Lilian Portillo, directora de Planificación Estratégica del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), dio a conocer la Plataforma de Desarrollo Sostenible desarrollada por la cartera, implementada en el Chaco paraguayo, con el objetivo de apuntalar el nivel de desarrollo en la región.
“Este modelo participativo ha permitido que diversos actores puedan aportar a la construcción de una visión común sobre cómo debe abordarse la sostenibilidad en las prácticas agrícolas, ganaderas y otras actividades productivas”, explicó la directora en Paraguay TV.
De este modo, la plataforma extiende su alcance a la región oriental de Paraguay, abarcando distintas actividades productivas, comunidades indígenas, y sectores del gobierno y la sociedad civil. Se establece como un espacio de intercambio de buenas prácticas y de preocupaciones, tanto del sector privado como del público.
Con esta herramienta, el desarrollo de la región chaqueña se fortificará para constituirse no solo como un modelo en el sector de la producción, sino también en términos de sostenibilidad. Esto, para demostrar la posibilidad de avanzar con dicho posicionamiento, sin dejar de ser amigable con el medioambiente.
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Buenas prácticas
Portillo destacó la evolución positiva de las prácticas agrícolas y ganaderas en la región. En el caso del sector ganadero, que constituye uno de los principales commodities de Paraguay, la sostenibilidad ha sido un eje central, a decir de la directora del Mades.
“El mismo presidente de la República, Santiago Peña, reconoció que somos líderes en producción sostenible”, afirmó. Así, relató la manera en la cual los productores de la región han creado corredores biológicos para ayudar a la protección de los cultivos y la preservación de la fauna local, como el jaguareté.
Portillo también enfatizó que el gobierno ha trabajado intensamente para fomentar la producción sostenible a través de políticas y programas de zonificación agrícola, que buscan una mejor distribución de las actividades productivas en la región.
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Paraguay debe avanzar en explotación de gas si se confirma su existencia en el Chaco, afirma viceministro
En medio del debate generado por el proyecto de ley que busca flexibilizar las condiciones para permitir actividades de exploración y explotación en la zona de los Médanos del Chaco, el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, afirmó en la 780 AM que Paraguay debe avanzar en la explotación de gas natural en caso de confirmarse la existencia del recurso en el área.
Bejarano indicó que una eventual explotación del hidrocarburo no debería generar cuestionamientos desde el punto de vista energético, aunque reconoció que existen posiciones contrapuestas relacionadas con el posible impacto ambiental de estas actividades.
Seguridad jurídica y desarrollo del proyecto
El viceministro señaló que corresponde analizar las mejores condiciones para llevar adelante un proyecto de estas características de manera responsable y sostenible. En ese sentido, destacó la importancia de brindar seguridad jurídica a las empresas concesionarias y sostuvo que el Estado debe respetar los derechos otorgados antes de eventuales cambios normativos posteriores.
El proyecto de ley mencionado fue impulsado por el diputado José Rodríguez y plantea modificaciones relacionadas con las condiciones para desarrollar actividades de exploración y explotación en la zona de los Médanos del Chaco.
Bejarano también manifestó que recuperar la confianza de los inversionistas es un factor clave para fortalecer la credibilidad del país en el sector energético.
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Recurso energético para Paraguay
El viceministro aseguró que, si se comprueba la existencia de gas natural con condiciones comerciales para su explotación, el recurso debería convertirse en una fuente de energía para el país. No obstante, remarcó que el debate ambiental deberá desarrollarse dentro de los organismos competentes, buscando un equilibrio entre el desarrollo económico y la protección del patrimonio natural.
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Menos temas, más estrategia
Por: Olga Valdez, directora Estratégica Agencia Eco
La primera vez que me enfrenté a un ejercicio de materialidad, quise incluirlo todo. Cada tema parecía importante, cada riesgo merecía nuestra atención, cada indicador pedía un lugar entre las acciones. Recuerdo pensar: si lo dejo afuera, ¿estoy siendo irresponsable? Pero en realidad: priorizar no es ignorar. Es decidir con criterio.
Antes de seguir, un paso atrás. ¿Qué es la materialidad? En sostenibilidad, es un concepto que, en pocas palabras, es el ejercicio de definir qué temas le importan y afectan realmente a una organización y a quienes se relacionan con ella. Parece sencillo, pero tiene una trampa: como la sostenibilidad abarca tanto -lo ambiental, lo social, lo económico, lo ético, lo comunitario-, es fácil caer en la tentación de querer abordarlo todo al mismo tiempo. Y cuando todo parece prioritario, en realidad: nada lo es. Los esfuerzos se dispersan, las estrategias y reportes se vuelven interminables.
Ahí es donde entra la materialidad como ejercicio.
No como una metodología fría ni como un filtro técnico, sino como una forma de pensar. La materialidad es preguntarse, con honestidad: ¿qué temas tienen mayor impacto? ¿Qué puede afectar la sostenibilidad de esta organización en el tiempo? ¿Dónde tiene sentido concentrar recursos y acciones? Es una brújula. No elimina la complejidad, pero nos ayuda a no perdernos en ella.
Me gusta entenderla como un ejercicio de madurez. Porque dejar algo fuera de la agenda inmediata no es restarle valor. Es reconocer que no todo puede ocupar el centro al mismo tiempo, y que sostener una estrategia exige orden, intención y capacidad de decisión. También exige mirar más allá de lo urgente: anticipar riesgos, identificar oportunidades, preguntarse qué compromisos estamos realmente en condiciones de sostener.
Separar el ruido de lo esencial. Pasar de la acumulación de temas a la construcción de una agenda con sentido. Eso es lo que la materialidad nos permite. No es cubrirlo todo, es enfocarnos en lo que realmente puede transformar.
En mi experiencia como comunicadora y en realidad en todos los ámbitos estratégicos, pasa exactamente lo mismo. Comunicar bien nunca fue decirlo todo: es seleccionar qué mensajes importan, a qué públicos hablarles, con qué objetivos. Cada estrategia es un ejercicio de descarte tanto como de construcción. Y cuando eso no se hace, los planes se llenan de acciones que no generan cambios importantes. Así que, pensándolo bien, la materialidad no le pertenece solo a la sostenibilidad. Es la lógica de fondo de cualquier trabajo estratégico. Nuestro rol como consultores, como líderes, no es abarcarlo todo. Es distinguir lo importante de lo urgente y actuar en consecuencia.
Finalmente, la materialidad, la comunicación y cualquier trabajo estratégico es un ejercicio: relevancia, no exhaustividad.
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Camilo Pérez asocia el futuro del deporte con la sostenibilidad en la antesala de la Expo Madera
El deporte y el cuidado del medio ambiente son pilares que deben avanzar de manera conjunta, sostuvo el presidente del Comité Olímpico del Paraguay (COP), Camilo Pérez durante un encuentro realizado en el Hotel Sheraton en el marco de las actividades previas de la Expo Madera Paraguay 2026.
El dirigente deportivo y candidato colorado a la intendencia de Asunción destacó que el COP forma parte de la iniciativa Sport for Climate Action, impulsada por el Comité Olímpico Internacional y las Naciones Unidas.
Resaltó la importancia de que el Parque Olímpico Paraguayo continúe siendo un espacio abierto para eventos que contribuyan al desarrollo del país.
“Estamos muy satisfechos de que el Parque Olímpico sea utilizado para todo lo que sirva a mejorar la sociedad paraguaya y asuncena. Con muchísima alegría abrimos las puertas para que nuestro país luzca ante la gente que viene de afuera para este tipo de eventos”, expresó.
Del encuentro participaron el Ing. Rolando De Barros, ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible; la Ing. Cristina Goralewski, ministra del Instituto Forestal Nacional (Infona); y el Lic. Diego Manuel Puente, presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (Fepama), quienes acompañaron la presentación de esta nueva edición de la feria.
La organización del evento agradeció al COP y a su presidente, Camilo Pérez, por albergar la 6° Expo Madera, destacando su visión y aporte estratégico para esta edición del evento.
La Expo Madera Paraguay 2026, principal feria del sector foresto-industrial del país, se desarrollará del 10 al 12 de setiembre en el Comité Olímpico Paraguayo, con el objetivo de promover la innovación, la industrialización y el desarrollo sostenible de la cadena forestal paraguaya.
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Acuerdo Mercosur-UE ya transforma los negocios
Para Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, el desafío para Paraguay ya no pasa por celebrar la apertura de mercados, sino por prepararse para competir en un escenario que exigirá más trazabilidad, sostenibilidad y adaptación empresarial.
Durante años, el debate sobre el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea estuvo centrado en las negociaciones. Ahora la conversación cambió, y la pregunta ya no es si el acuerdo representa una oportunidad para Paraguay, sino en quiénes están preparándose para aprovecharla.
Esa es la principal reflexión que dejó Shunko Rojas, exintegrante del equipo negociador del histórico entendimiento comercial entre ambos bloques y uno de los especialistas que pasó recientemente por Paraguay en el marco de la Feria Empresarial del Paraguay (FEPY).
Para el experto, existe una percepción equivocada de que el acuerdo beneficiará únicamente a los grandes exportadores de carne, soja o productos agrícolas. La realidad es mucho más amplia, afirma. “El acuerdo va a impactar a todos, incluso a quienes crean que no tienen ninguna relación con Europa”, expresó.
La razón es sencilla, pues no se trata únicamente de exportar más, sino de “transformar la forma de hacer negocios”. La Unión Europea representa uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, concentra una porción significativa del comercio internacional y continúa siendo una de las principales fuentes globales de inversión extranjera.
Para Paraguay, esto abre oportunidades de acceso a mercados, mejora de competitividad y atracción de nuevas inversiones, y, reducir el acuerdo a una cuestión arancelaria, sería un error. “Las oportunidades no están solamente en el producto final. Están en toda la cadena de valor”, remarcó.
Eso significa que el impacto puede alcanzar a productores, proveedores de insumos, empresas de logística, industrias manufactureras, desarrolladores tecnológicos, certificadoras, transportistas y prestadores de servicios. En otras palabras, el acuerdo tiene capacidad para reconfigurar ecosistemas empresariales completos.
Y si bien, los sectores tradicionales seguirán siendo protagonistas, rubros como la carne bovina, porcina y aviar, soja, arroz, azúcar, cueros, biodiésel, forestal y energías renovables aparecen entre los segmentos con mayores perspectivas.
Shunko también identificó oportunidades emergentes en servicios, mercados de carbono y nuevas actividades vinculadas a la sostenibilidad, por lo que, el verdadero desafío comienza ahora y el error más peligroso sería asumir una posición pasiva. Esto, debido a que independientemente si una empresa exporta o no a Europa, las nuevas condiciones de mercado terminarán generando cambios en toda la economía.
“Quien se quede de brazos cruzados también será impactado por el acuerdo”, advirtió. Por eso considera que el primer paso para cualquier empresa paraguaya debería ser realizar un diagnóstico profundo. Entender cómo las nuevas reglas pueden afectar sus productos, procesos, financiamiento, estructura de costos y condiciones de competencia.
Ya una vez comprendido, mirar más allá de los negocios tradicionales, con una palabra clave, la adaptación, la de la carrera por cumplir estándares. Recordemos que uno de los conceptos que más se repite cuando se habla del acuerdo Mercosur-Unión Europea es el acceso al mercado.
Más allá de eso, para Shunko el acceso real dependerá cada vez más de la capacidad de cumplir estándares; requisitos ambientales, laborales, sanitarios y fitosanitarios que se convertirán en factores decisivos para competir en Europa.
Eso implica invertir en trazabilidad, certificaciones, mecanismos de control y procesos de verificación que permitan demostrar el cumplimiento de las exigencias regulatorias. La premisa ya no se trata solamente de producir sino de demostrar cómo se produce. Precisamente aquí es que aparece uno de los mayores retos para muchas empresas de la región.
“Las compañías deben analizar cuáles son las brechas regulatorias que todavía tienen y qué capacidades necesitan desarrollar para cerrarlas”, señaló.
Aunque la implementación plena del acuerdo todavía requiere etapas adicionales, el especialista considera que las empresas que comiencen hoy su proceso de adaptación llegarán en mejores condiciones cuando las oportunidades comerciales se aceleren.
Construir sistemas de trazabilidad, adaptar procesos productivos, obtener certificaciones internacionales o desarrollar nuevas capacidades organizacionales puede llevar años, advierte. Por eso insiste en que la preparación debe comenzar ahora, y no cuando el mercado lo exija.
El referente también rechaza la idea de que la adaptación dependa únicamente del sector privado, pues a su criterio, el éxito del acuerdo requerirá una coordinación permanente entre empresas, gremios, instituciones públicas y organismos de apoyo. “La cooperación público-privada será fundamental para convertir las oportunidades en resultados concretos”, afirmó.
Y es precisamente ahí donde Paraguay podría encontrar una de sus mayores fortalezas, con la capacidad de articular esfuerzos para transformar una apertura comercial en una estrategia nacional de competitividad.
Porque el acuerdo Mercosur-Unión Europea deja en claro que el desafío ya no consiste solamente en vender más, sino en construir empresas capaces de competir en los mercados más exigentes del mundo. Y para quienes sepan anticiparse, esa puede ser la mayor oportunidad económica de las próximas décadas, concluyó Shunko.