La carne paraguaya podría consumirse en México y Centroamérica. Esto es lo que informaron las autoridades del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y del Viceministerio de Ganadería (VMG), tras la reunión con representantes de la multinacional mexicana Sukarne, con los que conversaron sobre las oportunidades de exportación de la carne paraguaya al mercado mexicano.
SuKarne es una empresa de gran presencia en México y Centroamérica. Según informaron desde el Senacsa, esto se dio atendiendo el proceso de habilitación a dicho destino, además se tocaron otros temas vinculados a la producción y el comercio de carne en ambos países.
Del encuentro participaron una comitiva que fue encabezada por Daniel Vizcarra, por parte de la empresa. Así también, el presidente del Senacsa, José Carlos Martin, y el viceministro de Ganadería, Dr. Marcelo González.
Actualmente todavía sigue el proceso pendiente para cumplir con todo el formato del certificado sanitario que será atendido y corregido en el transcurso del segundo semestre del 2025, tras lo cual se espera que inicien los envíos en ese periodo.
Este mercado importa al menos 1.000.000 de toneladas de carne bovina por año y con el ingreso a dicho comprador el país logrará completar el bloque de NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte, por sus siglas en inglés).
La primera etapa de la auditoría, ya aprobada, había comenzado en 2023 y tuvo buenos resultados. Posteriormente se dio continuidad en las industrias, siendo esto parte del proceso, lo cual también fue un signo de que la habilitación está bien encaminada. Posteriormente, ya entrarían las negociaciones comerciales.
Otros mercados potables para Paraguay son Filipinas, Singapur y Vietnam. Aunque los precios aún no son interesantes, a medida que sus economías se desarrollen serán importantes para comerciar, habían indicado desde la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC).
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Top seven de los mercados que mejor pagan por la carne paraguaya
El sector cárnico atraviesa una transición hacia mercados de mayor valor, atendiendo la reducción del volumen total, que se compensa parcialmente con los mejores precios internacionales. Aquí un listado de los siete destinos que compran al mejor precio para Paraguay.
Un recuento de los principales mercados de la carne paraguaya, expone a los países que mejor pagan por la proteína roja, el commoditie que está tomando mayor valor, pese a la reducción de las exportaciones. Son 7 países que en promedio cotizaron a la carne local entre enero a marzo en USD/KG 6,54.
Datos al primer trimestre de este año del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA), hablan de que el mercado que pagó el valor más alto entre enero y marzo fue Brasil, aunque no se trate del principal destino, seguido de Israel y Chile.
El recuento elaborado por la Comisión de la Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), devela que Paraguay está vendiendo menos carne, pero a mejor precio, y los importadores que están ganando mucho peso son Israel y Estados Unidos.
Y al realizar el desglose entre los siete mejores compradores, se encuentra que, el que mejor paga, Brasil no es el principal destino, pues si bien compró carne paraguaya a un valor de USD/Kg 7,47, está en el puesto 6 en volumen, con 3.704 toneladas, por valor de USD 27.678.004.
El segundo mejor comprador fue Israel, que pagó USD/Kg 7,37 por la proteína roja local, y en este caso estuvo en el top 3 de mejores compradores, al importar 10. 976 toneladas por un total de USD 80.901.591.
Chile se encuentra en el tercer puesto de mercados que mejor pagan por carne paraguaya, a un precio de USD/Kg 6,74, y es a la vez el principal destino, ya que compró 23.385 toneladas que se traducen en USD 157.720.241, manteniendo el liderazgo, aunque redujo un 8,5 % el volumen.
En el caso de Taiwán, el cuarto país que mejor cotiza a la proteína roja local, compró en USD/Kg 6,72 en el periodo mencionado, y situándose también en el cuarto puesto de los principales mercados. El país asiático importó 6.590 toneladas, aunque redujo 43,7 % el volumen, por valor de USD 44.266.383.
Por pagar USD/Kg 5,89 por carne paraguaya, Canadá, uno de los más recientes mercados, está en el puesto 5 del ranking de país que mejor paga, al igual que país comprador, por adsorber 5.118 toneladas por valor de USD 30.121.108.
Uruguay se observa como el sexto país que más valora la carne paraguaya, tras pagar USD/Kg 5,45, pero en el séptimo en cuanto a volumen adquirido, totalizando una compra de 1.243 toneladas que sumaron USD 6.780.481.
Y en el puesto 7 del ranking está Estados Unidos, por valorar la carne bovina local en USD/Kg 5,42, pero representa el segundo principal mercado del listado, tras comprar 12.111 toneladas que sumaron USD 65.679.422.
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Delegación de Singapur evalúa frigoríficos paraguayos tras apertura de mercado
Paraguay avanza en la consolidación de su presencia en el exigente mercado asiático, con nuevas acciones orientadas a fortalecer el comercio de carne con Singapur.
En ese marco, una delegación de ese país visitó recientemente establecimientos frigoríficos en la ciudad de Pirayú, con el objetivo de profundizar el intercambio técnico y afianzar los vínculos comerciales en el sector cárnico.
La misión estuvo integrada por representantes del Singapore Food Agency y del Meat Trade Association, quienes recorrieron plantas procesadoras de carne porcina y bovina, evaluando de primera mano los procesos productivos, estándares sanitarios y condiciones de calidad.
Durante la visita, se puso énfasis en la trazabilidad, inocuidad y cumplimiento de normativas internacionales, aspectos clave para sostener y ampliar el acceso a mercados premium.
Además, el diálogo permitió identificar oportunidades para adaptar la oferta paraguaya a las demandas específicas de Singapur, particularmente en cortes y formatos de consumo.
Estas actividades se enmarcan en el proceso de apertura del mercado de Singapur a la carne paraguaya, un paso estratégico que posiciona al país en uno de los destinos más exigentes en términos sanitarios y de calidad. La habilitación de este mercado representa una oportunidad para diversificar destinos de exportación y acceder a nichos de mayor valor.
Por parte del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), participaron autoridades técnicas clave, entre ellas el director general de Calidad e Inocuidad de Productos de Origen Animal (Digecipoa), Julio Barrios, y la directora de Comercio Exterior, Gabriela Quintana, quienes acompañaron el recorrido y facilitaron el intercambio técnico.
Desde el Senacsa destacaron que este tipo de intercambios técnicos son fundamentales para consolidar relaciones comerciales a largo plazo.
El objetivo es garantizar un flujo dinámico de exportaciones desde frigoríficos paraguayos habilitados, fortaleciendo la confianza del mercado asiático en la carne paraguaya.
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Ven difícil desarrollo de mercado de carne de burro en el país, pese a iniciativa en Argentina
Teniendo en cuenta la reciente iniciativa de un productor argentino que decidió incursionar en la comercialización de carne de burro en su país, desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) señalaron que se trata de una proteína de origen mamífero que desde el punto de vista técnico, es apta para el consumo humano, aunque con escasas probabilidades de consolidarse como un mercado en Paraguay.
Así lo indicó Mario Apodaca, vicepresidente primero del gremio, quien en contacto con La Nación/Nación Media explicó que las carnes provenientes bovinos, porcinos, ovinos, caprinos y equinos hoy son las más apetecibles, aunque en países como Francia la proteína equina también es consumida.
No obstante, sostuvo que el desarrollo de un mercado específico para la carne de burro sería difícil en el país, principalmente por factores culturales y por la preferencia del consumidor hacia otras proteínas ya consolidadas, como la carne bovina, porcina, ovina y caprina, cuyas cadenas productivas están más desarrolladas y posicionadas tanto a nivel local como internacional.
“Seguramente el productor encontró ciertas ventajas en la producción animal, pero no creo que le alcance a la calidad de la carne bovina, pero puede ser tranquilamente consumida. Sin embargo, es una proteína roja más que se puede consumir”, aseguró.
Destacó que en Paraguay existe aún un amplio potencial de crecimiento en especies tradicionales como la carne porcina, así como en alternativas como la producción avícola y la piscicultura, que vienen ganando espacio en el mercado nacional. “Difícilmente se instale mientras que haya todavía mucho potencial en las diferentes carnes que existen. La carne porcina tiene todavía mucho espacio por crecer, la bovina acaparó el mercado”, acotó a LN/NM.
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Por último, consideró que su introducción comercial enfrentaría importantes barreras de aceptación, lo que además limitaría su viabilidad como producto de consumo masivo en el país, aunque no descartó que en el país se pueda estar consumiendo actualmente este tipo de carne, sin ningún tipo de control o identificación.
Caso en argentina
Recientemente en el vecino país, el productor rural de la localidad de Punta Tombo, Chubut, Julio Cittadini, lanzó un emprendimiento denominado “Burros Patagones”, con el que comenzó a comercializar cortes de carne de burro a unos 7.500 pesos el kilo, con el objetivo de romper tabúes en torno a su consumo y diversificar la producción en un contexto de crisis para el sector ganadero local.
Según el productor, la carne de burro posee características nutricionales y organolépticas similares a la carne vacuna, por lo que consideró que podría posicionarse en el mercado a medida que aumente su producción. Además, el emprendimiento contempla la posibilidad de expandirse hacia la exportación de ejiao, una gelatina obtenida del cuero de burro con creciente demanda en la medicina tradicional china.
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Precios firmes, rentabilidad en duda
Por: Alba Delvalle
Con mercados internacionales dinámicos y mayor demanda por carne paraguaya, el negocio ganadero enfrenta desequilibrios internos como costos, tipo de cambio, financiamiento y reglas de juego que condicionan su crecimiento. Martín Filártiga, secretario general de la ARP, analiza el momento del sector y los desafíos para recuperar competitividad.
Para el secretario general de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), la ganadería paraguaya atraviesa un escenario dual, ya que, por un lado, se beneficia de precios internacionales firmes y una demanda global creciente en especial con Estados Unidos, uno de los mercados más activos. Y por el otro, enfrenta desajustes internos que impactan directamente en la rentabilidad del productor.
“Hoy tenemos una situación, que el precio final del ganado está dolarizado, mientras que gran parte de los costos, especialmente la reposición, están en guaraníes. Además de la caída del dólar, que golpea la rentabilidad”, expresa. A este contexto agrega la falta de previsibilidad, tanto por factores climáticos como por la volatilidad cambiaria, lo que dificulta la planificación del negocio.
En paralelo, surgen preocupaciones institucionales, por la posibilidad de levantar la vacunación contra la fiebre aftosa, que genera incertidumbre en el sector, desplazando otros temas estratégicos como la reglamentación del dressing o la creación de un instituto de promoción de la carne.
“Seguimos siendo tomadores de precios dentro de la cadena, al igual que el consumidor, lo que nos deja en una posición de vulnerabilidad”, señala. Y uno de los principales efectos de este escenario es la caída del hato ganadero, debido a la falta de rentabilidad sostenida.
Detalla que entre 2018 y 2024, ocho de cada diez ganaderos perdieron plata, y que hoy el sector está mucho más endeudado, con un sistema financiero que absorbe parte importante de una renta que además se redujo. “Si antes pagabas una deuda vendiendo una vaca, hoy necesitás dos”, grafica Martín.
Con una ambiciosa meta nacional de alcanzar 20 millones de cabezas, el referente alega que antes de pensar en crecer, se debe frenar la caída del hato. Para esto se requiere varios años de bonanza y reglas claras, y si bien, el potencial productivo del país es indiscutible, el crecimiento no se dará sin condiciones adecuadas, dice.
A nivel productivo, el sector avanzó en tecnología, genética y manejo, con mejoras en eficiencia. Sin embargo, advierte que no se puede exigir más sin resolver la ecuación económica. “Sin margen no hay inversión, y sin inversión no hay crecimiento”, remarca. En cuanto a herramientas disponibles, Martín reconoce que existen opciones financieras, pero no están alineadas con la realidad del negocio.
“Necesitamos plazos más largos y tasas más razonables. Con tasas de dos cifras en guaraníes, el sistema financiero se queda con gran parte de la renta”, comenta. En este punto es que decisiones clave como la retención de vientres, que es fundamental para aumentar el stock, se vuelven difíciles de sostener, dice.
Pese a este escenario, el referente del gremio destaca el impacto positivo que puede tener el fortalecimiento del sector. “Cuando hay mejores condiciones, el productor invierte más, produce más y eso se traduce en mayor oferta. Hay más carne disponible para el mercado interno”, explica. Tal es así que, el crecimiento ganadero no solo beneficia al productor, sino también al consumidor y a la economía en general.
La apertura de mercados es un factor clave, pues permite mejorar precios, diversificar riesgos y posicionar mejor la carne paraguaya. Sin embargo, el desafío está en que esos beneficios lleguen efectivamente al productor. “Si no se reflejan en la base de la cadena, no generan incentivo real para invertir”, sostiene.
Y de cara al futuro, la mirada está puesta en avanzar con destinos estratégicos, como lograr una cuota propia en Estados Unidos, mejorar el acceso al mercado europeo dentro del cupo Mercosur y concretar la apertura de México. A esto se suman oportunidades en Asia, especialmente en Corea y Japón. Para Martín, el desafío en este aspecto no es solo abrir nuevos mercados, sino abrirlos bien, con condiciones que agreguen valor a toda la cadena.