Animales de la raza Polled Hereford se lucieron durante la segunda jornada de juzgamiento en la Expo Paraguay 2025, que estuvo a cargo de un jurado internacional. Los ganadores destacaron el aporte de esta raza a la ganadería nacional por su alta rusticidad y adaptación climática.
La Ganadera Guahjó e Hilda Niedhammer fueron protagonistas en la raza Polled Hereford al alzarse con las premiaciones tanto en categoría macho como hembra. El doctor Francisco Parcerisa, directivo de la firma ganadera, destacó que los galardones empujan a la firma a seguir elevando la calidad genética y productiva.
“Nunca antes habíamos conseguido este triplete de premios que nos pone muy contentos, más aun viviendo de un jurado internacional de prestigio”, dijo Parcerisa a La Nación/Nación Media.
En la fecha, fue premiada como gran campeona la ejemplar NHJ Nanawa RP2, con número de catálogo 1077, de Hilda Niedhammer, mientras que como gran campeón fue galardonado FJP Quebracho FIV, con número 1089, criado por Guajhó.
La ejemplar HNJ Nanawa RP1 fue elegida como reserva de gran campeona, mientras que en tercer lugar quedó FJP Itape, de Guajhó. Entre los machos, el gran campeón fue FJP Quebracho FIV RP2760, con número de catálogo 1089, también de Guajhó.
FJP Quebracho RP3019, de Guajhó, fue seleccionado como reserva de gran campeón, mientras que en tercer lugar también quedó FJP Quebracho FIV RP 2999, de la misma ganadera.
Raza adaptable al clima paraguayo
Parcerisa destacó que la raza Polled Hereford, procedente de Inglaterra, tiene una capacidad de adaptación importante y resiste las condiciones climáticas de nuestro país.
“Aporta precocidad sexual, mansedumbre, mejor conversión de pasto a carne y excelente adaptación climática. Hemos tenido ejemplares que soportaron temperaturas bajo cero y luego de más de 30 ºC sin mostrar estrés”, dijo a LN.
Comentó que que esta raza fue introducida hace más de 35 años y sigue ganando terreno por su plasticidad genética y su capacidad para producir animales de alto valor económico, tanto en novillos como en vacas madres.
“El éxito de cualquier raza radica en trascender y perdurar a través del tiempo, de los vaivenes y de las modas, eso es muy importante”, remarcó.
Parcerisa detalló que se estima que actualmente existe en nuestro país más de 7.000 cabezas registradas de Polled Hereford, aunque reconoció que el número podría ser mayor debido a que varios productores operan sin papeles por cuestiones burocráticas.
Dejanos tu comentario
La ARP habilita las pistas del ruedo central para calificar a 2.400 ejemplares
Desde este martes el Campo de Exposiciones de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) será escenario de los juzgamientos de animales en el marco de la Expo Paraguay ARP 2026, una de las actividades centrales de la mayor muestra agropecuaria del país, donde se exhibirán los resultados de años de trabajo, inversión y mejoramiento genético del sector ganadero.
Los juzgamientos en las cuatro pistas iniciarán mañana desde las 13:30 con la raza Brahman, mientras que por la mañana se realizarán las tareas de pesaje de animales. Entre las razas inscriptas figuran Nelore, Braford, Polled Hereford, Senepol, Brangus, Holando, Angus, Belmont Red, Santa Gertrudis, entre otras que volverán a competir.
En la especie equina competirán ejemplares de las razas Criolla, Cuarto de Milla y Paint Horse, entre otras. En ovinos, los juzgamientos incluirán razas como Hampshire Down, Texel, Santa Inés, Dorper, White Dorper, Frisona y Suffolk, que se sumará en esta edición.
En tanto, volverán a pista las razas Senangus (mezcla de Senepol y Angus) y Limousin en bovinos. La evaluación estará a cargo de exigentes jurados de primer nivel, y solo los ejemplares que calificarán en las pistas pasarán a la venta, lo que garantiza la confianza del mercado.
Por su parte, la especie equina reunirá ejemplares de las razas Cuarto de Milla, Criollo, Appaloosa, Árabe y Paint Horse; en caprinos competirán las razas Alpina, Anglo Nubian, Boer, Saanen y Toggenburg. Asimismo, se evaluarán las razas de conejos Leonado de Borgoña, neozelandés blanco y el californiano.
Lea más: El Corredor Bioceánico pisa el acelerador para conectar el comercio con Chile
Según destacó Johanna Bottrell, presidenta de la Comisión Central de Exposiciones, durante los 16 días de la exposición participarán más de 2.400 animales, cerca de 200 expositores, más de 1.500 marcas y se realizarán 18 remates, además de jornadas técnicas, espacios de negocios, innovación y propuestas para toda la familia.
Cada ejemplar que ingresará a competencia representa al menos tres años de selección genética, manejo y dedicación por parte de los productores, quienes llegan a esta edición con sus mejores animales tras un exigente proceso de preparación.
Bottrell resaltó que se apuntará a mostrar lo mejor de la ganadería nacional. “Eso es lo que el Paraguay muestra al mundo desde acá, por eso quiero que esta Expo deje huellas, que sea una edición de grandes campeones, de genéticas de primer nivel y de negocios reales, pero también de reencuentro entre productores”, explicó el sábado en la previa a las tareas de juzgamiento.
Podés leer: Cafym destaca ventaja estratégica que pocos países tienen en el mundo
Dejanos tu comentario
Fotografías de arte rupestre paraguayo: 5 mil años de historia en exposición
La una por mantener vivos signos de hace más de 5 mil años, la otra por revelarlos, por ello se llama la muestra “La piedra y la luz”. Son imágenes tomadas hace 15 años en el marco de un estudio prospectivo en el que el fotógrafo Fernando Allen trabajó haciendo registro. Las inscripciones, las huellas de ancestros de 5 mil años exponen sus misterios en el emblemático centro europeo del arte prehistórico, el Museo de Altamira, en España.
- Por Jorge Zárate
- Jorge.zarate@nacionmedia.com
- Fotos: Gentileza
Hasta el 18 de octubre se puede asistir en el Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, a la muestra “La piedra y la luz” del fotógrafo compatriota Fernando Allen. El espacio, situado en la localidad de Santillana del Mar, Comunidad Autónoma de Cantabria, España, es uno de los centros de investigación y estudio de arte prehistórico más importantes del mundo. Allí se protege la historia de célebre Cueva de Altamira, Patrimonio de la Humanidad, mediante una réplica exacta donde se muestran dibujos de más de 36 mil años, que se inscriben entre los más antiguos de la tierra.
De allí la importancia de mostrar el arte rupestre del Amambay y el Guairá en ese sitio emblemático. Las imágenes que se exponen se obtuvieron cuando Allen acompañó un estudio de los arqueólogos del Museo de Altamira. Ese equipo estuvo encabezado por el entonces director del centro, José Antonio Lasheras, fallecido en 2016, y realizó un completo estudio del arte rupestre de la región Oriental.
En la tarea realizada hace 15 años, Allen fue fotógrafo y colaborador local del equipo e hizo prospección y documentación junto a los investigadores españoles. Así mientras registraba los pedidos científicos, fue buscando distintas tomas de acuerdo a las diferentes intensidades de luz que le daban las jornadas.
Estas magnéticas imágenes presentadas en un especial soporte textil y en gran tamaño, ahora pueden disfrutarse en esta muestra elogiada por medios españoles.
Comentó el Museo de Altamira: “Las personas que poblaron esta región hace milenios nos dejaron signos inscritos en piedra, grabados en abrigos rocosos o en rocas aisladas que usaron como lienzo. Ahí plasmaron su pensamiento simbólico, expresión de su subconsciente colectivo. Hoy en día este arte supone un enigma, ya que el código que permitía descifrar su significado se perdió en algún momento a lo largo de sus miles de años de historia.
Con este proyecto, el fotógrafo Fernando Allen trata de arrojar luz sobre el arte rupestre de Paraguay, no para descifrar su significado, sino para hacernos sentir de alguna forma los secretos que albergan estas piedras”.
AQUÍ LA CHARLA DEL EXPOSITOR CON NACIÓN MEDIA:
–El Museo de Altamira es referencia en el arte prehistórico. ¿Qué sensaciones te deja estar exponiendo allí?
–Supongo que es un honor para mí, tanto en lo personal como en el plano artístico y cultural. La muestra pone en cartelera internacional al arte rupestre del Paraguay, lo cual significa visibilizar el arte prehistórico presente en varias regiones de nuestro país, como el Amambay y el Guairá.
–Contanos por qué elegiste el original soporte textil para tus imágenes ¿Tiene que ver con lo táctil?
–Sí, tiene mucho que ver con lo experiencia táctil, ya que las telas reproducen de manera muy particular las texturas y contrastes de las piedras que son el soporte de las inscripciones rupestres. Además de ello, la impresión por sublimación sobre textiles ofrece una sensación tridimensional que al papel le cuesta. Por todo esto, propuse a la dirección del Museo que las obras puedan ser tocadas, como si se tratara casi de una piel adornada con antiguos tatuajes. El diseño expositivo, a cargo de Elefante Mental, lo planteamos en base a estas configuraciones, para aprovechar al máximo las posibilidades expresivas del soporte. Las fotos, que son enormes modificando ex profeso la escala de las inscripciones originales, están montadas sobre una base de espuma fina que permite al tacto una sensación suave, como la de tocar la superficie de una piel.
–¿Qué devoluciones te van dando los que visitan la muestra?
–La propuesta conceptual en general, ha sido muy bien recibida por el público. Esperamos que durante los 4 meses que dura la muestra, el retorno siga siendo positivo.
–Acompañaste al equipo científico que estudió este arte rupestre. ¿Recordás algunas conclusiones de ese estudio?
–En palabras de la directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás Monforte: “Este trabajo fue posible gracias a la colaboración entre especialistas españoles y paraguayos, unidos por un objetivo común: descubrir, documentar, conservar, investigar y difundir este valioso patrimonio cultural.
Hasta entonces, el arte rupestre paraguayo era prácticamente desconocido en el ámbito científico y, además, estaba rodeado de interpretaciones erróneas dentro del propio país, donde su origen y autoría se atribuían, de forma infundada, a la época vikinga.”
–¿A qué grupo étnico se adjudican los signos?
–De manera genérica, a grupos de cazadores - recolectores que poblaban estas regiones. Recordemos que la datación realizada por los técnicos del Museo de Altamira, registran una antigüedad mayor a 5.200 años antes del presente. Las clasificaciones por grupos étnicos tal como las conocemos hoy, comenzaron a utilizarse en tiempos más recientes.
–¿Qué recordás de aquellos días en que registraste estos grabados?
–Al realizar estas fotografías a lo largo de varios años, sentí siempre la conmoción de saberme en lugares extraordinarios. “Solo en los sitios en que se ha cometido un hecho tremendo, merodean fantasmas” (Sigfried Krakauer, “La fotografía”). Los he sentido (o quizás, presentido) en todos estos espacios, cada vez que he trabajado en ellos. Fantasmas de personas, jaguares, aves, bosques, aromas, murmullos y fogatas prehistóricas iluminando inimaginables rituales permanecen aún, delicadamente, en estos sitios. Fragmentos de aquellas expresiones sensibles que han sostenido un vasto universo simbólico, son hoy frágiles vínculos a ese pasado. Lo saben sus actuales guardianes, los Paí Tavyterã, quienes resguardan estos santuarios de la memoria para proyectarlos al futuro, junto con las claves que contienen el origen del mundo. Esta exposición está dedicada a ellos.
-–Tenés también importantes colaboradores en esta muestra.
–Sí, es muy importante mencionar que la muestra incluye la participación de la diseñadora Ofelia Aquino (cuya marca profesional es Ofelia Otello), con quien hemos desarrollado 3 piezas textiles que tienen un espacio propio en el montaje de la exposición. Estas 3 piezas han sido diseñadas y confeccionadas por Ofelia utilizando diferentes tipos de textiles previamente impresos con fotografías de arte rupestre de mi autoría. En palabras de Ofelia: “Del mismo modo en que los grabados ancestrales fueron trazados por la mano sobre la superficie de la piedra, cada una de las piezas textiles fue construida mediante técnicas de amasado y drapeado realizadas manualmente. Un gesto que recupera la huella del hacer, donde la mano actúa como herramienta de inscripción y transformación de la materia, estableciendo un diálogo entre el acto ancestral de grabar la piedra y el proceso contemporáneo de modelar el textil”.
–¿La podremos ver en Paraguay en algún momento?
–Me encantaría, pero dependerá de lograr el apoyo necesario para hacerla posible.
MENSAJES DE MÁS DE 5 MIL AÑOS
“Por un sistema de datación absoluta y de radiología hemos obtenido la fecha más antigua para este tipo de arte, en todo el continente”, dijo el arqueólogo José Antonio Lasheras durante la presentación del estudio en el que se tomaron las fotografías que componen la muestra de Allen.
En aquel mayo de 2012 se entregó a la Secretaría de Cultura (SNC) el Informe Final del “Plan de Registro y Realización del Inventario Nacional del Patrimonio Arqueológico Pre-cerámico y del Arte Rupestre en la Región Oriental del Paraguay”.
El equipo recorrió todos los sitios con inscripciones en los cerros del Amambay, a orillas del Aquidabán, del arroyo Ypané y del arroyo Yguasu, también los ubicados en la zona más norte de ese departamento cerca del Parque Nacional de Cerro Corá, algunos dentro del propio parque y otros en sus alrededores y un sitio aislado en el Ybyturusu, cerca de Villarrica, en el sitio de Ytororo y en el sitio de Ita Letra, que es conocido desde hace años.
Lasheras, fallecido en 2016, era director del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira-España al momento de la realización del trabajo y al comentar sobre la tarea expresó: “En Brasil no está bien datado, no se conoce bien la cronología de este tipo de arte de signos grabados”, para recordar que en Argentina los arqueólogos piensan que los grabados más antiguos pueden ser de hace 4 mil años, cuando mucho. “Nuestra fechación es de 5.202 años. La tenemos asociada a la industria lítica, que es la más antigua del continente”.
Siguiendo con la idea expuso: “Creemos que quizás en Amambay, se generó un discurso, unas ideas que se acompañaban de unos signos, que esos signos se ordenaron aquí y luego se extendieron por todo el continente, y esta es una aportación muy importante que en este momento hace Paraguay a la Prehistoria del continente”.
Otro dato relevante en la consideración del arqueólogo fue que “además hay que pensar que esa fechación se obtuvo en el cerro sagrado de los Paí Tavyterã, en Jasyka Vendá, el Cerro Guasu, donde ellos saben que Dios creó el mundo y creó la humanidad, que todo se originó allí; entonces, que los arqueólogos descubramos ahora que algo quizá tuvo su origen allí, nos sorprende a nosotros, pero no sorprende a los Paí, que ya lo sabían que todo tuvo allí su origen”, consideró.
CÓMO SE HIZO
“La piedra y la luz” reúne a artistas, investigadores y técnicos de Paraguay y España en una experiencia inmersiva, cuenta Fernando Allen. Se incluyen Apykas, asientos ceremoniales realizados por la artista Silvia Arce de la Comunidad Paĩ Tavyterã de la localidad de Ita Guasu, en Amambay.
También reproducciones de arte rupestre realizadas por los especialistas Alfredo Prada Freixedo (del Museo de Altamira) y Anabel Panzuela Rodríguez (de la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Cataluña). La exposición se apoya en textos elaborados en conjunto por el crítico de arte Ticio Escobar, Pilar Fatás y Alfredo Prada.
Las fotos pasaron al textil mediante el sistema de impresión por sublimación en los laboratorios especializados de la firma DLife en Asunción. El guion expositivo, la identidad visual y la gráfica de sala estuvieron a cargo del estudio paraguayo Elefante Mental, integrado por Javier Palma, Lucas González, Jimena Riso y Natalia Villar.
La impresión final, logística de sala y montaje en los pabellones de Cantabria fueron ejecutadas por la empresa Serisan Comunicación Gráfica, bajo la coordinación general de la plataforma NEXO.
La gestión institucional estuvo bajo la coordinación de Pilar Fatás Monforte y Adela González Arroyuelo con el apoyo del Ministerio de Cultura de España en alianza con el Museo de Altamira.
Dejanos tu comentario
Producción diversificada mitiga la caída de carne y sostiene el crecimiento
Sector agroganadero, forestal, pesca y minería se expandió 2,4 %, pese a una caída cercana al 15 % en producción de ganado bovino.
La economía paraguaya continúa mostrando señales de diversificación, con varios sectores compensando la desaceleración o caída de actividades tradicionalmente dominantes. Así lo explicó Walter Benítez, jefe de División de Cuentas Nacionales Anuales del Banco Central del Paraguay (BCP), al analizar los resultados económicos del primer trimestre de 2026.
Según datos oficiales, el producto interno bruto (PIB) registró un crecimiento de 5,8 % entre enero y marzo, impulsado por el desempeño de sectores como agricultura, manufactura, servicios y generación de energía. Benítez destacó especialmente el comportamiento del sector de agricultura, ganadería, forestal, pesca y minería, que registró una expansión de 2,4 % pese a una caída cercana al 15 % en la producción de ganado bovino.
Explicó que este resultado fue posible gracias al mayor aporte de actividades como la producción avícola, porcina, láctea, de huevos y forestal. “Es un ejemplo de diversificación y de lo positivo que resulta para el comportamiento de la economía”, señaló la 1000 AM. La agricultura también mostró un fuerte desempeño, con una expansión de 8,2 % durante el primer trimestre, consolidándose como uno de los principales motores de crecimiento de la actividad económica.
Otro sector que sobresalió fue la manufactura, que avanzó 6 % en comparación con el mismo periodo del año anterior. Benítez recordó que históricamente la industria cárnica tenía un peso determinante dentro de este segmento, por lo que una menor producción de carne solía afectar significativamente los resultados generales. Sin embargo, en esta ocasión otras ramas industriales lograron sostener el crecimiento. Entre ellas mencionó la producción de aceites, lácteos, azúcar, molinería y panadería, bebidas, tabacos, papel, madera, minerales no metálicos y fabricación de maquinaria y equipos.
Uno de los aportes más destacados provino de la industria química y farmacéutica. Según explicó el técnico del BCP, la creciente demanda de medicamentos como la tirzepatida impulsó un aumento significativo de la producción local, contribuyendo de manera importante al resultado del sector manufacturero. Asimismo, el rubro de electricidad y agua registró una expansión de 4 %, sumándose a los sectores que apoyaron el crecimiento económico durante el periodo.
Dejanos tu comentario
Cadam Motor Show lanzó su edición 2026
La Cámara de Distribuidores de Automotores y Maquinarias (Cadam), realizó el lanzamiento de la 29ª edición del Cadam Motor Show. El evento estuvo encabezado por el presidente de la Cámara, Dr. Miguel Carrizosa, el vicepresidente, Dr. Víctor Servín, el gerente general, Econ. Diego Lovera y representantes de las empresas auspiciantes que acompañan esta edición.
Cadam Motor Show es la mayor exposición del mundo automotor en un solo lugar, la propuesta contempla más de 11.000 metros cuadrados de exposición, con lo mejor del mundo automotor en un solo lugar, y la participación de más de 40 marcas y 300 modelos de vehículos, entre camionetas, SUV, furgones de carga y pasajeros, entre otros.
En su 29ª edición, el evento se caracteriza por presentar lo último en tecnología e innovación automotriz, con el respaldo de los representantes oficiales de las marcas. Esta muestra, dirigida a las familias paraguayas, permite a los visitantes comparar opciones en un entorno seguro y climatizado, así como acceder a condiciones de financiamiento preferenciales, gracias a las alianzas con bancos, cooperativas y concesionarias participantes.
Las marcas presentes con distintos modelos son Audi, Bestune, BYD, Chery, Chevrolet, Citroën, Fiat, Ford, Foton, GAC Motor, GWM, Honda, iCAUR, JAC, Jeep, Jetour, Kia, Leapmotor, Lexus, Mazda, MINI, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Porsche, RAM, Renault, Soueast, Subaru, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo.