El Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), en cooperación con la Municipalidad de Mariscal Estigarribia, instala un semillero de batata con sistema de riego en la localidad de Pedro P. Peña (Boquerón). Esta iniciativa fortalece la producción agrícola y beneficia directamente a 231 familias (961 personas) de las comunidades Cristo Rey, La Laguna, María Auxiliadora y San Agustín, donde conviven las etnias Guaraní, Manjui y Nivacle.
El semillero cuenta con variedades de batata Chaco 1, Chaco 2 y Andai, provenientes del Banco de Germoplasma del IPTA - Centro de Investigación para la Agricultura Familiar. Estas variedades se seleccionan por su adaptación a las condiciones agroecológicas del Chaco, asegurando una producción más eficiente y sostenible.
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Los técnicos investigadores del IPTA asisten a las familias beneficiarias con capacitaciones sobre manejo y producción de batata. Estas capacitaciones incluyen preparación del suelo, manejo agronómico y control de plagas y enfermedades, promoviendo el desarrollo productivo de las comunidades.
Esta acción forma parte de los esfuerzos del Gobierno del Paraguay para impulsar el desarrollo agropecuario y mejorar la calidad de vida de las comunidades indígenas y campesinas, promoviendo el acceso a tecnologías agrícolas y garantizando el crecimiento sostenible del sector productivo.
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Planta procesadora de algodón impulsa el potencial agrícola e industrial del Chaco
La instalación de una planta procesadora de semillas en Filadelfia abre oportunidades para agregar valor a la producción, integrar agricultura y ganadería y ampliar el desarrollo productivo de la región.
Más tecnología para el campo chaqueño. El Chaco paraguayo busca ampliar su frontera agrícola con inversiones industriales que permitan aprovechar mejor sus recursos y generar nuevas oportunidades para el sector productivo. En Filadelfia, Boquerón, una moderna planta procesadora de semillas de algodón se suma a esta apuesta, con tecnología para acondicionar las semillas y facilitar su reutilización en el campo.
Durante una visita a las instalaciones, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, destacó el potencial de la región y la importancia de impulsar inversiones que fortalezcan la producción nacional.
El proceso comienza en las desmontadoras, donde se separa la fibra de la semilla. Luego, esta pasa por la planta, donde se elimina la pelusa que la recubre y se acondiciona para su uso agrícola.
Nuevas oportunidades para la producción. Marco Caballero señaló que el Chaco ha demostrado un importante potencial para el cultivo del algodón durante los últimos cuatro o cinco años, aunque todavía requiere mayor conocimiento técnico y nuevas variedades. La visión a largo plazo apunta a alcanzar unas 500.000 hectáreas de algodón, una meta que dependerá de la incorporación de tecnología y mejores prácticas de manejo durante los próximos 10 a 20 años.
La industrialización también abre posibilidades más allá de la siembra. Hildor Lowen explicó que la semilla permite obtener aceite y expeller, un subproducto que puede complementar la alimentación animal y contribuir al aumento de la producción de carne.
Esta alternativa refuerza la posibilidad de integrar agricultura y ganadería mediante la rotación de cultivos, con el objetivo de mejorar la productividad y aprovechar mejor los recursos disponibles.
Articulación para crecer. El desarrollo del sector requiere también acompañamiento técnico y sanitario. El presidente del Senave, Ramiro Samaniego, destacó el trabajo con cooperativas, como Chortitzer, y empresas del rubro para garantizar semillas de calidad a los productores.
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Destacan transformación industrial ante el secretario general de la ISO
El viceministro de Industria, Javier Viveros, resaltó el proceso de transformación industrial de Paraguay durante el encuentro con Sergio Mujica, secretario general de la Organización Internacional de Normalización (ISO). Además, se refirió a la producción sostenible y la economía circular como herramientas para fortalecer la competitividad del país.
En su presentación, Viveros sostuvo que la industria representa actualmente el 20 % del producto interno bruto (PIB) y que junto con la construcción se aproxima al 27 %, por lo cual aseguró que se debe aprovechar la oportunidad de aprender de las experiencias de otros países para impulsar un desarrollo industrial estratégico.
A su vez, recordó la disponibilidad de energía limpia y renovable, que puede acompañar el desarrollo de procesos productivos más sostenibles en el país. En la misma línea, mencionó que Paraguay atraviesa una rápida transformación industrial, en ese sentido, el fortalecimiento de las instituciones y de las capacidades nacionales de certificación resulta fundamental para que los productos paraguayos acrediten su calidad y puedan competir en los mercados.
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“Paraguay está viviendo una rápida transformación industrial y necesitamos fortalecer nuestras instituciones para proyectar productos de calidad mundial”, subrayó Viveros, al destacar la importancia de incorporar estándares internacionales en el proceso de desarrollo industrial.
La jornada permitió además intercambiar experiencias sobre la importancia de la normalización para mejorar la calidad, facilitar el acceso a mercados y acompañar la transición hacia modelos productivos más sustentables.
Viveros agradeció la visita del secretario general de la ISO y expresó su expectativa de que la organización acompañe el proceso que lleva adelante Paraguay para fortalecer su infraestructura de calidad y avanzar hacia una industria más competitiva y sostenible.
Actualmente, nuestro país avanza en la adopción de normas internacionales vinculadas a la economía circular mediante el Comité Técnico de Normalización CTN 72 del INTN, instancia que trabaja en la incorporación de estos criterios al ámbito nacional.
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Agricultores de Yby Yaú buscan mejorar sus ventas al agregar valor a su producción
Productores del Comité de Agricultores Nueva Esperanza, de la comunidad Asunción Sapucai, en Yby Yaú, Concepción, buscan mejorar la comercialización de sus cosechas mediante el acondicionamiento y la presentación de sus productos. Para ello, recibieron equipamientos financiados con una inversión superior a G. 1.060 millones, destinada a fortalecer su actividad y ampliar sus oportunidades de venta.
El comité se dedica al cultivo y comercialización de poroto San Francisco, poroto negro, maíz y harina de maíz, productos que actualmente llegan al mercado local. Antes de ponerlos a la venta, los agricultores realizan tareas de limpieza y selección de los granos, además del empaquetado y etiquetado, con el objetivo de ofrecer una mercadería mejor presentada a los consumidores.
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Estas mejoras permiten a los productores avanzar más allá de la cosecha, incorporando procesos que ayudan a acondicionar sus productos y prepararlos para la comercialización. De esta manera, buscan fortalecer su presencia en el mercado y contar con mejores herramientas para vender lo que producen.
El desafío es lograr que el trabajo realizado en las fincas se traduzca en mayores oportunidades comerciales e ingresos para las familias agricultoras. La incorporación de valor agregado puede contribuir a diferenciar sus productos y facilitar su distribución, mientras la organización de los productores resulta clave para sostener la actividad y responder a la demanda local.
El equipamiento fue financiado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), como parte del apoyo a la producción de la agricultura familiar.
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Banco Mundial aprueba USD 280 millones para impulsar la competitividad agrícola en Itapúa
El Banco Mundial aprobó un préstamo de alrededor de USD 280 millones para mejorar la infraestructura vial y fluvial de Itapúa. La iniciativa apunta a disminuir los costos logísticos, elevar la competitividad del sector agrícola y propiciar la creación de unos 5.600 puestos de trabajo, con mejores remuneraciones, según informó el organismo internacional.
El proyecto, denominado “Logística Multimodal de Itapúa”, prevé beneficiar a más de 30.000 pequeños productores y productores comerciales vinculados a los rubros de soja, arroz, lácteos y ganadería. Las intervenciones abarcarán 271 kilómetros de infraestructura de transporte y tendrán un alcance estimado de casi 420.000 personas, entre ellas integrantes de 32 comunidades indígenas. Además, se contemplan acciones para ampliar la participación de las mujeres en empleos técnicos y en la operación de maquinaria.
Mejoras en caminos
Las obras incluyen la recuperación y el mantenimiento de rutas departamentales y caminos locales considerados prioritarios, así como de los accesos a puertos. Los trabajos se desarrollarán mediante contratos de largo plazo cuyo cumplimiento estará sujeto a resultados, de acuerdo con el Banco Mundial.
Con estas intervenciones, se espera disminuir cerca de un 20 % los tiempos de traslado de camiones en corredores estratégicos durante los períodos de mayor movimiento de la cosecha. La reducción contribuiría a abaratar el transporte de productos agrícolas y mejorar la eficiencia de la cadena logística.
Modernización de la navegación del río Paraná
El plan también contempla el mantenimiento y la incorporación de tecnología para la navegación en un tramo de 223 kilómetros del río Paraná. El objetivo es mejorar la seguridad del tránsito fluvial durante el día y la noche, además de renovar las zonas de espera y amarre de barcazas en la esclusa de Yacyretá, para reducir los tiempos de cruce y optimizar el traslado de cargas.
El préstamo tendrá un plazo de vencimiento de 30 años, con un período de gracia de 10 años. “Invertir en una logística eficiente y resiliente al clima reduce los costos comerciales y actúa como un poderoso catalizador de oportunidades económicas”, señaló Peter Siegenthaler, director de División del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay. El representante agregó que la operación busca fortalecer la cooperación con Paraguay, generar empleos de calidad, aumentar la productividad rural y mejorar los ingresos de miles de familias productoras.