Chiamé, un superalimento paraguayo de chía y sésamo que conquista mercados internacionales
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Una empresa paraguaya desarrolló el Chiamé, un alimento funcional que aprovecha las propiedades nutricionales complementarias del sésamo y la chía. Según los desarrolladores, el proceso requirió años de investigación para perfeccionar el tostado, molienda y descortezado, conservando los nutrientes naturales.
Tras validar la fórmula, se construyó una planta industrial con tecnología especializada. La iniciativa contó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La inversión por parte de Conacyt, a través de Proinnova, fue de G. 744 millones, lo que permitió adquirir maquinaria y ampliar la infraestructura, generando más de 25 empleos. La producción ahora opera en tres turnos diarios.
“Buscamos crear un superalimento que pueda incorporarse fácilmente a la dieta diaria, manteniendo su valor nutricional de forma natural y con un sabor agradable al paladar”, explicó Carlos Octavio Blanco, gerente de la Unidad de Superfoods de la empresa ALPACASA, encargada del proyecto “Chiamé”.
En el último año, la firma envió 14 contenedores a mercados como EE. UU., Alemania y Taiwán. “Hoy estamos vendiendo los ingredientes del Chiamé por separado, mientras buscamos alianzas estratégicas para posicionar el producto como tal. El mercado internacional ha recibido positivamente la propuesta, pero introducir un nuevo alimento funcional requiere tiempo y una fuerte inversión en educación al consumidor”, mencionó Blanco.
El proyecto también beneficia a productores locales de chía y sésamo, dinamizando la economía rural. Además, el personal fue capacitado en controles de calidad para asegurar estándares internacionales.
Investigadora aporta datos sobre seguridad hídrica
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La doctora Regina León-Ovelar, investigadora del Sistema Nacional de Investigadores (Sisni) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y docente investigadora del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (FIUNA), publicó el capítulo titulado “Data science and public policies: Towards water security” (Ciencia de datos y políticas públicas: hacia la seguridad hídrica) en un libro de alcance internacional.
Se trata de “Smart water quality monitoring: artificial intelligence, automation and analytical chemistry”, (Monitoreo inteligente de la calidad del agua: Inteligencia artificial, automatización y química analítica) publicado por Springer Cham.
GESTIÓN SOSTENIBLE
El capítulo aborda el papel de la ciencia de datos y las políticas públicas en la seguridad hídrica, destacando la necesidad de integrar información científica, tecnologías digitales y herramientas de gobernanza para fortalecer la toma de decisiones vinculadas al acceso equitativo al agua, la gestión sostenible de los recursos hídricos y el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 6.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) realizó la primera visita de monitoreo al proyecto “EMiner: Cerrando el ciclo de los residuos electrónicos”, en el marco del instrumento Fortalecimiento de Mipymes Paraguayas con un abordaje de innovaciones verdes y sostenibles – Convocatoria 2025.
La iniciativa, ejecutada por la empresa E-miner SA, aborda la problemática de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), con énfasis en los plásticos duros de ingeniería que actualmente no son revalorizados.
Se estima que existe un stock acumulado superior a 150 toneladas de estos materiales, cuya disposición inadecuada genera impactos ambientales y la pérdida de recursos con potencial productivo.
CAMBIO DE ENFOQUE
El proyecto propone un modelo de valorización basado en principios de economía circular, que contempla procesos de acopio, limpieza, clasificación, molienda y peletizado de plásticos provenientes de RAEE, con el objetivo de reincorporarlos a la cadena productiva y reducir el uso de materia prima virgen. Asimismo, busca promover un cambio de enfoque en torno a estos residuos, destacando su valor económico y su potencial para la generación de empleo.
Durante la visita, el equipo técnico del Conacyt verificó in situ los avances del proyecto, mientras que representantes de la empresa presentaron los resultados alcanzados, entre ellos el montaje de la línea de molienda, la adecuación del espacio operativo y la capacitación del personal.
Benjamín Barán, ministro presidente del Conacyt, integró el panel “Propiedad intelectual como política de desarrollo productivo”, junto con representantes de agencias de innovación de Chile y Argentina
Paraguay, en diálogo regional sobre innovación y propiedad intelectual
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El D.Sc. Benjamín Barán, ministro presidente del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), participó en la Conferencia Regional de Alto Nivel “Innovación y propiedad intelectual para el desarrollo productivo y el crecimiento sostenible en América Latina y el Caribe”, realizada el 19 y 20 de mayo en la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en Santiago de Chile.
El D.Sc. Barán integró el panel “Propiedad intelectual como política de desarrollo productivo”, junto a representantes de agencias de innovación de Chile y Argentina, donde se abordaron estrategias para integrar la propiedad intelectual dentro de políticas de innovación, productividad y transformación tecnológica. El encuentro fue organizado por la Cepal, la Oficina Europea de Patentes (OEP) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
POLÍTICAS INTEGRALES
Durante la conferencia, las autoridades coincidieron en que la propiedad intelectual debe formar parte de políticas integrales de desarrollo productivo y de ecosistemas de innovación sólidos, orientados a fortalecer las capacidades tecnológicas, la transferencia de conocimiento y la competitividad regional.
El Dr. José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, destacó que América Latina y el Caribe necesitan “una conversación sobre propiedad intelectual más madura y conectada con el resto de las políticas de desarrollo productivo”, resaltando que la propiedad intelectual puede contribuir al desarrollo cuando se articula con estrategias para cerrar brechas tecnológicas y fortalecer capacidades nacionales.
Por su parte, António Campinos, presidente de la Oficina Europea de Patentes, señaló que la región cuenta con talento y capacidades científicas relevantes, aunque remarcó la necesidad de fortalecer los mecanismos de comercialización, transferencia tecnológica y articulación entre universidades e industrias para traducir la innovación en valor sostenible.
PRESENTACIÓN DE ESTUDIO
En el marco del evento también se presentó el estudio conjunto de la Cepal y la OEP, titulado “Harnessing intellectual property for development: opportunities and challenges for Latin America and the Caribbean” (Aprovechar la propiedad intelectual para el desarrollo: oportunidades y desafíos para América Latina y el Caribe), que analiza la relación entre propiedad intelectual y actividad económica en nueve países de la región.
El informe revela que las industrias manufactureras intensivas en propiedad intelectual generan el 12,4 % del empleo formal manufacturero y el 13,0 % del valor agregado del sector, además de ofrecer salarios 32,1 % superiores al promedio. Sin embargo, el estudio advierte que persisten desafíos estructurales, como la baja inversión regional en investigación y desarrollo (I+D) y la limitada participación de actores locales en las solicitudes de patentes.
Paracel inició obras de infraestructura de primera planta de celulosa del país
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Hoy, la compañía cuenta con más de 1.200 colaboradores directos, de los cuales el 95 % son paraguayos y paraguayas.
Paracel dio inicio a las obras para el polo de desarrollo industrial e infraestructuras para la fábrica de celulosa, con el acto de palada inicial realizado en el sitio de planta, ubicado en el distrito de Paso Horqueta, marcando un hito a nivel país y consolidando la mayor inversión privada en la historia de Paraguay. “Nuestra gente es guapa, vamos a hacer que el nivel de vida de los paraguayos sea el que se merecen”, destacó Blas Zapag, presidente del Directorio de Paracel, durante el evento.
El proyecto fue financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con una inversión de USD 165 millones, como parte de una apuesta integral por el desarrollo sostenible, alineado con estándares internacionales en materia ambiental, social y de gobernanza. Contempla la construcción de activos clave como un puerto y terminal fluvial, líneas de transmisión eléctrica, vías de acceso e infraestructura logística para la planta de celulosa de la compañía.
Se iniciaron las obras de la primera planta de celulosa en el país, ubicada en Paso Horqueta, Concepción, con una inversión de USD 165 millones, como parte de una apuesta integral por el desarrollo sostenible.FOTO: ÁNGEL FLECHA
Las inversiones permitirán mejorar la conectividad regional, reducir costos logísticos y facilitar instalación de industrias en el polo de desarrollo industrial. Flavio Deganutti, CEO de la compañía, señaló que “esta infraestructura tiene un destino claro: allanar el camino para la primera fábrica de celulosa del Paraguay. Una planta que transformará el eucalipto que ya sembramos en la materia prima del futuro”.
En el evento, se concretó la firma de un acuerdo estratégico con el Grupo Sudati, empresa que se integrará al polo de desarrollo industrial de Paracel. Esta inversión, estimada en USD 215 millones, generará más de 2.000 empleos directos e indirectos, con inicio de obras previsto para 2027 y operación de la primera fase en 2028, marcando un paso decisivo en la consolidación de un ecosistema productivo en torno al parque.
Para garantizar el abastecimiento de su planta, Sudati llega con una importante inversión en la expansión de la base forestal de la región –liderada por Paracel– sumándose al desarrollo de silvicultura. En conjunto, se plantarán más de 30.000 hectáreas adicionales, fortaleciendo aún más la base productiva de la región.
Sudati, fundada en 1998, es el mayor fabricante y exportador de contrachapados de Brasil, con cinco plantas industriales en el sur del país. La articulación con Paracel permitirá generar importantes sinergias, optimizando el aprovechamiento integral de la madera y sus subproductos, y fortaleciendo la eficiencia del modelo productivo. El Polo de Desarrollo Industrial contribuirá a la generación de aproximadamente 7.000 empleos directos e indirectos, al fortalecimiento de la infraestructura y a posicionar al norte del país como un nuevo polo de desarrollo industrial. En este marco, Per Olofsson, Chairman of the Board, mencionó: “¿Por qué no Paraguay? Este hermoso país tiene todo lo necesario para el desarrollo de industrias de clase mundial”.
Hoy, Paracel cuenta con más de 1.200 colaboradores directos, de los cuales el 95 % son paraguayos y paraguayas, el 70 % proviene del departamento de Concepción y el 47 % se encontraba en situación de informalidad antes de incorporarse a la compañía, reflejando un impacto concreto en la generación de empleo formal y desarrollo local.
La compañía dispone de más de 203.000 hectáreas de tierras propias, alcanzando 100.000 hectáreas ya plantadas en tierras propias y de terceros, bajo los más altos estándares internacionales. Cuenta con certificación forestal sostenible FSC® y garantiza un modelo de producción responsable que integra eficiencia productiva con el cuidado ambiental.
Estuvo el presidente de la República, Santiago Peña, el vicepresidente Pedro Alliana, autoridades nacionales, representantes del sector privado y del BID, reflejando el respaldo institucional y financiero a una iniciativa estratégica. Peña destacó que “Paracel va a ser uno de los capítulos en la historia del Paraguay”, subrayando el compromiso del Gobierno con la industrialización, la generación de empleo y el desarrollo equilibrado del país. Este avance se enmarca en una agenda de desarrollo sostenible y de inversión de largo plazo que contribuye a posicionar a Paraguay como un actor competitivo en la región.