El presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, en una charla con el diario La Nación/ Nación Media, hizo un análisis respecto al alcance del histórico acuerdo logrado entre los bloques del Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), y del impacto a nivel local por sobre todo, con énfasis en el sector industrial.
Antes que nada, apreció que la finalización de las negociaciones del Acuerdo Mercosur- UE, ofrece al Paraguay y a los diversos sectores una oportunidad histórica, con el potencial de transformar, fortalecer y posicionar la economía local. Punto en el que fue consultado, sobre cuándo se podría empezar a ver esos beneficios.
“Creemos que los beneficios se darán, en principio, de manera gradual para ciertos rubros industriales con el incremento de las exportaciones y de las inversiones de capital nacional como extranjero. Pero esta oportunidad, la aprovecharemos, si fortalecemos nuestra competitividad”, expresó.
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Sectores claves
Y para poder aprovechar realmente todos los beneficios, es preciso perfeccionar la infraestructura además de potenciar la capacidad latente en sectores claves como la industria de la construcción, la farmacéutica, la forestal, la alimenticia, la metalúrgica, la de autopartes, entre otras, indicó Duarte.
En ese mismo sentido, el titular de la UIP remarcó que se debe estimular cualquier esfuerzo manufacturero que incorpore tecnología o valor agregado, pero siempre y por sobre todo, que contenga un alto componente de desarrollo social, como la generación de mano de obra.
Asimismo, para el referente gremial, Paraguay debe fortalecer su competitividad industrial, de modo a poder generar un impacto positivo y duradero para la economía nacional, con lo que se podrá verdaderamente desarrollar un cambio estructural en las industrias, subrayó.
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UIP Guairá apuesta a expandir su influencia para atraer más industrias
La Unión Industrial Paraguaya (UIP) Filial Guairá renovó sus autoridades y definió una estrategia de crecimiento que apunta a fortalecer la representación empresarial en cuatro departamentos. El plan busca impulsar nuevas inversiones, apoyar a las mipymes y consolidar el desarrollo industrial del centro del país.
La Unión Industrial Paraguaya (UIP) Filial Guairá inició un nuevo ciclo institucional con la elección de su Comisión Directiva y una hoja de ruta enfocada en ampliar su presencia regional, fortalecer el tejido empresarial y generar condiciones favorables para nuevas inversiones productivas.
Durante la Asamblea General Ordinaria, que contó con la participación del presidente de la UIP, Enrique Duarte, además de integrantes de la Comisión Directiva nacional, fueron designados el doctor Mario A. Estigarribia M. como presidente de la filial y el doctor Neri F. González como vicepresidente.
Uno de los principales lineamientos de la nueva administración será extender el alcance de la filial hacia los departamentos de Caaguazú, Caazapá y Paraguarí, con el propósito de brindar representación gremial a un mayor número de empresas y acompañar el crecimiento de sectores productivos estratégicos.
Estigarribia explicó que la iniciativa no estará dirigida únicamente a las industrias, sino también a compañías vinculadas al comercio y los servicios, actividades que tienen un peso significativo en la economía regional. Según indicó, el objetivo es convertir a la UIP en un espacio de apoyo para fortalecer la competitividad y el desarrollo de las empresas.
Asimismo, señaló que otro de los desafíos de la gestión será promover la radicación de nuevos proyectos industriales y respaldar el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), consideradas un componente clave para la generación de empleo y la dinamización de las economías locales.
Desarrollo regional con mayor representación. El presidente de la UIP, Enrique Duarte, destacó que el fortalecimiento de las filiales constituye una estrategia fundamental para acercar los servicios gremiales a las empresas del interior del país y responder de manera más eficiente a las necesidades del sector productivo.
En ese sentido, sostuvo que el crecimiento institucional depende del trabajo coordinado entre los distintos actores empresariales y de la construcción de consensos que permitan consolidar un entorno favorable para las inversiones y el desarrollo económico.
La nueva Comisión Directiva también quedó integrada por:
- Pauline María Ocampos
- Erlinda Alderete
- Eugen Eschgfaller
- Alfredo Laugraff
- Francy Aguilar
- y Rubén Martínez como miembros titulares.
Como suplentes fueron designados:
- Arturo Casañas
- Luis María Ocampos
- y Nelson Estigarribia,
- mientras que Lucas Viveros y Ángel Bordón integrarán la Comisión Revisora de Cuentas.
Balance de una etapa de crecimiento
Durante la asamblea, el presidente saliente, Neri González, realizó un repaso de su gestión y destacó el avance registrado por el sector industrial del departamento en los últimos años.
Según indicó, varias empresas concretaron inversiones en maquinaria, ampliaron su capacidad de producción y lograron insertarse en mercados internacionales mediante exportaciones sostenidas, generando nuevas oportunidades económicas y laborales para la región.
También resaltó el dinamismo del sector sucroalcoholero, que atraviesa un período de expansión impulsado por nuevas inversiones industriales y que ha convertido a Guairá en uno de los polos productivos con mayor proyección del país.
En un contexto en el que Paraguay busca diversificar su matriz productiva y fortalecer el desarrollo del interior, la expansión de la UIP Filial Guairá apunta a consolidar un ecosistema empresarial más amplio, capaz de atraer inversiones, mejorar la competitividad regional y potenciar la generación de valor agregado fuera del área metropolitana.
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¿Qué pasará con el dólar en los próximos meses y por qué Paraguay aparece entre los grandes beneficiados?
Un análisis de Citi prevé que la debilidad del dólar persistirá en el corto y mediano plazo, un escenario que favorece a las economías exportadoras de América Latina. En ese contexto, el guaraní se ubica como la tercera moneda con mejor desempeño de la región en 2026.
La depreciación del dólar frente a las principales monedas internacionales está generando un escenario más favorable para varias economías latinoamericanas y Paraguay figura entre los países que mejor capitalizan esta tendencia. De acuerdo con el más reciente panorama económico presentado por Citi, la moneda estadounidense seguiría mostrando debilidad durante los próximos 12 a 18 meses, un factor que podría continuar fortaleciendo al guaraní y reduciendo presiones sobre la inflación importada.
El economista jefe para América Latina de Citi, Ernesto Revilla, sostuvo que el actual comportamiento del dólar representa un impulso para las monedas de la región, especialmente en los países exportadores de materias primas. A su juicio, la combinación de una divisa estadounidense menos fuerte y precios internacionales elevados de los commodities mejora las condiciones de intercambio y fortalece la estabilidad cambiaria.
Para Paraguay, este contexto resulta especialmente relevante. Además de favorecer la competitividad de sectores como la soja, la carne y otros productos de exportación, un guaraní fortalecido contribuye a contener el costo de bienes importados, moderar las presiones inflacionarias y generar un entorno de mayor previsibilidad para empresas e inversionistas.
Las cifras reflejan ese desempeño. Según datos de Bloomberg, el guaraní registra una apreciación del 8,58 % frente al dólar en lo que va de 2026, ubicándose como la tercera moneda con mejor rendimiento de América Latina, solo por detrás del peso colombiano, con un avance de 14,60 %, y del colón costarricense, con 10,17 %.
Detrás de Paraguay aparecen:
- el peso dominicano (7,44 %)
- el real brasileño (6,95 %)
- el peso mexicano (2,64 %)
- y el quetzal guatemalteco (0,54 %).
En el extremo opuesto se encuentran:
- el peso uruguayo (-3,22 %)
- el peso chileno (-2,80 %)
- el peso argentino (-2,43 %)
- la lempira hondureña (-1,69 %)
- y el sol peruano (-1,13 %).
El informe de Citi considera que este escenario podría mantenerse al menos durante el corto y mediano plazo. Incluso en países donde persisten incertidumbres políticas o económicas, la expectativa es que monedas como el real brasileño, el peso mexicano y el peso colombiano continúen mostrando resiliencia gracias al contexto internacional.
En el caso paraguayo, la evolución del tipo de cambio adquiere una importancia adicional tras la obtención del grado de inversión y el creciente interés de capitales extranjeros por el país. Una moneda relativamente estable reduce los riesgos cambiarios para quienes invierten en el mercado local y mejora las perspectivas para nuevos proyectos productivos.
No obstante, los analistas advierten que la evolución del dólar seguirá dependiendo de factores externos, como las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, el ritmo de crecimiento de la economía mundial y el comportamiento de los mercados financieros. Mientras esas variables no cambien de manera significativa, el consenso es que el dólar difícilmente recuperará en el corto plazo la fortaleza observada en años anteriores.
Para Paraguay, ese panorama representa una oportunidad para consolidar la estabilidad macroeconómica, mantener bajo control las presiones inflacionarias y fortalecer el atractivo del país como destino de inversiones, siempre que el contexto internacional continúe favoreciendo a las economías exportadoras de la región.
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¿Por qué el futuro económico de Paraguay se define en el agua?
Según el informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Cámara Paraguaya de la Industria Naval (CINAVAL), el 90% del comercio paraguayo va por agua. Activar la industria naval con financiamiento inyectará hasta USD 1.000 millones a la economía.
A veces olvidamos que Paraguay es el país comercialmente más abierto de la región. Vivimos de lo que vendemos y compramos al mundo, pero hay un dato contundente que define nuestra suerte: más del 90 % de las exportaciones y el 85 % de las importaciones del país se mueven por la Hidrovía Paraguay-Paraná.
Este imponente canal de agua es nuestra principal arteria vital. Por eso, cada barcaza que surca el río no es solo acero flotando; es empleo paraguayo, inversión, alimentos, tecnología y crecimiento económico en movimiento.
Un revelador informe del Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y la Cámara Paraguaya de la Industria Naval (CINAVAL) enciende las alarmas y expone una oportunidad histórica: la industria naval es la llave para dar el gran salto al desarrollo.
Necesitaremos el doble de barcazas. El comercio fluvial paraguayo está a punto de experimentar una explosión de carga. Gracias a las mega inversiones estratégicas en sectores clave como las plantas de celulosa y la industria cementera, el panorama va a cambiar por completo.
Para el año 2041, se proyecta que la carga fluvial total alcanzará la impresionante cifra de 41.370.000 toneladas.
¿Qué significa esto en el día a día? Significa que para mover semejante montaña de productos vamos a necesitar 2.425 barcazas adicionales conectadas a nuestro stock actual. El mercado va a devorar un promedio de 268 barcazas nuevas por año. La demanda está asegurada,
Astilleros al 50 %. La pregunta del millón es: ¿vamos a fabricar nosotros esas barcazas o vamos a dejar que los dólares se vayan a astilleros extranjeros?
Paraguay tiene el know-how y la capacidad instalada, pero hoy sufre un freno invisible. 1)
El presente: Actualmente el sector opera con una capacidad ociosa mayor al 50%, fabricando apenas 40 barcazas al año bajo pedido. 2) El potencial: Si los astilleros paraguayos encendieran todas sus máquinas al 100 %, podrían fabricar 150 barcazas anuales de inmediato y superar las 170 a corto plazo. 3) El enemigo a vencer: La falta de financiamiento accesible y a largo plazo (pp. 2-3). Sin créditos competitivos, el gigante del río sigue dormido.
Lluvia de dólares para el país. ¿Vale la pena meterle fichas y financiar este sector? Los números de la UIP demuestran que apoyar a la industria naval derrama dinero en toda la sociedad paraguaya, no solo en los ríos.
Este es el impacto económico si logramos activar el financiamiento para dos escenarios reales: Escenario 1: Producir 200 barcazas al año con una inversión de USD 233 millones para reactivar el sector al 100 %, el impacto es inmediato. Se tendrían 2.034 empleos directos generados o protegidos para técnicos y obreros, iría USD 58,9 millones directo al bolsillo de la gente en salarios y aguinaldos, se lograría USD 22,7 millones en recaudación de impuestos para el Estado. Por el efecto multiplicador en la economía, esa inversión inicial se transformaría en USD 793 millones de impacto total en 20 años.
Escenario 2: Producir 350 barcazas al año. Si se redobla la apuesta e invierte USD 407 millones para ampliar los astilleros, se rompería el tablero. Se tendrían 3.560 empleos directos y dignos, más de USD 103 millones en salarios directo a las familias, el Valor Agregado Bruto (PIB) del sector metalúrgico se dispararía un 29% por lo que el impacto económico total en el país supera los USD 1.000 millones.
La receta ya existe. Paraguay no tiene que experimentar a ciegas. Brasil entendió perfectamente este juego y acaba de lanzar un fondo imponente de USD 1.700 millones a través de su Fondo de la Marina Mercante. Ofrecen líneas de crédito con hasta 4 años de gracia y 20 años para pagar, asegurándose de que sus barcos se construyan en astilleros nacionales.
Si Paraguay copia este modelo de financiamiento adaptado a su realidad, equilibrará la cancha regional, atraerá inversionistas y encenderá un motor industrial sin precedentes.
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Destacan que el acuerdo UE-Mercosur abre oportunidades para ampliar las exportaciones paraguayas
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad para que Paraguay amplíe su presencia en mercados internacionales, siempre que logre fortalecer su competitividad y la articulación entre los sectores público y privado. Así sostuvo el viceministro de Industria, Javier Viveros, durante un evento organizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde además se presentó un estudio sobre la competitividad y los desafíos para aprovechar este nuevo escenario comercial.
De acuerdo con información del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), el análisis presentado identifica las áreas en las que Paraguay puede avanzar para obtener el máximo beneficio del acuerdo, mediante un trabajo coordinado entre el Estado, el sector privado y los distintos actores productivos.
“Este acuerdo representa una puerta de entrada al mercado europeo, pero somos nosotros, como Paraguay, quienes tenemos que entrar por esa puerta y aprovechar al máximo esta alianza que se ha formado entre el Mercosur y la Unión Europea”, expresó Viveros.
Mercado de alto potencial
El viceministro destacó, además, el alcance estratégico del acuerdo, al señalar que conecta al Mercosur con un mercado que concentra alrededor del 22 % del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y reúne a más de 720 millones de potenciales consumidores.
En ese contexto, sostuvo que el principal reto para el país será ejecutar acciones que fortalezcan la competitividad nacional y preparen a los sectores productivos para responder a las exigencias del mercado internacional.
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Antecedentes del acuerdo
Según recordó el MIC, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea fue firmado en Asunción el 17 de enero de 2026. Posteriormente, el Acuerdo Interino de Comercio entró en vigor de manera provisional el 1 de mayo del mismo año, durante la Presidencia Pro Témpore de Paraguay del bloque regional.
Desde el MIC señalaron que este instrumento constituye un paso estratégico para ampliar mercados, fortalecer la integración comercial y generar nuevas oportunidades para la producción nacional.