En un mundo donde la innovación tecnológica y el avance acelerado de la inteligencia artificial (IA) están redefiniendo modelos productivos, educativos y laborales a nivel global, la articulación entre el sector empresarial y el ecosistema académico se vuelve estratégica, para aprovechar estas nuevas herramientas con miras a aumentar la productividad y competitividad.
Por eso, la capacidad de adaptación frente a estos cambios incidirá directamente en la competitividad de los países, la calidad de su formación profesional y la sostenibilidad de sus industrias. Estar ajeno a estas herramientas es estar fuera de lo que se llama la revolución industrial.
En este sentido, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) organizaron este martes el Foro Internacional “Innovación e Inteligencia Artificial: Oportunidades para la productividad en Iberoamérica”. El presidente de la UIP, Enrique Duarte, señaló que el evento representa una apuesta fuerte al futuro del país. “En un mundo en constante evolución la innovación y la inteligencia artificial ya no son una opción sino una necesidad estratégica para las empresas”, afirmó.
Este foro apostó principalmente a dos pilares, por un lado, la productividad para mejorar la competitividad y en segundo lugar aumentar la formación con miras a las nuevas tecnologías. “Hoy estamos frente a una situación que cambia de paradigma y para nosotros implica un desafío enorme”, refirió Andrés Elich, secretario general adjunto de la OEI.
Explicó que la IA no solo implica la automatización de rutinas, sino utilizarlo de forma correcta. “Estamos ante una herramienta extraordinaria en términos de potenciales que nos obliga a nosotros en el mundo educativo a repensar la forma en que nos relacionamos con el conocimiento y cómo formamos a los jóvenes”, señaló.
El viceministro de Industria, Marco Riquelme, por su parte, resaltó la importancia del conocimiento para la revolución industrial, teniendo en cuenta que si no se apuesta a la formación y capacitación de mano de obra nuestro país estará fuera de esta nueva tendencia. “Con la inteligencia artificial la oportunidad que tenemos es generar productividad y reducir los costos, y a través de las mismas maquinarias que hoy tenemos lograr conquistar otros mercados con la exportación de bienes y servicios”, resaltó.
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Liderazgo a prueba de IA: cuando la inteligencia deja de ser el elemento diferenciador - (Parte I)
- Por la Dra. Lívia Mandelli
Durante mucho tiempo, se reconocía al líder como la persona que más sabía. Era quien mejor conocía el negocio, acumulaba experiencia y conseguía ofrecer respuestas cuando el equipo aún intentaba comprender el problema. Esta imagen tenía sentido en un mundo en el que la información y el conocimiento eran recursos escasos. Orientó carreras profesionales, ascensos y modelos de gestión. El entorno ha cambiado, pero parte de nuestras creencias sobre la autoridad continúa anclada en esta lógica.
La inteligencia artificial acelera este cambio al hacer que los análisis, los escenarios y las hipótesis sean accesibles para muchas más personas. El AI Index Report 2026, del Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence, ayuda a dimensionar la velocidad de este avance: en apenas un año, los modelos de frontera evolucionaron alrededor de 30 puntos porcentuales en el Humanity’s Last Exam, una prueba diseñada para resultar difícil incluso para sistemas avanzados. Esto no significa que la tecnología sea infalible. Todavía se equivoca, simplifica contextos y presenta desempeños muy diferentes según la tarea. Aun así, ya resulta difícil imaginar que la legitimidad futura de un líder pueda seguir sustentándose únicamente en su capacidad para procesar información y llegar rápidamente a una respuesta. Actualmente, observamos un desplazamiento evidente del poder del conocimiento; es decir, si antes los líderes eran reconocidos por sus conocimientos y por su capacidad para resolver problemas, estas dos competencias ya pueden ser desempeñadas por la IA. ¿Qué le queda entonces al liderazgo? LA RESPONSABILIDAD DECISORIA.
Es aquí donde la conversación sobre liderazgo adquiere otro matiz. Si la inteligencia analítica se vuelve más accesible, el elemento diferenciador pasa a ser la capacidad de transformar el conocimiento abundante en buenas decisiones. La IA no reduce la importancia del liderazgo; aumenta la responsabilidad de quienes definen hacia dónde se dirigirá toda esta capacidad. Una buena decisión puede adquirir escala, pero también pueden hacerlo una premisa equivocada, un sesgo inadvertido o una elección sin un responsable definido. Por ello, el desafío no consiste únicamente en aprender a utilizar nuevas herramientas. Consiste en revisar nuestra relación con la autoridad, el poder y la responsabilidad, así como en reconocer que la inteligencia y el discernimiento no son lo mismo.
DE LA AUTORIDAD DEL ESPECIALISTA AL LIDERAZGO QUE HABILITA
Muchos ejecutivos llegaron a puestos de liderazgo porque se convirtieron en excelentes solucionadores de problemas. Fueron valorados por conocer el negocio, anticipar riesgos y tomar decisiones con rapidez. Estas competencias siguen siendo importantes, pero ya no bastan como fuente exclusiva de autoridad. Una investigación presentada por el World Economic Forum en 2026 evidencia esta transición: el 97 % de los líderes de recursos humanos consultados considera que las competencias centradas en el ser humano son aún más relevantes en la era de la IA, y el 64 % afirma que sus organizaciones han pasado a valorar más la capacidad de identificar nuevos problemas que la de resolver problemas conocidos. Se trata de la transición del líder expert al líder enabler: menos concentrador de respuestas y más creador de condiciones para que diferentes inteligencias puedan contribuir.
Este cambio es más profundo de lo que parece. Una organización puede recibir una respuesta brillante para una pregunta mal formulada, automatizar un proceso que debería haber sido rediseñado o hacer más eficiente una práctica que ha perdido su razón de ser. La calidad de la respuesta no corrige la pobreza de la pregunta; en algunos casos, únicamente la disimula. El trabajo del líder comienza antes de la solución, al definir qué problema merece atención, qué criterios deben orientar la elección y quién debe participar en la conversación. Hacerlo exige conocimientos, curiosidad y humildad para admitir que la primera interpretación puede no ser la mejor.
La dimensión más delicada de esta transición se encuentra en la identidad. Cuando alguien ha sido reconocido durante muchos años por ser la persona que sabía, la democratización del conocimiento puede percibirse como una pérdida de espacio. Un profesional más joven presenta un análisis que el ejecutivo no realizó; una herramienta identifica un patrón que los especialistas no advirtieron; alguien del equipo domina una tecnología que el directivo todavía está aprendiendo a utilizar. Estas situaciones pueden despertar curiosidad o una sensación de amenaza. Los líderes que se sienten amenazados suelen centralizar, controlar y proteger el territorio que antes sustentaba su relevancia.
Los líderes más seguros realizan el movimiento contrario: acercan perspectivas, acogen el disenso y ayudan al equipo a distinguir entre evidencia, interpretación y preferencia. Su fortaleza deja de residir en ser la persona más inteligente de la sala y pasa a manifestarse en su capacidad para hacer que toda la sala piense mejor.
LA VELOCIDAD DE LA TECNOLOGÍA Y EL TIEMPO HUMANO DEL CAMBIO
Existe una diferencia importante entre instalar una tecnología e incorporarla al trabajo. La primera tarea puede incluirse en un cronograma; la segunda afecta a la identidad profesional, la confianza, las competencias y el poder. El estudio global de directores ejecutivos realizado por el IBM Institute for Business Value junto con Oxford Economics, en 2025, reveló que el 61 % de las organizaciones estaba adoptando agentes de IA y preparando su utilización a escala. Al mismo tiempo, apenas el 25 % de las iniciativas había generado el retorno esperado y solo el 16 % había alcanzado una escala empresarial. McKinsey obtuvo un resultado similar: entre los 25 factores analizados, el rediseño de los flujos de trabajo fue el que presentó una mayor relación con el impacto en los resultados operativos. Por consiguiente, adquirir tecnología dista mucho de ser lo mismo que transformar el trabajo.
Esta distancia suele aumentar cuando tratamos el tiempo humano como si avanzara a la misma velocidad que el sistema. Una herramienta cambia en cuestión de semanas; la confianza, los nuevos roles y los hábitos requieren más tiempo. Cuando la transformación afecta al lugar que una persona cree ocupar, surgen preguntas que no siempre llegan a plantearse en las reuniones: ¿sigo siendo competente? ¿Mi experiencia todavía tiene valor? ¿Tendré autonomía o seré únicamente alguien que confirma lo que el sistema recomienda? Ignorar estas preguntas no acelera la adopción. Puede generar un uso superficial, una resistencia silenciosa y una conformidad pública que, en la práctica, preserva la antigua forma de trabajar.
Por esta razón, la cultura y el liderazgo forman parte de la estrategia de IA. Amy Edmondson demostró que aprender en equipo implica riesgos interpersonales: pedir ayuda, admitir un error, discrepar y presentar información incómoda. Cuando las personas temen ser castigadas o parecer incompetentes, protegen su propia imagen y ocultan precisamente las señales que la organización necesita. La seguridad psicológica no implica una ausencia de exigencia; consiste en un entorno en el que el rigor y la franqueza coexisten. En la adopción de la IA, esto significa contar con líderes capaces de decir “todavía no lo sé”, equipos autorizados a cuestionar las recomendaciones y errores analizados antes de que adquieran escala. Si los líderes fingen comprenderlo todo y tratan cada duda como una forma de resistencia, la tecnología podrá implementarse, pero el aprendizaje no tendrá lugar.
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El Gobierno y el sector empresarial apuestan a la transición del país hacia una potencia industrial
Paraguay atraviesa un proceso decisivo de consolidación industrial sustentado en la previsibilidad macroeconómica, la planificación de políticas públicas a largo plazo y la atracción de capitales internacionales. En un esfuerzo coordinado entre el Gobierno nacional y el sector empresarial, el país busca transformar su matriz productiva primaria para dar paso a un modelo diversificado de manufactura y generación de valor agregado con proyección global.
Enrique Duarte, presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), remarcó que el escenario productivo actual demanda consensos sólidos y continuidad en las reglas de juego. “El desarrollo requiere planificación, políticas públicas claras y coherentes en materia de atracción de inversiones y, sobre todo, la previsibilidad que debería haber en el país. Hoy estamos teniendo un trabajo fantástico que potencia el área económica”, aseveró el referente gremial durante su intervención en el programa “Fuego cruzado”, emitido por el canal GEN/Nación Media.
Por su parte, el viceministro de Industria del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), Javier Viveros, sostuvo que la política industrial impulsada por el Ejecutivo apunta a crear las condiciones estructurales para que el capital privado lidere el crecimiento económico. “Nosotros tenemos que generar las condiciones públicas; tenemos que marcar la cancha y ellos tienen que jugar el partido. Paraguay está viviendo un momento dorado en términos de industrialización”, destacó el funcionario.
Crecimiento exportador
Las cifras del comercio exterior confirman la gradual transformación del perfil productivo paraguayo. Según datos oficiales del MIC, las manufacturas de origen industrial y la agroindustria ya representan el 52 % del total de los envíos al mercado internacional, registrando un ingreso de divisas que superó los 1.000 millones de dólares al cierre del último mes.
Actualmente, el sector manufacturero representa el 19,6 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, cifra que se eleva a casi el 26 % si se incorpora el rubro de la construcción. La meta del Gobierno y el sector privado es que la actividad industrial llegue a constituir al menos un tercio de la economía en los próximos años, acompañando el ritmo de expansión estimado por el Banco Central del Paraguay (BCP).
Herramientas para inversores
Para ordenar territorialmente el radicado de capitales, el MIC puso a disposición una plataforma interactiva que permite mapear la infraestructura y capacidad de los 263 distritos del país. “Lanzamos un mapa en donde cualquier persona de cualquier lugar del globo terráqueo puede investigar sobre localizaciones, formación de capital humano, energía y ordenamiento ambiental”, resaltó Viveros sobre esta iniciativa de acceso público.
En relación a la competencia entre la producción local y las inversiones foráneas, el titular de la UIP aclaró que el marco normativo paraguayo garantiza condiciones de igualdad para todos los actores del mercado. “Las reglas acá son iguales para todos. Nuestra ley de inversiones, de zonas francas, de maquila y de incentivos al ensamblaje son comunes a todos. Lo que queremos es generar actividad económica para llegar al desarrollo”, enfatizó.
Uno de los principales desafíos identificados para potenciar las industrias locales radica en la adaptación del sistema bancario a esquemas de financiamiento a largo plazo. Al respecto, Viveros adelantó que la cartera de Estado trabaja junto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y el Banco Nacional de Fomento (BNF) en herramientas crediticias especiales que permitan al industrial nacional proyectar inversiones a 30 años y competir en escala con los mercados vecinos.
El desafío energético
El abastecimiento de energía eléctrica y la ampliación de la red de distribución representan ejes críticos dentro del plan de desarrollo. A través de un convenio con la Administración Nacional de Electricidad (Ande), las autoridades incorporaron al mapa industrial la disponibilidad de potencia y las proyecciones de inversión eléctrica, buscando transparencia para que las autoridades departamentales y los inversores identifiquen las zonas aptas para el establecimiento de plantas.
Respecto a las brechas en infraestructura física y transporte, los voceros coincidieron en la urgencia de fortalecer la logística nacional por la condición de mediterraneidad del país. Duarte subrayó la necesidad de cuidar la estabilidad macroeconómica y el estatus de grado de inversión, al tiempo de explorar esquemas donde el sector privado pueda participar activamente en proyectos de conectividad y generación energética.
Perspectivas regionales
Con el objetivo de articular la oferta de potencia eléctrica con la demanda fabril, la UIP planteó la integración de los organismos rectores del sector energético bajo la línea de planificación del Ministerio de Industria y Comercio. “Lo que proponemos concretamente es que el Viceministerio de Minas y Energía pase a formar parte de la estructura del MIC, porque ahí se maneja todo el concepto de desarrollo”, puntualizó Duarte.
Finalmente, los representantes del sector público y privado coincidieron en que Paraguay cuenta con una ventana de oportunidad única en el contexto regional para posicionarse como una plataforma confiable de producción y exportación. La combinación de incentivos fiscales, costos competitivos, estabilidad cambiaria y diálogo público-privado se consolida como el motor central para sostener el proceso de modernización económica en el mediano plazo.
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Universitarios debaten sobre el impacto de la IA en la comunicación
Universitarios paraguayos pusieron en debate el impacto de la inteligencia artificial en los medios de comunicación, y de manera especial en la radiodifusión.
Más de 60 estudiantes de Comunicación Audiovisual y Ciencias de la Comunicación participaron de un encuentro con el periodista y productor argentino Horacio Barrios, quien compartió su experiencia sobre el oficio periodístico y los desafíos que presenta hoy día la radio.
Para el comunicador, la radio no solo es un vehículo, es puente, cultura y construcción de identidad y pertenencia.
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Asimismo, analizó los cambios que atraviesa la comunicación y la irrupción de la inteligencia artificial. En ese sentido, plantea si la tecnología viene a complementar o reemplazar el trabajo humano.
La actividad, denominada “Gracias por la radio”, fue organizada por ambas carreras de una universidad privada como parte de los trabajos de extensión universitaria que complementan la formación del alumnado.
Durante la conferencia, Barrios abordó la evolución de la radio y los medios, la producción, las nuevas tecnologías y el impacto de la IA.
El encuentro permitió a los estudiantes acercarse a la experiencia de un profesional del sector y conocer los desafíos y oportunidades que plantea el actual escenario de la comunicación.
Por otro lado, el conferencista compartió aspectos de su trayectoria profesional. Es periodista, locutor, productor e investigador independiente con amplia trayectoria en radio, es autor de libros y de más de 300 artículos sobre radiodifusión, con investigaciones de alcance internacional.
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“Fuerzas negativas”: Trump cuestiona a los que piden frenar el desarrollo de la IA
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tachó este domingo de “fuerzas negativas” a las voces que piden ralentizar el desarrollo de la inteligencia artificial (IA), una opinión expresada por los gigantes de esta tecnología cuando se multiplican las advertencias sobre sus riesgos.
“Creo que hay muchas fuerzas negativas que están sacando el tema cuando no deberían hacerlo, y están planteando cosas que no van a suceder”, declaró el presidente republicano a la prensa durante su visita a Irlanda.
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Estas declaraciones se producen pocos días después de que el investigador de IA, Jacob Coxon, decidiera abandonar esta industria tras acusar a las empresas estadounidenses OpenAI y Anthropic de “jugar con nuestras vidas” en la carrera por desarrollar modelos capaces de automejorarse.
Coxon, de 27 años, hizo sonar la alarma tras haber pasado los tres últimos años preentrenando modelos de IA, primero en OpenAI y luego, este año, en su rival Anthropic, al que consideraba más cauto en su enfoque.
Preentrenamiento
El preentrenamiento es la etapa en la que los modelos de IA absorben cantidades ingentes de datos. “Las personas que construyen IA creen firmemente que podría matarnos a todos antes de que termine la década”, afirmó en una publicación en X.
Esta revelación llevó al director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, el sábado, a instar a las empresas a que frenen su rápido desarrollo, en medio de la creciente preocupación por los riesgos de los sistemas informáticos “superinteligentes”.
El jefe de OpenAI, Sam Altman, y Elon Musk, propietario de xAI, intervinieron rápidamente para apoyar el diagnóstico de Amodei, mientras aumenta la presión para mejorar la supervisión. Altman también declaró en una entrevista publicada el sábado que su empresa no saldrá a bolsa este año, alegando preocupaciones de seguridad.
Fuente: AFP