El presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto Davey, habló sobre la situación actual de la ganadería en Paraguay. Dijo que el pedido y el reclamo constante del sector es recuperar la previsibilidad que tenía hace 8 años, atendiendo a la preocupación que genera esto en el rubro.
Prieto mencionó que la actividad viene atravesando una situación difícil en los últimos dos años debido a los bajos precios que tuvieron como consecuencia directa una disminución del stock ganadero. Mencionó que los productores tuvieron que vender más para poder hacer frente a sus compromisos financieros.
Los pequeños productores son los que más sufren cuando las condiciones de mercado no son favorables, más aún teniendo en cuenta las complicaciones que tienen para acceder a recursos financieros, dado que en su mayoría no están bancarizados. El titular de la ARP enfatizó que este segmento es de suma importancia para la cadena, considerando que, entre 130.000 a 150.000 tenedores de ganado, unos 120.000 son pequeños productores.
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Por otro lado, habló del posicionamiento de la carne paraguaya a nivel internacional. Dijo que gracias a la alianza público-privada y a la visión país, en la actualidad nuestra proteína roja está en condiciones de ingresar a los mercados más exigentes.
Esto obedece al buen trabajo en sanidad animal que se viene impulsando desde el sector y las instituciones gubernamentales. Ratificó la postura de la ARP con el compromiso de seguir en esa línea para garantizar la calidad y la inocuidad de la carne paraguaya.
Destacó además la sostenibilidad de la producción ganadera nacional. Dijo que que Paraguay tiene un inmenso potencial de crecimiento y exigentes leyes ambientales que avalan la sostenibilidad de su producción.
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Félix Pérez Cardozo: la cuna del arpa apunta a diversificar su economía
A 186 kilómetros de la capital del país, se encuentra el distrito de Félix Pérez Cardozo, una localidad del departamento de Guairá con un gran potencial económico que busca atraer nuevas inversiones. La zona destaca por su alta actividad productiva, lo que la convierte en un punto para el desarrollo empresarial, proyectándose como destino para fortalecer y diversificar la economía local.
También conocida como “Cuna del arpa”, cuenta con unos 7.000 habitantes, según estimaciones locales. El intendente de la ciudad, Carlos Román Fernández, dijo a La Nación/Nación Media que la comunidad se dedica principalmente a la agricultura, la ganadería (vacuna, porcina, equina) y el bordado, siendo la caña de azúcar el cultivo más representativo del distrito, así como la miel de caña.
En la zona también se desarrollan huertas familiares y se cultivan maíz, poroto y maní, principalmente para consumo local. En cuanto a la producción de caña de azúcar, la mayoría de los productores registrados en el municipio poseen entre media hectárea y dos hectáreas y media, mientras que los productores más grandes llegan a manejar 10, 20 o incluso más de 30 hectáreas.
Este cultivo constituye la principal fuente de trabajo del distrito, complementado por la producción de miel de caña, realizada de forma artesanal por varios productores locales con una cantidad de elaboración que varía según la temporada y la demanda semanal.
La tierra fértil disponible en la zona permite que la comunidad se enfoque principalmente en la agricultura, con un fuerte énfasis en la huerta familiar, cuyos productos se venden en Villarrica, tanto en mercados como en supermercados.
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Otro sector económico importante es el bordado del ao po’i, actividad en la que participan tanto hombres como mujeres del distrito. Los productos confeccionados incluyen camisas, chombas, manteles, cubre manteles y camineros, los cuales se distribuyen principalmente en localidades cercanas como Yataity y Villarrica, e incluso en otras regiones del país.
Actualmente, el distrito cuenta con alrededor de 70 a 80 bordadores activos de esta artesanía, mientras que en el rubro de la caña de azúcar existen 57 productores asociados y unas 130 familias involucradas en su cultivo. La producción de miel de caña es manejada por aproximadamente 6 ingenios, que trabajan en coordinación.
Atractivos turísticos
En cuanto a los atractivos turísticos que reflejan su historia, cultura y tradiciones, posee uno de los sitios más visitados: el museo del ferrocarril, que además alberga una escuela de arpa. Así también, cuenta con un mausoleo donde descansan los restos de la figura emblemática del distrito, el arpista y compositor paraguayo, Félix Pérez Cardozo, reconocido como el “Rey del arpa paraguaya”, quien dio origen al nombre de la ciudad.
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Entre otros atractivos, posee una laguna muy visitada, así como espacios destinados a la pesca y la producción de artesanía, lo que convierten al distrito en un destino turístico que combina historia, cultura y naturaleza, atrayendo tanto a turistas como a visitantes locales.
El distrito recibe a una importante cantidad visitantes al año en lugares como el mausoleo y el museo. Además, cada año en septiembre se celebra tradicionalmente su festival en conmemoración a la fundación del distrito, en el marco de las fiestas patronales, atrayendo entre 4.000 y 5.000 personas y se proyecta que la concurrencia siga creciendo año tras año.
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El intendente consideró fundamental la llegada de empresas o fábricas que generen empleo local, ya que se visualizan oportunidades especialmente en tecnología e industria, aprovechando la tierra fértil, el agua abundante y el capital humano capacitado que existe en la comunidad.
A su vez, dijo que se tienen puertas abiertas a los inversores y visitantes interesados en conocer y contribuir al crecimiento del distrito, ya que el objetivo es que la comunidad pueda desarrollarse, atraer inversiones y ofrecer un lugar donde tanto los habitantes como los nuevos proyectos puedan prosperar.
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El campo suma más de 10.500 empleos y refuerza su rol como motor económico
De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la ocupación en actividades como agricultura, ganadería, caza y pesca creció un 3 % en el primer trimestre del año en comparación con el mismo periodo de 2025, lo que equivale a más de 10.500 nuevos trabajadores incorporados.
Este repunte confirma el peso del campo dentro de la estructura productiva nacional, no solo como generador de alimentos, sino también como una fuente clave de ingresos para miles de familias.
El crecimiento del empleo rural se da en un contexto de mayor actividad productiva, impulsada por campañas agrícolas favorables y el fortalecimiento de rubros estratégicos.
El director de Censos y Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Anselmo Maciel, destacó que este aumento refleja el dinamismo del sector y su impacto directo en la economía. “La ocupación en el sector rural aumentó un 3 %, lo que equivale a más de 10.500 personas”, explicó.
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El crecimiento no se limita al ámbito rural. Según el informe, el total de nuevos ocupados en el país superó las 21.000 personas en el mismo periodo, lo que evidencia un efecto multiplicador del sector primario sobre otras actividades económicas.
Esto se traduce en mayor demanda de servicios logísticos, transporte, comercialización e incluso empleo urbano vinculado a la cadena productiva. “El crecimiento del campo trasciende las fincas y genera oportunidades en toda la economía”, señaló Maciel.
Pilar del desarrollo
El repunte del empleo reafirma el papel estratégico del sector rural en Paraguay. Además de su aporte al producto interno bruto y a las exportaciones, el campo sigue siendo un eje central para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.
En un escenario donde el empleo es uno de los principales desafíos, el desempeño del sector primario muestra que el crecimiento económico puede estar directamente vinculado a la expansión de la actividad productiva.
Con estos resultados, el MAG destaca que el campo se posiciona nuevamente como un motor clave para el país, con capacidad no solo de producir, sino también de generar oportunidades laborales y dinamizar la economía en su conjunto.
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Brangus consolida su posicionamiento en la ganadería con la certificación de su carne
La raza brangus reafirma su posicionamiento en la ganadería en una nueva etapa tras la obtención de la certificación de su carne. En ese contexto, la raza atraviesa una etapa de consolidación, afianzando su presencia en la cadena productiva y fortaleciendo la confianza de los consumidores, destacó el presidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP), Guillermo Sisul.
Señaló que este avance, impulsado a partir de una alianza con un frigorífico, posiciona a la raza en un periodo en el que el valor agregado deja de centrarse únicamente en el campo para extenderse hasta el consumidor final. A esto se suma que la certificación permite garantizar estándares de calidad y abrir nuevas oportunidades comerciales para los productores, en el marco de la Expo Nacional de Otoño Brangus, que se llevará a cabo del 6 al 11 de mayo en la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
“Hoy estamos cerrando el ciclo productivo. Todo lo que venimos haciendo en genética se refleja en el producto final, que es la carne. Ya contamos con carne certificada brangus en el mercado nacional, y eso representa un beneficio directo para el productor, que ahora puede capturar más valor por su trabajo, y para el consumidor, que accede a un producto de mayor calidad”, expresó el titular del gremio.
Sisul agregó que la implementación de este modelo se da en un contexto de fuerte crecimiento de la raza, que lidera varios indicadores dentro del sector. “Cada año se suma gente nueva, y exposiciones como la Nacional de Otoño también sirven para mostrar lo que hemos construido. Somos la raza que más reproductores vende al año, la que más animales registra y la que más ADN procesa. Eso demuestra el nivel de desarrollo y la confianza que existe”, sostuvo.
La muestra, que se convierte en una vitrina importante para mostrar lo mejor de la ganadería paraguaya y la genética de la raza, reunirá 835 animales, entre ternerazo, reproductores de campo, junior alta selección y ejemplares de bozal, de 103 cabañas, incluyendo ocho nuevas incorporaciones, lo que evidencia el dinamismo y la expansión de la actividad. Además, contará con competencias en distintas categorías, evaluaciones técnicas y remates que podrían superar los 3.000 millones de guaraníes en volumen de negocios.
El programa del evento incluye charlas técnicas orientadas a fortalecer la conexión entre la producción y el consumo, reforzando una visión integral del negocio ganadero. La genética, en este contexto, es una herramienta que impacta directamente en la calidad del producto final, como lo es la carne.
Declarado de interés turístico
La Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) declaró de interés turístico nacional la Expo Nacional Brangus de Otoño mediante la Resolución n.º 422, en un reconocimiento que trasciende lo formal y pone en valor el espíritu productivo del país.
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El verdadero legado materno, inspirar
Por: Alba Delvalle
Cuando la pasión se convierte en ejemplo, deja de ser herencia para transformarse en impulso. Madre e hijas llevan la ganadería a una nueva etapa, donde tradición y conocimiento construyen una nueva forma de hacer empresa.
En el campo, hay cosas que se aprenden, otras simplemente se viven. Y en algunos casos, como el de Romy Orué y sus hijas, Luján y Monserrat, esa pasión no solo se hereda, se transforma, evoluciona y se proyecta en nuevas formas de hacer empresa.
Lo que empezó como una decisión en un momento clave, hoy es una historia de continuidad, pero también de cambio generacional. Para Romy, su camino en la ganadería no nació como un plan, sino como una respuesta. “Una noche cuando mamá me dijo; ‘hija, ya no puedo más’. En ese momento fue como un aviso, es aquí donde hoy te necesito”, recuerda.
Aunque siempre estuvo cerca del campo familiar, fue ese momento el que la llevó a asumir un rol activo. Ahí empezó el desafío de hacerse cargo y construir algo propio dentro de esa historia. Con el tiempo, ese compromiso se convirtió en algo más grande: un proyecto de vida.
Para sus hijas, el camino fue distinto, pero igual de profundo. Luján Rolón Orué, ingeniera zootecnista, lo explica desde la experiencia cotidiana. “Desde chica iba al campo con mi familia, se volvió parte de mi rutina los fines de semana. Eso hizo que desarrollara esas ganas de meterme más a fondo en el manejo, los animales y el trato al personal”, expresa.
En el caso de Monserrat, quien es médica veterinaria, la conexión fue aún más natural. “Desde que tengo memoria voy a la estancia con mis abuelos y mi mamá. Básicamente crecí ahí, montando a caballo y viendo el ganado”. No fue una imposición, cuenta, sino más bien una convivencia constante con ese mundo, que terminó convirtiéndose en elección.
Inspirar desde el ejemplo. Ambas coinciden en algo, el rol de su madre fue determinante. “Ella nunca nos obligó, pero tuvo un impacto muy grande en mí al verla sobrellevar situaciones críticas del campo. Fue una inspiración, sobre todo en un rubro que antes era muy desconocido para las mujeres”, comenta Luján.
Monserrat lo refuerza desde otra mirada. “Es bastante inspirador ver cómo una mujer puede manejar un equipo formado básicamente por hombres. Tiene un carácter forjado que heredó de mi abuela, y verla trabajar así me motivó aún más”.
Ese liderazgo no solo se transmite en palabras, sino en la forma de enfrentar los desafíos, comparten ambas profesionales. Lo que aprendió de la madre, para Luján fue la paciencia, el empeño y a no bajar los brazos. Hoy, ese legado lo construyen desde la complementariedad, ya más que hermanas, son socias.
Ambas lideran la Cabaña Punta Ybaté, situada en la ciudad de Quiindy, un proyecto impulsado por las hermanas desde 2019, enfocado en animales de alto valor genético, principalmente, brahman y braford, con la premisa de desarrollar genética propia y adaptada a distintas regiones del país.
“Nos complementamos muy bien, siempre supe que íbamos a ser un buen equipo, porque somos unidas, y en lo técnico cada una aporta desde su especialidad, cuando una no puede está la otra. Monse es un ejemplo de hermana mayor, me malcría y la admiro mucho. Al ser yo la menor, tengo dos ejemplos que son indispensables para mí”, expresa la ingeniera.
En tanto que la veterinaria, se enfoca en los aspectos clínicos y reproductivos, pero siempre en conversaciones con la socia sobre la genética que van a implantar. Ese equilibrio entre conocimiento y trabajo en equipo es lo que les permite avanzar hacia un modelo más profesionalizado, explica Monse.
De la tradición a la genética. El cambio más visible en esta nueva generación está en el enfoque técnico, pues hoy en día, el manejo cambió mucho, sobre todo en la selección de animales. Se enfocamos más en ser una empresa ganadera dedicada a la carne, pero también al mejoramiento genético, relatan.
Ese paso a la eficiencia, marca una evolución clara que va de la producción tradicional a una visión más estratégica del negocio. “Lo nuevo para nosotras es la cabaña. Nunca pensé que íbamos a formar parte de ese mundo, pero es algo tan apasionante, preparar animales y demostrar la genética para después masificarla”, prosigue Monse.
La historia familiar se sostiene sobre dos pilares productivos, por un lado, la Estancia Mayo 6, ubicada en la zona de Pinasco camino a Salazar, en el Chaco, con más de 45 años que fue de sus abuelos. Hoy se dedica a la cría y recría de razas como la brahman, braford y brangus. Y, por otro lado, el establecimiento Punta Ybaté, con animales puros de pedigree entre brahman y braford, que juntos llegarían a las 2.400 cabezas de ganado y una estructura que emplea a unas 40 personas.
El objetivo principal lograr esa genética propia, con la cría y recría de animales que se adapten a los distintos suelos tanto del Chaco como de la región Oriental. Sueñan con ser reconocidas por este desarrollo a nivel país y, por qué no, a nivel mundial.
Ante la consulta, si el legado se hereda o se construye, la respuesta no fue una sola. Para Romy, está claro; “La pasión se construye, se ama, nace en cada momento que te levantás en el campo, y eso luego se convierte en herencia”.
En tanto que Luján lo ve desde la experiencia. “Yo creo que se construye, porque al ver a los antecesores, si a uno le interesa va forjando el camino. Mi nena de 2 años es aún más animalera que yo, le encanta el campo, un estilo de vida que ella sola está optando y quien sabe si en el futuro ella sea la que esté al mando de todo”, remarca.
Mientras que Monserrat lo resume en una idea que une ambas miradas. “Es algo de ambos. Se hereda, porque viene de mis abuelos a mi mamá y de mi mamá a nosotras. Pero también se construye día a día”.
Es así que, lo que empezó como una decisión necesaria, se convirtió en un legado activo, uno que no se limita a continuar, sino a evolucionar. Porque en esta historia, la herencia no es solo el campo, es la forma de trabajarlo, de liderarlo y de proyectarlo hacia el futuro. De ahí que, el verdadero legado de una madre no es lo que deja, sino lo que inspira a construir.