Mantienen estimaciones de 10,5 millones de toneladas de soja para esta zafra
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Esperando el avance de la cosecha, aún se siguen estimando 1,2 millones de toneladas para el ciclo complementario, sumando así la producción total 10,5 millones de toneladas para la campaña 2024/25, con ambos periodos de plantío, según estimó la consultora StoneX.
Con relación a la comercialización, indicaron que no se vieron grandes avances en diciembre, siguiendo los resultados observados en que la zafra anterior 23/24 ya se encuentra prácticamente vendida, mientras que la nueva campaña está comercializada en un poco más del 20 %.
Si bien se reportaron pérdidas en algunas regiones, las buenas lluvias permitieron a otras zonas recuperarse en localidades de San Pedro, Concepción, Amambay y el norte del Alto Paraná, por lo que no se espera un quiebre.
A su vez, tanto el sur del Alto Paraná, como Itapúa y Caaguazú, están iniciando la cosecha con resultados dentro del promedio esperado, pero sin registrar un nuevo récord máximo, ya que los milímetros observados fueron inferiores a la zafra anterior.
Las regiones del sur de la Región Oriental, principalmente del Alto Paraná e Itapúa presentaron las mejores condiciones, pues las lluvias actuales ayudarán a aumentar la productividad promedio. Los cultivos en toda la región se hallan en muy buen estado.
Un punto de atención, es que se observaron altas temperaturas y no se esperan lluvias para los próximos días, lo que podría llegar a afectar la terminación de las plantaciones realizadas de forma más tardía. Siendo así, a partir de la segunda quincena de enero cuando se inicie la cosecha de forma masiva se podrán observar de manera más ajustada los valores, remarcaron.
Con el foco de las atenciones aun en la zafra principal que definirá el calendario para los próximos ciclos, nuevamente sin ajustes, también se espera que la producción de maíz paraguayo para la zafriña del 2025 sea de 4,71 millones de toneladas.
Respecto a la comercialización, se realizaron leves ajustes, una vez que el maíz disponible de la campaña anterior 2024 se encuentra 88 % vendido, mientras que el maíz futuro 2025 ya fue negociado a futuro en 12 %, superior a los 9,5 % registrados en la estimación anterior.
Exportaciones superan los USD 10.000 millones en el primer semestre
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El Banco Central del Paraguay (BCP) dio a conocer su Reporte de Comercio Exterior al cierre de junio, es decir, al primer semestre del año. En ese sentido, se destaca el dinamismo de las exportaciones, que están creciendo de la mano de los envíos de productos agrícolas y sus derivados.
El documento de la banca matriz señala que las exportaciones alcanzaron USD 10.162,8 millones, al cierre del periodo mencionado anteriormente, lo que representa un incremento en el acumulado del 23,6 % de manera interanual. Solo en el sexto mes del año se llegó a los USD 1.744,4 millones, lo que indica una expansión del 25,1 % comparando con el mismo mes de 2025.
Haciendo una observación por productos, se puede ver que el mayor volumen enviado corresponde a la soja, con USD 2.671,2 millones, presentando un desarrollo de 50,9 %. Uno de sus derivados, el aceite de soja, también tuvo un incremento destacable, con 22,4 %, sumando USD 354,7 millones.
En cuanto a los envíos bajo el Régimen de Maquila, presentaron un crecimiento de 29,6 %, llegando a USD 716,7 millones, frente a los USD 552,8 millones registrados en el primer semestre del año pasado.
En contrapartida, la exportación de carne y menudencia bovina sigue mostrando un desempeño negativo (-12,7 %), considerando que los envíos ascendieron a USD 935,4 millones, ante los USD 1.070,8 millones del periodo anterior.
Importaciones siguen con dinamismo
Por su parte, las importaciones totalizaron USD 9.416,2 millones, representando una expansión del 9,6 %, con relación a 2025. En este sentido, se destacan la compra de vehículos automóviles terrestres, por valor de USD 651 millones, lo que implica un aumento del 42,7 %, y las máquinas para procesamiento de datos que llegaron a USD 361,3 millones, lo que significa un crecimiento de 62,9 %.
Finalmente, el comercio exterior de Paraguay presenta un saldo positivo de la balanza comercial de USD 746,6 millones.
Con una cosecha récord superior a las 12 millones de toneladas y niveles de procesamiento que no se observaban desde 2019, la industria aceitera atraviesa uno de sus mejores momentos. Sin embargo, desde Cappro advierten que el próximo salto no depende de nuevas inversiones, sino de competitividad, logística y talento humano.
Paraguay lleva años hablando de industrialización, pero para Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadoras de Oleaginosas y Cereales (CAPPRO), la conversación ya debe cambiar hacia cómo aprovechar la capacidad instalada. “Hoy hay más de mil millones de dólares invertidos en capacidad industrial instalada que están siendo subutilizados”, comenzó la charla.
Esta afirmación se dio en un contexto particularmente favorable para la cadena sojera, pues la campaña 2025/2026 cerrará con una producción superior a las 12 millones de toneladas, convirtiéndose en una de las mejores cosechas de la historia del país.
Las condiciones climáticas acompañaron, los rendimientos fueron elevados y la disponibilidad de materia prima permitió que las industrias procesadoras incrementaran significativamente su actividad. Estos niveles actuales de utilización de capacidad instalada son los más altos observados desde 2019, según el titular.
Pero detrás de los buenos números aparece un desafío más profundo, con la siguiente frontera del desarrollo paraguayo, puesto que la industrialización ya llegó. Y si bien, durante años Paraguay concentró gran parte de su crecimiento agroexportador en la producción primaria, hoy la realidad es distinta.
El país cuenta con complejos industriales capaces de transformar soja en aceite, harina y otros derivados con valor agregado destinados a los mercados internacionales, cuyas inversiones concretamente ya están hechas. “Muchas veces hablamos de atraer capitales, pero en este caso la capacidad industrial ya existe. Lo que necesitamos es generar las condiciones para utilizarla plenamente”, sostiene.
Mientras otros países todavía intentan captar inversiones, Paraguay ya dispone de infraestructura productiva instalada que puede multiplicar exportaciones, empleo y generación de divisas si logra mejorar sus condiciones de competitividad.
Para el titular de Cappro, la competitividad del futuro no se definirá únicamente en las fincas agrícolas, puesto que la discusión se trasladó a otros terrenos como la logística, la infraestructura, la regulación y el capital humano. Aquí es donde Raúl hace alusión a la hidrovía Paraguay-Paraná, que continua como el principal factor estratégico para el comercio exterior nacional. “Es nuestro cordón umbilical con el mundo”, afirmó.
Cada mejora en navegación, infraestructura portuaria, eficiencia logística o conectividad impacta directamente en la capacidad del país para competir frente a otros exportadores globales. Lo mismo ocurre con las rutas, los sistemas de transporte y la capacidad de movilizar mercaderías de manera más eficiente.
Porque en un mercado internacional cada vez más competitivo, los costos logísticos terminan siendo tan importantes como la productividad agrícola, explicó. Sin embargo, el desafío que más preocupa a Raúl está relacionado con las personas o más específicamente, con la disponibilidad de talento especializado.
La incorporación de nuevas tecnologías y procesos industriales exige perfiles cada vez más sofisticados, y en este punto Paraguay todavía tiene una limitación que podría condicionar el crecimiento futuro. “Hay industrias que podrían instalarse en Paraguay y no lo hacen porque no encuentran suficiente capital humano especializado”, advirtió.
La situación incluso obliga a algunas empresas a capacitar personal fuera del país para luego reincorporarlo a sus operaciones locales, aunque tampoco se trata de una falta de talento, sino más bien de escala, de formar más profesionales técnicos, operarios especializados y perfiles preparados para una industria cada vez más tecnológica.
Mientras la coyuntura internacional sigue marcada por tensiones geopolíticas, volatilidad cambiaria y mercados sensibles a factores externos, el titular del gremio cree que Paraguay debe concentrarse en aquello que sí puede controlar, lo cual implica definir qué modelo de competitividad quiere construir el país.
Para la industria aceitera, la ecuación es relativamente clara; más infraestructura, más eficiencia logística, más capital humano y mejores condiciones para aprovechar inversiones que ya están instaladas. Porque el próximo salto económico del país quizás no dependa de sembrar más hectáreas, sino de transformar mejor lo que ya produce, como una estrategia de desarrollo país que ya cuenta con más de USD 1.000 millones instalados, esperando ser aprovechados, acotó el referente.
Dinamismo comercial: soja zafriña ingresó sin presiones y con precios estables
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El ingreso al mercado de la oferta de soja zafriña no generó cambios en el comportamiento de los precios. Lejos de las presiones a la baja, el escenario actual muestra una dinámica interesante y sostenida, de acuerdo con el último informe de la consultora Stonex.
El reporte de julio indica una mejora en las últimas semanas en el basis, lo que marcó un repunte en torno a los USD 15 por tonelada. Destaca además que este valor se posiciona por encima de los niveles observados meses atrás y mantiene margen para más repuntes.
Según el informe, la proyección de producción de soja en el país se mantiene sin cambios. Paraguay podría alcanzar una cifra récord en la producción de soja en la campaña 2025/26, llegando a 12,34 millones de toneladas. La estimación de la consultora para la zafra principal es de 10,94 millones de toneladas, a esta cifra se suma la zafriña con 1,40 millones de toneladas.
Comercialización
En cuanto a la comercialización de la oleaginosa, señala que mantiene un ritmo sostenido en esta campaña. “Actualmente, cerca del 90 % de la producción de soja ya fue negociada, confirmando el fuerte dinamismo comercial observado desde el inicio de la cosecha y reflejando una estrategia activa de ventas por parte de los productores paraguayos”, añade.
Crecimiento
Al cierre de mayo de 2026, Paraguay embarcó 5.047.373 toneladas de soja en grano, cifra que representa un incremento de 1.483.357 toneladas con respecto al mismo periodo del año pasado, cuando alcanzó 3.564.016 toneladas, según el boletín de comercio exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
Los envíos hasta el quinto mes del año generaron ingresos por un monto de USD 1.941 millones frente a los 1.308 millones registrados en la zafra pasada. La diferencia positiva asciende a USD 633 millones. La misma tendencia se observa para los derivados (aceites y pellets), ya que también registraron un crecimiento en cuanto a volumen e ingresos.
En la categoría de destinos, Argentina se mantuvo como el principal mercado, mientras que Brasil aumentó su nivel de adquisición y Corea del Sur reanudó sus compras.
Capeco resalta interés de Emiratos Árabes en producción agrícola
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La Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco) destacó el creciente interés de compradores e inversionistas de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en la producción agroexportadora paraguaya, durante el Encuentro de Líderes Empresariales Paraguay–EAU.
El gremio informó que se reunieron con potenciales inversionistas, quienes se mostraron muy interesados en productos como soja, alfalfa, maíz, arroz y leche en polvo, así como en concretar joint venture (empresa conjunta con riesgo compartido) con cooperativas para la producción bajo leasing.
El evento se desarrolló en el marco de la visita del ministro de Comercio Exterior emiratí, Thani Ahmed Alzeyoudi, y reunió a representantes del sector privado de ambos países, con especial foco en la búsqueda de oportunidades comerciales y de inversión en el rubro agroalimentario.
“En la oportunidad, nos reunimos con compradores de ración animal, cereales, oleaginosas y otros rubros alimenticios”, destacó el gremio.
El gremio también informó que las proyecciones más recientes del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) muestran perspectivas diferenciadas para los principales granos en la campaña 2026/27.
Mientras la soja mantendría una trayectoria expansiva en términos de producción, el maíz y el trigo enfrentarían un escenario de menor oferta global.
En el caso de la soja, se estima una producción mundial de 441,3 millones de toneladas, lo que representa un incremento de 2,8 % respecto a la campaña 2025/26. El crecimiento estaría impulsado principalmente por mayores cosechas en Brasil, Estados Unidos y Argentina.
Asimismo, el organismo proyectó que el consumo totalizará 440,8 millones de toneladas, con un aumento de 3,0% respecto al ciclo anterior. Además, las exportaciones alcanzarían 189,2 millones de toneladas, volumen 1,3 % superior al registrado en la campaña previa.
“De acuerdo con el USDA, Estados Unidos incrementaría sus embarques, mientras que en Sudamérica se observarían ajustes contrapuestos, con menores exportaciones desde Argentina y Paraguay, parcialmente compensadas por mayores ventas externas de Brasil y Uruguay”, remarcaron.
En este contexto, las existencias finales se reducirían levemente hasta 124,9 millones de toneladas, lo que equivale a una caída de 0,5 %, debido fundamentalmente a menores inventarios en Estados Unidos y Brasil, indicaron desde el gremio.