La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) recaudó G. 4,4 billones al cierre de abril, lo que implica un aumento del 8,7 %, traducido en G. 351.983 millones más, con respecto al mismo mes del 2024. Los impuestos internos totalizaron G. 2,9 billones, mientras que los aduaneros fueron de G. 1,5 billones.
La recaudación de impuestos en abril creció explicada, a nivel interno, por el buen desempeño de los sectores del comercio, la intermediación financiera, servicios empresariales y telecomunicaciones, según destaca el último informe de la DNIT. Esto significó en cifras una recaudación de G. 2,9 billones en impuestos internos.
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Por el lado de los impuestos aduaneros, que sumó en abril G. 1,5 billones, resaltan que el aumento estuvo impulsado principalmente por mayores importaciones de vehículos y combustibles, así como maquinarias, bienes de capital y productos electrónicos.
El acumulado del primer cuatrimestre del año quedó en G. 13,45 billones, lo que representa un aumento del 9,9 % en comparación al mismo periodo del 2024, lo que implica unos G. 1,21 billones adicionales.
Desglosando los datos acumulados, los impuestos internos sumaron G. 7,86 billones, con una suba del 7 %, mientras que los impuestos aduaneros alcanzaron G. 5,59 billones, con variación interanual positiva del 14,2 %.
En el mes anterior, la DNIT había reportado un aumento del 9,5 % en la recaudación de impuestos en comparación con el mismo periodo de 2024. En total, se recaudaron G. 3,1 billones, cifra que es G. 271.824 millones superior a los G. 2,8 billones del año anterior.
Desde la DNIT habían argumentado que estos aumentos se explican por los esfuerzos en la lucha contra la evasión, el buen desempeño de la economía y la utilización de tecnologías con el cruzamiento de datos que permite un sistema de riesgos mucho más eficiente.
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Peña ratifica que el plan de ajustes se da para el fisco, no para la economía
El presidente de la República, Santiago Peña, aseveró que el plan de ajuste se da para el fisco teniendo en cuenta una caída en ingresos tributarios y de binacionales, por dos componentes, externo e interno: por un lado, la baja del dólar y, por otro lado, el fortalecimiento de la moneda nacional, el guaraní.
Esto va en línea con lo explicado por el ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos, de que la economía paraguaya mantiene un alto dinamismo impulsado por el sector privado en 2026, por lo que el “ajuste de cinturón” o “economía de guerra” es exclusivo del fisco. Alegó que las recaudaciones estaban previstas crecer 8 %, y al final se estancó, lo que representa USD 450 millones menos al fisco, que, sumados al efecto del dólar, son más de USD 600 millones lo que faltan.
“Este es un trabajo que lo venimos implementando ya desde el año pasado; de hecho, los atrasos que terminamos acumulando en el año 2025 es un poco consecuencia de esa disminución que ya empezamos a ver en el segundo semestre del año pasado. Los economistas tratamos siempre de analizar si los fenómenos son transitorios o son permanentes; esto se volvió un fenómeno medio permanente: el fortalecimiento de nuestra moneda”, explicó Peña en conversación con los medios de comunicación.
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Agregó que esto responde a factores internos y a factores externos. “En los factores internos, la economía está creciendo, se está invirtiendo y eso fortalece al guaraní, y el elemento externo es que Estados Unidos tiene una política de devaluar el dólar americano, y eso escapa totalmente a nuestro control”, refirió.
Así también, indicó que los ajustes ya se venían implementando; mientras tanto, a partir de este año, ya se vienen realizando de una manera mucho más estructural, dando previsibilidad de qué es lo que se puede hacer, tanto con los ministros como con los diferentes sectores empresariales.
“Nosotros acá tenemos dos problemas, un problema de flujo y un problema de stock. ¿Cuál es el flujo? No acumular más las deudas mes a mes, resolver eso y lo otro es como resolver el problema del stock, que es cuál es la deuda que se atrasó, pero tenemos un plan que estamos implementando. No descartamos absolutamente nada”, apuntó el presidente.
Subsidio a transportistas
El mandatario habló además del subsidio al sector de transporte público, y aseguró que el Gobierno está al día con el pago de ese subsidio; explicó que hay pagos de subsidios que se hacen regularmente mes a mes y la implementación de variable de ajuste, que cada seis meses se ven los ajustes sobre los componentes y se hace un pago, y esa compensación será abonada en unos días más. Aseguró que no se está evaluando la suba del pasaje.
“No estamos evaluando; el subsidio tiene dos componentes: un componente que es el pago mensual y después la evaluación de la tarifa que se hace cada 6 meses, y ahí se hace en esas discusiones si hay que hacer pagos, tanto para arriba como para abajo, pero en este momento tenemos que hacer un pago, que absorbería en función de esa tarifa técnica”, refirió.
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Salario mínimo
Otro de los temas abordados por el presidente Peña fue la discusión sobre el ajuste del salario mínimo, y no descartó que se implemente o modifique el mecanismo de ajuste. “Se podría evaluar un cambio diferente, pero también el cálculo del índice al consumidor, que se hace sobre una encuesta que hace el Banco Central, que típicamente cada 10 años se está haciendo este año, una nueva reevaluación, una nueva encuesta para poder realmente ver todos los componentes que tiene una canasta”, sentenció.
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Aumentar el déficit fiscal y los impuestos es una trampa económica y política
A efectos de contradecir sin argumentos al Poder Ejecutivo, algunos medios y sectores con “analistas” claramente estatistas, vienen insistiendo sobre la necesidad de aumentar el déficit fiscal e incluso subir los impuestos, sin tomar en cuenta lo que ello significa. Sin el adecuado análisis acerca de las consecuencias que acarrearía tal decisión apelan a una trampa que significará la caída no solo de las finanzas publicas, sino que también afectará a la política, sumado a un golpe mortal a la economía del país.
El gobierno del presidente Santiago Peña es claro con referencia a esta situación. Es preciso seguir reduciendo el déficit fiscal dada su importancia para el presente y el futuro del país. Pero, y como dijimos, existen sectores que desean pan para hoy y hambre para mañana. No les interesa mantener el equilibrio financiero ni monetario Para ellos, hay que subir el déficit fiscal sin correspondencia alguna con la realidad económica y si hay que aumentar los impuestos habría que hacerlo sin titubear.
Si fuera por ellos, subirán el déficit fiscal al punto de salir de la la Ley de Responsabilidad Fiscal para llegar a más del 3 por ciento mediante una ley especial que le daría carta blanca al Estado para elevar los topes de gastos establecidos durante el presente gobierno.
Esta es una trampa. Al respecto, estamos seguros que el Gobierno no pisará el palito como se dice coloquialmente. La expresión trampa tiene absoluto sentido. Ninguna persona de bien con conocimientos básicos de finanzas y economía estaría de acuerdo con elevar el déficit fiscal porque se sabe que termina en el más absoluto desquicio de las finanzas y en la inestabilidad monetaria. Más allá de lo que establece la ley respectiva, en el corto plazo no se podrán soportar los nuevos egresos, lo que supone un escenario dantesco del que ningún país desearía encontrarse y sucederá en este gobierno, situación que algunos desean ocurra.
Gastar más de lo que se recauda como propuesta y, peor aún, llevarla a la práctica desde el poder público es un acto antipatriótico. Es iniciar un camino hacia el infierno por el cual se podrá saber cuándo empieza pero nunca cuándo termina, como en efecto la experiencia muestra en otros países que han padecido largas décadas soportando los alucinantes desvaríos populistas del estatismo. Habiéndose ingresado en aquel escenario, se exacerbarán los ánimos políticos. En cualquier momento podrían formarse nuevas mayorías en el Congreso que tendrán la llave de aumentar los ingresos sin que el poder Ejecutivo pueda hacer algo, excepto vetar esas nuevas leyes, lo que supondría agotar la confianza entre ambos poderes, precisamente la ante sala de situaciones que los adversarios del Gobierno desean que suceda.
El Presupuesto de Gastos es una herramienta que no está disponible para su uso únicamente por el Poder Ejecutivo. El Congreso es el que decide finalmente con su aprobación los gastos estatales y se ha visto que Ejecutivo tuvo que poner frenos a esas multimillonarias erogaciones mediante la fijación de topes presupuestarios con la revisión de la debida disponibilidad financiera, el monitoreo del flujo de caja y otros mecanismos buscando equilibrar ingresos y egresos.
Ese equilibrio que en este momento le permite al país su crecimiento y haber obtenido sus dos grados de inversión, ocurre porque el Ejecutivo lleva a cabo bien su tarea, acompañado por el Congreso, especialmente con el bloque afín al Gobierno. Pero no siempre puede darse de ese modo. Es más, hasta puede ocurrir una diferencia entre los miembros de un mismo sector, como en efecto sucedió con el tratamiento de las cajas fiscales, donde el Ejecutivo propuso un proyecto y luego fue modificado en el Senado. Los escenarios son cambiantes en la política, como sabemos ocurre en todas partes.
En relación al déficit fiscal y los gastos, en este momento el Ejecutivo ha dicho dos cosas que no pueden pasar desapercibidas. Lo primero es que ante el escenario en que se encuentran las finanzas públicas debido a la merma en la recaudación se hace imperativo reducir los gastos para cumplir con el déficit programado, esto es, volver cuanto antes a no más del 2,5 por ciento del déficit con relación al producto interno bruto (PIB). Y segundo, que ante esta situación, el Gobierno no está dispuesto a elevar los impuestos aunque ello implique soportar el asedio populista de algunos sectores y “analistas” que desean se incremente el déficit para luego ver qué hacer con la economía. Insistimos, esta es una trampa. Hay que evitarla y ni siguiera considerarla. De ocurrir significaría ingresar a una espiral inflacionaria junto con el exponencial aumento del endeudamiento y más gastos que terminará por debilitar al gobierno hasta dirigirlo a su fracaso, como precisamente algunos desean y demasiado. Aumentar el déficit fiscal y los impuestos es una trampa económica y política.
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DNIT detalla los requisitos para la adhesión al sistema de facturación electrónica
La facturación electrónica continúa consolidándose en Paraguay como una herramienta para la modernización tributaria. Desde la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) informaron sobre los requisitos para quienes deseen incorporarse voluntariamente al sistema e-Kuatia, en un contexto de crecimiento sostenido en el uso de documentos electrónicos.
De acuerdo con la DNIT, los contribuyentes interesados en emitir facturas electrónicas deben cumplir una serie de requisitos técnicos y administrativos antes de operar dentro del Sistema Integrado de Facturación Electrónica Nacional (Sifen).
En primer lugar, es necesario contar con un certificado de firma electrónica, emitido por empresas habilitadas por el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Este elemento es fundamental para garantizar la autenticidad y validez de los documentos digitales.
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Asimismo, el contribuyente deberá desarrollar o adquirir un sistema informático de facturación electrónica que cumpla con las especificaciones técnicas establecidas por la DNIT. Este paso es clave para asegurar la correcta emisión, transmisión y almacenamiento de los comprobantes.
Otro requisito indispensable es la habilitación como facturador electrónico a través del sistema Marangatu, donde también se debe gestionar el timbrado electrónico definitivo. Una vez completados estos procesos, el contribuyente ya estará en condiciones de emitir facturas electrónicas.
Desde la institución resaltaron que la adopción de este sistema viene mostrando un crecimiento sostenido. Según estadísticas del SIFEN al 6 de enero de 2026, se registraron un total de 2.012.038.284 documentos tributarios electrónicos recibidos, emitidos por 23.020 emisores electrónicos en todo el país.
El volumen total incluye 1.941.401.389 facturas electrónicas, 668.691 autofacturas electrónicas, 30.262.072 notas de crédito electrónicas, 252.128 notas de débito electrónicas, 39.453.979 notas de remisión electrónicas y 25 boletas Resimple electrónicas.
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Paraguay se perfila como el “Texas de Sudamérica” para las inversiones, según Bloomberg
Paraguay intenta posicionarse como el “Texas de Sudamérica”, dice un análisis realizado por Bloomberg. Afirman que el país posee un clima exigente, pero cada vez más atractivo para personas e inversores por sus bajos impuestos, reglas simples y costos competitivos, y lo describen cómo una economía históricamente ignorada que empieza a ganar protagonismo en la región.
“Ubicado entre gigantes como Brasil y Argentina, Paraguay fue durante años visto como un país pequeño, sin salida al mar y con escasa relevancia internacional. Sin embargo, ese escenario comenzó a cambiar. Hoy, con apenas 6,1 millones de habitantes, el país vive un momento distinto, marcado por una mayor atención de inversores y empresarios”, manifiesta el artículo.
Señalan que el atractivo principal está en su modelo económico: baja carga impositiva, estabilidad macroeconómica, energía barata y menor burocracia. Este combo ha convertido al país en un destino cada vez más interesante, especialmente para inversores de países vecinos que buscan mejores condiciones para operar.
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Según Bloomberg, Paraguay logró construir credibilidad en los mercados a partir de dos décadas de disciplina fiscal, inflación controlada y crecimiento sostenido cercano al 4 % anual. Estos factores permitieron alcanzar el grado de inversión y atraer capital internacional, incluyendo fondos que hoy miran al país como una alternativa dentro de la región.
El dinamismo también se refleja en la economía real, con mayor actividad, desarrollo inmobiliario y consumo. A esto se suma una estrategia del Gobierno para posicionar al país en el escenario global y atraer nuevas inversiones.
Sin embargo, el análisis también señala desafíos. La misma baja presión tributaria que atrae capital limita la capacidad del Estado para invertir en infraestructura, salud y educación. Persisten además niveles de desigualdad y necesidades sociales que todavía no han sido completamente resueltas.
Así, Paraguay aparece ante el mundo como una economía que pasó de ser ignorada a convertirse en un imán para los inversionistas. El reto ahora será sostener ese atractivo y lograr que el crecimiento se traduzca en beneficios más amplios para toda la población.
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