La DNIT destaca que desde su creación,se viene registrando un incremento de casi USD 1.000 millones, o lo que sería desde agosto de 2023 hasta noviembre de 2024. Foto: Jorge Jara
Ingresos tributarios crecen por encima del 20 % a noviembre de este año
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Los ingresos tributarios (impuestos internos y recaudaciones aduaneras) registraron un aumento del 20,8 %, si se consideran las recaudaciones de enero a noviembre de este año comparadas con el mismo periodo del año pasado.
El informe de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), compartió el informe mensual respecto a los ingresos tributarios que genera el país.
Concretamente, los ingresos fueron de unos USD 4.609 millones (G. 35,9 billones), que se traduce en USD 792 millones más (G. 6,1 billones) en términos de recaudación acumulada durante los once meses de este 2024.
LaDNIT destaca a la vez que desde su creación, se viene registrando un incremento de casi USD 1.000 millones, o lo que sería desde agosto de 2023 hasta noviembre de 2024, del orden de los USD 948,9 millones o G. 7.148.221 millones.
Solo en noviembre, la Dnit recaudó USD 468 millones (G. 3,6 billones), lo que también generó un crecimiento de 20,1 % en comparación al mismo mes del año 2023. Foto: Archivo
Recaudación específica
Respecto a los ingresos generados específicamente al último mes de noviembre, la DNIT recaudó USD 468 millones (G. 3,6 billones), lo que también generó un crecimiento de 20,1 % en comparación con el mismo mes del año 2023, obteniendo USD 78,4 millones, es decir G. 611.411 millones más que en noviembre de 2023.
Este incremento es alegado por la buena dinámica del consumo, acompañado de las importaciones por fin de año. Si se desglosa el reporte, se encuentra que la Gerencia General de Impuestos Internos en el mes de noviembre recaudó un total USD 287 millones, que representa una variación interanual de 22,1 %, equivalente a G. 405.563 millones (USD 52,0 millones) más.
En tanto que la Gerencia General de Aduanas alcanzó una recaudación en efectivo de USD 181 millones o G. 1.412.639 millones, con una variación interanual de 17,1 % respecto al mismo mes del año anterior, equivalente a USD 26,4 millones más o G. 205.848 millones.
En cuanto a la composición de los ingresos por tributos, se observa que el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) es el de mayor participación en noviembre, con el 47,6 %. En segundo lugar, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) con el 45,9 %, seguido de los Impuestos a los Dividendos y Utilidades (IDU) con el 2,7 %, ISDC 2,1 %, IRP 0,6 %, IRACIS 0,5 % entre otros.
Mientras que los principales rubros que dominan la torta de participación en los ingresos tributarios son combustibles y demás derivados del petróleo con el 16 %, vehículos 12,1 %, bienes de capital 5,9 %, repuestos y autopartes 5,7 %, informática y telecomunicaciones junto con electrónica ocupan el 5,4 %, bebidas 3,7 % entre otros más.
Soja paraguaya: un nuevo balance medirá producción, consumo, stocks y exportaciones
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Paraguay comenzará a incorporar desde agosto un balance interno de soja, una herramienta que permitirá medir no solo el volumen producido y exportado, sino también la disponibilidad del grano dentro del mercado nacional y el avance de su procesamiento industrial.
Larissa Barboza, analista de Mercado de StoneX, explicó a la 1000 AM que el análisis deberá contemplar elstock inicial, la producción esperada, la demanda doméstica y el volumen destinado a la exportación. La combinación de estos factores permitirá determinar qué tan ajustado queda el mercado interno.
Uno de los principales indicadores será el ratio stock/uso, que muestra la relación entre las existencias disponibles al final del período y el consumo. Este dato permitirá conocer con mayor precisión el nivel de disponibilidad de soja dentro del país y anticipar posibles escenarios para el mercado.
Barboza señaló que este tipo de seguimiento es habitual en mercados como Estados Unidos y Brasil, donde la soja tiene un fuerte peso en la industria de procesamiento, particularmente para la producción de biocombustibles y alimentos para animales.
La especialista considera que Paraguay necesita avanzar en esta misma dirección debido al crecimiento de su industria de proteínas y procesamiento agroindustrial. El país no solo mantiene su fortaleza histórica en carne bovina, sino que también amplía sus mercados para carne de cerdo y pollo.
“Queremos cada vez más ir siguiendo de manera interna cómo la industria dentro de Paraguay va avanzando en su procesamiento”, explicó.
El nuevo balance permitirá, por tanto, tener una lectura más completa del mercado de soja paraguayo; cuánto se produce, cuánto queda disponible, cuánto consume la industria local y cuánto puede destinarse a la exportación.
La analista aseguroó que contar con esta información será cada vez más relevante a medida que Paraguay avance en la industrialización de sus materias primas y diversifique su producción de proteínas.
El piso congelado del IRP reduce el efecto real de los aumentos salariales
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Mientras el salario mínimo volvió a incrementarse un 5 % para compensar parcialmente la inflación, el umbral de ingresos para tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) continúa fijado en G. 80 millones anuales desde 2020. La falta de actualización del mínimo imponible provoca el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que incorpora cada vez a más trabajadores al régimen tributario sin que necesariamente haya mejorado su capacidad económica.
“Nada es seguro, excepto la muerte y los impuestos”. La célebre frase atribuida a Benjamín Franklin mantiene plena vigencia más de dos siglos después. En Paraguay, sin embargo, la realidad tributaria incorpora un elemento adicional que afecta silenciosamente a miles de asalariados: mientras los salarios se ajustan año tras año para acompañar la inflación, el ingreso mínimo para comenzar a tributar el Impuesto a la Renta Personal (IRP) permanece inalterable desde hace seis años.
Desde el 1 de julio, el salario mínimo aumentó un 5 %, pasando de G. 2.899.048 a G. 3.044.000 mensuales. Como ocurre cada año, el reajuste busca preservar parcialmente el poder adquisitivo frente al incremento del costo de vida.
Sin embargo, el mínimo para quedar alcanzado por el IRP-Rentas y Prestación de Servicios Personales (IRP-RSP) continúa fijado en G. 80 millones brutos anuales, exactamente el mismo monto establecido para el ejercicio fiscal 2020.
Esta diferencia entre la evolución de los salarios y la inmovilidad del umbral genera un fenómeno ampliamente estudiado en economía pública denominado “arrastre fiscal” o bracket creep. Consiste en que la inflación y los aumentos nominales de los ingresos hacen que cada vez más personas ingresen al sistema tributario, aunque en términos reales mantengan prácticamente el mismo nivel de vida.
Zunilda Trinidad, consultora organizacional y especialista en proyectos de inversión y auditoría, explica que la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) no tiene atribuciones para modificar ese monto por decisión propia.
“El umbral de G. 80 millones está establecido por la Ley 6380/19. Su modificación requiere un cambio en el marco legal. A diferencia de la legislación anterior, la actual no contempla un mecanismo automático de actualización del mínimo imponible según la inflación”, señala.
En consecuencia, más que una decisión administrativa, la permanencia del umbral responde a la ausencia de una reforma legislativa que adapte el monto a la evolución de los precios.
Cada año el límite vale menos. Aunque nominalmente el mínimo imponible continúa siendo de G. 80 millones, su valor económico se redujo de manera importante desde 2020.
La inflación acumulada durante los últimos seis años disminuyó el poder adquisitivo de ese monto. Si el límite hubiera sido ajustado para mantener el mismo valor real que tenía cuando fue fijado, actualmente se ubicaría aproximadamente entre G. 105 millones y G. 108 millones, según la inflación acumulada del período.
En otras palabras, el umbral vigente conserva apenas alrededor del 76 % del poder adquisitivo que tenía originalmente.
Como consecuencia, numerosos trabajadores que únicamente recibieron incrementos destinados a compensar la inflación hoy superan el límite legal y deben inscribirse en el IRP, aun cuando su situación económica real prácticamente no haya cambiado. ¿Pierde poder adquisitivo el trabajador?
La consultora tributaria Cinthia Ayala Maciel, de Inversiones Paraguay, sostiene que el efecto debe analizarse desde dos perspectivas. En primer lugar, explica que el impacto directo del impuesto suele ser moderado.
“El IRP grava la renta neta y posee una estructura progresiva, con tasas del 8 % y del 10 %. Por ello, quien recién supera el umbral normalmente no enfrenta una carga tributaria elevada”, señala.
Sin embargo, considera que el aspecto más relevante está en los costos asociados al cumplimiento de las obligaciones tributarias.
“La inscripción en el registro, la presentación de declaraciones, la conservación de documentos respaldatorios y, en muchos casos, la contratación de un contador o de servicios de teneduría de libros representan gastos que son prácticamente iguales para quien apenas supera el umbral y para quien obtiene ingresos considerablemente mayores”, explica.
Ese fenómeno provoca que los costos administrativos tengan un peso proporcionalmente mayor sobre los contribuyentes de menores ingresos dentro del propio universo alcanzado por el impuesto.
Menor ingreso disponible. El efecto del arrastre fiscal no implica necesariamente una pérdida automática del poder adquisitivo, pero sí puede reducir el ingreso disponible de los trabajadores.
Una parte de los reajustes salariales destinados a compensar la inflación termina absorbida por el pago del impuesto y por los costos administrativos derivados de cumplir con las obligaciones tributarias.
Un ejemplo permite visualizar el fenómeno. Un asalariado que en 2020 percibía G. 78 millones anuales no estaba alcanzado por el IRP. Si durante los años siguientes únicamente recibió incrementos equivalentes a la inflación, hoy podría superar los G. 100 millones anuales sin haber experimentado una mejora significativa en su capacidad económica. Sin embargo, al mantenerse congelado el mínimo imponible en G. 80 millones, pasa a integrar el universo de contribuyentes.
Especialistas en política fiscal sostienen que este mecanismo modifica gradualmente la carga tributaria sin necesidad de elevar las alícuotas ni crear nuevos impuestos. Basta con que el mínimo imponible permanezca inmóvil mientras los salarios nominales continúan creciendo.
Mientras el salario mínimo sigue ajustándose para intentar preservar el poder adquisitivo de los trabajadores, el piso del IRP permanece congelado desde 2020. En ese contexto, cada nuevo reajuste salarial acerca a más paraguayos al régimen tributario, ampliando la base de contribuyentes mediante el denominado “arrastre fiscal”, un fenómeno que cobra cada vez mayor relevancia en un escenario de inflación acumulada y salarios en constante actualización.
DNIT y bancos avanzan hacia un sistema de intercambio de información con autorización del cliente
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La administración tributaria y el sector bancario conformarán un equipo técnico y tecnológico para desarrollar una plataforma que permita intercambiar información tributaria y bancaria de manera específica y bajo autorización de los contribuyentes.
Fortalecimiento conjunto. La Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el sistema bancario avanzan en el desarrollo de un mecanismo de intercambio de información que permitirá facilitar el acceso a determinados datos tributarios y bancarios, con autorización previa de los clientes.
El anuncio fue realizado por el director nacional de la DNIT, Óscar Orué, durante la segunda Convención Bancaria, organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban)
Orué explicó que ambas partes conformarán un equipo técnico y tecnológico encargado de trabajar en el desarrollo del sistema, con la expectativa de que pueda estar disponible a mediados del próximo año. La herramienta permitirá que las entidades financieras puedan acceder a información tributaria de sus clientes y que, a su vez, la DNIT pueda consultar determinados datos bancarios para fortalecer sus procesos de control.
Óscar Orue, director nacional de la DNIT. Foto: Archivo
El director de la DNIT aclaró que el mecanismo no implicará un acceso irrestricto a la información de los contribuyentes. El alcance estará limitado a determinadas declaraciones y registros, entre ellos las declaraciones del impuesto al valor agregado (IVA), estados financieros, facturación de empresas, impuesto a la renta empresarial (IRE) e impuesto a la renta personal (IRP).
Autorización con firma electrónica. Para acceder a estos datos será indispensable la autorización expresa del cliente. Según explicó Orué, cada banco deberá gestionar este consentimiento con sus clientes y posteriormente presentar la autorización ante la DNIT mediante la firma electrónica correspondiente. De esta manera, las entidades podrán consultar y descargar las declaraciones juradas habilitadas.
El sistema apunta principalmente a facilitar los procesos de evaluación de clientes que requieran acceder a productos financieros, como créditos. Sobre el punto, Orué señaló que todavía no se cuenta con una estimación de cuántos contribuyentes podrían otorgar esta autorización, pero remarcó que el acceso estará condicionado al consentimiento de cada cliente.
Hogares paraguayos son los menos endeudados de la región, según S&P
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En el marco de la 2.ª Convención Bancaria Paraguay, organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban), Henrique Sznirer, director asociado — Calificaciones Globales, de S&P Global Ratings, indicó que Paraguay tiene la menor deuda en hogares. Consideró que los créditos de consumo se expandieron por la creciente inclusión financiera.
“El crédito de consumo es lo que ha crecido bastante con relación al PIB; era 5 % en 2017 y ahora es 10 %, crédito bancario, como instituciones no bancarias”, manifestó en su exposición denominada “Panorama bancario en Paraguay: Tendencias, comparativa con pares internacionales y desafíos”.
Los préstamos para la vivienda también ocuparon parte de su alocución, citando hace nueve años representaban 1,3 % del Producto Interno Bruto (PIB), y ahora suman 2,8 %.
“El consumo parte de una serie de reformas de inclusión financiera, de digitalización del sistema, de crecimiento de los bancos; esperamos que siga creciendo”, reforzó al respecto.
Gráfico comparado con los demás países de la región. Foto: S&P Global Ratings
“Paraguay tiene la proporción más baja del total de deuda en crédito a hogares. Si comparamos el crédito total a hogares está en 12 % del PIB, un 10 % de consumo y un 2 %, casi 3 % de vivienda”, continuó explicando.
En ese sentido, citó el caso de Brasil, que tiene hogares con un endeudamiento promedio del 34 %, y Colombia, con el 20 %. En cuanto a la vivienda, en Chile alcanza el 33 % del PIB. “Aunque está creciendo, el endeudamiento todavía es una proporción más chica que en los países de Latinoamérica”, resaltó.
Fintech e IA
Por su parte, Federico Muxi, managing director & Senior Partner del Boston Consulting Group-BCG, tuvo como tema “El futuro de las finanzas. ¿Hora de acelerar el cambio?”. Al respecto, citó que a nivel global las fintechs pesan el 4 % de los ingresos totales de los bancos, lo que se espera se expanda hasta el 11 % en 2030, para tener una idea de cómo la tecnología irá captando capitales en el futuro.
Federico Muxi, Managing Director & Senior Partner del Boston Consulting Group-BCG, destacó a la IA como factor para transformar los negocios. Foto: Jorge Jara
Por otro lado, dijo que la digitalización está dejando de dar resultados, por lo que es imperioso recurrir a la Inteligencia Artificial (IA), tanto generativa como agéntica. “Esta última es más revolucionaria y tiene “un potencial de transformación enome de los negocios”, atizó.