El jefe del departamento de Navegabilidad e Hidrografía de la Comisión Mixta del Río Paraná, el ingeniero Luis Jara, manifestó que hasta la fecha se registra una tendencia descendente del nivel de los ríos, pero no tan pronunciado como en la época más crítica de la sequía.
Jara explicó que a lo largo del río Paraguay se registra este nivel descendente, pero no tan pronunciado. “Tenemos lectura negativa aún en Asunción, en algunos momentos crece 1 o 2 centímetros y desde el otro día ya vuelve a decrecer. En la cuenca alta prácticamente se mantiene la situación de agua media/baja, sin tanto bajante. En la zona de naciente comienza nuevamente a descender lo que pudo haber crecido en este tiempo de lluvias”, dijo.
A pesar de esta situación, el río Paraguay sigue siendo navegable a lo largo de su extensión, lo que favorece la importación y exportación de productos. “Pero hay que tener en cuenta que las restricciones están vigentes”, remarcó a la radio 920 AM.
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Recordó que esta situación se debe a la falta de lluvias de los últimos tiempos. Finalmente, aseguró que la tendencia se mantendrá por un período a la espera de la normalización de las aguas de los ríos. “Hasta este momento tenemos la presencia del fenómeno La Niña, que es justamente de pocas lluvias. Las previsiones no hablan de un cambio tan drástico, en ese sentido, solamente habla de algunas precipitaciones, no tenemos un pronóstico de lluvias que pudiera cambiar la situación. Sí podría aumentar y mejorar los niveles, pero no para que se tenga una recuperación completa de nuestros principales cauces hídricos”, señaló el experto.
Por otro lado, dijo que los trabajos de dragado y remoción de rocas son permanentes en el cauce hídrico. Actualmente el trabajo de dragado se está realizando tanto en la zona norte y sur del país, principalmente en la desembocadura del río Bermejo, que en este periodo suele arrastrar sedimentos al río Paraguay.
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Empresas neerlandesas miran oportunidades en infraestructura fluvial de Paraguay
Una misión empresarial de los Países Bajos manifestó interés en desarrollar negocios y aportar soluciones en infraestructura portuaria, gestión del agua y navegación fluvial, con especial atención a la hidrovía Paraguay-Paraná.
Negocios e inversión. Empresas de los Países Bajos especializadas en el sector portuario y fluvial, gestión del agua y servicios asociados analizaron oportunidades de negocios en Paraguay, durante una reunión con el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme. La delegación estuvo liderada por el embajador de los Países Bajos para Argentina, Paraguay y Uruguay, Mauritz Verheijden.
El interés de la misión se concentra especialmente en el aprovechamiento y fortalecimiento de la infraestructura vinculada al río Paraguay-Paraná, considerada una vía estratégica para el comercio exterior paraguayo. En ese marco, las empresas buscan contribuir al desarrollo de estos sectores y aportar soluciones relacionadas con puertos y servicios fluviales.
Durante el encuentro, la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex) presentó información sobre las oportunidades para hacer negocios en Paraguay, las condiciones para la inversión y el potencial exportador del país.
Acompañamiento con infraestructura y análisis económico. Verheijden destacó la apertura del Gobierno paraguayo para generar nuevas oportunidades de negocios y remarcó la relevancia estratégica de la hidrovía Paraguay-Paraná para la economía nacional. También señaló la necesidad de contar con infraestructura portuaria y servicios fluviales que acompañen el crecimiento del comercio exterior.
La reunión incluyó además un análisis sobre la perspectiva económica de Paraguay y su posicionamiento dentro del Mercosur. El diplomático señaló que desde Europa existe un interés creciente en el bloque regional y en las oportunidades que pueda generar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
“Paraguay es un país con un crecimiento económico fuerte. Nosotros, desde Europa, miramos al bloque Mercosur como un grupo económico, un bloque muy importante para nosotros”, expresó Verheijden.
Agregó que las empresas europeas buscan aprovechar las oportunidades que pueda generar el acuerdo entre ambos bloques, con perspectivas de ampliar el intercambio comercial y la presencia empresarial.
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Bajante del río Paraguay obliga a reducir carga de embarcaciones, según Cafym
La tendencia a la baja en el nivel del río Paraguay está reduciendo la capacidad de carga de las embarcaciones, confirmó el presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (Cafym), Bernd Gunther. Aclaró que por el momento no hay mayores problemas en la navegación; sin embargo, dijo que esperan que el nivel suba con la ayuda de las lluvias que pueda traer el fenómeno El Niño.
“Los niveles del río están bajando, como es de esperar en esta época del año; a partir de julio a agosto tiende siempre a tener una tendencia decreciente hasta fines de año”, explicó en conversación con La Nación/Nación Media.
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“La navegación en el tramo de Asunción al norte está limitada a 9 pies y medio de calado de embarcaciones, y en el sur está a 11 pies y medio. Entonces, en el tramo sur estamos relativamente bien, sin mayores limitaciones. En el tramo norte sí ya se observa una limitación; al acercarnos a 9 pies, ya vemos que está más limitada la capacidad de carga de los barcos”, precisó.
Aclaró que hasta el momento no hay ningún tipo de corte en la navegación, pero “ya se ve una capacidad reducida en el tramo al norte de Asunción. Al haber 9 pies y medio, quiere decir que ya se reduce la capacidad de carga de las embarcaciones en la barca”.
Aguardan lluvias de El Niño
Con relación a la tendencia, indicó que se está dando a la baja, considerando que no se observa ningún tipo de efecto con el ingreso del fenómeno El Niño. Agregó, además, que el caudal depende mucho de ciertas precipitaciones en zonas puntuales, una de ellas en el Pantanal brasileño.
Si el panorama se mantiene como en la actualidad, citó que se llegaría con un calado menor ya en diciembre, pero “en esa época debieran venir ya las lluvias para que vuelva a repuntar de vuelta”, según sus previsiones.
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Capaco insta a mayor inversión pública en dragado y caminos
El ingeniero Francisco Griñó Guillén, miembro de Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), instó a seguir invirtiendo en el dragado de los ríos y el mejoramiento de las rutas y caminos. El directivo considera indispensables para dar previsibilidad al movimiento de cargas y mantener la navegabilidad durante todo el año.
Sostuvo, que tanto el dragado permanente de los ríos y mejores caminos de acceso son fundamentales para un país mediterráneo como es Paraguay. Señaló que el desarrollo de la infraestructura portuaria paraguaya en las últimas dos décadas a lo largo de los ríos Paraguay y Paraná estuvo impulsado principalmente por inversiones privadas. Además, la mayor parte de las cargas del país opera a través de puertos privados.
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Sin embargo, el Ing. Griñó resaltó que esta expansión requiere de obras públicas que garanticen el movimiento de las mercaderías por agua y su conexión con la red terrestre. “El Estado debe acompañar más la inversión. Tiene que ser partícipe y darle el apoyo que necesitan las terminales portuarias, con caminos y dragados”, afirmó.
El ingeniero, con experiencia en la construcción y administración de puertos, explicó que las condiciones de navegación y los accesos terrestres forman parte de una misma cadena logística. “En el caso del río, es la autopista más importante del Paraguay. El 80 % o 90 % de la carga del país, de importación y exportación, pasa por los ríos”, expresó.
Asegurar la navegación
Griñó señaló que uno de los principales desafíos es garantizar la continuidad del dragado. El ingeniero mencionó que actualmente existen tres contratos para realizar estos trabajos, pero sostuvo que el mantenimiento de los canales debe responder a una planificación permanente.
“Hay que hacer un programa de dragado y hay que cumplir ese programa de dragado. Si hay un inconveniente, no se puede solucionar en cuestión de días. A veces lleva meses”, explicó.
A su criterio, esperar una bajante pronunciada para iniciar los trabajos reduce la capacidad de respuesta y expone al comercio exterior a retrasos que podrían evitarse mediante intervenciones anticipadas.
La navegación también depende del mantenimiento de los tramos del río Paraná que se encuentran bajo jurisdicción argentina. En ese sentido. Griñó planteó la necesidad de mejorar la coordinación sobre las aguas compartidas para que el país vecino realice las tareas correspondientes en su territorio.
Caminos para llegar a los puertos
Por otra parte, señaló que la necesidad de infraestructura no se concentran únicamente en los ríos, ya que el traslado de las cargas desde las zonas productivas hasta las terminales depende casi totalmente de la red vial, tanto rutas como caminos vecinales, explicó el profesional. “Nosotros no tenemos ferrocarril y eso hace que el transporte que alimenta a los puertos sea terrestre”.
Indicó que esta dependencia aumenta la presión sobre las rutas y exige caminos capaces de soportar un tránsito intenso de camiones durante todo el año. “Necesitamos caminos de todo tiempo para asegurar los accesos, sobre todo rutas en buenas condiciones, por la intensidad que genera el tráfico de las cargas”, manifestó.
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Conocimiento Yshir mejora el diseño de soluciones que protege la ribera del río Paraguay
Puerto Esperanza, Bahía Negra (Alto Paraguay-Pantanal)
La experiencia de la comunidad indígena de Puerto Esperanza permitió ajustar soluciones diseñadas para enfrentar la erosión ribereña, en el marco de una cooperación entre Paraguay y los Países Bajos que combina conocimiento local y experiencia técnica internacional.
El conocimiento de la comunidad indígena Yshir contribuyó a modificar y ajustar el diseño de soluciones desarrolladas para enfrentar la erosión de la ribera local. La selección de materiales como el karanda’y estacionado para la malla amortiguadora de olas y el quebracho para el muro ecológico son algunos ejemplos de cómo la experiencia de quienes habitan este territorio fue incorporada a las decisiones técnicas del proyecto.
Rompiendo las Olas es un proyecto piloto desarrollado en la comunidad indígena Yshir, de unas 103 familias, 406 habitantes. (IV Censo Nacional Indígena 2022), en el distrito de Bahía Negra, que busca generar evidencia sobre cómo las Soluciones Basadas en la Naturaleza pueden contribuir a enfrentar la erosión ribereña mediante un proceso de aprendizaje conjunto entre organizaciones paraguayas, especialistas neerlandeses y la propia comunidad.
Del intercambio técnico y trabajo comunitario
Con el propósito de promover el diálogo y la transferencia de conocimientos, representantes paraguayos del Gobierno y la Academia participaron en espacios de intercambio técnico con instituciones neerlandesas especializadas en gestión del agua, infraestructura fluvial y navegación sostenible.
Esas experiencias permitieron conocer enfoques utilizados en los Países Bajos que combinan infraestructura, restauración ecológica y planificación territorial para enfrentar desafíos relacionados con el agua. Al iniciar el trabajo en Puerto Esperanza quedó claro que no existían soluciones universales. Las propuestas debían adaptarse a las condiciones específicas de este sector del río Paraguay y dialogar con el conocimiento de la comunidad Yshir sobre su propio territorio: el comportamiento del río y del oleaje en la zona, los materiales disponibles y su resistencia, y la identificación de sitios de especial valor comunitario.
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Las características hidrológicas de este sector del río Paraguay, la dinámica del Pantanal y la forma en que la comunidad utiliza diariamente la ribera exigían soluciones adaptadas al territorio. La erosión no representa únicamente una transformación física de la costa: puede comprometer infraestructura comunitaria, reducir espacios utilizados para actividades tradicionales de subsistencia y aumentar la vulnerabilidad de la comunidad frente a la pérdida progresiva de la ribera. Por esa razón, el proyecto adoptó un enfoque de diseño participativo, en el que las soluciones fueron discutidas y ajustadas junto con la comunidad antes y durante su implementación.
El conocimiento Yshir también forma parte del diseño
El proyecto implementa y evalúa cuatro Soluciones Basadas en la Naturaleza que actúan de manera complementaria frente a la erosión de la ribera: una malla amortiguadora de olas, un muro ecológico de madera, un muelle comunitario y un piloto de revegetación con especies locales. Su diseño fue ajustándose a partir del intercambio entre el equipo técnico y la comunidad de Puerto Esperanza, incorporando conocimientos sobre los materiales, las condiciones del territorio y el comportamiento del río en esta zona.
Uno de los ejemplos más claros ocurrió en la selección de los materiales para las soluciones. En la malla amortiguadora de olas, cuya función es reducir la energía del oleaje antes de que alcance la ribera, la comunidad recomendó utilizar karanda’y (Copernicia alba) estacionado durante al menos 30 años, por sus características de flotabilidad y su adecuación al funcionamiento de la estructura.
Este conocimiento también incidió en el muro ecológico: Primitivo Froilán Barboza, líder de Puerto Esperanza y representante de la comunidad, planteó utilizar exclusivamente madera de quebracho a partir de la experiencia local sobre su durabilidad y resistencia frente al agua y el oleaje. Ambas recomendaciones fueron consideradas en el diseño de las soluciones, mostrando cómo el conocimiento de la comunidad contribuyó a adaptar las propuestas técnicas a las condiciones específicas de Puerto Esperanza.
Lejos de descartarlos, el consorcio decidió incorporarlos al diseño definitivo. La decisión reflejó uno de los principios que orientó todo el proyecto: las mejores soluciones surgieron cuando el conocimiento técnico dialogó con la experiencia de quienes conocen el territorio que viven en él.
Cooperación que acorta distancias
Aunque más de 10.000 kilómetros separan a Paraguay de los Países Bajos, el trabajo cotidiano del proyecto encontró formas de reducir esa distancia.
Durante la implementación, el intercambio entre la comunidad, PCI, WWF y los especialistas neerlandeses continuó mediante fotografías, videos, reuniones virtuales y conversaciones permanentes que permitieron analizar el comportamiento de las soluciones prácticamente en tiempo real.
Las imágenes registradas en Puerto Esperanza viajaban hasta Países Bajos para ser discutidas por el equipo técnico. Del mismo modo, desde allá llegaban esquemas, presentaciones y recomendaciones que ayudaban a comprender mejor algunos procesos técnicos y evaluar posibles ajustes.
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Esa comunicación constante permitió que cada decisión técnica estuviera alimentada tanto por el monitoreo científico como por las observaciones realizadas diariamente por la propia comunidad.
Aprender juntos en el territorio
Entre abril y junio de 2026, el río Paraguay atravesó su período de crecida que ofreció la primera oportunidad para evaluar, en condiciones reales, el comportamiento de las soluciones implementadas.
Los resultados preliminares fueron claros; mientras los sectores lejanos a la malla presentaron procesos de erosión más intensos, desprendimiento de tablones y pérdida de estabilidad de la ribera, las áreas aledañas a la malla evidenciaron menor afectación en la ribera.
Los técnicos también identificaron un comportamiento inesperado, los camalotes retenidos naturalmente por la malla comenzaron a formar una barrera vegetal que incrementó el efecto amortiguador del sistema sin requerir nuevas intervenciones. Ese fenómeno pasó a incorporarse como uno de los aprendizajes técnicos más relevantes del proyecto.
Construir evidencia para el futuro
Uno de los principales objetivos del proyecto consiste en documentar sistemáticamente cada avance, dificultad y ajuste realizado durante la implementación. Por esa razón, el monitoreo no busca únicamente verificar el estado de las soluciones. También permite construir evidencia sobre el comportamiento de las Soluciones Basadas en la Naturaleza en el contexto del Pantanal paraguayo, generando información que podrá orientar futuras intervenciones, fortalecer la planificación y compartir aprendizajes con otras comunidades ribereñas.
Cooperación que deja aprendizajes
En un contexto donde el cambio climático y la presión sobre los ecosistemas modifican cada vez con mayor rapidez las riberas del río Paraguay, la cooperación internacional adquiere un rol que trasciende el financiamiento de proyectos. Esto demuestra que innovar también implica generar espacios donde la ciencia, el conocimiento indígena y el monitoreo científico puedan dialogar en igualdad de condiciones.
En Puerto Esperanza, la cooperación internacional encontró un sentido que va más allá del financiamiento o la asistencia técnica. Se convirtió en un proceso de construcción conjunta donde la experiencia del pueblo Yshir, el trabajo de las organizaciones paraguayas y el conocimiento especializado aportado desde los Países Bajos permitieron desarrollar soluciones adaptadas al territorio. Más que importar respuestas, el proyecto demuestra que los desafíos complejos requieren aprender unos de otros y construir conocimiento de manera colaborativa.
El proyecto desde 2025 hasta este 2026 es financiado por “Partners for Water”, un programa del Gobierno de los Países Bajos orientado a promover soluciones innovadoras para los desafíos relacionados con el agua en distintos países.
El proyecto reúne a WWF-Países Bajos, WWF-Paraguay, HKV, Bureau Stroming y la organización local Pro-Comunidades Indígenas (PCI), combinando capacidades en ecohidrología, restauración ecológica, monitoreo ambiental, trabajo comunitario y gestión del conocimiento.