El Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), en cooperación con la Municipalidad de Mariscal Estigarribia, instala un semillero de batata con sistema de riego en la localidad de Pedro P. Peña (Boquerón). Esta iniciativa fortalece la producción agrícola y beneficia directamente a 231 familias (961 personas) de las comunidades Cristo Rey, La Laguna, María Auxiliadora y San Agustín, donde conviven las etnias Guaraní, Manjui y Nivacle.
El semillero cuenta con variedades de batata Chaco 1, Chaco 2 y Andai, provenientes del Banco de Germoplasma del IPTA - Centro de Investigación para la Agricultura Familiar. Estas variedades se seleccionan por su adaptación a las condiciones agroecológicas del Chaco, asegurando una producción más eficiente y sostenible.
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Los técnicos investigadores del IPTA asisten a las familias beneficiarias con capacitaciones sobre manejo y producción de batata. Estas capacitaciones incluyen preparación del suelo, manejo agronómico y control de plagas y enfermedades, promoviendo el desarrollo productivo de las comunidades.
Esta acción forma parte de los esfuerzos del Gobierno del Paraguay para impulsar el desarrollo agropecuario y mejorar la calidad de vida de las comunidades indígenas y campesinas, promoviendo el acceso a tecnologías agrícolas y garantizando el crecimiento sostenible del sector productivo.
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Envíos de maíz zafra 2025 se duplican y alcanzan 3 millones de toneladas
La fuerte demanda tanto en el mercado local como en el internacional impulsó las exportaciones de maíz zafra 2025, registrando un marcado crecimiento en el comercio exterior. Esta dinámica, sumada a una cosecha óptima que elevó la disponibilidad del cereal, permitió que entre junio de 2025 y enero de 2026 se exportaran 3.050.660 toneladas, generando ingresos al país por valor de USD 21,5 millones.
El informe de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) señala que el volumen representa un incremento del 100 % en comparación con el mismo periodo de la campaña pasada, cuando se exportaron 1.544.821 toneladas por valor de USD 17,9 millones.
El reporte del gremio resalta que en enero se embarcaron 25.391 toneladas más que en el mismo mes de 2025, cuando el desalijo fue de 103.521 toneladas, lo que reafirma la tendencia sostenida de crecimiento en los despachos.
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La asesora de comercio exterior del gremio, Sonia Tomassone, sostuvo que estos resultados responden principalmente a la sólida demanda, acompañada por una mejor producción en la campaña pasada y que se reflejó que las exportaciones del cereal.
Mercados
En cuanto a los mercados, Brasil se mantiene como el principal comprador de maíz paraguayo con una participación de 47 %, pero la nueva demanda por parte de los países árabes gracias a las promociones realizadas por el Gobierno los Emiratos Árabes, Egipto y Omán se encuentran entre los destinos retomados.
El informe menciona que “si bien la mayor disponibilidad del grano llevó a diversificar mercados, los envíos se concentran en dos mercados, Brasil y Chile, que acaparan el 83 % del total exportado”. La lista sigue con Arabia Saudita con una participación de 4 %, Uruguay con 6 % y con el mismo porcentaje se encuentran Corea del Sur, Mauricio, Senegal, Camerún, Costa de Marfil, Argentina, Congo y Bolivia.
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Registran exitosa producción de sandía en Itapúa
En el departamento de Itapúa, específicamente en el distrito de San Pedro del Paraná, productores de las comunidades de Timbo’i y Pindoyú apostaron por la producción de sandía durante la temporada de verano, y obtuvieron frutas de buena calidad y con perspectivas comerciales favorables.
Este trabajo contó con el acompañamiento técnico del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que brindó asistencia permanente a las familias dedicadas al rubro.
La campaña se desarrolló en un contexto climático complejo. Los agricultores debieron enfrentar sequía, aparición de plagas y enfermedades propias del verano, situaciones que suelen afectar el rendimiento de los cultivos.
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Sin embargo, la aplicación de tecnología productiva permitió sostener la producción. Entre las prácticas utilizadas se destacan el sistema de riego, la fertilización planificada, el manejo sanitario y el uso de abejas polinizadoras para mejorar la formación de frutos.
Desde el punto de vista económico, la diversificación productiva fue clave. Tradicionalmente la sandía se concentra en determinados meses, generando sobreoferta y caída de precios. Con el seguimiento técnico y la planificación del MAG, los productores lograron extender el período de disponibilidad, lo que permitió colocar la fruta en el mercado con valores más favorables y mayor estabilidad de ingresos.
Además, la producción genera movimiento en la economía local: contratación de mano de obra, transporte, comercialización en ferias y provisión a comercios regionales. Para las familias rurales, la sandía se convirtió en una alternativa rentable dentro de la agricultura familiar, complementando otros cultivos y reduciendo la dependencia de un solo rubro.
El buen resultado obtenido refleja el esfuerzo de los agricultores y su compromiso con la calidad del producto. También evidencia la importancia de la asistencia técnica para mejorar la productividad y responder a la demanda del mercado.
Desde el MAG señalaron que la experiencia de Timbo’i y Pindoyú demuestra el potencial de la horticultura en la zona sur del país. La meta es consolidar a los productores como referentes regionales del rubro y seguir impulsando tecnologías que permitan producir de manera sostenida, con mejores precios y mayor competitividad dentro del mercado nacional.
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Producción de tomate en verano podrá abastecer mercado interno, dice MAG
El ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Carlos Giménez, aseguró que se cuenta con muy buenos resultados del plan de producción de tomate durante los meses de verano, lo suficiente como para abastecer al mercado interno.
Para ese efecto, anunciaron que el próximo 26 de febrero se llevará a cabo una rueda de negocios con la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu) para vincular a los pequeños productores con las cadenas de comercio.
“Sabemos que Capasu se surte de los mayoristas que se acostumbran a importar y nosotros queremos que puedan hacer negocios directamente con los productores”, manifestó Carlos Giménez a la 920 AM.
El mercado interno consume unos 200.000 kilos de tomate por día, precisó el titular de Agricultura y reafirmó que los productores tienen capacidad para abastecer esta demanda en estos momentos, por lo que se descarta la liberación de importación.
Así también, mencionó que la capacidad productiva actual es de 1.400.000 plantas de tomate y se cuenta con productores con 200 casetas de producción, que emplean entre 40 y 50 personas por jornada.
“Hay un sector que dice que no tenemos producción suficiente, pero en nuestro monitoreo encontramos que sí hay. Si llegamos a consolidar que este año se deje de importar y que Paraguay siga produciendo va a tener un impacto tremendo en la agricultura familiar”, señaló.
Hito productivo
Al respecto, sostuvo que el MAG está a punto de lograr “un hito demasiado importante para los pequeños productores”, refiriéndose al proyecto que busca una producción estable durante todo el año. Recordó que el plan piloto que inició en la cosecha de tomate 2024/2025 y se amplió a plan nacional en 2025/2026.
Tras la cosecha en meses atípicos, desde el MAG ya se está planificando la distribución de insumos para la reposición y continuación del plan de tomate.
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FAO y CAH refuerzan financiamiento y asistencia técnica con el programa Jepytaso
El programa Jepytaso, impulsado por el Gobierno desde septiembre de 2025, continúa consolidándose como una herramienta clave para fortalecer el desarrollo productivo rural mediante financiamiento accesible, asistencia técnica y monitoreo permanente a pequeños productores.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH).
Actualmente, se encuentra en marcha el proceso de seguimiento a los servicios financieros otorgados, que incluye visitas técnicas a fincas, cooperativas y organizaciones rurales, con el objetivo de fortalecer la capacidad productiva, promover sistemas agrícolas sostenibles y asegurar el uso eficiente de los recursos crediticios.
El programa está orientado principalmente a la inclusión financiera y formalización de las micro, pequeñas y medianas empresas rurales y de la agricultura familiar. Entre sus principales herramientas se destacan créditos con tasas inferiores al 10%, plazos de hasta 10 años y financiamiento tanto para inversiones productivas como capital operativo.
Como parte de las acciones recientes, técnicos realizaron una visita a una finca productiva en Caaguazú para acompañar la ampliación de invernaderos y potenciar la producción hortícola, especialmente de tomate, locote y repollo, rubros clave para el abastecimiento alimentario local.
Asimismo, se desarrolló una reunión informativa con dirigentes de la Cooperativa Multiactiva de Productos de Consumo y Servicios Chinokue Ltda., en Alto Paraná. Esta organización, integrada por unos 60 asociados, produce y comercializa alimentos como poroto, arveja, tomate, locote, queso, harina de maíz y hortalizas, además de participar como proveedora dentro del programa Hambre Cero.
Desde la FAO destacan que el acompañamiento técnico se da desde la concepción misma del programa, como parte de una política pública orientada al desarrollo territorial inclusivo, sostenible y con enfoque en seguridad alimentaria. Jepytaso apuesta a soluciones integradas que combinan crédito, asistencia técnica, innovación tecnológica y acceso a mercados, buscando consolidar un modelo productivo más competitivo, resiliente y sostenible para el sector rural paraguayo.