El presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), Raúl Valdez, destacó la capacidad que posee actualmente el país en generación de materia prima, sin embargo, remarcó que existe la necesidad de acompañar esta cualidad con una política industrial decidida que transforme la soja en empleos estables, valor agregado y alimentos premium para el mundo.
Paraguay actualmente es el tercer mayor exportador de soja del mundo. El titular del gremio explicó que si bien la producción de soja genera un alto porcentaje de ingreso de divisas para el país, su modelo actual no genera la fuerza de trabajo suficiente durante todo el año.
En este sentido, afirmó que si se logra industrializar de manera uniforme durante todo el año la soja, se estabilizarían los picos que se puede llegar a tener en determinados periodos. “El efecto multiplicador de la industrialización es demasiado grande como para poder dejarlo pasar y no estamos hablando de ir a captar inversiones, sino que eso ya está instalado en nuestro país y lo estamos subutilizando”, indicó Valdez.
Sumado a esto, señaló que la industrialización permitirá que durante todo el año los trabajadores involucrados en la cadena productiva tengan movimiento de dinero. De esta manera, la soja, va a generar un efecto derrame que generará estabilidad y que el circulante de dinero no se concentre solamente en los periodos de la zafra.
“Hablando en términos prácticos, durante todo el año el acopiador en el silo va a tener a los personales contratados para el movimiento y mantenimiento y almacenaje de los productos, el camionero va a transportar durante todo el año los productos a las fábricas, la señora que le vende el yuyo al camionero va a tener trabajo mucho más estable, el personal portuario va a tener un trabajo realmente en condiciones de mucha previsibilidad”, señaló a la 1020 AM.
A criterio de Valdez, las proyecciones son brillantes para nuestro país. “Paraguay tiene la oportunidad histórica de posicionarse como un actor estratégico en la producción de alimentos con valor agregado. No estamos hablando solo de potencial, sino de una oportunidad sin precedentes: diversos estudios indican que en los próximos 30 años el mundo necesitará producir más alimentos que en toda la historia de la humanidad en su conjunto”, explicó.
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Modificación europea podría afectar envíos de biocombustibles, señala UGP
La Unión de Gremios de la Producción (UGP) manifestó su preocupación acerca de una normativa europea que establece la reducción progresiva hasta 2030 para el cómputo de biocombustibles derivados de la soja, la cual podría tener un efecto en las exportaciones hacia ese destino.
Se trata del borrador del reglamento delegado que mantiene la clasificación de la soja bajo el régimen de “alto riesgo” en materia de Cambio Indirecto del Uso del Suelo (ILUC), estableciendo una reducción progresiva hasta 2030 para el cómputo de biocombustibles derivados de esta materia prima dentro de los objetivos renovables de la Unión Europea (UE).
Desde el gremio indicaron que la UE fue históricamente un mercado relevante para este producto producido en Argentina y Paraguay, y por ello la imposibilidad de computar los biocombustibles dentro de los objetivos renovables europeos generaría un impacto estructural sobre el complejo sojero regional, alterando flujos comerciales consolidados y afectando la previsibilidad necesaria para la planificación productiva e industrial.
Además de las limitaciones metodológicas que presentaría la normativa Iluc y potenciales impactos económicos, también resulta clave considerar sus efectos sociales, particularmente en las implicancias en los ingresos de pequeños productores integrados en la cadena de valor de biocombustibles y la dinámica de desarrollo rural.
“La transición energética requiere señales regulatorias estables que promuevan inversiones de largo plazo”, mencionaron, agregando que este tipo de modificaciones que alteran sustancialmente la elegibilidad de productos ya integrados en cadenas comerciales consolidadas generan incertidumbre y afectan decisiones estratégicas de inversión.
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Diálogo birregional
Argentina y Paraguay cuentan con marcos regulatorios ambientales propios, sistemas de monitoreo satelital, legislación forestal y políticas públicas orientadas a la sostenibilidad que evolucionan permanentemente. Por ello, señalaron que resulta imprescindible abrir un espacio de diálogo técnico birregional que permita revisar los supuestos metodológicos utilizados, incorporar información nacional actualizada y contemplar desempeños diferenciados.
Según la UGP, la principal preocupación radica en la metodología utilizada para determinar el nivel de riesgo asignado a la soja. “El cálculo del factor de expansión se construye sobre agregados globales. La activación del análisis se fundamenta en la expansión neta mundial del cultivo; sin embargo, el indicador de riesgo se determina a partir de la expansión bruta concentrada en determinadas regiones, sin distinguir adecuadamente entre países con crecimiento, estabilidad o reducción de superficie”, detallaron.
“Argentina y Paraguay presentan trayectorias diferenciadas en materia de expansión; nuestros países han experimentado incrementos significativos en la productividad sin una expansión proporcional de la superficie sembrada, lo que evidencia mejoras sustanciales en la eficiencia productiva, aspecto que no ha sido adecuadamente considerado en el modelo”, puntualizaron.
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Exportaciones de soja crecen 37 % y generan USD 800 millones más hasta marzo
El complejo sojero arrancó el año con fuerza, tal es que al cierre de marzo, Paraguay exportó 3.026.075 toneladas de soja en grano y sus derivados, lo que representa un aumento de 814.315 toneladas, equivalente a un crecimiento del 37 % en comparación con el mismo periodo de 2025, según datos de la Cámara Paraguaya de Oleaginosas y Cereales (Capeco).
Este mayor volumen no solo se tradujo en más movimiento, sino en más dólares, ya que el ingreso de divisas alcanzó USD 1.156 millones, con un incremento de USD 842 millones (42 %) frente al año pasado. En términos de mercados, Argentina concentró el 80 % de los envíos, seguida por Brasil con el 10 %, mientras que el restante 10 % se distribuyó entre Arabia Saudita, Estados Unidos, Uruguay y Chile.
El impulso no se limitó al grano, puesto que la industria también aprovechó la mayor disponibilidad de materia prima tras una campaña agrícola 2025/2026 favorable. Según explicó la asesora de Comercio Exterior de Capeco, Sonia Tomassone, esto permitió incrementar los envíos de productos con mayor valor agregado.
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Hasta marzo, se exportaron 133.552 toneladas de aceite de soja, lo que implica 19.746 toneladas más que el año anterior, generando USD 38,9 millones. En tanto, los envíos de harina de soja alcanzaron 459.191 toneladas, con un aumento de 100.727 toneladas y un ingreso de USD 28,1 millones.
En conjunto, el complejo soja, sumando grano, aceite y harina, generó USD 1.440 millones en divisas, frente a los USD 1.03 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
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Maquila: nueva ley busca modernizar el régimen y atraer inversiones de mayor valor agregado
Antonella Mateu
La nueva ley del régimen de maquila en Paraguay (7.547/2025) marca un giro hacia la modernización del sistema productivo orientado a la exportación. La normativa incorpora mayor digitalización, criterios de control más estrictos y mecanismos de trazabilidad, con el objetivo de consolidar al país como un polo industrial competitivo en la región.
El lunes pasado el presidente de la República Santiago Peña firmó el decreto que reglamenta, implementa y desarrolla la nueva normativa.
El sector registra en los últimos años un crecimiento sostenido en cuanto a las exportaciones, cerrando el 2025 con envíos por USD 1.305 millones y para este año proyecta alcanzar USD 1.400 millones.
Las empresas maquiladoras emplean a más de 35.000 personas de manera directa y los envíos se concentran principalmente al Brasil, seguido por Argentina, Estados Unidos, Países Bajos, entre otros.
Desde el sector privado, el presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (Cemap), Jorge Bunchicoff, en conversación con La Nación/Nación Media valoró la medida como “un paso en la dirección correcta”, al señalar que aporta orden, previsibilidad y mayor seriedad al régimen.
No obstante, advirtió que la clave estará en la aplicación, puesto que si los nuevos criterios de inadmisibilidad se implementan con rigor técnico, pueden elevar la calidad de la inversión; si no, podrían derivar en burocracia innecesaria.
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Bunchicoff destacó que el inversor internacional prioriza tres factores: previsibilidad, logística y competitividad. En ese contexto, afirmó que Paraguay mantiene ventajas estructurales como energía competitiva y talento humano, aunque reconoció que aún persisten desafíos en infraestructura y tiempos operativos.
El viceministro de Industria, Javier Viveros, explicó que la reglamentación representa un avance hacia un modelo más ágil, digital y transparente. Según indicó, el objetivo es integrar mejor a las instituciones del Estado, reducir tiempos de gestión y fortalecer los mecanismos de control sin perder seguridad jurídica para las empresas ya instaladas.
Viveros remarcó que los criterios de inadmisibilidad no buscan frenar inversiones, sino orientarlas hacia proyectos con mayor valor agregado, generación de empleo calificado y transferencia de tecnología.
“Estamos llevando el régimen de maquila a su siguiente etapa”, afirmó a LN, destacando también el alineamiento del decreto con la estrategia industrial del país.
El Gobierno proyecta que esta modernización impulse sectores como autopartes, manufactura avanzada, dispositivos médicos y agroindustria con valor agregado. Además, estima que el régimen, que hoy supera los 35.000 empleos directos, podría alcanzar exportaciones cercanas a los USD 1.400 millones para 2026.
Por su parte, el analista financiero Stan Canova señaló a La Nación que el principal atractivo del régimen sigue siendo el esquema tributario, difícil de igualar en la región. Sin embargo, advirtió que el desafío central será acompañar este crecimiento con infraestructura vial y energética acorde a la llegada de grandes inversiones.
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Canova consideró que Paraguay tiene potencial no solo para consolidarse como hub industrial, sino también como un centro regional de servicios. A su criterio, la creación de empleo será uno de los impactos más relevantes del nuevo esquema, siempre que se sostenga la previsibilidad operativa.
No obstante, el analista alertó sobre posibles riesgos en la implementación, como la posibilidad de que los procesos no sean tan ágiles como se proyecta o que otros países de la región adopten medidas similares para retener inversiones.
El sector público como el privado coinciden en que la ley abre una etapa de mayor sofisticación productiva para Paraguay. El desafío, ahora, será convertir la promesa de eficiencia en resultados concretos en el terreno industrial.
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Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
La mejor zafra de la historia
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
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