La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) dio a conocer los resultados de las exportaciones de maíz de la zafra 2024 a diciembre de ese año, las cuales registraron un fuerte impacto tanto en volumen como en ingresos a causa de la caída de la cotización.
El gremio informó que Paraguay dejó de recibir USD 426 millones al finalizar el año pasado, en comparación al año anterior. Es que de enero a diciembre del 2023 los embarques habían permitido el ingreso de USD 748.704.173 en materia de divisas, mientras que en el mismo periodo, pero del 2024 se contabilizaron USD 322.300.904.
Según indicó la licenciada Sonia Tomassone, asesora de comercio exterior de la Capeco, la desvalorización del real, la moneda del principal mercado del maíz paraguayo, el cual es Brasil, impactó en el precio del grano nacional, sumado a esto la menor producción local en la última campaña.
Así también, explicó que de junio a diciembre fueron exportadas 1,4 millones de toneladas de maíz zafra 2024 frente a las 2,8 millones toneladas enviadas durante el mismo periodo de la zafra anterior.
Haciendo la comparación de las exportaciones del grano por año calendario (enero a diciembre), también se registró una disminución del volumen exportado, ya que durante el 2024 se enviaron 1,89 millones de toneladas, mientras que en los últimos 12 meses del 2023 se registraron 3,78 millones de toneladas.
Por otra parte, la zafra nueva fue exportada en su totalidad vía terrestre a tres destinos. Brasil ocupó el primer lugar con el 93 %, seguido de Chile y Uruguay, que representaron entre ambos el 7 %. En total, 62 empresas fueron responsables de las exportaciones del grano zafra 2024 hasta el último mes del año.
Lea también: La UGP sugiere mecanismos de contención ante la sequía
Dejanos tu comentario
Prevén un fenómeno El Niño fuerte, pero sin lluvias destructivas para el agro
El asesor agroclimático de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Eduardo Sierra, se refirió acerca de las predicciones sobre el fenómeno El Niño, las cuales mostraron para Sudamérica que las lluvias estarán dentro del rango de lo que ya se ha visto en otras ocasiones.
Si bien afirmó que el fenómeno será fuerte para el país y la región, señaló que tampoco será destructivo, agregando que el balance de producción por lo general es positivo.
En una serie de tres informes, explicó cómo irá desarrollándose este fenómeno climático que de acuerdo con algunos servicios meteorológicos como el de Australia es un Súper Niño, con una anomalía muy fuerte, y ya está presente desde esta primavera.
En este sentido, mencionó un reporte del Instituto Internacional de Investigación (IRI, por sus siglas en inglés) recopiló los distintos pronósticos a nivel mundial de lo que se espera para el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026.
Sierra mencionó que indican un consenso de que habrá un episodio fuerte de El Niño, sin embargo, en cuanto a las precipitaciones que tampoco será “El Niño destructivo de la humanidad”.
Acotó que si bien este fenómeno trae muchas lluvias y por ende mayor humedad y presión de enfermedades, el balance de producción durante El Niño es más bien positivo.
La semana pasada el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) presentó su informe de perspectiva climática trimestral de precipitaciones, correspondiente a la zafra 2026/27, señalando un panorama favorable de precipitaciones para el desarrollo de la campaña que arrancó en este setiembre.
En la región Oriental, los acumulados previstos fueron mayores con valores que aumentaron gradualmente desde aproximadamente 350–450 mm en el centro-norte hasta 550–700 mm hacia el sur y sureste, principalmente en Itapúa, Alto Paraná, Caazapá, Misiones y sectores de Ñeembucú.
Además, en el centro y norte de la región Oriental, incluyendo San Pedro, Canindeyú, Caaguazú, Cordillera y Guairá, se estimaron acumulados intermedios, aproximadamente entre 400 y 550 mm, lo que también representa una perspectiva favorable para mantener una adecuada disponibilidad de humedad durante buena parte de los siguientes tres meses.
Lea más: Dólar cierra el mercado interbancario por debajo de los G. 5.850
Dejanos tu comentario
La distribución de las cuotas UE-Mercosur y la posición de Paraguay
Hugo Pastore
Director ejecutivo de Capeco
El Tratado de Asunción de 1991 fijó un principio que va más allá de la simple apertura comercial: la búsqueda de una integración armoniosa que contemple el desarrollo equilibrado de todos sus integrantes.
Sin embargo, en el marco del histórico acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), la definición de los mecanismos internos de distribución de las cuotas de exportación con aranceles preferenciales se ha convertido en un punto de debate crítico.
Aunque el debate comercial suele abarcar múltiples sectores, la asignación de cupos en ciertos rubros agropecuarios y agroindustriales estratégicos, tales como la carne (vacuna y avícola), el maíz, el arroz y el etanol, resulta determinante para el futuro productivo y la matriz exportadora del bloque.
El acuerdo UE-Mercosur establece volúmenes de importación a arancel cero o preferencial que deben ser canalizados por los socios del bloque. No obstante, la ausencia de una metodología interna de distribución preestablecida genera el riesgo de adoptar un sistema de asignación “por orden de llegada” (first come, first served).
Este mecanismo penaliza en la práctica a las economías de menor escala y sin litoral marítimo. Competir en velocidad logística y volumen masivo para la colocación de embarques de carne, maíz, arroz y etanol, sitúa a los países más pequeños en una posición de evidente desventaja.
Para que los beneficios del acuerdo beneficien genuinamente a todo el bloque, el criterio de distribución no puede basarse únicamente en el volumen histórico o la capacidad instalada previa, sino en la equidad y la asignación garantizada de porcentajes específicos o cupos reservados en porcentajes iguales entre las cuatro naciones socias.
Paraguay: País sin litoral marítimo y menor desarrollo relativo
En este tablero regional, la condición de Paraguay requiere un análisis particular enfocado en sus principales motores productivos y sus restricciones estructurales:
La carne como estandarte de calidad: La industria cárnica paraguaya ha alcanzado estándares internacionales de alta exigencia. Sin embargo, sin una cuota reservada, corre el riesgo de ser desplazada en volumen por sus vecinos en las ventanas de importación europeas.
Maíz, caña de azúcar y etanol, el eje de la industrialización: Paraguay ha consolidado una fuerte producción de maíz e igualmente mantiene una importante producción de caña de azúcar que hoy alimentan una creciente industria de etanol. Garantizar acceso preferencial para el maíz y el etanol fomenta la transformación industrial en origen y fortalece el valor agregado nacional.
El arroz y la expansión agrícola: El sector arrocero paraguayo ha experimentado un crecimiento exponencial en rendimiento y calidad. Acceder al mercado europeo con cuotas protegidas permite diversificar los destinos de exportación de este cereal.
Mediterraneidad y sobrecostos logísticos: Al carecer de acceso directo al mar, las exportaciones de estos cuatro productos enfrentan fletes fluviales y terrestres sustancialmente más costosos.
La dependencia de la hidrovía Paraná-Paraguay y los transbordos en puertos de terceros países añaden tiempos de tránsito que imposibilitan competir en una carrera “por orden de llegada”.
País de Menor Desarrollo Relativo (PMDR): Reconocido bajo este estatus dentro del Mercosur y la ALADI, Paraguay opera bajo un principio jurídico que promueve la mitigación de asimetrías. Una distribución que reserve cupos específicos, es un mecanismo de nivelación necesario para garantizar un impacto real en su desarrollo socioeconómico.
Hacia un reparto justo dentro del bloque
Garantizar un porcentaje reservado y predecible de las cuotas otorgadas por la Unión Europea permitirá a Paraguay:
- Aportar certidumbre a la cadena productiva: Permitir que ganaderos, agricultores e industriales planifiquen inversiones a largo plazo sabiendo que sus productos tendrán acceso efectivo al mercado europeo.
- Compensar el sobrecosto geográfico: Neutralizar la desventaja de la mediterraneidad capturando el mayor valor posible dentro de las cuotas preferenciales.
- Fortalecer la cohesión del Mercosur: Consolidar un bloque integrado sustentado en la solidaridad y el desarrollo mutuo, demostrando que la integración regional no perpetúa la brecha entre economías.
Un compromiso ético y estratégico
El acuerdo Mercosur-UE es una oportunidad histórica para el crecimiento de la región. Para que esa promesa sea una realidad para todos sus miembros, la distribución de los contingentes exportables en rubros clave como la carne, el maíz, el arroz y el etanol debe realizarse bajo la premisa de una distribución equitativa de las cuotas negociadas, que es la vía para construir una integración regional justa, competitiva y verdaderamente cohesionada.
Dejanos tu comentario
Investigadores rescatan seis tipos nativos de maíz para su uso como cultivo de renta
Investigadores paraguayos del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) y del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas (Cemit) trabajaron en rescatar seis tipos nativos de maíz, para su uso en cultivos de renta. Los resultados fueron presentados en el 35° Congreso de Nacional de Maíz y Sorgo de Brasil.
La labor realizada estuvo enfocada en mostrar el desempeño agronómico y productividad de accesiones de las variedades autóctonas de Paraguay, luego del proceso de recolección, caracterización y multiplicación de los mismos.
Leé más: Campaña de zafriña: maíz alcanza nivel histórico de superficie y soja presenta repunte
Para los investigadores, estos materiales nativos cumplen una función estratégica y apuntan al mantenimiento como identidad nacional, además de mejorarlos de modo a poder reintroducirlos como cultivos de renta y autoconsumo en la agricultura familiar, dando la posibilidad de extender su utilización y consumo. Los cereales fueron resultados de una recolección en zonas específicas del territorio nacional donde aún se mantenían como recurso histórico las semillas de este cultivo, tanto en asentamientos campesinos como indígenas, entre otros.
Cualidades
Para el trabajo desarrollado por Lourdes Cuba, del Inbio; Antonio Samudio, Grisel Peralta y Héctor Nakayama, de Cemit, se enfocaron en Avati Morotĩ “AM”, Avati Tĩ “AT”, Tupi Morotĩ–Locro “TM”, Pichinga ou Pipoca “PI”, Tupi Pytã “TP” e Avati Sape “SA”, de los cuales se evaluaron ciclo fenológico, altura de planta, aspecto de granos, rendimiento y caracteres asociados bajo un diseño de bloques completamente aleatorizados.
“Con respecto al aspecto del tipo de grano, todas las poblaciones exhibieron una calificación excelente, a excepción de algunas poblaciones dentro de PI y AM que presentaron un aspecto intermedio. A su vez, los maíces criollos de mayor productividad fueron TM (4.476 kg/ha) y TP (3.743 kg/ha), sin diferencias significativas entre las poblaciones de un mismo tipo de maíz criollo.
Los promedios en SA oscilaron entre 2.903 y 5.469 kg/ha, y en AM entre 2.276 y 4.067 kg/ha. La menor productividad promedio se registró en PI (2.572 kg/ha). Estos últimos tres tipos de maíz criollo mostraron diferencias altamente significativas entre las poblaciones”, indica parte del trabajo presentado en Brasil, según informó Inbio.
En conclusión, estos maíces criollos se posicionan como recursos fitogenéticos que poseen atributos agronómicos sobresalientes para el desenvolvimiento de nuevas variedades con buen rendimiento, calidad organoléptica tradicional, constituyendo una fuente estratégica de germoplasma para explorar variabilidad genética disponible.
Como se sabe, el maíz es uno de los rubros más importantes del cultivo extensivo a nivel local, siendo explotado en diversas partes del país.
Dejanos tu comentario
Impulsan proyecto para fortalecer la resistencia del trigo ante la pyricularia
El proyecto “SATREPS” para la mitigación de la pyricularia del trigo busca desarrollar soluciones para reducir el impacto de esta enfermedad en la producción triguera de Paraguay. La iniciativa, impulsada mediante la cooperación entre la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA) y la Universidad Nacional de Asunción (UNA), tendrá una duración de cinco años.
Uno de sus principales ejes será el desarrollo de variedades de trigo con mayor resistencia o tolerancia a la pyricularia, complementado con estrategias de manejo integrado de enfermedades. Para ello, se prevé incorporar también herramientas químicas que permitan mejorar el control del problema en el campo.
Lea más: De la soja a la carne: el desafío de integrar toda la cadena productiva
La iniciativa apunta a responder a una problemática que viene ganando relevancia en el país y que afecta tanto el rendimiento como la calidad del trigo.
En 2023, la presencia de pyricularia llegó a generar una reducción de hasta 50 % en la productividad, según datos proporcionados por Capeco.
Además de generar materiales vegetales más tolerantes, el proyecto contempla el fortalecimiento de las capacidades científicas y técnicas. En ese sentido, se busca formar profesionales con mayor preparación para desarrollar investigaciones y enfrentar nuevos desafíos relacionados con las enfermedades que afectan a los cultivos.
También te puede interesar: Derivados: envíos crecen 41 % al cierre de julio
El trabajo cobra especial importancia debido a la reducción de la superficie destinada al trigo en las últimas dos campañas y al incremento de la presencia de la enfermedad. Con una producción estimada en un millón de toneladas para la actual campaña, el desarrollo de herramientas que permitan proteger el cultivo representa un desafío clave para la agricultura y la seguridad alimentaria del país.
Lea más: Complejo sojero inyectó USD 3.513 millones a la economía hasta julio