La Dirección General de Ganadería del Ministerio de Agricultura y Ganadería del Gobierno de El Salvador aprobó la exportación de carne y productos cárnicos de origen bovino desde Paraguay.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de Paraguay confirmó que la mencionada dirección ministerial dio el visto bueno al Certificado Zoosanitario Internacional, con lo cual, a partir de la fecha, nuestro país podrá iniciar las exportaciones de carne y productos cárnicos a la República de El Salvador.
La habilitación del mercado del país centroamericano representa otro avance significativo en la expansión de los mercados internacionales para los productos pecuarios nacionales.
Asimismo, el servicio veterinario nacional ratificó que esto “refleja el compromiso de los sectores público y privado con el desarrollo productivo del país”.
La Asociación Rural del Paraguay (ARP) se pronunció respecto a la apertura del nuevo mercado. “Es un nuevo logro que confirma el valor de nuestra genética, el esfuerzo del productor y la calidad que convierte a la Carne Paraguaya en Marca País”, manifestó a través de las redes sociales.
Nuevos mercados
Este logro se suma a la reciente apertura de otros mercados como el de Singapur, que se oficializó en mayo de 2025 y genera altas expectativas en el sector productor.
Además, nuestro país avanza en el proceso de apertura del mercado de Japón para su carne bovina. Se espera la llegada de técnicos e inspectores japoneses para realizar auditorías en agosto de este año.
Otro de los mercados anhelados por Paraguay es el de Corea del Sur, con quien también se están realizando gestiones para lograr la apertura. De igual manera, las autoridades sanitarias están trabajando en la habilitación de México.
Exportaciones
La carne paraguaya cada día gana terreno en el mundo. Al cierre del primer semestre de este 2025 la exportación de carne bovina, menudencias, y productos de origen animal alcanzó la suma superior a USD 1.305 millones por un volumen de 349.728 toneladas.
El principal mercado siguió siendo Chile que acaparó el 32 % tras comprar 57.130 toneladas por USD 343.039.359; Taiwán ocupó el segundo lugar con el 14 % al adquirir 25.350 toneladas por USD 151.645.449, mientras que tercero quedó Estados Unidos con el 11 % comprando 19.825 toneladas por USD 111.897.928.
Ven difícil desarrollo de mercado de carne de burro en el país, pese a iniciativa en Argentina
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Teniendo en cuenta la reciente iniciativa de un productor argentino que decidió incursionar en la comercialización de carne de burro en su país, desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) señalaron que se trata de una proteína de origen mamífero que desde el punto de vista técnico, es apta para el consumo humano, aunque con escasas probabilidades de consolidarse como un mercado en Paraguay.
Así lo indicó Mario Apodaca, vicepresidente primero del gremio, quien en contacto con La Nación/Nación Media explicó que las carnes provenientes bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y equinos hoy son las más apetecibles, aunque en países como Francia la proteína equina también es consumida.
No obstante, sostuvo que el desarrollo de un mercado específico para la carne de burro sería difícil en el país, principalmente por factores culturales y por la preferencia del consumidor hacia otras proteínas ya consolidadas, como la carne bovina, porcina, ovina y caprina, cuyas cadenas productivas están más desarrolladas y posicionadas tanto a nivel local como internacional.
“Seguramente el productor encontró ciertas ventajas en la producción animal, pero no creo que le alcance a la calidad de la carne bovina, pero puede ser tranquilamente consumida. Sin embargo, es una proteína roja más que se puede consumir”, aseguró.
Destacó que en Paraguay existe aún un amplio potencial de crecimiento en especies tradicionales como la carne porcina, así como en alternativas como la producción avícola y la piscicultura, que vienen ganando espacio en el mercado nacional. “Difícilmente se instale mientras que haya todavía mucho potencial en las diferentes carnes que existen. La carne porcina tiene todavía mucho espacio por crecer, la bovina acaparó el mercado”, acotó a LN/NM.
Por último, consideró que su introducción comercial enfrentaría importantes barreras de aceptación, lo que además limitaría su viabilidad como producto de consumo masivo en el país, aunque no descartó que en el país se pueda estar consumiendo actualmente este tipo de carne, sin ningún tipo de control o identificación.
Caso en argentina
Recientemente en el vecino país, el productor rural de la localidad de Punta Tombo, Chubut, Julio Cittadini, lanzó un emprendimiento denominado “Burros Patagones”, con el que comenzó a comercializar cortes de carne de burro a unos 7.500 pesos el kilo, con el objetivo de romper tabúes en torno a su consumo y diversificar la producción en un contexto de crisis para el sector ganadero local.
Según el productor, la carne de burro posee características nutricionales y organolépticas similares a la carne vacuna, por lo que consideró que podría posicionarse en el mercado a medida que aumente su producción. Además, el emprendimiento contempla la posibilidad de expandirse hacia la exportación de ejiao, una gelatina obtenida del cuero de burro con creciente demanda en la medicina tradicional china.
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Martín explica que la ganadería atraviesa un escenario dual, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente, pero a nivel local enfrenta desajustes que impactan directamente en la rentabilidad del productor. Foto: Gentileza
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y hoy el sector está mucho más endeudado, refiere. Foto: Archivo
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.
La mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. Foto: Gentileza
Se alcanzó 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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Se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña. El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios. La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.
El primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzó una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país. Foto: Gentileza
Paraguay alcanza 99,28 % de vacunación contra la fiebre aftosa
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El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), informó la finalización del primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa correspondiente al año 2026, alcanzando una cobertura del 99,28 % del hato bovino a nivel país.
De acuerdo con el comunicado oficial, al cierre de la campaña se registraron 12.737.470 bovinos vacunados, además de 116.849 propietarios registrados en el sistema. Estos datos reflejan un alto nivel de cumplimiento por parte del sector productivo, en una de las campañas sanitarias más relevantes para la ganadería paraguaya.
El resultado consolida el estatus sanitario del país, clave para sostener y ampliar los mercados de exportación de carne, uno de los principales motores de la economía nacional. Paraguay mantiene su posicionamiento como proveedor confiable en el mercado internacional, en gran parte gracias a la continuidad de este tipo de programas sanitarios.
Desde la institución destacaron el trabajo coordinado entre el sector público y privado, especialmente el rol de los funcionarios del Senacsa, la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) y los productores, quienes participaron activamente en la ejecución de la campaña.
El cumplimiento de los esquemas de vacunación es uno de los pilares para evitar brotes de enfermedades que puedan afectar la producción pecuaria y, en consecuencia, el comercio exterior. En ese sentido, mantener altos niveles de cobertura no solo protege al hato ganadero, sino que también garantiza la estabilidad de un sector que genera empleo, divisas y desarrollo en distintas regiones del país.
El Senacsa aclaró que los datos presentados son preliminares y que serán consolidados posteriormente para la presentación de los resultados finales. No obstante, los niveles alcanzados ya permiten anticipar un desempeño positivo en términos sanitarios.
La campaña de vacunación contra la fiebre aftosa forma parte de una estrategia sostenida que ha permitido a Paraguay posicionarse como un país libre de la enfermedad con vacunación, condición fundamental para acceder a mercados internacionales exigentes.