El reciente anuncio realizado por James Scriven, CEO de BID Invest, sobre una inversión de USD 1.000 millones para el financiamiento del sector privado se trata de un claro testimonio de la confianza en la capacidad de crecimiento del país y en su potencial, destacó Alonso Chaverri, representante del BID en Paraguay.
“No solo refuerza la solidez de nuestra relación bilateral, sino que también subraya el firme compromiso del Grupo BID con el desarrollo de Paraguay”, aseguró. El plan abarcará aquellos puntos alineados con los tres pilares estratégicos de la organización acordados con el gobierno de Paraguay para el periodo 2025-2029: Paraguay Verde, Paraguay Productivo y Paraguay Humano.
Así también, aseguró que el aumento de capital de BID Invest, que permitirá duplicar su actual monto en los próximos años, es una muestra de esta confianza y aumentará la capacidad para movilizar recursos significativos para Paraguay y otros países de la región.
La expansión de la infraestructura de transporte y las rutas de integración, así como el impulso al comercio transfronterizo, serán partes cruciales. Además, continuarán impulsando y financiando la participación privada en futuras alianzas público privadas y concesiones en sectores como agua, saneamiento, salud, el aeropuerto e infraestructura de transporte.
Asimismo, el banco buscará apoyar con financiamiento de largo plazo y conocimiento técnico la apertura al sector privado en sectores como energía renovable, electromovilidad e hidrógeno verde.
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Por último, dijo que el BID Invest podrá ofrecer financiamiento directo a empresas del sector privado con montos de financiación a partir de USD 10 millones o más, utilizando recursos propios y movilizando fondos de otros financiadores.
También se facilitará el financiamiento a instituciones financieras locales para que estas puedan ofrecer líneas de crédito que permitan habilitar financiamiento por montos menores, fortaleciendo así el acceso al crédito para otros sectores con foco en el apoyo a las pymes.
En el marco de Paraguay Productivo, el enfoque se centrará en promover la productividad, la diversificación económica y la integración regional. “Esto se logrará a través de intervenciones estratégicas para mejorar la disponibilidad de capital, fomentar la innovación, incrementar la productividad y la resiliencia del sector productivo”, expuso.
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El momento de Paraguay ante el capital global
Por: Alba Delvalle
En un mano a mano, el representante del Grupo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay, Alonso Chaverri-Suárez, analiza el impacto de las Reuniones Anuales del Grupo, el interés del capital internacional y los sectores que hoy concentran las principales oportunidades de inversión.
¿Qué calificación pondría a las Reuniones Anuales de la Asamblea de Gobernadores en Paraguay?
Diría que la calificación fue muy alta, incluso que fue sobresaliente. Las Asambleas en Asunción reunieron a cerca de 4.000 participantes de 53 países, con alrededor de 1.700 representantes del sector privado, casi 400 CEOs y 700 ejecutivos alto nivel. El Grupo BID logró articular al menos 600 reuniones con el sector privado a través de una opción sencilla en la aplicación móvil del evento que permitía conectar no solo a interesados con BID Invest – nuestro brazo del sector privado – sino también entre ellos, lo que refleja una operación compleja ejecutada con solidez.
¿Que dejaron estos encuentros?
Las Reuniones Anuales en Paraguay marcaron un hito para el país y para el propio Grupo BID. Si bien, se trató de la 66ª Reunión Anual del BID y la 40ª de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), fueron las primeras Asambleas Anuales que presentaron al Grupo BID como una unidad. Se presentó una visión articulada, con un énfasis sin precedentes en el sector privado como motor del desarrollo. Durante las Asambleas, el presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, hizo un anuncio importante que se centra en una ambiciosa visión de futuro que prevé financiamientos para toda la región por US$ 500.000 millones durante los próximos diez años.
¿Qué cambió para Paraguay a partir de esta edición?
Desde la mirada de Paraguay, el balance es altamente positivo. El país no solo albergó con éxito un evento de escala regional y global, sino que aprovechó la ocasión para posicionarse como una plataforma confiable para la inversión, el crecimiento y la articulación público-privada. Y en cuanto a los cambios, el Grupo BID anunció la ampliación de su oficina física en Paraguay y una cartera estimada en US$ 2.700 millones para los próximos dos años, con aproximadamente US$ 2.000 millones canalizados por BID Invest para el sector privado y cerca de US$ 700 millones para proyectos con el sector público.
También se reforzó la capacidad operativa del Grupo en el país y se consolidó a Paraguay como un lugar donde hoy se discuten proyectos de escala con una lógica mucho más cercana al capital privado. Se aceleró la visibilidad del país.
¿Qué oportunidades concretas de inversión quedaron abiertas?
En el ámbito privado, BID Invest avanzó con hitos relevantes para Paraguay, como son el financiamiento para la ampliación de la Ruta 2, el apoyo al primer proyecto de fertilizantes con hidrógeno verde, un programa de crédito para microemprendedores por medio de billetera digital, y el financiamiento de un polo forestal sostenible.
En el ámbito público, el BID firmó el acuerdo para la construcción del tramo dos de la Ruta Bioceánica en el Chaco paraguayo, con financiamiento de US$ 200 millones, y también un contrato de préstamo de US$ 70 millones para la ampliación del sistema de transmisión y el fortalecimiento institucional de la ANDE. Esto, complementado por un préstamo por el mismo monto del Banco Europeo de Inversiones (BEI) y una donación de US$ 10 millones de la Unión Europea.
¿Qué tipo de inversores y de qué origen mostraron más interés en Paraguay durante esos días?
El interés vino de una mezcla muy valiosa de actores como líderes empresariales, banca privada, organismos multilaterales, agencias de desarrollo y ejecutivos del sector privado. Paraguay estuvo expuesto no solo a interlocutores de la región, sino también a socios internacionales con capacidad real de financiamiento, asociación y movilización de capital. Por ejemplo, BID Invest ha anunciado la aprobación de un financiamiento de hasta US$ 165 millones para Paracel, destinado a desarrollar un polo industrial forestal sostenible en Paraguay. El proyecto prevé generar alrededor de 7.000 empleos directos e indirectos.
¿El interés se centró más en financiamiento público o en inversión privada, en qué sectores?
El sesgo fue claramente hacia la inversión privada y su movilización. Esta edición puso explícitamente al sector privado en el centro y, además, el paquete anunciado para Paraguay proyecta aproximadamente tres veces más recursos para el frente privado que para el público. Unos US$ 2.000 millones vía BID Invest frente a cerca de US$ 700 millones para operaciones públicas. Los sectores más visibles fueron energía, infraestructura y conectividad, agronegocios y forestal, servicios financieros para pymes, transporte fluvial y manufactura.
¿Como Grupo BID, en qué segmentos ven las mayores oportunidades de inversión en Paraguay?
Como Grupo BID, vemos una primera línea de oportunidades en infraestructura, transporte, conectividad, energía y mercados financieros, porque entendemos que allí se centra buena parte de la capacidad del Paraguay para sostener crecimiento, atraer capital y ganar competitividad.
La Estrategia del Grupo BID con Paraguay para el periodo 2025-2029 pone justamente el acento en una economía impulsada por el sector privado, con más productividad, mejor integración y una base financiera más profunda, y reconoce ventajas comparativas especialmente claras en transporte, mercados financieros y agronegocios. Son los sectores con mayor capacidad de movilizar inversión a escala y de generar efectos transversales sobre el resto de la economía.
¿Y otros que sean emergentes o igualmente potenciales?
Los agronegocios, cadenas productivas, financiamiento a pymes, forestal e innovación, porque son claves para diversificar la matriz productiva y capturar más valor agregado. Otros con alto potencial y una agenda de maduración más intensiva, como agua y saneamiento, transporte fluvial y esquemas de participación público-privada, donde existe espacio para ampliar la participación del capital privado.
Finalmente, vemos una oportunidad emergente muy relevante en hidrógeno verde, economía circular y otras industrias verdes. Son sectores con gran proyección, muy alineados con las ventajas energéticas del país, pero cuyo despegue dependerá de seguir fortaleciendo marcos, instrumentos y proyectos bancables en los próximos años.
¿Cuáles fueron las principales consultas o dudas de los inversionistas?
En encuentros de esta naturaleza las conversaciones suelen concentrarse en temas muy concretos como la calidad y madurez de los proyectos, la velocidad de estructuración, previsibilidad regulatoria, profundidad del mercado local y opciones de financiamiento en guaraníes.
En otras palabras, el capital privado no solo mira lo macro, sino también qué tan rápido un proyecto puede volverse financiable y ejecutable. Esa lógica estuvo muy presente en una agenda que puso el foco en el desarrollo de mercados, sinergias público-privadas y movilización de capital.
¿Paraguay está aprovechando esta ventana o la está dejando pasar?
Mi lectura es que Paraguay sí está aprovechando esta ventana. Hay señales fuertes y hay que convertir el interés hacia Paraguay en más cierres, ejecución e impacto, como ya venimos acompañando al Gobierno de Paraguay y al sector privado. En cuanto a las oportunidades, por ejemplo, el Grupo BID está acompañando a Paraguay y a los otros países del Mercosur con el histórico acuerdo firmado en enero pasado con la Unión Europea.
Esto representa la mayor expansión del acceso a mercados para el bloque regional desde su creación, con impactos previstos en los sectores de agronegocios, energía, manufactura, minerales críticos y servicios basados en el conocimiento, incluyendo la integración de pequeñas y medianas empresas en las cadenas globales de valor. Paraguay, con respaldo del BID, firmó el año pasado un programa para implementar estándares de la OCDE, fortaleciendo así sus instituciones.
¿Qué tiene que hacer Paraguay en los próximos 12 meses para capitalizar este momento?
Paraguay tiene hoy una oportunidad muy valiosa para profundizar el interés que despertó durante las Asambleas y convertir ese posicionamiento en resultados sostenibles en el tiempo. Las reuniones llegaron con una base que ya venía fortaleciéndose durante el gobierno de Santiago Peña, con estabilidad macroeconómica, compromiso con las reglas fiscales y una agenda de reformas orientada a atraer inversión y modernizar la economía. En ese marco se impulsaron y promulgaron cambios relevantes, entre ellos la actualización del régimen APP y reformas vinculadas a inversión, maquila, mercado de valores y energías renovables.
Las Asambleas ayudaron a proyectar esa señal con más fuerza ante inversionistas y socios internacionales. En los próximos 12 meses, será importante seguir fortaleciendo las condiciones que ya distinguen al país. Creemos importante sostener ese rumbo con ejecución.
¿Cómo Paraguay puede lograr la ejecución sostenida?
Ahí la integración regional puede ser decisiva. Bajo el paraguas de Conexión Sur, el Grupo BID ya acompaña iniciativas que mejoran la conectividad del país con sus vecinos, como el financiamiento de US$ 200 millones para un tramo clave del Corredor Bioceánico, el apoyo a las Rutas 2 y 7 bajo concesión privada y un programa de US$ 19 millones para fortalecer la facilitación comercial y la atracción de inversiones.
Mantener consistencia entre reformas, infraestructura e integración, puede hacer que Paraguay dé un salto importante. Creemos que existe una oportunidad real para consolidarlo como un hub logístico y energético de clase mundial, con capacidad de reducir costos, ampliar su conexión regional y generar empleos de calidad sobre una infraestructura moderna y sostenible. Desde el Grupo BID, vemos un momento auspicioso para acompañar ese proceso y para seguir trabajando junto al país en la atracción de inversiones que contribuyan al desarrollo, la productividad y la creación de oportunidades.
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Decida después de leer
- POR MARCOS BARDAGI
- Profesor de FDC, Brasil
La investigadora llega a su jornada de trabajo, que consiste en acompañar al CEO de una gran empresa, identificar su estilo de liderazgo y, quizás, capturar la forma en que funciona esa organización. Pasa el día como su sombra: participa en reuniones, escucha llamadas telefónicas, lo observa a solas con sus correos electrónicos e incluso en conversaciones one to one con subordinados directos. Jornada intensa.
Al final, al salir de la oficina, comenta con sorpresa al CEO:
—“¡Lo más increíble fue acompañarlo todo el día y percibir que usted no tomó ninguna decisión!”.
Esta historia es central en el libro “La regla es no tener reglas”, de Erin Meyer y Reed Hastings, célebre por desentrañar la cultura de Netflix.
Usted piensa: “pero no decidió porque delegó, y decidir delegar es decidir algo”.
Claro. Correcto.
Pero quizás adoptó esa postura porque conoce lo que viene después.
Ajuste el cinturón: iniciemos el recorrido por el laberinto de las decisiones. Un territorio donde emociones, neurociencia, sesgos cognitivos e incertidumbre nos conducen a una nueva comprensión sobre cómo y por qué decidimos de la manera en que decidimos.
Póngase los zapatos de Hastings y acomódemese: vamos juntos.
FUERZAS LIMITANTES
La racionalidad es limitada. Ortega y Gasset decían: “El hombre es él y sus circunstancias”, y Herbert Simon (1959) desarrolla esta lógica al analizar la toma de decisiones. Estamos condicionados por las circunstancias: nunca sabemos todo, resulta imposible obtener toda la información necesaria en tiempo hábil y, además, seleccionamos fragmentos de la realidad. Nuestras circunstancias nos imponen filtros y formas de pensar personales que impactan la manera en que decidimos. Por lo tanto, jamás utilizaremos la razón de forma pura y cristalina.
Pienso, luego existo. ¿De verdad?
Descartes se equivocó.
Simon todavía no había considerado explícitamente el papel de las emociones. António Damásio, en “El error de Descartes”, se atreve a desafiar al padre de la filosofía moderna y da ese paso decisivo. Su conclusión es categórica: no decidimos únicamente con la razón; la emoción cumple un rol primordial. Damásio corrige a Descartes:
“Siento, luego pienso”.
Y usted cuenta con dos motores de pensamiento en esa materia gris que lleva consigo. En uno de ellos, tiene algoritmos definidos a lo largo de la vida que facilitan las conexiones neuronales. Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía, explicó esto de manera magistral. Se trata del Sistema 1, que piensa rápido; mejor dicho, que ya automatizó las respuestas. Ese sistema extraordinario le permite resolver una serie de situaciones cotidianas ahorrando una enorme cantidad de energía. Aquí las emociones quizás jueguen un rol menor.
Pero cuando la situación se complica, entra en acción el Sistema 2, el que exige atención plena y consumo intenso de energía, porque demanda el máximo de sus sinapsis. En este sistema, es necesario construir respuestas que aún no están disponibles.
LAS TRAMPAS
Ahora bien, ya sea en el Sistema 1 o en el Sistema 2, usted carga consigo cientos de sesgos cognitivos que habitan su racionalidad y pueden conducirlo por el camino de las malas decisiones.
Los sesgos cognitivos son los bugs del software de su cerebro. Aunque existen cientos de sesgos documentados, algunos se vuelven especialmente peligrosos en contextos de incertidumbre. Un ejemplo es el sesgo de confirmación, que lo impulsa a buscar información que solo ratifique creencias preexistentes. Otro es el sesgo de exceso de confianza, que lo lleva a sobreestimar la precisión de sus propias previsiones.
Un ejemplo didáctico del llamado sesgo de anclaje proviene del economista conductual Dan Ariely. En un experimento, ofreció a estudiantes suscripciones a la revista The Economist con las siguientes opciones:
• Suscripción digital: $59
• Suscripción impresa: $125
•Suscripción digital + impresa: $125
Con esta escala, el 84 % eligió la opción 3. Sin embargo, cuando Ariely eliminó la opción señuelo (la 2, claramente inferior a la 3), la preferencia se invirtió drásticamente: el 68 % eligió la opción 1 (digital) y solo el 32 % la opción 3.
La mera presencia de una opción irrelevante alteró radicalmente la decisión de la mayoría. Es decir, tomamos decisiones basadas en comparaciones relativas. Para un líder, esto implica que la forma en que se presenta un problema es tan importante como el problema en sí.
Otro “efecto señuelo” aparece en el concepto de “nudge”, el famoso empujón conductual. ¿Cuál es la mejor manera de evitar salpicaduras fuera del urinario masculino? Colocar la imagen de una pequeña mosca. De este modo, los usuarios se sienten “motivados” a apuntar hacia ella. Los estudios demuestran una reducción del 80 % de las salpicaduras fuera del recipiente.
Y aún hay más. Vivimos rodeados de ruido. El ruido puede entenderse como dispersión aleatoria. Imagine a varias personas analizando un mismo problema y llegando a conclusiones completamente dispares. Eso es ruido. Cuanto más divergentes sean las conclusiones –o cuanto mayor sea la desviación estándar de las soluciones propuestas–, mayor será el ruido. A diferencia de los sesgos, el ruido es esencialmente aleatorio.
LAS HERRAMIENTAS
Ya ha revisado todos los obstáculos para una buena toma de decisiones. Surge entonces la pregunta inevitable:
¿Cómo eliminar o mitigar estas barreras y decidir mejor?
No es sencillo, pero existen apoyos. Veámoslos.
Limpie su escalera de inferencias.
La llamada escalera de inferencias es un concepto que advierte sobre los errores posibles en las distintas etapas del juicio y la toma de decisiones. En sus siete peldaños, es fundamental ejercer un pensamiento crítico riguroso para comprender qué impactos podemos generar en nuestro proceso decisorio. A continuación, un resumen de cada peldaño y sus riesgos:
PELDAÑO (*) RIESGOS ASOCIADOS
Observación
Recuerde la racionalidad limitada: nunca observaré todo
Selección
¿Cómo selecciono? ¿Mi algoritmo interno (mi sesgo) ya no ha filtrado la información?
Interpretación
¿Cómo interpreto? ¿Pediré una segunda opinión?
Premisas utilizadas
¿Están contaminadas por ruido o “empujones” sesgados?
Creencias
¿Qué creencias llevaré al terreno de juego y cómo influirán en mi conclusión?
(*) Con fines didácticos, se excluyen los peldaños de conclusión y acción.
En cada peldaño, cuando sea necesario, se puede aplicar la llamada “higiene de la decisión”:
• Estructurar el juicio: subdividir decisiones complejas en componentes más pequeños y evaluarlos de manera independiente.
• Recoger evaluaciones independientes: solicitar que los miembros del equipo registren sus opiniones antes de la discusión grupal, evitando el anclaje social y el pensamiento de grupo.
• Utilizar escalas y métricas estandarizadas: sustituir juicios subjetivos (“bueno”, “malo”) por evaluaciones en escalas definidas.
• Asignar un “abogado del diablo” rotativo: designar formalmente a alguien para cuestionar la opinión dominante.
SEGURIDAD PSICOLÓGICA: UN FACTOR CLAVE
Para que este mecanismo funcione, es esencial comprender la importancia de la seguridad psicológica. Recuerde que usted sigue en los zapatos de Hastings. ¿De qué sirve contar con un equipo si este no se expresa de forma transparente?
Es necesario crear un entorno seguro, donde las personas se sientan tranquilas para aportar sus puntos de vista y argumentos. Eso es seguridad psicológica: un ambiente donde la discrepancia saludable es valorada.
Este concepto cobró notoriedad con Amy Edmondson, quien lo definió como “una creencia compartida por los miembros de un equipo de que es seguro asumir riesgos interpersonales”. Es decir, poder decir lo que se piensa –incluso si contradice al jefe– sin temor a castigos, vergüenza o estigmatización.
La seguridad psicológica actúa como mediadora en la construcción de la confianza y, en consecuencia, en una mejor toma de decisiones.
CONCLUSIÓN
Finalmente, el camino para decidir mejor está trazado: higienice sus inferencias y garantice que quienes lo rodean se sientan seguros para decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad.
Ahora sí, puede avanzar.
Y que tome buenas decisiones.
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Sector forestal, principal atractivo para el BID
Paraguay es uno de los países donde están dadas las condiciones climáticas más importantes para el crecimiento de proyectos de forestación”, dijo James Scriven.
Paraguay se encuentra en una racha donde el crecimiento económico le permite proyectarse hacia un camino de crecimiento de la mano de la inversión privada y extranjera. En este sentido, el gerente general de BID Invest, del Banco Interamericano de Desarrollo, James Scriven, en conversación con La Nación/Nación Media, destacó las áreas de potencial con las que cuenta Paraguay.
“El sector al que más apuesta estamos haciendo en este momento desde el sector privado es el área forestal, ya que es un sector fundamental para el crecimiento a nivel mundial. Paraguay es uno de los países donde están dadas las condiciones climáticas más importantes para el crecimiento de proyectos de forestación”, mencionó Scriven.
OTROS SECTORES
Explicó que otros sectores con gran potencial y donde el BID está apostando son la infraestructura y la energía, motivo por el cual se inyectó una importante cantidad de recursos para fortalecer la conectividad en nuestro país. “Somos muy optimistas con Paraguay, nosotros estamos invirtiendo en todos los sectores; nos parece que están dadas las condiciones macro e internacionales para que Paraguay aproveche estos momentos de incertidumbre a nivel mundial y estamos invirtiendo en muchos sectores”, comentó en otro momento el representante del BID Invest.
No quedaron fuera del espectro las micro, pequeñas y medianas empresas, ya que Scriven aclaró que desde el BID se encuentran trabajando con varias entidades financieras paraguayas para poder brindarles respaldo financiero que a su vez llegue a este sector, ya que la intención de las entidades de desarrollo como el BID es ayudar al crecimiento integral de los países.
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Sector forestal se posiciona como el principal atractivo para el BID
Paraguay se encuentra en una racha donde el crecimiento económico le permite proyectarse hacia un camino de crecimiento de la mano de la inversión privada y extranjera. En este sentido, el gerente general de BID Invest, del Banco Interamericano de Desarrollo, James Scriven, en conversación con La Nación/Nación Media, destacó las áreas de potencial con las que cuenta Paraguay.
“El sector al que más apuesta estamos haciendo en este momento desde el sector privado es el área forestal, ya que es un sector fundamental para el crecimiento a nivel mundial. Paraguay es uno de los países donde están dadas las condiciones climáticas más importantes para el crecimiento de proyectos de forestación”, mencionó Scriven.
Explicó que otros sectores con gran potencial y donde el BID está apostando son la infraestructura y la energía, motivo por el cual se inyectó una importante cantidad de recursos para fortalecer la conectividad en nuestro país.
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“Somos muy optimistas con Paraguay, nosotros estamos invirtiendo en todos los sectores; nos parece que están dadas las condiciones macro e internacionales para que Paraguay aproveche estos momentos de incertidumbre a nivel mundial y estamos invirtiendo en muchos sectores”, comentó en otro momento el representante del BID Invest.
No quedaron fuera del espectro las micro, pequeñas y medianas empresas, ya que Scriven aclaró que desde el BID se encuentran trabajando con varias entidades financieras paraguayas para poder brindarles respaldo financiero que a su vez llegue a este sector, ya que la intención de las entidades de desarrollo como el BID es ayudar al crecimiento integral de los países.