En la revisión de su informe de previsión de crecimiento económico, el Banco Mundial estima que Paraguay tendrá una expansión de 4,2 % para este 2025, 0,5 puntos porcentuales superior a su última revisión de junio, que fue de 3,7 %.
En esa misma línea aumentó su pronóstico para el 2026 y 2027, de 3,6 % a 3,7 %. Con esta proyección, Paraguay se ubica como el segundo en la región en cuanto a crecimiento, detrás de Argentina, que pasó de una previsión de 5,5 % para el cierre de este año a 4,6 %.
Atendiendo a estas cifras, el economista Aníbal Insfrán, en conversación con La Nación/Nación Media, destacó que el análisis realizado por el organismo multilateral engloba en gran medida el índice de desarrollo de los diferentes sectores de la economía de cada país y que en este caso Paraguay ha mostrado un crecimiento sostenido en diferentes áreas.
“Un crecimiento sostenido le permite a Paraguay mantenerse de alguna manera en una senda de crecimiento, tal vez no altísima ni muy grande, pero siempre está con crecimiento positivo y a la larga esto hace la diferencia respecto a la manera en que un país termina teniendo una capacidad de producción de bienes y servicios”, remarcó Insfrán.
El mismo destacó que, gracias a la diversificación de la economía y el desarrollo en el sector primario, como lo es la agricultura y ganadería, actualmente el crecimiento económico nacional se ha vuelto más estable, puesto que factores externos como sequías o inundaciones ya no ejercen un fuerte impacto.
“Vemos que, por ejemplo, Paraguay está mostrando un crecimiento importante en la parte de agua y electricidad porque el clima está mejor que años anteriores y entonces el crecimiento solo en ese sector es de 8,7 % estimado”, indicó Insfrán.
Explico además que existen sectores como los de manufactura que mantienen un crecimiento importante de más del 4 % o el sector de la construcción con un 5 %, influyendo así de manera directa en el sector secundario, que tiene más del 30 % del PIB y en el cual se prevé un crecimiento de más del 5 %.
El economista remarcó que en gran medida estos resultados pueden verse reflejados directamente en la imagen país a nivel internacional, haciendo que los niveles de inversión aumenten y la estabilidad macroeconómica se potencie.
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La nueva imagen de Paraguay se construye con talento joven
Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, una población joven, preparada y con vocación de progreso puede convertirse en una de las mayores ventajas competitivas para sostener esta nueva etapa de crecimiento que presenta el país.
Trabajo en conjunto. El cambio de percepción sobre Paraguay no solo depende de las condiciones económicas y las oportunidades que ofrece el país, sino también de la capacidad de los propios paraguayos para proyectar una imagen de confianza, competitividad y crecimiento.
Para el viceministro de Industria, Javier Viveros, esta transformación forma parte de un proceso que debe involucrar tanto al sector público como al privado y a la sociedad en su conjunto.
Viveros señaló que desde el inicio de la actual administración se planteó la necesidad de impulsar un cambio de mentalidad, no solamente a nivel local, sino también en la forma en que Paraguay se presenta ante el mundo.
“Nosotros tenemos que proyectar lo que queremos que se vea desde afuera y también acá adentro hacer ese cambio que necesitamos para poder seguir creciendo”, sostuvo. En ese sentido, destacó los avances registrados durante los últimos años en materia de imagen y marca país, acompañados por una mayor presencia de Paraguay en eventos internacionales.
Escenario favorable y nuevas oportunidades. El viceministro sostuvo que Paraguay está siendo reconocido en la región como un país ordenado, serio y con oportunidades, mientras que su evolución también genera una mayor atención por parte de las principales economías vecinas. Para Viveros, este escenario debe ser aprovechado para continuar fortaleciendo la confianza y atraer nuevas oportunidades para el país.
El talento joven como ventaja. Uno de los principales activos que identificó Viveros es la estructura demográfica paraguaya. Señaló que aproximadamente el 70 % de la población tiene menos de 40 años y que la edad promedio ronda los 29 años, una característica que considera una ventaja competitiva para el país.
Para Viveros, una fuerza laboral joven representa una oportunidad para incorporar nuevas ideas, energía y capacidad de adaptación.
En este contexto, consideró que uno de los atributos más valorados del paraguayo es su disposición a buscar oportunidades y salir adelante. Esta característica, sostuvo, puede convertirse en un factor diferenciador si encuentra las condiciones adecuadas para desarrollarse mediante empleo, formación, emprendimiento y acceso a nuevas oportunidades.
Una tarea colectiva. Más allá de la edad o del lugar que cada persona ocupe, Viveros planteó que el cambio de mentalidad requiere una visión colectiva.
En un escenario marcado por la hiperconectividad y la circulación permanente de información, consideró necesario mantener los pies sobre la tierra, reconocer la experiencia y evitar que las diferencias individuales se conviertan en obstáculos para la construcción de objetivos comunes.
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Solidez macroeconómica generará salto de calidad en desarrollo socioeconómico, según Carvallo
El presidente del Banco Central del Paraguay (BCP), Carlos Carvallo, dio detalles de la experiencia local en la obtención del grado de inversión en un evento realizado en Honduras. Entre otras cosas, el alto funcionario manifestó que fueron más de 20 años de reforma institucional las que llevaron al país a acceder a la calificación, que hoy día permite avanzar en términos de atracción de inversiones, principalmente.
Destacó que el proceso debe continuar al menos por otras dos décadas, para “dar el salto” en términos de desarrollo socioeconómico. “Este camino fue largo, el camino de llegar al grado de inversión, no es un objetivo, per se, es el resultado de un larguísimo proceso de estabilización económica, reforma de institucionalidad económica y, últimamente, algunas reformas estructurales también”, indicó ya en la parte de la conclusión de su exposición.
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Citó que el índice de pobreza actualmente se encuentra en 16 %, un desafío importante, que, según él, es “inadmisible”. Al respecto, recordó que en 2002 el país era considerado “inviable”, aunque de ese tiempo a esta parte se pudo avanzar y obtener el reconocimiento de los mercados y de las calificadoras.
Continuidad de las reformas
“Necesitamos probablemente 20 años más para dar un salto de calidad en término de desarrollo socioeconómico, pero el desafío que tenemos nosotros es seguir blindando las cosas buenas que se hicieron y seguir persistiendo en los procesos de reforma, no hay otra forma de dar un salto de calidad en el desarrollo socioeconómico”, dejó en claro, sobre el proceso que se debe llevar adelante en el futuro.
Carvallo resaltó que el fortalecimiento de la macroeconomía impactará en el crecimiento sostenible a lo largo del tiempo. “Haciendo reformas estructurales, cimentando la estabilidad macroeconómica y sobre esa base de un cimiento fuerte construir reformas económicas que impacten finalmente en la productividad de la economía, la formalidad de los mercados laborales y el crecimiento económico de mediano, largo plazo”, expresó.
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Víctor Miranda: “El ingeniero agrónomo es fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible”
- Por Luis Noguera
El presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, conversó con La Nación/Nación Media sobre su gestión al frente del gremio y su visión acerca de la profesión, una de las más preponderantes en términos de relevancia e impacto en el sistema productivo nacional.
Destacó el crecimiento del agro paraguayo, señalando que hay una gran evolución, con una agricultura mucho más tecnificada, de precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas.
- ¿En qué se encuentra abocada su nueva gestión al frente de la AIAP?
En esta nueva gestión estamos enfocados principalmente en seguir fortaleciendo nuestro gremio y la presencia del ingeniero agrónomo en los distintos ámbitos donde se toman decisiones vinculadas al sector. También estamos trabajando mucho en capacitación y actualización profesional, en generar mayores beneficios para los asociados y en seguir fortaleciendo institucionalmente a la AIAP.
Venimos de una gestión con avances importantes y queremos dar continuidad a ese trabajo, siempre buscando que la AIAP esté más cerca del colega y también de las necesidades del sector productivo.
- ¿La profesión está siendo más valorada ahora que en el pasado, considerando el crecimiento del agro en Paraguay? ¿Cómo evalúa eso?
Creo que sí. Hoy existe una mayor valoración porque también se entiende mejor el papel que cumple el ingeniero agrónomo dentro de la producción.
El agro paraguayo fue evolucionando muchísimo. Hoy hablamos de una agricultura mucho más tecnificada, con mayor precisión, nuevas herramientas y mayores exigencias productivas y ambientales. Y detrás de todo eso necesariamente tiene que existir un profesional capacitado.
Nuestro desafío es seguir posicionando al ingeniero agrónomo no solo como alguien que acompaña la producción, sino como un profesional fundamental para producir de manera eficiente, responsable y sostenible.
- ¿Qué se puede añadir a los procesos de formación actual?
La formación tiene que acompañar permanentemente los cambios que está teniendo el campo. La base técnica sigue siendo fundamental, pero hoy también necesitamos profesionales preparados en nuevas tecnologías, agricultura de precisión, herramientas digitales, biotecnología, manejo sostenible de los recursos y gestión.
También considero muy importante fortalecer la práctica y el contacto con la realidad productiva. El profesional tiene que salir preparado no solo desde lo teórico, sino también para resolver los problemas que se presentan todos los días en el campo.
- ¿Es una carrera profesional fundamental considerando el modelo de desarrollo que plantea hoy el país? ¿Hay políticas que acompañan al desarrollo de los profesionales del rubro? Si no hay, ¿qué se necesita?
Sin dudas es una profesión fundamental para el Paraguay. Somos un país con una economía fuertemente vinculada al sector agropecuario y gran parte de nuestro desarrollo depende de lo que somos capaces de producir.
Hay instituciones que vienen acompañando al sector, pero siempre hay espacio para mejorar. Necesitamos fortalecer la investigación, la extensión, la capacitación permanente y generar mayores oportunidades para los profesionales, especialmente para los jóvenes.
También es importante que en las políticas públicas relacionadas con la producción agropecuaria se respete y valore cada vez más la participación del profesional competente.
- ¿Cuáles son los desafíos que enfrentan actualmente?
Tenemos varios desafíos. El clima probablemente sea uno de los principales porque cada campaña presenta condiciones diferentes. A eso se suman los costos de producción, los precios internacionales, la necesidad de incorporar tecnología y producir cada vez de manera más eficiente.
Otro desafío importante es llegar con mayor asistencia técnica al pequeño y mediano productor. Ahí el acompañamiento profesional puede marcar una diferencia muy grande en productividad y rentabilidad.
En definitiva, el gran desafío que tenemos es producir más y mejor, utilizando eficientemente los recursos que tenemos y cuidando al mismo tiempo la sostenibilidad de nuestro sistema productivo.
- ¿Considera que el rubro agrícola tiene todavía espacio o margen para crecer en el país?
Sí, todavía tenemos mucho margen para crecer, pero ese crecimiento no necesariamente tiene que venir solo de ampliar la superficie agrícola.
Tenemos un enorme potencial para crecer en productividad. El camino pasa por producir más en el mismo espacio, incorporando tecnología, genética, mejores prácticas de manejo y mayor conocimiento.
Paraguay ya demostró que puede ser un productor importante a nivel mundial y todavía tenemos condiciones para seguir aumentando nuestra producción de manera sostenible.
- ¿El productor paraguayo puede pensar en desarrollar rubros alternativos con mayor decisión, además de la soja, maíz y trigo? ¿Hace falta un incentivo para esto?
Por supuesto. Paraguay tiene condiciones para diversificar mucho más su producción. La soja, el maíz y el trigo tienen un peso muy importante y forman parte de un sistema productivo que funciona, pero también existen oportunidades en otros rubros.
Para que una alternativa realmente se consolide, no alcanza solo con producir. Tiene que existir mercado, logística, industria y una rentabilidad que le dé seguridad al productor.
Los incentivos pueden ayudar, pero considero que lo fundamental es generar condiciones para que esos nuevos rubros sean competitivos y tengan una cadena comercial que pueda sostenerlos en el tiempo.
- En términos de profesionales, ¿Paraguay está al nivel de otros países de la región?
Sí. Paraguay cuenta con profesionales muy capacitados y con mucha experiencia práctica. Nuestros ingenieros agrónomos trabajan con sistemas productivos altamente competitivos y con tecnologías similares a las utilizadas en los principales países agrícolas de la región.
Por supuesto que debemos seguir capacitándonos permanentemente porque la agricultura cambia muy rápidamente. Pero considero que el profesional paraguayo está preparado y tiene capacidad para competir perfectamente a nivel regional.
-¿Alguna reflexión final?
Sí. El Paraguay tiene un enorme potencial productivo y el ingeniero agrónomo tiene un papel fundamental dentro de ese desarrollo. Tenemos el desafío de seguir produciendo más y mejor, incorporando tecnología, cuidando nuestros recursos y haciendo que ese crecimiento llegue también al pequeño y mediano productor.
Desde la AIAP vamos a seguir trabajando para fortalecer nuestra profesión, generar oportunidades y acompañar al sector productivo. Porque detrás de una agricultura cada vez más eficiente y competitiva, necesariamente tiene que haber conocimiento, tecnología y profesionales preparados.
Ficha
- Ingeniero agrónomo, con maestría en Agronegocios.
- Especialista en cuestiones regulatorias de defensivos agrícolas, aportando al desarrollo normativo y técnico del sector.
- Vicepresidente de la Asociación Panamericana de Ingenieros Agrónomos (Región Cono Sur).
- Más de 10 años de compromiso gremial, impulsando la representación, fortalecimiento institucional y la defensa del ejercicio profesional de los ingenieros agrónomos en Paraguay y la región.
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Acuerdo UE: analizan las oportunidades y desafíos para las empresas paraguayas
La preparación de las pymes, la competitividad, la innovación y el cumplimiento de estándares internacionales serán factores determinantes para aprovechar las oportunidades que plantea el acuerdo.
Trabajo público-privado. El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur representa para Paraguay un escenario de oportunidades y desafíos, que requerirá el cumplimiento de determinadas exigencias del mercado y, por lo tanto, preparación y condiciones adecuadas por parte del país, en este proceso, el trabajo conjunto entre los sectores público y privado será fundamental.
En este marco, se realizó la Conferencia Magistral “Ruta Exportadora UE-Mercosur”, que reunió a referentes del sector empresarial y especialistas en comercio internacional para analizar qué implica este nuevo escenario y qué deben considerar las empresas que buscan proyectarse hacia nuevos mercados.
Factores principales para el aprovechamiento. Durante el encuentro se puso especial énfasis en la preparación de las pymes, la competitividad, la innovación y el cumplimiento de estándares internacionales como factores determinantes para aprovechar las oportunidades que ofrece el acuerdo.
Entre los principales expositores estuvo Shunko Rojas, quien destacó que Paraguay posee potencial en áreas como la energía, la agricultura, las manufacturas y el sector forestal.
La actividad fue organizada por la Unión Industrial Paraguaya (UIP), a través del Club Mipymes, y el Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), como parte de una agenda orientada a fortalecer la internacionalización del sector.