En el marco de la Feria de la Industria Nacional (Fepy), organizada por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro) y la Cámara Paraguaya de Biocombustibles (Biocap), presentaron un conversatorio enfocado en posicionar el procesamiento local como un componente estratégico para el desarrollo productivo del país.
Durante su exposición, el titular de la Cappro, Raúl Valdez, destacó los beneficios de procesar más localmente para potenciar el crecimiento industrial, además de remarcar el impacto positivo del aceite de soja y los biocombustibles como vías de diversificación productiva y de herramienta para generar empleos formales y caminar rumbo a la transformación industrial que necesita el país.
“Solo el 30 % de la soja producida en el Paraguay se procesa localmente. Eso significa que, de 1.000 millones de toneladas por año, solamente 3 millones de toneladas en promedio se procesan localmente. Pero a la vez también tiene una gran oportunidad para todo el complejo porque tenemos muchos productos y muchas capacidades instaladas para procesar”, remarcó Valdez.
El mismo subrayó que, con más de dos décadas de trayectoria, el sector ha invertido más de USD 1.000 millones en tecnología e infraestructura, procesa 2,5 millones de toneladas anuales, exporta a más de 40 países y genera USD 1.000 millones en divisas, posicionando al Paraguay como proveedor de proteínas vegetales e insumos industriales de calidad mundial, por lo que la industrialización es el camino para diversificar y captar más mercados.
“Creemos firmemente que el procesamiento de la soja es la base de la nueva era agroindustrial de nuestro país, hoy que Paraguay está en una posición privilegiada para poder convertirse en una potencia agrícola que pueda servir de proveedor de alimentos y energía al mundo entero”, comentó el titular de la Cappro.
Instó a los miembros de la industria a que apuesten por la sostenibilidad, trabajando en conjunto con organismos como la Cámara Paraguaya de Biocombustibles para poder diversificar la gama de productos como el biodiésel y el etanol, que se pueden convertir en la base de nuevos proyectos que impulsen la industrialización.
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Sin miedo al éxito: productores se preparan para contener embestida de El Niño
- Por Melissa Palacios y Luis Noguera
Desde setiembre y durante los próximos meses, la producción nacional en el campo será retada por un ya conocido contendiente, el clima, más específicamente por el embate de El Niño, un fenómeno que durante ciertos periodos trae un mayor caudal de lluvias y temperaturas más elevadas que las habituales. Quienes labran la tierra están preparados para afrontar el desafío y salir airosos, poniendo en marcha sus propias afiladas estrategias de mitigación.
Al decir de Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), los efectos comenzarán a verse desde este noveno mes del año y el mayor rigor será palpable en noviembre y diciembre.
Precisó que el exceso de lluvias es lo que puede complicar más seriamente al aparato productivo local. Además, dijo que la elevada temperatura puede incrementar el riesgo de tormentas, las cuales afectan más seriamente al sector frutihortícola, generalmente.
“Se sigue calentando la superficie del océano entonces se espera que sí sea un evento importante”, destacó; sin embargo, reconoció que dos frentes son los reguladores, uno en el Índico y otro en el Atlántico, el primero de mayor severidad y el segundo que sirve de “freno”. “En este momento los dos están activos, entonces hay que ver cuál de ellos predomina. El Niño se instaló fuerte, pero hay que ver de qué forma interactúa en nuestra zona”, amplió.
Entre las recomendaciones mencionadas por el especialista se halla el cultivo escalonado, “no poner todos los huevos en la misma bolsa”, además del aseguramiento de la provisión de alimentos para el ganado. Indicó también que se debe asegurar no sembrar ni ubicar a animales en zonas anegables, entre otras cuestiones.
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Mayores costos
La soja, el producto estrella del agro paraguayo, comenzó su campaña 2026/2027 y es uno de los rubros que están amenazados por el fenómeno climatológico. El presidente de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS), Lindemar Cesca, indicó en diálogo con La Nación/Nación Media que para la producción lo peor es la sequía, mientras que el exceso de precipitaciones puede sobrellevarse de una manera más cómoda.
Entre otras cosas, explicó que uno de los impactos que padecerán los productores es el incremento en el costo para mantener a salvo los cultivos, considerando que el incremento de la humedad propicia la aparición de plagas. “La verdad es que siempre hay gastos mayores porque vos tenés que hacer más aplicación de fungicida, algunas veces por chinche, pero lo peor es cuando vos tenés sequía”, indicó.
Confió en obtener buena calidad de granos para la campaña 2026/2027 que ya está en marcha y precisó que se estima llegar a las 12 millones de toneladas de producción, en las más de 3,6 millones de hectáreas sembradas.
Logística complicada
Christian Rothbacher, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), también respondió a las consultas de La Nación/Nación Media y destacó que el agua siempre es bienvenida para la producción, aunque aclaró que el exceso sí es perjudicial.
“Van a venir dificultades, principalmente en lo que se refiere a logística. Los caminos que no están asfaltados o no están bien terraplenados va a dificultar mucho el acceso”, expresó. El representante de la ARP mencionó que están instando a la limpieza de canales de agua y trabajando con entes del Estado para las previsiones del caso.
“No hay mucho que hacer más que prepararse de alguna manera, le instamos a los productores que están en zonas que puedan ser afectadas que tengan provisiones”, dijo. Se mostró optimista y consideró que durante el periodo se logrará tener una buena producción.
Disminuir su impacto
Otra fuente consultada por La Nación fue el presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, quien se mostró optimista sobre la cuestión. “El clima siempre fue uno de los factores que más condicionan nuestra producción y fenómenos como El Niño nos obligan a estar preparados. Hoy contamos con mucha más información, tecnología y capacidad de anticipación que años atrás, pero nunca podemos decir que estamos totalmente preparados frente a un fenómeno climático”, manifestó.
“Lo importante es trabajar con planificación, información, manejo adecuado de los cultivos y acompañamiento técnico. No podemos controlar el clima, pero sí podemos tomar mejores decisiones para disminuir su impacto”, dejó en claro.
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Sector sojero proyecta 12 millones de toneladas para la campaña 2026
La UGP dio inicio a la siembra de soja 2026 en Canindeyú, con una superficie estimada de 3,6 millones de hectáreas. El sector espera repetir una producción cercana a 12 millones de toneladas y apunta a alcanzar 15 millones a mediano plazo.
Con expectativas de una campaña favorable, el sector productivo dio inicio a la siembra de soja 2026 en Canindeyú, durante un lanzamiento organizado por la Unión de Gremios de la Producción (UGP). Productores, cooperativistas, autoridades y representantes gremiales participaron del encuentro.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, destacó la importancia de la integración entre productores, empresas, cooperativas y el sector público para garantizar acceso a tecnología, conocimiento, financiamiento y mercados. Señaló que el objetivo es que la actividad productiva genere rentabilidad y arraigo rural.
Para la campaña actual, el sector estima una superficie de 3,6 millones de hectáreas y una producción de aproximadamente 12 millones de toneladas, con la expectativa de avanzar hacia las 15 millones de toneladas en los próximos años.
Preocupaciones del sector. Héctor señaló que el clima continúa siendo uno de los principales desafíos, aunque consideró que el escenario de El Niño es más favorable para la agricultura que La Niña. También expresó preocupación por el bajo nivel del dólar y su impacto en los ingresos de los productores, principalmente los pequeños, por lo que planteó la necesidad de buscar mayor previsibilidad cambiaria.
Por su parte, el presidente de Fecoprod, Alfred Fast, destacó que la soja dejó de ser un cultivo exclusivo de grandes productores. Según explicó, existen más de 40.000 parcelas de menos de 20 hectáreas donde se cultiva soja y actualmente cerca del 20% de la producción está en manos de pequeños productores.
Alfred resaltó además el aporte de la siembra directa y el potencial para ampliar la producción mediante la recuperación de áreas degradadas y el desarrollo de nuevas zonas.
Rechazo a un aumento de impuestos. Ambos dirigentes coincidieron en que Paraguay debe priorizar la racionalización del gasto público y aumentar la producción antes que elevar la presión tributaria. “Si el campo produce, Paraguay crece”, sostuvo Héctor, al marcar la expectativa con la que el sector encara la nueva campaña.
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Rendimiento de la soja será importante, pero inferior a la campaña pasada, según especialista
La campaña sojera 2026/2027 fue lanzada recientemente y se espera que el rendimiento nuevamente sea importante. En el periodo se espera el embate del fenómeno El Niño, lo que puede impactar directamente en la producción, sin embargo, la merma no sería tan significativa, de acuerdo a las estimaciones.
“En la campaña anterior tuvimos un rendimiento récord de 3.620 kilogramos por hectárea en la Región Oriental de lo que es la campaña principal, sin tener en cuenta la zafriña, que es la soja que se siembra después de que se cosecha la soja principal”, expresó Carlos Sanabria, analista del sector agrícola.
En la pasada campaña se presentó una distribución perfecta de las lluvias. “No es lo mismo que te lluevan 100 mm a comienzos de diciembre o 100 mm distribuidos en cuatro lluvias, una por semana”, indicó.
Dijo que, bajo un pronóstico más conservador, se podría estimar las 10 millones de toneladas para la cosecha principal, mientras que la zafriña estaría por encima del millón, totalizando más de 11 millones de toneladas, según dijo a la 1080 AM.
Sobre el fenómeno El Niño, mencionó que un exceso de precipitación podría afectar eventualmente a algunas zonas del país. Precisó que la cuestión podría ser menos nociva, si las lluvias se dan con una buena distribución a lo largo del periodo productivo.
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Lanzamiento
El lanzamiento de la campaña sojera se realizó días atrás en la ciudad de Dr. Juan Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú, en coincidencia con la conmemoración del 27.º aniversario de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS). El gremio de la producción espera que el área de siembra supere los 3,6 millones de hectáreas, llegando a los 11,5 millones de toneladas.
La gran cosecha a inicios de este año está teniendo un impacto importante en la economía, considerando que al mes de julio el volumen de dinero ingresado al país por exportaciones llegó a los USD 3.513 millones.
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Agrotec apuesta por semillas de calidad y alto vigor para la campaña sojera 2026/27
Con el inicio de la siembra de soja, el campo paraguayo pone en marcha una nueva campaña que podría alcanzar 3,8 millones de hectáreas. Agrotec destaca la importancia de elegir materiales adaptados a cada ambiente, con alta germinación y vigor, ante un escenario de mayor humedad, temperaturas elevadas, nuevas tecnologías y una ventana de siembra cada vez más temprana.
El calendario agrícola vuelve a marcar una de las fechas centrales para la agricultura paraguaya. Con el inicio de la campaña sojera 2026/27, los productores habilitados desde hoy comienzan a ingresar a los lotes para poner en marcha el principal cultivo extensivo del país.
La expectativa productiva parte de una base favorable. Las estimaciones apuntan a una superficie que podría rondar los 3,8 millones de hectáreas, mientras que la producción se proyecta entre 10 y 11 millones de toneladas. Sin embargo, el resultado final estará determinado por una combinación de factores que comienza a definirse desde la implantación.
Entre ellas, la calidad de la semilla. Fernando Correa, gerente de Semillas Autógamas de Agrotec, explicó que la selección del material no puede desligarse de las características particulares de cada lote. Y es que el comportamiento del suelo, su nivel de compactación, el historial sanitario y la posibilidad de enfrentar períodos de exceso hídrico son variables que deben entrar en la decisión antes de la siembra.
“Siempre desde Agrotec recomendamos al productor poner especial atención en las condiciones del suelo, de qué manera está compactado y cuál es el historial sanitario que tiene”, indicó.
La recomendación cobra especial relevancia frente a la posibilidad de períodos de alta humedad y encharcamiento en determinadas zonas productivas. Un exceso de agua durante la implantación puede afectar la emergencia, limitar el desarrollo radicular y generar condiciones favorables para determinadas enfermedades.
En este escenario, germinación y vigor dejan de ser atributos secundarios y pasan a ser variables directamente vinculadas con la capacidad del cultivo para establecerse y atravesar situaciones de estrés.
“Contamos con variedades en semillas de soja que se comportan bien frente a un suelo encharcado y con enfermedades; simientes que tienen germinación alta y principalmente con buen vigor”, sostuvo Fernando quien dejó entrever que cuanto más rápida y uniforme sea la emergencia, mayores serán las posibilidades de que el cultivo construya una planta capaz de enfrentar las condiciones adversas que puedan aparecer durante el ciclo.
“Una planta saludable y fuerte aguantará más esos dos meses con temperaturas altas y suelos encharcados”, agrega.
Una campaña que comienza antes. La fecha de inicio también refleja una transformación en el manejo de la soja paraguaya. La ventana de siembra se fue adelantando progresivamente durante la última década, modificando la estrategia de los productores.
“La ventana de siembra antes empezaba del 10 al 15 de setiembre en adelante. Hoy el productor respeta el vacío sanitario que va hasta el 31 de agosto, pero el 1 de setiembre ya está con toda su maquinaria y potencia para sembrar lo máximo posible, hasta el 20 o 25 de setiembre, principalmente en la Región Noreste, Centro y Sur del Paraguay”, detalló.
El adelantamiento no responde solamente a una cuestión de calendario. La fecha de siembra tiene implicancias agronómicas y económicas ya que busca posicionar el período crítico del cultivo en mejores condiciones ambientales, reducir la exposición a temperaturas extremas y estrés hídrico hacia el final del ciclo y, al mismo tiempo, permitir una cosecha más temprana.
Esto último adquiere especial relevancia en un sistema productivo donde la soja comparte protagonismo con los cultivos de segunda. Liberar antes los lotes permite ampliar las posibilidades de implantación de la zafriña y mejorar la utilización anual de la superficie agrícola.
Genética y biotecnología. El cambio en las fechas de siembra ocurrió en paralelo con una evolución acelerada de la genética y la biotecnología. “Vemos dos movimientos muy grandes, principalmente. El primero es la biotecnología y sus cambios”, explicó.
La secuencia tecnológica pasó de RR1 a Intacta y posteriormente a plataformas de tercera generación, como Intacta2 Xtend, incorporando nuevas herramientas para el manejo del cultivo.
Para el productor, esto implica una mayor oferta tecnológica, pero también una necesidad creciente de ajustar la elección de la variedad al ambiente y al sistema de producción. El potencial genético no se expresa de manera aislada. Depende de dónde se siembra, cuándo se siembra y cómo se maneja el cultivo.
El desafío está en integrar. La discusión sobre semillas también forma parte de una transformación más amplia del modelo productivo. La búsqueda de mayores rendimientos convive con la necesidad de utilizar de manera más eficiente los recursos y avanzar hacia sistemas sostenibles.
La calidad de la semilla debe complementarse con un adecuado manejo de suelo, nutrición, fertilización y protección frente a plagas y enfermedades. A ello se suma una mayor incorporación de soluciones biológicas y herramientas tecnológicas. “Utilizar una semilla de buena calidad, además de un buen fertilizante o defensivo agrícola, con nutrición y calidad, es hoy muy importante”, afirmó.
Para una agricultura cada vez más profesionalizada, el desafío consiste en integrar correctamente las distintas herramientas disponibles para cada ambiente.
Agrotec llega al inicio de la campaña 2026/27 con más de 35 años de presencia en Paraguay y una estrategia basada en acompañar al productor con soluciones, conocimiento técnico y materiales adaptados a las distintas condiciones productivas.
La compañía renovó ese compromiso durante la cuarta edición de la Apertura Nacional de la Siembra de Soja, encuentro que reunió a autoridades, referentes gremiales y representantes de la cadena productiva para marcar el comienzo de una nueva zafra.
Bajo el concepto “Juntos a cada paso”, Agrotec plantea su acompañamiento al productor en un escenario en el que cada decisión cuenta.
La soja 2026/27 ya está en el campo. Y, como ocurre con cada nueva zafra, buena parte de su resultado empieza a escribirse desde el primer surco.