La motivación es central para el cerebro, ya que en general, quiere subsistir, sobrevivir y cuando está motivado está dispuesto a hacer cosas que de otro modo no haría, afirmó a La Nación/Nación Media, Nicolás José Isola, filósofo y coaching en liderazgo.

Por eso, el especialista sostuvo que las empresas que logren entender la mente humana, podrán liderar mejor los cambios que se están atravesando con la tecnología.

“Lo que estoy viendo en las compañías es que muchos líderes no son conscientes de cómo las tecnologías, en diferentes ámbitos, están impactando en el talento y en el foco de las personas para desarrollar su trabajo. Y ese foco es absolutamente crucial, porque cuando una persona está dispersa, es menos productiva y menos eficiente en todo lo que hace”, dijo.

También expuso que es necesario comprender que el cerebro no cambia todo el tiempo y que muchas empresas piden a sus empleados un cambio constante. Puso como ejemplo que una persona va a dormir al mismo lugar continuamente y no cambia de casa ni pareja.

Respecto al uso de la tecnología, Nicolás Isola expuso que es como un ascensor, que te ayuda a llegar con más facilidad y rapidez, pero cuyo uso prolongado atrofiaría las piernas. Foto: Matías Amarilla

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En el mundo corporativo, por eso, no se entiende qué significa “un cambio”. “Un buen líder debería hospedar esos temores, hacerse cargo de esas situaciones y preguntar: “¿Qué te pasa con este cambio? ¿Hasta dónde estás dispuesto a ir?”, refirió.

Tecnología y cambios

Respecto al uso de la tecnología, Nicolás Isola expuso que es como un ascensor, que te ayuda a llegar con más facilidad y rapidez, pero cuyo uso prolongado atrofiaría las piernas. Por ende, usar escaleras es fundamental para seguir escalando y creciendo como personas en todas las áreas.

“Creo que el mercado laboral va a cambiar muchísimo. Pero lo que más me preocupa es cuánto vamos a cambiar nosotros, nuestro nivel de soledad, de aislamiento. La conexión humana va a seguir siendo crucial”, aseguró.

Para el filósofo, una conversación donde dos personas se miran fijamente es una necesidad natural en el ser humano, porque somos seres gregarios, que buscan conectarse y vivir en comunidad, nunca aislados.

Incluso, contó que en algunos países hay bares donde se paga por un abrazo, además del caso de Japón, donde existen locales donde la gente paga para acariciar mascotas porque eso mejora el bienestar.

“Incluso hay adultos mayores que cometen delitos para ir a la cárcel y poder conectarse con otros. Eso habla de nuestra necesidad de contacto. Si lo entendemos, podemos traccionar hacia una sociedad más humana. Ser más humanos y conectar más es crucial”, expresó.

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Cambios generacionales

Consultado sobre cómo entender el cerebro de las generaciones nuevas, nacidos entre 1995 y 2005, que están marcando un nuevo rumbo en el ámbito laboral, señaló que la motivación detrás de esto podría ser: el gran deseo de bienestar.

“Esta gente cambia porque hay una gran insatisfacción, pero también un gran deseo de bienestar, y eso es buenísimo. Como líderes, tenemos que entender primero que el esfuerzo es necesario. El problema es que los jóvenes no quieren esforzarse, tal vez haya que explicar algo más de la vida: que no todo es tan simple ni tan fácil”, mencionó.

Finalmente, Isola aseveró que el ser humano creció aprendiendo a esperar, y que la vida sigue siendo lenta, tal como un embarazo que dura 9 meses. Insistió en que hay procesos que necesitan tiempo y es importante entenderlo.

Nicolás José Isola es filósofo, master en educación y PhD. Es coach ejecutivo, especialista en storytelling y desarrollo humano. Vive en Barcelona, es columnista de opinión y management en el diario La Nación (Argentina), Folha de São Paulo y Meio & Mensagem (Brasil), El País (España) y Expansión (México).

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