El dólar tuvo una caída abrupta de 80 puntos esta semana, pasando de cotizar a G. 7.180 a G. 7.100, estableciéndose como la cotización más baja del año y no vista en casas de cambio desde septiembre de 2022.
En septiembre, el tipo de cambio arrancó con una cotización de G. 7.280 y en la primera semana cayó 60 puntos para pasar a una cotización de G. 7.220. En ese precio se mantuvo estable durante nueve días consecutivos.
A partir del 13 de septiembre, el dólar perdió nuevamente 20 puntos, para situarse así en G. 7.200, precio que figuró en los escaparates de las casas de cambio durante dos días, ya que posteriormente, el 16 de septiembre, disminuyó otros 10 puntos, cotizando a G. 7.190.
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El 19 de septiembre, se registró otro leve descenso de 10 puntos, llegando la moneda estadounidense a G. 7.180. En esta penúltima semana del mes, el dólar tuvo una abrupta caída de 80 puntos, para establecerse en G. 7.100, la cotización más baja del año y no repetida desde septiembre de 2022.
El Banco Central del Paraguay (BCP), en su último comunicado de Política Monetaria recordó que Estados Unidos recientemente redujo en 25 puntos base el rango objetivo de la tasa de fondos federales, situándolo en 4,0 %-4,25 %
Además, señalaron que en los mercados financieros internacionales, el dólar (DXY) se depreció levemente y los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo retrocedieron en el último mes.
Por otra parte, este tipo de cambio de G. 7.100 difiere en 200 puntos a la expectativa de los agentes económicos que estimaron un dólar en torno a los G. 7.300 para este mes.
El economista Jorge Garicoche había explicado a La Nación/Nación Media, que más allá de los recortes del FED, el debilitamiento local del tipo de cambio responde, más bien, a factores internos.
También había señalado que en Paraguay las importaciones mantienen un peso significativo pese a la recuperación del comercio exterior, situación que sigue presionando al mercado cambiario.
Consultado acerca de la incidencia de la liquidez de la moneda nacional en la ecuación del tipo de cambio, el economista había explicado que la demanda de liquidez es un factor a tener en cuenta, pero aclaró que no hay motivo para alarma, considerando que sus niveles no representan un escenario crítico.

