La Comisión Nacional de la Competencia (Conacom) abrió un sumario de investigación a Retail S.A, perteneciente al Grupo Vierci, por presuntos incumplimientos a las condiciones establecidas en 2021, cuando la autoridad aprobó la compra de tres locales de la cadena Nuevo Súper, en la ciudad de Caacupé.
La operación había sido autorizada bajo un régimen especial de vigilancia debido a que Retail fue reconocida en ese entonces como una empresa con posición dominante en el mercado supermercadista. Este estatus implica que, aunque la empresa pueda operar libremente, debe hacerlo dentro de un marco que garantice la libre competencia y evite prácticas abusivas hacia proveedores o empresas más pequeñas.
Según explicó a Universo 970 AM/Nación Media, Ricardo Gavilán, director de Investigación de la Conacom, la firma debía cumplir una serie de condicionamientos que buscaban mantener la equidad del mercado y evitar conductas anticompetitivas.
Entre las medidas impuestas figuraban: abstenerse de habilitar nuevos supermercados en Caacupé por un periodo de cinco años, formalizar todos los contratos con sus proveedores por escrito, asegurar que estos sean igualitarios y no discriminatorios, e incorporar cláusulas que garanticen que los proveedores no sean obligados a vender a Retail a precios inferiores a los ofrecidos a la competencia.
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Además, la empresa debía privarse de exigir información comercial acordada con competidores y establecer criterios claros y transparentes en materia de descuentos, bonificaciones y asignación de espacios en góndolas.
No obstante, un estudio de mercado realizado recientemente por la Conacom reveló indicios de que varios de estos compromisos no estarían siendo respetados. Ante esta situación, la Dirección de Investigación solicitó la apertura de un sumario administrativo para verificar si efectivamente existieron incumplimientos.
“Lo que se identificó en el análisis es que Retail habría implementado unilateralmente nuevas condiciones comerciales con sus proveedores, distintas a las acordadas originalmente, lo cual está expresamente prohibido por los condicionamientos de la Conacom”, explicó Gavilán. También señaló que se encontraron indicios de que la empresa podría estar solicitando facturas dirigidas a competidores con el fin de corroborar precios, una práctica que vulnera el principio de competencia leal y podría derivar en un abuso de posición dominante.
Otra de las observaciones apunta a la forma en que la S.A. administra los espacios de exhibición en góndolas. Según las denuncias recogidas por la autoridad, Retail habría aplicado un sistema de calificación de proveedores y descuentos que no siempre resulta transparente, y que podría condicionar el acceso de ciertas marcas o productos al consumidor final. Este tipo de comportamiento, advierte la Conacom, afecta directamente la variedad de la oferta en el mercado y, en consecuencia, los precios que paga el consumidor.
Gavilán recordó que el incumplimiento de los condicionamientos impuestos en una operación de concentración económica constituye una infracción a la Ley N° 4956/13 de Defensa de la Competencia, lo que podría derivar en sanciones económicas, e incluso, en medidas correctivas adicionales.
“Cuando una empresa ostenta posición dominante, la ley le impone un marco de comportamiento más estricto. No se trata de interferir en la libertad empresarial, sino de garantizar que el poder de mercado no se traduzca en prácticas que perjudiquen la competencia”, afirmó.

