Los ganaderos se ratifican en que levantar la vacunación es un error dado el contexto de bajo hato y presencia de otros portadores de la enfermedad. Foto: Archivo
Levantar la vacunación antiaftosa sería un “súper error”, según ganadero
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Los ganaderos consideran que el cese de la vacunación contra la fiebre aftosa actualmente es inviable, en un contexto de bajo hato. Reconocen que no es una zoonosis, pero que un brote puede provocar enormes pérdidas económicas al sector.
El ganadero y veterinario Gustavo Morínigo opinó que levantar la vacunación contra la aftosa es un “súper error”, dado que en el territorio nacional existen reservas silvestres con animales que pueden ser portadores de la enfermedad.
“Nuestro país tiene una particularidad, contamos con reservorios silvestres de la enfermedad, que afecta a los que tienen dos pezuñas: el venado, la cabra, la oveja, los chanchos silvestres, que pueden ser portadores y trasmisores de la enfermedad”, dijo a la 780 AM.
Para el ganadero, levantar la vacuna con dicho factor, y en un escenario de hato ganadero reducido, puede ser contraproducente.
“Dejar de vacunar es poner en riesgo un hato que de por sí está en una crisis de stock. Estamos con mucho menos cabezas que hace dos años, que está en descenso y si a eso le sumamos levantar la vacunación oficial, ¿con qué objetivo?”, cuestionó.
Recordó que con la campaña de vacunación se restringe eficazmente la posibilidad de fiebre aftosa, recordando que hubo brotes anteriores que bloquean el comercio exterior y deja efectos adversos en la economía.
“Para mí, desde el punto de vista de la prevención de la enfermedad, dejar de vacunar me parece hasta casi criminal”, aseveró.
Acerca de la reducción del hato ganadero, señaló que también es un fenómeno global debido a una “presión agrícola”. Detalló que el ganado se redujo en casi todo el mundo, excepto en India.
“En 2024 y 2025, el stock ganadero de Europa bajó 1,5 millones de cabezas. No hay una sola población bovina de las Américas que no haya decrecido en su stock y eso no significa que haya habido sequías desde Ushuaia hasta Canadá”, graficó.
Recientemente, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) convocó a una reunión clave con el sector ganadero sobre la vacunación contra la fiebre aftosa en la que se dialogó sobre la necesidad de continuar con la medida, así tener un consenso entre las partes involucradas, a fin de fortalecer el plan de vacunación y garantizar la sanidad animal.
El hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Foto: Ilustrativa
Detectan en Argentina los primeros casos de scrapie clásico en ovinos importados desde Paraguay
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El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) de Argentina confirmó la detección, por primera vez en su territorio, de casos de scrapie clásico en ovinos reproductores importados desde Paraguay.
De acuerdo con el reporte oficial, el hallazgo se produjo tras la muerte natural de tres animales en establecimientos ubicados en las provincias de Santa Fe y Entre Ríos.
Los ejemplares, que no presentaron síntomas clínicos compatibles con la enfermedad, habían sido importados entre los años 2021 y 2022, cumpliendo con todos los requisitos sanitarios vigentes, incluido el Certificado Veterinario Internacional exigido para este tipo de operaciones.
El Senasa detalló que los animales formaban parte del Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y que, desde su ingreso al país, fueron sometidos a controles periódicos, incluyendo inspecciones clínicas anuales, sin que se detectaran anomalías sanitarias.
La identificación del scrapie se dio en el marco de un sistema de vigilancia activa. Inicialmente, la enfermedad fue detectada mediante una prueba de tamizaje (ELISA), y posteriormente confirmada a través de la técnica de Western Blot en un laboratorio de referencia en España, lo que permitió validar el diagnóstico de scrapie clásico, una enfermedad neurodegenerativa que afecta a ovinos y caprinos.
El dato no es menor: hasta ahora, Argentina se consideraba libre de esta forma clásica de la enfermedad. Si bien el organismo sanitario no reportó riesgos inmediatos para la salud pública, ya que el scrapie no se transmite a humanos, el hallazgo implica un desafío en términos de trazabilidad, controles sanitarios y comercio pecuario.
Por su parte, el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) aún no se pronunció, pero es sabido que los animales exportados en su momento habían cumplido con todas las exigencias requeridas, lo que abre interrogantes sobre la evolución silenciosa de la enfermedad y la necesidad de reforzar los mecanismos de vigilancia regional.
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Martín explica que la ganadería atraviesa un escenario dual, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente, pero a nivel local enfrenta desajustes que impactan directamente en la rentabilidad del productor. Foto: Gentileza
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y hoy el sector está mucho más endeudado, refiere. Foto: Archivo
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
La mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. Foto: Gentileza
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzó una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país. Foto: Gentileza
Paraguay alcanza 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña.
El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
El Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios.
La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.
El sistema de vacunación sostenido mediante el esquema actual de articulación público-privada, constituye un pilar fundamental de la sanidad animal del Paraguay, destacó la Appec. Foto: Archivo
Esquema sanitario es la principal garantía para sostener mercados internacionales, afirman
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Claudia Bogado, gerente general de la Asociación Paraguaya de Exportadores y Productores de Carne (Appec), destacó que Paraguay cuenta con un esquema sanitario sólido y bien posicionado, que actualmente representa la principal garantía para respaldar el acceso y la permanencia del país en los mercados internacionales más exigentes. Señaló que esta condición sanitaria ha sido clave para consolidar la confianza externa y sostener la competitividad del sector.
“Nuestra condición sanitaria nos ha dado estabilidad previsibilidad y crecimiento sostenido en las exportaciones. En un contexto en el que los mercados no nos exigen el levantamiento de la vacunación modificar ese estatus implicaría asumir riesgos innecesarios”, sostuvo Bogado a La Nación/Nación Media.
Esto, tras el comunicado emitido por el gremio que señala que la reaparición de focos de fiebre aftosa en distintas regiones del mundo confirma que la sanidad animal sigue siendo un tema central para el sector, donde además se resaltó que la prudencia, la vigilancia y el rigor técnico resultan fundamentales.
Desde el gremio indicaron que la detección de variantes del virus fuera de sus zonas históricas, configuran un escenario sanitario dinámico que requiere rigor y consistencia en las decisiones. “La estrategia sanitaria debe ser evaluada no solo con rigor técnico, sino también desde una perspectiva económica, financiera, social y comercial, considerando el impacto integral que cualquier decisión puede tener sobre el sistema productivo, la confianza de los mercados y la sostenibilidad del sector”, mencionaron.
A su vez, detallaron que los principales mercados de Paraguay no han condicionado el acceso a la eliminación de la vacunación, lo que reafirma la validez del modelo sanitario vigente en el país. “El sistema de vacunación, sostenido mediante el esquema actual de articulación público-privada, constituye un pilar fundamental de la sanidad animal del Paraguay”, según indicaron.
En ese contexto, los recientes eventos sanitarios a nivel global constituyen una señal clara de la necesidad de mantener sistemas de vigilancia activos y fortalecer las medidas de bioseguridad como pilares para preservar el estatus sanitario del Paraguay.
“La Appec reitera su compromiso con el cumplimiento de los protocolos sanitarios y con el trabajo articulado entre los distintos actores de la cadena, como base para sostener y proyectar el desarrollo del sector cárnico nacional”, puntualizó el gremio.
Por otra parte, Bogado mencionó que el escenario internacional se mantiene favorable, con una demanda sostenida en mercados clave y precios que, si bien muestran cierta volatilidad, se ubican en niveles interesantes para la carne paraguaya. Destinos como Chile continúan posicionándose con valores destacados, y la consolidación de mercados como Estados Unidos aporta mayor diversificación.
No obstante, uno de los principales desafíos sigue siendo mejorar la productividad a nivel de campo, para aumentar la oferta de animales terminados. A esto se suma la necesidad de seguir trabajando en la apertura y consolidación de mercados, así como en la competitividad del sistema en su conjunto.