El Gobierno actual saldó una deuda heredada de la administración anterior de USD 350 millones con las empresas constructoras. Ese atraso produjo una deuda de USD 100 millones en concepto de intereses, y los gremios piden que se honre ese costo financiero.
El presidente de la Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco), Guillermo Mas Duarte, en contacto con GEN/Nación Media, dijo este viernes que es un reclamo justo el que hacen, ya que ellos cumplieron con todas las obras y están necesitando cumplir con los préstamos que realizaron para dar continuidad a su trabajo.
“Hay empresas que están al pendiente del pago, porque los bancos aprietan y los proveedores también. Las obras se terminaron, las más importantes. Todas las empresas paraguayas cumplieron, las únicas obras que no se terminaron son las que tenían las extranjeras”, expuso Guillermo Mas Duarte.
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Inversión propia
El titular de Capaco recordó que ellos invirtieron un capital propio que quitaron del sector financiero para poder concluir con muchas obras, y refirió que tales obras hoy están generando riqueza, uniendo ciudades, ríos y puentes, haciendo crecer el producto interno bruto (PIB). “Hicimos costaneras, puentes, rutas y un sinfín de obras de infraestructura”, acotó.
Consultado sobre por qué el Gobierno aún no se pronunció al respecto, es decir, por qué no honró los intereses, contestó que escapa de su conocimiento, pero que si las obras actuales terminaron es porque ellos decidieron dar continuidad con la promesa de pago.
“Nosotros tomamos el compromiso de continuar con las obras y las obras se terminaron con capital del sector financiero, eso es lo que nosotros asumimos y es lo que está en los contratos. De hecho, todo esto está en la ley 2.051 (Contrataciones Públicas) que se rige para todos los contratos y figura el pago de interés”, comentó Mas.
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Infraestructura que transforma: la obra completa es la que mejora vidas
Alonso Chaverri-Suárez, representante del Grupo BID en Paraguay
Hace unas semanas, Asunción reunió a referentes del sector público, empresarial y financiero para debatir sobre infraestructura, competitividad y desarrollo en la Noche de la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) y en el VI Foro de la Cámara Vial Paraguaya, ambos con el apoyo del Grupo BID. El foco de estos espacios estuvieron unidos por una misma convicción: el desarrollo no ocurre por accidente; se construye.
Cuando hablamos de infraestructura solemos pensar en rutas, puentes, aeropuertos o viviendas. Sin embargo, una obra empieza mucho antes de la primera excavadora y no termina con el corte de cinta inaugural. Comienza con una buena decisión de inversión y alcanza su verdadero propósito cuando un productor llega más rápido a un mercado, una familia accede a agua segura o una persona abre por primera vez la puerta de su casa propia.
Por eso, la infraestructura debe entenderse como una cadena de valor completa. Cada eslabón cuenta: la planificación, el financiamiento, la ejecución, la operación y el mantenimiento. Si uno falla, el resultado pierde impacto. Una ruta construida sin mantenimiento oportuno se deteriora. Un proyecto mal diseñado eleva costos y retrasa beneficios. Una inversión sin una adecuada articulación institucional termina entregando menos valor del esperado.
El Grupo BID estima que el país necesitará alrededor de USD 15.000 millones hacia 2030 para fortalecer su infraestructura de transporte, logística y conectividad. Al mismo tiempo, estudios internacionales señalan que será necesario sostener durante años niveles de inversión superio superiores a los actuales para cerrar las brechas existentes.
Paraguay llega a este momento con activos importantes y unas oportunidades estupendas. La obtención del grado de inversión abre acceso a capital de largo plazo y a condiciones de financiamiento más favorables. Sin embargo, el desafío no es solo invertir más, sino hacerlo sin comprometer la disciplina fiscal que permitió construir esa credibilidad. Ambos objetivos son compatibles.
La clave está en innovar en los mecanismos de financiamiento. La inversión pública seguirá siendo fundamental, pero debe complementarse con financiamiento multilateral, asociaciones público-privadas, concesiones, garantías, mercado de capitales y nuevos instrumentos capaces de movilizar recursos privados e institucionales. Cuanto más amplia sea la base de financiamiento, mayor será la capacidad de sostener inversiones estratégicas sin concentrar toda la presión sobre el presupuesto público.
También es esencial fortalecer la calidad de la preparación de proyectos. Contar con una cartera madura, evaluaciones rigurosas, reglas previsibles, contratos equilibrados y una adecuada distribución de riesgos es lo que convierte una intención de inversión en una obra exitosa.
La misma lógica se aplica a la integración regional. Paraguay, como país sin litoral marítimo, depende de la eficiencia de cadenas que trascienden sus fronteras. Una ruta no termina donde termina el pavimento. Su valor depende también de pasos fronterizos ágiles, servicios logísticos eficientes, procesos digitales y regulaciones regulaciones coordinadas entre países.
En ese contexto -y solo como un ejemplo-el Corredor Bioceánico, en el Chaco paraguayo, representa una oportunidad de cambio. La inversión de USD 200 millones del BID para el Tramo II y conectores permitirá mejorar más de 130 kilómetros de la Ruta PY15 y fortalecer la conexión de una región donde operan más de 7.000 productores.Pero el verdadero impacto llegará cuando esa infraestructura se integre a un sistema logístico que reduzca costos, facilite el comercio y amplíe oportunidades para quienes producen y generan empleo.
Desde el Grupo BID compartimos esta visión. Nuestra Estrategia de País 2025-2029 prioriza inversiones en transporte, energía, agua y saneamiento, y vivienda sostenible. Lo hacemos convencidos de que el Estado y el sector privado no son actores excluyentes, sino socios indispensables. El primero planifica, regula y protege el interés público; el segundo aporta capital, innovación y capacidad de gestión.
Paraguay tiene hoy la oportunidad de convertir su impulso constructor en una transformación duradera. Porque, al final, la mejor infraestructura es aquella que mejora vidas. Y esa es nuestra misión central.
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La CNCSP celebró 128 años con una conferencia del economista Gonzalo Sanhueza
La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP), conmemoró sus 128 años de trayectoria con una conferencia magistral que reunió a referentes del sector público y privado para analizar las oportunidades que representa el nuevo escenario económico del país. La actividad contó con la participación del economista chileno Gonzalo Sanhueza, experto en políticas públicas.
El encuentro, denominado “Paraguay frente a una nueva oportunidad: cómo transformar el grado de inversión en crecimiento empresarial”, tuvo como propósito examinar cómo aprovechar la mayor confianza internacional para atraer inversiones, mejorar la productividad y generar nuevas oportunidades de negocios. La experiencia de Chile sirvió como referencia para abordar los desafíos que enfrenta Paraguay en esta etapa.
Durante su discurso, el presidente de la CNCSP, Ricardo dos Santos, destacó la importancia de fortalecer la unidad gremial y trabajar en objetivos comunes que permitan que el crecimiento económico llegue también a las empresas y a las familias. En ese sentido, señaló que el país necesita consensuar prioridades y avanzar en reformas que acompañen su desarrollo. “Es preciso que el crecimiento macro afecte al micro de la gente y al micro de las empresas”, expresó.
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Dos Santos también puso énfasis en la necesidad de mejorar la administración de los recursos públicos, controlar el gasto ineficiente y ampliar los ingresos del Estado mediante la formalización y la incorporación de nuevas empresas a la economía. Advirtió que la informalidad representa un obstáculo tanto para los trabajadores como para los negocios que cumplen con sus obligaciones y compiten dentro de las reglas.
Dos Santos también se refirió a la competitividad y al impacto de las variaciones del tipo de cambio sobre los sectores productivos, así como a la necesidad de mejorar la infraestructura, la logística y las condiciones de acceso a nuevos mercados. “Paraguay solo puede crecer a grandes pasos con una oferta exportadora competitiva, que cumpla todos los requisitos de los mercados internacionales”, afirmó.
Sobre Gonzalo Sanhueza
Por su parte, Gonzalo Sanhueza aportó una perspectiva internacional desde su experiencia en banca central, políticas públicas y finanzas corporativas. El economista es doctor en Economía por la Universidad de California y socio fundador de Econsult Capital. A lo largo de su trayectoria se desempeñó como asesor de la presidencia del Banco Central de Chile, gerente de Análisis Internacional de esa institución y asesor de organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
La Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay
Fundada el 25 de mayo de 1898, la CNCSP cuenta con una trayectoria de 128 años en la representación del sector comercial y de servicios, y entre sus aportes institucionales se encuentran la creación de la Bolsa de Valores y el Centro de Arbitraje y Mediación del Paraguay. Actualmente, también impulsa el Centro de Facilitación de Inversiones (CFI), orientado a acompañar a inversionistas nacionales e internacionales.
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Civis impulsa desarrollo de usos mixtos
Con el lanzamiento de Plaza by Civis, un desarrollo de USD 65 millones y más de 58.500 m² de construcción, la desarrolladora presenta Nodo Serviced Offices, un edificio corporativo concebido para responder a las necesidades de las micro, pequeñas y medianas empresas, con infraestructura de alto estándar, servicios integrados y espacios flexibles.
“El 98 % del tejido empresarial paraguayo está compuesto por micro, pequeñas y medianas empresas”, afirmó Kevin Bendlin, presidente de Civis Soluciones Inmobiliarias. Detrás de esa cifra late la fuerza de miles de emprendedores que transforman ideas en empleo y oportunidades. Muchos comenzaron con recursos limitados y, al crecer, necesitan más que una oficina, precisan un espacio que acompañe sus ambiciones y les permita llegar más lejos.
Desde esa convicción nace Nodo Serviced Offices, la propuesta corporativa que Civis incorpora a Plaza by Civis, un desarrollo de usos mixtos que contempla una inversión aproximada de USD 65 millones y más de 58.500 m² de construcción.
El proyecto reúne oficinas, viviendas y espacios comerciales con una mirada que trasciende la construcción, buscando crear condiciones para que las personas y los negocios se encuentren, colaboren y prosperen.
La apuesta tiene una raíz personal. “Civis nació en pequeño. Sabemos lo que significa construir una empresa desde sus primeros pasos”, reflexionó Kevin. Precisamente, esa experiencia es la que inspira una alternativa enfocada en el bienestar de las micro, pequeñas y medianas empresas, muchas veces alejadas de la oferta corporativa tradicional, diseñada para compañías capaces de asumir grandes superficies, contratos rígidos y elevados costos de infraestructura.
Para ellas, Nodo propone otra manera de trabajar. Su modelo de oficinas con servicios integrados permite acceder a espacios de distintas dimensiones y delegar tareas operativas como administración, mantenimiento, limpieza y gestión de áreas comunes. Así, cada empresa puede concentrar su energía en desarrollar su negocio, sin tener que resolver por separado todos los detalles que sostienen el funcionamiento cotidiano.
La experiencia se completa con salas de reuniones de diferentes tamaños, reservables mediante una aplicación, cafetería, espacios al aire libre, áreas de parrillas para eventos, spa corporativo, zonas de relax y un estudio equipado para producir podcasts, videos y otros contenidos. La infraestructura acompaña nuevas formas de trabajar, comunicar y crear.
Pero el valor de Nodo no termina en sus instalaciones. La convivencia de estudios jurídicos, empresas tecnológicas, consultoras, agencias y profesionales independientes puede abrir conversaciones inesperadas, alianzas y oportunidades comerciales. “Queremos que Nodo sea un lugar donde las empresas encuentren comodidad, flexibilidad y conexiones que impulsen su crecimiento”, señaló Kevin
Visión urbana más amplia. Plaza by Civis incorpora también Civis XV, con monoambientes, departamentos de uno y dos dormitorios, unidades LockOff y penthouses, además de más de 30 amenities. Un paseo comercial sumará gastronomía, servicios y un bar de concepto speakeasy, creando movimiento entre residentes, trabajadores, visitantes y negocios.
El desarrollo contempla criterios de construcción sostenible vinculados al estándar internacional EDGE, orientado al uso eficiente de energía, agua y materiales. La apuesta busca generar oportunidades para inversores, empleo y nuevas actividades comerciales, mientras amplía la infraestructura disponible para el ecosistema empresarial.
“Creo profundamente que cuando una pyme crece, también crece Paraguay”, puntualizó Kevin, resumiendo el propósito de Nodo de crear un entorno que acompañe ambiciones, conecte capacidades y ayude a transformar pequeños comienzos en proyectos capaces de llegar más lejos.
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Paul Sarubbi: “Tenemos que crear las condiciones para aprovechar el potencial de Paraguay”
El desarrollo de la infraestructura es uno de los principales desafíos para sostener el crecimiento económico de Paraguay. El ingeniero Paul Sarubbi, presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa) y director de Tecnoedil, sostiene que el país necesita aumentar los recursos destinados a obras para reducir las brechas existentes en rutas, energía, agua y saneamiento, además de fortalecer los servicios públicos.
Al frente del gremio, Sarubbi impulsa el diálogo entre el sector público y el privado para promover proyectos que respondan a las necesidades del país. Entre sus prioridades figuran la previsibilidad presupuestaria, el cumplimiento de los pagos del Estado y el aprovechamiento de herramientas como las concesiones y las alianzas público-privadas (APP). También advierte que la falta de continuidad en las inversiones dificulta la planificación de las empresas, la capacitación de trabajadores y la generación de empleos.
En entrevista con La Nación/Nación Media, el titular de Cavialpa analiza las necesidades de inversión, los desafíos financieros de las constructoras y las condiciones que Paraguay debe generar para atraer industrias y consolidarse como un centro logístico regional.
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- ¿Qué representa para usted estar al frente de Cavialpa y cuáles son sus principales objetivos?
Creo que, por sobre todo, tenemos que trabajar para que se entienda la necesidad de invertir en infraestructura. No debemos mirar solamente los intereses particulares de las empresas constructoras, sino tener una visión más amplia y entender lo que necesita el país. A partir de eso, debemos definir qué obras hacen falta y qué mecanismos de financiamiento se pueden utilizar, ya sea mediante deuda pública, concesiones o alianzas público-privadas. Tenemos que crear las condiciones para aprovechar el potencial de crecimiento económico de Paraguay.
- ¿Cuánto necesita invertir Paraguay en infraestructura para responder a sus necesidades?
Es importante que se invierta a un ritmo de entre el 4 % y el 5 % del PIB por año. Hoy no estamos llegando ni siquiera a la mitad de ese nivel. Para el próximo año estamos hablando de un poco más de USD 1.000 millones, mientras que el 4 % del PIB representa más de USD 2.000 millones. Podría ser posible alcanzar esos niveles en el futuro si también se reducen los costos fijos del Estado y se utilizan herramientas como las APP y las concesiones, que pueden complementar la inversión pública.
- ¿Cuáles son los principales obstáculos que enfrenta actualmente el sector de la construcción?
Uno de los principales problemas es la falta de previsibilidad sobre los volúmenes de inversión que habrá en los próximos años y los plazos de pago de las obras ejecutadas. Las empresas necesitamos saber cuántos proyectos habrá para dimensionar nuestros equipos, contratar personal y capacitarlos. También dependemos del financiamiento bancario para comprar maquinaria y materiales. Cuando el Estado no cumple con los tiempos de pago, los costos financieros aumentan mucho más de lo previsto y eso termina afectando la rentabilidad de las obras.
- ¿Qué cambios consideran necesarios en el presupuesto para 2027?
Estamos trabajando con el Parlamento para tratar de que el presupuesto sea acorde a las necesidades del sector. En 2026 tuvimos una de las mayores dificultades porque se aprobó un presupuesto bastante inferior a lo que necesitábamos. Para 2027 buscamos que no ocurra lo mismo. El proyecto presentado tiene un desequilibrio entre los fondos externos y los fondos locales, con una previsión bastante inferior a las necesidades en este último componente. Tenemos que trabajar para equilibrar esos recursos y contar con presupuestos acordes a las obras que se licitan.
- ¿Cómo repercute la falta de continuidad en las inversiones sobre el empleo y la capacitación?
La mano de obra paraguaya tiene mucha calidad. El problema es que, si no existe una política de Estado a largo plazo y no sabemos cuáles serán los volúmenes de inversión de los siguientes años, se vuelve difícil planificar. Hoy contratamos personal porque hay obras, capacitamos a los trabajadores y después, cuando disminuye la inversión, a veces tenemos que dejarlos ir. Esa capacitación es una inversión que no quisiéramos perder, pero no siempre tenemos otra alternativa.
- ¿Qué importancia tiene la infraestructura para atraer inversiones privadas y generar desarrollo?
La infraestructura genera condiciones para que haya inversión privada, y esa inversión produce mano de obra y mayores oportunidades para los ciudadanos. Una ruta no significa solamente transportar materias primas, sino también poder llegar al trabajo, a la escuela o a un hospital. Las obras mejoran la calidad de vida de la población y permiten que el país aproveche mejor sus oportunidades de crecimiento.
- ¿Qué obras y servicios considera prioritarios para mejorar la competitividad del país?
Paraguay tiene que transformarse en un centro logístico en el corazón de Sudamérica y aprovechar la cercanía con Brasil y Argentina para industrializar una mayor cantidad de productos y materias primas. Para eso necesitamos reducir los costos logísticos, desarrollar las hidrovías y pavimentar más caminos. También necesitamos energía en cantidad y calidad en todos los puntos del país. Es difícil atraer industrias si no podemos garantizar un suministro energético confiable, que permita a las empresas trabajar sin interrupciones.
- ¿Qué alternativas existen para ampliar el financiamiento de los proyectos de infraestructura?
Las concesiones y las alianzas público-privadas son herramientas muy importantes para complementar la inversión del Estado. Sin embargo, son proyectos complejos que requieren una buena estructuración y el compromiso de las instituciones públicas para avanzar de manera dinámica. También es fundamental que los riesgos estén bien distribuidos entre el Estado y el sector privado, de acuerdo con la capacidad de cada parte para administrarlos.
- ¿Cuál es el impacto económico del sector y qué oportunidades ofrece para el empleo?
Más de 120.000 personas trabajan actualmente en el sector vial, dentro de las aproximadamente 270.000 que se desempeñan en la construcción. Además, las empresas asociadas a Cavialpa están diversificadas y trabajan en distintos rubros, como rutas, movimiento de suelos, energía y puertos. Es un sector que genera muchas oportunidades para los jóvenes y en el que también aumenta la participación de las mujeres. Por eso, es importante sostener las inversiones, profesionalizar las empresas y fortalecer la capacitación.
- ¿Cómo ve el futuro de las empresas constructoras paraguayas?
Creo que las empresas van a seguir creciendo, profesionalizándose y diversificándose mientras el país mantenga su crecimiento. También aliento a que comiencen a mirar hacia el exterior y busquen ejecutar obras en otros países. Ya hay empresas paraguayas que están trabajando en mercados vecinos y en otros destinos, lo que demuestra que tenemos capacidad para competir fuera del país. Para seguir avanzando, necesitamos previsibilidad, proyectos bien estructurados y una visión de largo plazo para la infraestructura nacional.
Perfil
- Paul Sarubbi tiene 50 años y es ingeniero civil egresado de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). Cuenta con una maestría en ingeniería vial, realizada mediante un convenio entre universidades paraguayas y la Universidad Católica de Chile, además de otra en Administración de Empresas (MBA) de la Universidad Austral de Argentina.
- Es director de la empresa constructora Tecnoedil y presidente de la Cámara Vial Paraguaya (Cavialpa), gremio desde el cual representa al sector constructor y promueve el desarrollo de infraestructura de gran porte.