA/MAG, que contempla 50 comités y 1.544 productores, priorizando los departamentos de San Pedro, Caaguazú, Central y Cordillera por su relevancia productiva. El operativo incluirá la capacitación de técnicos de la Dirección de Extensión Agraria (DEAg) del MAG y visitas in situ a los comités de productores
Como parte del trabajo conjunto entre el INE y la FAO, se presentaron los formularios preliminares diseñados para recabar datos sobre pérdidas de alimentos en los tres eslabones de las cadenas: finca, transporte y mercado de comercialización. Los participantes coincidieron en la conveniencia de realizar relevamientos presenciales, debido a la mayor fiabilidad de los datos y la posibilidad de establecer un contacto directo con los productores.
Entre los temas abordados también figuraron los recursos disponibles, los plazos de ejecución, entre otros temas. Como acuerdo, se estableció coordinar una próxima reunión con el MAG para definir el operativo piloto en los departamentos priorizados, que se prevé realizar durante la segunda semana de noviembre.
El INE, a través de su Dirección de Estadísticas Económicas y Ambientales (DEEA), presentará un cronograma de trabajo y una propuesta de distribución presupuestaria. En paralelo, se gestionará la actualización de los datos de contacto de los productores y se avanzará en la revisión de los borradores de formularios y términos de referencia de los perfiles técnicos requeridos para el operativo.
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El 39 % de las mujeres son líderes de los hogares en Paraguay
En el marco del Día de la Mujer Paraguaya, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que el 39 % de mujeres lideran hogares en el Paraguay. Además, de que más de 1.400.000 mujeres tienen un puesto laboral digno para seguir manteniendo y colaborando con los gastos de la casa.
Según el reporte emitido por la institución, hasta el 2025 la población femenina ascendió a 3.070.328 personas, lo que representa el 49,8 % del total de la población y casi alcanzan a la población masculina que suma 3.097.959 personas representando al 50,2 % restantes.
“Hoy la población femenina se posiciona en el 39 % que sacan adelante a su familia y son jefas de hogar. Es reconocida como líder de la familia y la que aporta al mantenimiento de la vivienda”, detalló Iván Ojeda, director del INE, en entrevista con canal GEN y Universo 970/Nación Media.
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Detalló que 1.400.000 mujeres son madres; de este número el 37 % está casada, 31 % está unida y el 18 % está soltera. Sin embargo, siguen siendo las mujeres las que se encargan de cuidado de los hijos, enfermos y hogar.
“En el mercado laboral vemos una participación creciente de las mujeres. La fuerza laboral del Paraguay está en torno al 3.400.000 de los cuales 1.400.000 son mujeres y 1.900.000 hombres”, puntualizó.
Se observa que el 31,3 % de las mujeres ocupadas se desempeña como empleada u obrera del sector privado; el 29,6 % trabaja por cuenta propia y el 12,9 % es empleada u obrera del sector público. Además, el 15,9 % se dedica al empleo doméstico, el 7,2% es trabajadora familiar no remunerada y el 3,1 % se desempeña como empleadora o patrona.
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Tasa de desocupación se ubica en 3,6 %, nivel más bajo desde que se mide el desempleo en Paraguay
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), hoy en Paraguay se registra una fuerza laboral de 3.400.000 personas aproximadamente. Este rango está integrado por 1.400.000 mujeres y 1.900.000 hombres.
Al respecto, el titular del INE, Iván Ojeda, habló en Universo 970 AM/Nación Media, destacando la generación de 242.000 nuevos puestos de trabajo en lo que va del gobierno del presidente de la República, Santiago Peña.
En ese contexto, resaltó que hoy la tasa de desocupación se ubica en 3,6 %, el nivel más bajo desde que se mide el desempleo en Paraguay. “Nunca antes habíamos registrado una cifra tan baja”, dijo. También habló acerca de que en el país hoy se registra cerca de un 40 % de formalización laboral.
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Detalló que la formalización del empleo se da de dos maneras. En primer lugar, cuando un trabajador dependiente formal aporta al Instituto de Previsión Social (IPS). Luego están los trabajadores independientes, prestadores de servicios o emprendedores, cuya formalidad se toma en cuenta por el Registro Único del Contribuyente (RUC).
Informalidad
Acerca del nivel de informalidad de Paraguay comparado con países de la región, Iván Ojeda expuso que este es uno de los problemas transversales para nuestra economía así como de nuestros vecinos. Hoy en América Latina y el Caribe el promedio ronda el 55 %.
Paraguay llegó a superar el 60 % de informalidad y durante la pandemia llegó al 75 %. En Perú llegó al 74 %. Las economías más fuertes y que le hacen frente a esta situación son Chile y Uruguay que están cercanos al 25 %.
Mujeres
En el marco del Día de la Mujer Paraguaya, Iván Ojeda mencionó que las mujeres están ganando importantes espacios en el empleo y resaltó que por primera vez, hombres y mujeres están empatando los niveles de ocupación.
“Actualmente el 39 % de los hogares paraguayos están encabezados por mujeres. Una cifra que muestra un crecimiento sostenido en las últimas décadas. Generalmente el jefe o jefa de hogar es quien aporta el sostenimiento de la familia y es reconocido como líder del núcleo familiar”, indicó.
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Censistas del INE recorren el interior para evaluar a becarios 2026
Los censistas del Instituto Nacional de Estadística (INE) comenzaron este lunes las visitas a un poco más de 4.000 postulantes que viven en el interior del país y que siguen en carrera por las Becas Gobierno del Paraguay 2026.
Durante las visitas, los censistas se presentan uniformados con una remera gris que lleva el logotipo de la institución y del Programa de Becas. Además, portan un carnet identificatorio, cuyos datos pueden ser verificados en la página oficial del INE: www.ine.gov.py.
Los trabajadores del INE se comunicarán previamente con los postulantes para coordinar los detalles de la visita, así como los documentos físicos que deben presentar durante la entrevista, informa la institución, cuyo director Iván Ojeda, expresó que el INE es el garante técnico en éste proceso, al desear éxitos a los equipos para el trabajo de campo, que es una etapa clave en el proceso de adjudicación de las becas.
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El objetivo principal de esta fase es recolectar información precisa y detallada sobre el perfil socioeconómico de los postulantes.
Durante las entrevistas, el postulante debe entregar al censista los documentos establecidos en la “Guía de Bases y Condiciones”; además el INE podrá solicitar documentaciones adicionales para corroborar la información proporcionada en la postulación.
Las preguntas de los censistas se centrarán en la situación laboral e ingresos de los padres, tutores y demás miembros del hogar, de 18 años en adelante; además de abordar aspectos relacionados con la vivienda, el acceso a la educación y otros temas relevantes.
En el presente llamado del Programa Becas Gobierno del Paraguay están disponibles 5.000 becas para carreras universitarias, formación docente y tecnicaturas.
Cabe recordar que a nivel país, de los 16.358 postulantes que rindieron el examen de conocimiento, un total de 7.837 jóvenes lograron alcanzar el puntaje requerido para pasar a la etapa de evaluación socioeconómica en el Programa Becas Gobierno del Paraguay – Convocatoria 2026.
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Felicidad… ¿se puede medir?
- Ricardo Rivas
- Periodista
- X: @RtrivasRivas
- Fotos: Gentileza
Ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Aquel tan querido maestro de periodismo (y de vida) que supo ser cuando mis primeros veinte años don Helvio Ildefonso “Poroto” Botana (1915-1990) –uno de los hijos de Natalio, fundador en la Argentina del mítico diario Crítica en el inicio del siglo pasado– escritor, periodista, artista plástico y guionista de cine, como se lo presenta en diccionariodelperonisml55-69.ar, con frecuencia y enfáticamente aseguraba a quien quisiera escucharlo que estaba en eudaimonía, como decía el bueno de Aristóteles en la vieja Grecia.
Me intrigaba. De allí que, después de una larguísima madrugada, quise saber más de aquel sentir de Poroto que, cuando lo busqué en el diccionario (una de mis más sostenidas adicciones) supe que la Real Academia Española (RAE) define la “eudemonía (término asociado a eudaimonía) como el estado de satisfacción debido generalmente a la situación de uno mismo en la vida”.
Con esa certeza académica volví a preguntar. “Estoy eudaimónico (sic) porque vivo con pasión la anticultura y hoy se lo diré a la revista Pájaro de Fuego para que nadie dude de mí”. Corría el año de 1982. Tiempo después aquella frase interpelaba desde cada puesto de diarios. Una tapa fantástica. Pero no me quedé con eso.
UN FIN EN SÍ MISMO
“¿Cuál es el propósito último de la existencia humana?”, se pregunta y pregunta Aristóteles en “La ética a Nicómaco”. De su lectura aprendí también y para siempre que la felicidad debe ser asumida como “el fin último y el propósito más elevado de la vida” porque “aquello que siempre es deseable en sí mismo (como lo es la felicidad) nunca (debe ni deberá ser) en aras de otra cosa”. De allí que ninguna aspiración crematística, material de ningún tipo o simbólica, devenida en objetivo a alcanzar, debiera ser mencionada como la búsqueda de la felicidad que –siempre– es un fin en sí mismo.
Dentro de 27 días –el próximo lunes 20 de marzo– una vez más será el Día Internacional de la Felicidad. Así sucede desde 2013. Un año antes, la efeméride fue propuesta por el rey de Bután. El monarca trabajaba sobre ese tema desde los años 70, en el siglo pasado, y en su país trabajó duro por y para ello. De hecho, ese estado pequeño, surasiático, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, ante el pleno del foro mundial, exhibió con orgullo que los butaneses –los drukpas, así autodenominados los habitantes del Druk Yul (Tierra del Dragón Fuego)– informaron como un logro nacional relevante que el Índice de Felicidad Nacional Bruta se ubicaba por encima del Producto Nacional Bruto.
Desde entonces allí –como desde la sexta centuria de nuestra era– todo transcurre armoniosamente. El Himalaya protege la intimidad nacional, así como su cultura y tradiciones. La tele, en ese contexto, irrumpió sobre las y los butaneses en 1999.
José Carlos Ruiz Sánchez (51), filósofo español, advierte un puñado de días atrás en elconfidencial.com que “nunca se ha hablado tanto de felicidad y nunca ha habido tanta ansiedad por alcanzarla” como por estos días. En su parecer, “el ideal de una vida plena se ha desvirtuado hasta convertirse en una fuente más de presión psicológica”.
EXIGENCIA COLECTIVA
Doctorado en Filosofía por la Universidad de Córdoba, sostiene también que “la felicidad ha dejado de ser un proceso íntimo y personal para transformarse en una exigencia colectiva, visible y comparable (porque) ese mandato social no se limita a ‘estar bien’, sino a exhibirlo”. Fue en febrero de 2007, cuando se estrenó en la Argentina la película “En busca de la felicidad” (The pursuit of happyness), una creación exitosísima que dirigió Gabriele Muccino.
A través de ese relato, supe de Chris Gardner (compuesto en esa ficción por Will Smith), quien junto con su hijo –Christopher Gardner Jr. (interpretado por Jaden Smith)– fueron desempleados y, como consecuencia directa de ello, desalojados por no disponer de recursos para pagar la renta. Chris y Jr, carecientes de ingresos desde ese minuto, no solo no tienen un lugar para habitar, sino que tampoco generan recursos para alimentarse, capacitarse, curarse y vestirse. Devienen en vulnerables de toda vulnerabilidad. Procuran ayuda social en refugios.
Pero, pese a ello, en 117 minutos, aquel contenido audiovisual relata cómo superan la adversidad. La historia describe detalladamente sus azarosas vidas que, es preciso decirlo, no son para nada diferentes de millones de parados y desposeídos que involuntariamente en nuestra tan maltratada aldea global transitan agobiados la miseria, avergonzados por la misericordia y no pocas veces significados como miserables.
Curioso, por cierto. Profundo creyente en el peso específico de las palabras siempre llama mi atención la raíz latina miser. Glosbe.com, a esas cinco letras unidas las traduce y significa del latín como “desdichado”, “infeliz”. Es la raíz también de la palabra “miseria”, que millones transitan como Chris y Christopher en la peli de Muccino. En “miser” radica también el vocablo “misericordia”, que la RAE define como la “cualidad de tener el corazón puesto en la miseria”.
Esas cinco letras, además –seguidas del sufijo “able”– son imprescindibles para construir la expresión “miserable”, que, en su evolución histórica, según la misma organización, significaba en el pasado a una persona “infeliz o desdichada”, en tanto que en la actualidad –justamente por aquello– no faltan quienes las significan como susceptibles de compasión. ¡Tremendo!.
POBREZA Y RIQUEZA
Y, mucho más, porque en aquella tremenda gran historia que desde la vida real hizo que las vidas de Chris y Jr. llegaran al cine, la felicidad como tal –para muchos y muchas– es dejar atrás la pobreza para alcanzar la riqueza extrema. Tengo la convicción –y me aferro a ella– de que tanto en la dramática realidad que vivieron Chris y Jr., como en la ficción que Gabriele Muccino construyó en el cine para contar esas historias, nadie procuró ese sentido negativo ni, mucho menos, significar pobreza y/o felicidad con tan inadecuada como cruel superficialidad.
No y solo no. De hecho, el propio Chris Gardner –el de la vida real, cuya historia cuenta el cine– el 16 de diciembre de 2023, en Madrid, lo dice claramente: “La felicidad no tiene nada que ver con el dinero”. Sin embargo, alguna forma de neodarwinismo pareciera intentar abrirse paso para que felicidad se signifique –si y solo si– con tener y poseer. Nada nuevo, quizás.
“Todos los hombres, hermano Galión, quieren vivir felices”, escribe alguna vez Séneca –filósofo estoico– en una carta en la que también le dice que “al ir a descubrir lo que hace feliz la vida, (los hombres) van a tientas (porque) no es fácil conseguir la felicidad (y, en esa búsqueda) se aleja uno tanto más de ella cuanto más afanosamente se la busque, (y) si ha errado el camino, si este (lo) lleva en sentido contrario, (esa) misma velocidad aumenta la distancia” que lo separa de la felicidad que procura”.
En ese contexto recomienda a Galión “determinar primero lo que apetecemos (para) luego considerar por dónde podemos avanzar hacia (la felicidad) más rápidamente (hacia) aquello que nos impulsa un deseo natural”.
SENDEROS
Reflexivo, continúa: “Mientras erremos de acá para allá sin seguir a otro guía que los rumores y los clamores discordantes que nos llaman hacia distintos lugares, se consumirá (en la búsqueda) entre errores nuestra corta vida, aunque trabajemos día y noche”. Con sabiduría advierte que el camino de la vida “no es el mismo que en los demás viajes (porque, en aquellos) hay algún sendero (...), pero aquí el camino más frecuentado y más famoso es el que más engaña”.
Lucio Anneo Séneca (4 aNE-65 dNE) nació en Córdoba, hoy España, en tiempos del Imperio romano. Claro integrante de la élite epocal, fue cuestor, pretor, senador y cónsul. Un hombre del poder, con poder. Sirvió a Roma fielmente durante Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, de quien también fue tutor, maestro y consejero. Hay quienes aseguran que su influencia sobre aquel fue tal que “gobernó de facto” el poderoso Imperio romano entre los años 54 y 62.
Se puede suponer –como seguramente lo creyeron mayoritariamente sus contemporáneos– que Séneca era un hombre feliz. Pese a ello y a su profunda sabiduría, la historia muestra que, desde algún lugar y aunque para su posteridad, supo sentenciar que “el hombre más feliz es aquel que depende menos de la felicidad”. Pero no le fue bien. El propio Nerón lo obligó a cometer suicidio.
MENSURA ANUAL
Como lo hace desde el 1 de abril de 2012, en pocos días más, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hará público el “Informe mundial sobre la felicidad” (World happiness report). Seguramente será en torno del 20 de marzo. Esa mensura anual –enorme trabajo estadístico–, cuyos datos duros y conclusiones conoceremos en la brevedad, se apoyará sobre múltiples indicadores objetivos y subjetivos.
Es necesario saber que, entre otras variables, la ONU articulará valores sobre el producto bruto interno (PBI) per cápita; la expectativa y calidad de vida; la percepción de la corrupción estructural gubernamental y empresaria; la libertad individual; el respeto de los derechos humanos; confianza; redes de apoyos sociales junto con otros dominios tales como bienestar psicológico; salud física y mental; uso del tiempo para mensurar el equilibrio entre trabajo y vida; educación y diversidad cultural; buen gobierno y vitalidad comunitaria; diversidad ecológica y resiliencia para discernir con la mayor precisión posible sobre la Felicidad Nacional Bruta (FNB).
En ese contexto de análisis y dentro de dichos parámetros, entre casi 150 países, cuando el año pasado se reportó la felicidad, los Estados fundadores del Mercosur se ubicaban dentro del primer tercio. Uruguay 28; Brasil 36; Argentina 42; y Paraguay 54. Pronto sabremos dónde estamos ahora. En el mismo informe, se reportó que Finlandia, Dinamarca, Islandia, Suecia, Países Bajos, Costa Rica, Noruega, Israel, Luxemburgo y México se encuentran en los diez primeros lugares.
Estados Unidos está en el puesto 24. China, 68; y Afganistán, 147, cierra la tabla. Los datos sobre Bután, el país impulsor mundial del indicador FNB, no se conocen. Es prudente consignar que una cantidad importante de las informaciones que disponen las y los expertos en estadísticas para alcanzar sus conclusiones los producen cada uno de los Estados parte de la ONU.
DILEMA
¿Seremos más o menos felices que un año atrás? ¿Qué dirán los números de la ONU? Y, cuando los conozcamos, ¿cuál será la significación de todas y cada una de esas cifras? Dilemático, por cierto.
Recuerdo que poco más de tres lustros atrás, Umberto Eco (1932-2016) sostuvo que la estadística es una “verdad a medias”. Opinó también que con frecuencia –palabra más palabra menos– a través de la manipulación posibilitan sostener argumentos sesgados. Más aún, enorme lector, escritor, memorista y orador, con enorme simpatía recordó que Carlos Alberto Salustri (1871-1950), famoso poeta y fabulista italiano, crítico implacable de la retórica discursiva sobre la distribución de la riqueza, sentenció irónicamente que “si yo como dos pollos y tú ninguno, estadísticamente nos hemos comido uno cada uno”.