Faltando solamente el Chaco para el cierre oficial de la campaña sojera 2024/25 la estimación de la zafra principal fue ajustada a la baja en los rendimientos finales contabilizados en Concepción. El total de oleaginosa contabilizando ambas producciones se estimó en 9,93 millones de toneladas.
Según la consultora StoneX, la zafra principal quedó en 8,69 millones de toneladas con una caída del 0,1 % mensual y la zafriña en 1,24 millones de toneladas sin variaciones. “Como el departamento representa apenas el 0,3 % del total de la soja producida en Paraguay, el ajuste no implicó un impacto significativo en la producción total”, indicaron acerca de la cosecha principal.
Respecto al Chaco, las actividades siguen avanzando con rendimientos dispares que varían entre 2 y 2,5 toneladas por hectárea, por eso, hasta el momento la productividad promedio se mantiene estable.
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Por su parte, la zafriña de la oleaginosa en la región Oriental ya finalizó, con un segundo ciclo completamente cosechado de 1,24 millones de toneladas. Aún respecto al Chaco, se registraron avances importantes en las últimas semanas, con la cosecha alcanzando un 90 %. “A nivel país, la comercialización de la soja se encuentra en 77,4 % frente al 89 % del promedio en los últimos cinco años”, detallaron en el informe.
Mercado internacional
Respecto al mercado internacional, manifestaron que la coyuntura continúa presentando un balance global holgado. Por el lado de la oferta, además de la cosecha de una zafra récord en Brasil, Argentina también logró un excelente resultado en la campaña 2024/25 alcanzando 50,3 millones de toneladas, según la Bolsa de Buenos Aires.
En tanto, para Brasil, en su actualización de julio, StoneX presentó un leve aumento en su estimación para la cosecha de soja 2024/25, de poco más de 500.000 toneladas, alcanzando un total de 168,75 millones de toneladas, considerándolo un récord histórico.
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Exportaciones superan los USD 10.000 millones en el primer semestre
El Banco Central del Paraguay (BCP) dio a conocer su Reporte de Comercio Exterior al cierre de junio, es decir, al primer semestre del año. En ese sentido, se destaca el dinamismo de las exportaciones, que están creciendo de la mano de los envíos de productos agrícolas y sus derivados.
El documento de la banca matriz señala que las exportaciones alcanzaron USD 10.162,8 millones, al cierre del periodo mencionado anteriormente, lo que representa un incremento en el acumulado del 23,6 % de manera interanual. Solo en el sexto mes del año se llegó a los USD 1.744,4 millones, lo que indica una expansión del 25,1 % comparando con el mismo mes de 2025.
Haciendo una observación por productos, se puede ver que el mayor volumen enviado corresponde a la soja, con USD 2.671,2 millones, presentando un desarrollo de 50,9 %. Uno de sus derivados, el aceite de soja, también tuvo un incremento destacable, con 22,4 %, sumando USD 354,7 millones.
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Maquila sigue subiendo, carne a la baja
En cuanto a los envíos bajo el Régimen de Maquila, presentaron un crecimiento de 29,6 %, llegando a USD 716,7 millones, frente a los USD 552,8 millones registrados en el primer semestre del año pasado.
En contrapartida, la exportación de carne y menudencia bovina sigue mostrando un desempeño negativo (-12,7 %), considerando que los envíos ascendieron a USD 935,4 millones, ante los USD 1.070,8 millones del periodo anterior.
Importaciones siguen con dinamismo
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 9.416,2 millones, representando una expansión del 9,6 %, con relación a 2025. En este sentido, se destacan la compra de vehículos automóviles terrestres, por valor de USD 651 millones, lo que implica un aumento del 42,7 %, y las máquinas para procesamiento de datos que llegaron a USD 361,3 millones, lo que significa un crecimiento de 62,9 %.
Finalmente, el comercio exterior de Paraguay presenta un saldo positivo de la balanza comercial de USD 746,6 millones.
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Los Cedrales: uno de los distritos con mayor proyección de desarrollo en Alto Paraná
Ubicado a unos 340 kilómetros de Asunción, en el departamento de Alto Paraná, el distrito de Los Cedrales fusiona tradición agrícola con un creciente desarrollo industrial y logístico. Con aproximadamente 10.000 habitantes, según el último censo, su población se destaca por dedicarse mayormente a la agricultura.
La economía local de la localidad tiene una fuerte base agro, según detalló el intendente de la ciudad Aldo Andrés Mareco a La Nación/Nación Media. Resaltó que la soja es su principal cultivo, seguida por el trigo y el maíz, mientras que el auge de la producción sojera transformó la actividad económica del distrito, desplazando en parte a la ganadería.
El jefe comunal indicó que se tienen pequeños productores que continúan impulsando la agricultura familiar con cultivos de mandioca, maíz, maní, naranjas y mandarinas, además de la producción de huevos, quesos y otros productos artesanales que comercializan en ferias de la zona y de Ciudad del Este.
Destino de inversiones
El distrito de Los Cedrales se encuentra situado a una distancia de aproximadamente 10 kilómetros del Puente de la Integración, que une Paraguay con Brasil, formando parte del corredor de exportación de la región Oriental, una infraestructura que facilita la conexión con Ciudad del Este, Presidente Franco, Minga Guazú, Encarnación y los mercados brasileños.
En los últimos años, Los Cedrales comenzó a consolidarse como un destino atractivo para nuevas inversiones, según mencionó Mareco. Actualmente, en la ciudad se instalan empresas agroindustriales vinculadas al acopio de granos, insumos y servicios para el campo, y se suman industrias como Japan Fishing, dedicada a la fabricación de artículos para el sector pesquero, y Textil Mandyju, especializada en la producción de telas.
También se desarrollan emprendimientos relacionados con la construcción y nuevos proyectos inmobiliarios, favorecidos por el crecimiento urbano que experimenta el distrito.
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Trébol vial impulsa desarrollo
Uno de los principales impulsores de este proceso es su ubicación estratégica y una muestra del crecimiento del municipio es la construcción del primer trébol vial del país, que se levanta en la intersección entre la avenida Monday y el corredor de exportación (ruta PY07). Su diseño contempla rampas y giros entrelazados que optimizarán el flujo vehicular y brindan mayor seguridad a los conductores.
Se espera que todo este conjunto de obras permitan reducir los tiempos de traslado, minimizar la congestión y reforzar la seguridad vial. Mientras continúan los trabajos, se mantienen medidas de desvío y señalización para garantizar el tránsito seguro en la zona intervenida.
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Según el intendente, esta conectividad ya cuenta con un avance del 70 % y atrae el interés de inversionistas nacionales y extranjeros que ya han adquirido terrenos para instalar futuras industrias y centros de servicios en la zona.
Igualmente, el jefe comunal detalló que existen incentivos para las empresas que deciden radicarse en el distrito, mediante una ordenanza municipal que establece beneficios tributarios graduales durante los primeros años de funcionamiento.
Estas medidas ya generan nuevas oportunidades laborales para jóvenes de la comunidad, especialmente en las industrias que comenzaron a operar en la zona.
“Es inatajable nuestro desarrollo y el crecimiento gracias a la ubicación geográfica. Esta zona es muy linda, muy buena, con tierra fértil”, dijo. Por ello, aseveró que el crecimiento impulsado por las obras de infraestructura, la cercanía con la frontera y la llegada de nuevas inversiones los posiciona como uno de los distritos con mayor proyección de desarrollo en el sur del departamento de Alto Paraná.
Turismo y fiesta patronal
Aunque el turismo todavía se encuentra en etapa de desarrollo, la ciudad ofrece espacios naturales como los saltos Itacoty y Península, además de balnearios que forman parte de sus atractivos. El nombre de la ciudad se debe a la abundancia de árboles de cedro que antiguamente poblaban la zona y que aún pueden observarse a lo largo de algunas de sus avenidas.
Cada 12 de octubre, la ciudad celebra su fiesta patronal en honor a la Virgen Aparecida, una tradición que convoca a fieles y visitantes de distintos puntos de Paraguay y Brasil. Además, anualmente festejan la Fiesta de la cosecha, un almuerzo de confraternidad en base al asado a la estaca para agradecer a la virgen por la cosecha, además de bendecir los implementos agrícolas, culminando la jornada con un festival artístico y musical.
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El desafío de la soja, hacerla competir
Con una cosecha récord superior a las 12 millones de toneladas y niveles de procesamiento que no se observaban desde 2019, la industria aceitera atraviesa uno de sus mejores momentos. Sin embargo, desde Cappro advierten que el próximo salto no depende de nuevas inversiones, sino de competitividad, logística y talento humano.
Paraguay lleva años hablando de industrialización, pero para Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadoras de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), la conversación ya debe cambiar hacia cómo aprovechar la capacidad instalada. “Hoy hay más de mil millones de dólares invertidos en capacidad industrial instalada que están siendo subutilizados”, comenzó la charla.
Esta afirmación se dio en un contexto particularmente favorable para la cadena sojera, pues la campaña 2025/2026 cerrará con una producción superior a las 12 millones de toneladas, convirtiéndose en una de las mejores cosechas de la historia del país.
Las condiciones climáticas acompañaron, los rendimientos fueron elevados y la disponibilidad de materia prima permitió que las industrias procesadoras incrementaran significativamente su actividad. Estos niveles actuales de utilización de capacidad instalada son los más altos observados desde 2019, según el titular.
Pero detrás de los buenos números aparece un desafío más profundo, con la siguiente frontera del desarrollo paraguayo, puesto que la industrialización ya llegó. Y si bien, durante años Paraguay concentró gran parte de su crecimiento agroexportador en la producción primaria, hoy la realidad es distinta.
El país cuenta con complejos industriales capaces de transformar soja en aceite, harina y otros derivados con valor agregado destinados a los mercados internacionales, cuyas inversiones concretamente ya están hechas. “Muchas veces hablamos de atraer capitales, pero en este caso la capacidad industrial ya existe. Lo que necesitamos es generar las condiciones para utilizarla plenamente”, sostiene.
Mientras otros países todavía intentan captar inversiones, Paraguay ya dispone de infraestructura productiva instalada que puede multiplicar exportaciones, empleo y generación de divisas si logra mejorar sus condiciones de competitividad.
Para el titular de Cappro, la competitividad del futuro no se definirá únicamente en las fincas agrícolas, puesto que la discusión se trasladó a otros terrenos como la logística, la infraestructura, la regulación y el capital humano. Aquí es donde Raúl hace alusión a la hidrovía Paraguay-Paraná, que continua como el principal factor estratégico para el comercio exterior nacional. “Es nuestro cordón umbilical con el mundo”, afirmó.
Cada mejora en navegación, infraestructura portuaria, eficiencia logística o conectividad impacta directamente en la capacidad del país para competir frente a otros exportadores globales. Lo mismo ocurre con las rutas, los sistemas de transporte y la capacidad de movilizar mercaderías de manera más eficiente.
Porque en un mercado internacional cada vez más competitivo, los costos logísticos terminan siendo tan importantes como la productividad agrícola, explicó. Sin embargo, el desafío que más preocupa a Raúl está relacionado con las personas o más específicamente, con la disponibilidad de talento especializado.
La incorporación de nuevas tecnologías y procesos industriales exige perfiles cada vez más sofisticados, y en este punto Paraguay todavía tiene una limitación que podría condicionar el crecimiento futuro. “Hay industrias que podrían instalarse en Paraguay y no lo hacen porque no encuentran suficiente capital humano especializado”, advirtió.
La situación incluso obliga a algunas empresas a capacitar personal fuera del país para luego reincorporarlo a sus operaciones locales, aunque tampoco se trata de una falta de talento, sino más bien de escala, de formar más profesionales técnicos, operarios especializados y perfiles preparados para una industria cada vez más tecnológica.
Mientras la coyuntura internacional sigue marcada por tensiones geopolíticas, volatilidad cambiaria y mercados sensibles a factores externos, el titular del gremio cree que Paraguay debe concentrarse en aquello que sí puede controlar, lo cual implica definir qué modelo de competitividad quiere construir el país.
Para la industria aceitera, la ecuación es relativamente clara; más infraestructura, más eficiencia logística, más capital humano y mejores condiciones para aprovechar inversiones que ya están instaladas. Porque el próximo salto económico del país quizás no dependa de sembrar más hectáreas, sino de transformar mejor lo que ya produce, como una estrategia de desarrollo país que ya cuenta con más de USD 1.000 millones instalados, esperando ser aprovechados, acotó el referente.
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Ganadería paraguaya avanza hacia la digitalización con sistema de trazabilidad para mejorar competitividad
La ganadería paraguaya avanza hacia una gestión basada en datos con la implementación del Sistema de Gestión y Registro Ganadero Integral (GANARP), una plataforma digital orientada a mejorar la trazabilidad, eficiencia productiva y competitividad del sector.
La Asociación Rural del Paraguay (ARP) realizó el cierre formal de una etapa del proyecto, desarrollado con apoyo del Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), a través del Programa de Apoyo a la Agenda Digital.
La iniciativa busca incorporar herramientas tecnológicas al manejo de los establecimientos ganaderos, permitiendo ordenar información productiva y acompañar las nuevas exigencias de los mercados internacionales, donde la trazabilidad y el control sanitario tienen un peso cada vez mayor
Gestión del rodeo y mayor eficiencia productiva
La plataforma permite registrar información individual de animales, movimientos, controles sanitarios, suplementación, datos reproductivos, indicadores productivos y uso de productos veterinarios.
Con esta información, los productores podrán contar con una herramienta para mejorar la planificación del establecimiento, reducir errores administrativos, optimizar recursos y tomar decisiones productivas con mayor precisión.
Desde la ARP destacaron que GANARP forma parte de una estrategia para construir una ganadería más eficiente, transparente y preparada para responder a las demandas de los mercados internacionales.
Cooperación público-privada para la transformación digital
El desarrollo de GANARP fue impulsado mediante una articulación entre el sector productivo y las instituciones públicas, combinando la experiencia técnica de la ARP con el acompañamiento del Mitic y el financiamiento del Programa de Apoyo a la Agenda Digital.
“El proyecto demuestra que la transformación digital no es una idea lejana ni un concepto abstracto, sino una herramienta concreta puesta al servicio de uno de los sectores más importantes de la economía nacional: la ganadería”, destacaron durante la presentación.
Próximo desafío: adopción en el sector productivo
Con el cierre de esta etapa, el desafío será ampliar el uso de la plataforma entre los productores y fortalecer su incorporación como una herramienta habitual de gestión.
Desde la ARP señalaron que GANARP no representa un punto final, sino el inicio de una nueva etapa enfocada en consolidar una cultura productiva basada en información, eficiencia y transparencia.