El Senave insta a los productores tomar las medidas de forma temprana, ya que la enfermedad se desarrolla en forma más intensa desde enero y con mayor severidad a partir de febrero. Foto: Archivo
Senave reitera recomendaciones ante aparición de la roya en cultivos de soja
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Desde el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) compartieron una serie de recomendaciones direccionadas a productores del sector agrícola, debido a la aparición de la plaga phakopsora pachyrhizi o roya asiática de la soja en los cultivos, activando el estado de alerta fitosanitaria.
La roya es una enfermedad que suele aparecer todos los años, desde su incursión en el país en el 2021, y que si no se toman todas las medidas oportunas, puede causar daños en los cultivos y por ende, impactar con la reducción de los rendimientos. Así lo explicó el director de Protección Vegetal del Senave, David Battle.
“En esta época, cuando se tienen altas temperaturas y lluvias en las zonas de los cultivos, es cuando nosotros emitimos la alerta a los productores, para que tomen las medidas de forma temprana, ya que la enfermedad se desarrolla en forma más intensa desde de enero y con mayor severidad a partir de febrero”, expresó a la 650 AM.
La plaga se manifiesta con puntos pequeños y oscuros que luego originan ampollas (pústulas) en las hojas, correspondiendo al inicio de la formación del hongo. Foto: Archivo
Cómo actuar
Hay que mencionar que la roya de la soja es una de las enfermedades más severas que afectan al cultivo, por lo que como institución pertinente, el Senave aconseja el uso de cultivares de ciclo precoz y siembras en épocas recomendadas para cada región.
Así también se sugiere evitar periodos controlados de siembra, y en especial la implementación de la pausa fitosanitaria por un período de 90 días que según la Res. n.º 071/11, deberá ser posterior a una zafra y que abarcará a todas las zonas productivas desde el 1 de junio al 30 de agosto.
Asimismo, el monitoreo de las parcelas desde el inicio del desarrollo del cultivo, el uso de fungicidas preventivos o curativos en dosis recomendadas por el fabricante y uso de cultivares con genes de resistencia. Battle recomendó a la vez la eliminación de una planta hospedera- kudzu-, que está en las zonas boscosas, ya que si no se controla o se elimina, causa la infección primaria, dijo.
Sin miedo al éxito: productores se preparan para contener embestida de El Niño
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Por Melissa Palacios y Luis Noguera
Desde setiembre y durante los próximos meses, la producción nacional en el campo será retada por un ya conocido contendiente, el clima, más específicamente por el embate de El Niño, un fenómeno que durante ciertos periodos trae un mayor caudal de lluvias y temperaturas más elevadas que las habituales. Quienes labran la tierra están preparados para afrontar el desafío y salir airosos, poniendo en marcha sus propias afiladas estrategias de mitigación.
Al decir de Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), los efectos comenzarán a verse desde este noveno mes del año y el mayor rigor será palpable en noviembre y diciembre.
Precisó que el exceso de lluvias es lo que puede complicar más seriamente al aparato productivo local. Además, dijo que la elevada temperatura puede incrementar el riesgo de tormentas, las cuales afectan más seriamente al sector frutihortícola, generalmente.
“Se sigue calentando la superficie del océano entonces se espera que sí sea un evento importante”, destacó; sin embargo, reconoció que dos frentes son los reguladores, uno en el Índico y otro en el Atlántico, el primero de mayor severidad y el segundo que sirve de “freno”. “En este momento los dos están activos, entonces hay que ver cuál de ellos predomina. El Niño se instaló fuerte, pero hay que ver de qué forma interactúa en nuestra zona”, amplió.
Entre las recomendaciones mencionadas por el especialista se halla el cultivo escalonado, “no poner todos los huevos en la misma bolsa”, además del aseguramiento de la provisión de alimentos para el ganado. Indicó también que se debe asegurar no sembrar ni ubicar a animales en zonas anegables, entre otras cuestiones.
Edgar Mayeregger, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). Foto: Gentileza
Mayores costos
La soja, el producto estrella del agro paraguayo, comenzó su campaña 2026/2027 y es uno de los rubros que están amenazados por el fenómeno climatológico. El presidente de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS), Lindemar Cesca, indicó en diálogo con La Nación/Nación Media que para la producción lo peor es la sequía, mientras que el exceso de precipitaciones puede sobrellevarse de una manera más cómoda.
Entre otras cosas, explicó que uno de los impactos que padecerán los productores es el incremento en el costo para mantener a salvo los cultivos, considerando que el incremento de la humedad propicia la aparición de plagas. “La verdad es que siempre hay gastos mayores porque vos tenés que hacer más aplicación de fungicida, algunas veces por chinche, pero lo peor es cuando vos tenés sequía”, indicó.
Confió en obtener buena calidad de granos para la campaña 2026/2027 que ya está en marcha y precisó que se estima llegar a las 12 millones de toneladas de producción, en las más de 3,6 millones de hectáreas sembradas.
Lindemar Cesca, titular de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS). Foto: Gentileza
Logística complicada
Christian Rothbacher, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), también respondió a las consultas de La Nación/Nación Media y destacó que el agua siempre es bienvenida para la producción, aunque aclaró que el exceso sí es perjudicial.
“Van a venir dificultades, principalmente en lo que se refiere a logística. Los caminos que no están asfaltados o no están bien terraplenados va a dificultar mucho el acceso”, expresó. El representante de la ARP mencionó que están instando a la limpieza de canales de agua y trabajando con entes del Estado para las previsiones del caso.
“No hay mucho que hacer más que prepararse de alguna manera, le instamos a los productores que están en zonas que puedan ser afectadas que tengan provisiones”, dijo. Se mostró optimista y consideró que durante el periodo se logrará tener una buena producción.
Christian Rothbacher, presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). Foto: Gentileza
Disminuir su impacto
Otra fuente consultada por La Nación fue el presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP), Víctor Miranda, quien se mostró optimista sobre la cuestión. “El clima siempre fue uno de los factores que más condicionan nuestra producción y fenómenos como El Niño nos obligan a estar preparados. Hoy contamos con mucha más información, tecnología y capacidad de anticipación que años atrás, pero nunca podemos decir que estamos totalmente preparados frente a un fenómeno climático”, manifestó.
“Lo importante es trabajar con planificación, información, manejo adecuado de los cultivos y acompañamiento técnico. No podemos controlar el clima, pero sí podemos tomar mejores decisiones para disminuir su impacto”, dejó en claro.
Víctor Miranda, presidente de la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Paraguay (AIAP). Foto: Matías Amarilla
Sector sojero proyecta 12 millones de toneladas para la campaña 2026
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La UGP dio inicio a la siembra de soja 2026 en Canindeyú, con una superficie estimada de 3,6 millones de hectáreas. El sector espera repetir una producción cercana a 12 millones de toneladas y apunta a alcanzar 15 millones a mediano plazo.
Con expectativas de una campaña favorable, el sector productivo dio inicio a la siembra de soja 2026 en Canindeyú, durante un lanzamiento organizado por la Unión de Gremios de la Producción (UGP). Productores, cooperativistas, autoridades y representantes gremiales participaron del encuentro.
El presidente de la UGP, Héctor Cristaldo, destacó la importancia de la integración entre productores, empresas, cooperativas y el sector público para garantizar acceso a tecnología, conocimiento, financiamiento y mercados. Señaló que el objetivo es que la actividad productiva genere rentabilidad y arraigo rural.
Para la campaña actual, el sector estima una superficie de 3,6 millones de hectáreas y una producción de aproximadamente 12 millones de toneladas, con la expectativa de avanzar hacia las 15 millones de toneladas en los próximos años.
Héctor Cristaldo, presidente de la UGP. Foto: Mariana Díaz.
Preocupaciones del sector. Héctor señaló que el clima continúa siendo uno de los principales desafíos, aunque consideró que el escenario de El Niño es más favorable para la agricultura que La Niña. También expresó preocupación por el bajo nivel del dólar y su impacto en los ingresos de los productores, principalmente los pequeños, por lo que planteó la necesidad de buscar mayor previsibilidad cambiaria.
Por su parte, el presidente de Fecoprod, Alfred Fast, destacó que la soja dejó de ser un cultivo exclusivo de grandes productores. Según explicó, existen más de 40.000 parcelas de menos de 20 hectáreas donde se cultiva soja y actualmente cerca del 20% de la producción está en manos de pequeños productores.
Alfred resaltó además el aporte de la siembra directa y el potencial para ampliar la producción mediante la recuperación de áreas degradadas y el desarrollo de nuevas zonas.
Alfred Fast, presidente de Fecoprod. Foto: Mariana Díaz.
Rechazo a un aumento de impuestos. Ambos dirigentes coincidieron en que Paraguay debe priorizar la racionalización del gasto público y aumentar la producción antes que elevar la presión tributaria. “Si el campo produce, Paraguay crece”, sostuvo Héctor, al marcar la expectativa con la que el sector encara la nueva campaña.
Rendimiento de la soja será importante, pero inferior a la campaña pasada, según especialista
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La campaña sojera 2026/2027 fue lanzada recientemente y se espera que el rendimiento nuevamente sea importante. En el periodo se espera el embate del fenómeno El Niño, lo que puede impactar directamente en la producción, sin embargo, la merma no sería tan significativa, de acuerdo a las estimaciones.
“En la campaña anterior tuvimos un rendimiento récord de 3.620 kilogramos por hectárea en la Región Oriental de lo que es la campaña principal, sin tener en cuenta la zafriña, que es la soja que se siembra después de que se cosecha la soja principal”, expresó Carlos Sanabria, analista del sector agrícola.
En la pasada campaña se presentó una distribución perfecta de las lluvias. “No es lo mismo que te lluevan 100 mm a comienzos de diciembre o 100 mm distribuidos en cuatro lluvias, una por semana”, indicó.
Dijo que, bajo un pronóstico más conservador, se podría estimar las 10 millones de toneladas para la cosecha principal, mientras que la zafriña estaría por encima del millón, totalizando más de 11 millones de toneladas, según dijo a la 1080 AM.
Sobre el fenómeno El Niño, mencionó que un exceso de precipitación podría afectar eventualmente a algunas zonas del país. Precisó que la cuestión podría ser menos nociva, si las lluvias se dan con una buena distribución a lo largo del periodo productivo.
El lanzamiento de la campaña sojera se realizó días atrás en la ciudad de Dr. Juan Eulogio Estigarribia, departamento de Caaguazú, en coincidencia con la conmemoración del 27.º aniversario de la Asociación de Productores de Soja, Oleaginosas y Cereales del Paraguay (APS). El gremio de la producción espera que el área de siembra supere los 3,6 millones de hectáreas, llegando a los 11,5 millones de toneladas.
La gran cosecha a inicios de este año está teniendo un impacto importante en la economía, considerando que al mes de julio el volumen de dinero ingresado al país por exportaciones llegó a los USD 3.513 millones.
Una vez concluido el periodo de postergación establecido será requerido la obligatoriedad del registro en el Sistema de Trazabilidad Frutihortícola, explicaron desde Senave. Foto: Gentileza
Registro de trazabilidad: postergan de forma temporal rubros de banana, piña, melón y mamón
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El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) postergó temporalmente el sistema de trazabilidad frutihortícola para los rubros de banana, piña, melón y mamón. Esto, ante la necesidad de contar con un plazo adicional para la regularización de los registros en el sistema y el desarrollo de capacitaciones dirigidas a los productores.
Según detalló la institución, resulta necesario establecer un periodo adicional de adecuación para los rubros y actores involucrados a fin de facilitar la incorporación efectiva al sistema y propiciar su correcta aplicación.
La postergación regirá hasta el 31 de diciembre y durante el periodo establecido, el Departamento de Trazabilidad Vegetal en coordinación con las dependencias técnicas correspondientes llevarán adelante acciones de capacitación dirigidas a los productores correspondientes a los rubros alcanzados.
Una vez concluido el periodo de postergación dispuesto será exigible la obligatoriedad del registro en el Sistema de Trazabilidad Frutihortícola y la emisión del Documento de Trazabilidad Vegetal (DTV), conforme a las disposiciones vigentes.
Las acciones se enmarcan en la finalidad de contribuir al desarrollo agrícola del país mediante la protección, el mantenimiento e incremento de la condición fitosanitaria, así como la calidad de productos de origen vegetal.
En ese sentido, desde el Senave recordaron su compromiso con la calidad de los productos y subproductos vegetales, plaguicidas, fertilizantes, enmiendas para el suelo y afines, con riesgo mínimo para la salud humana, animal, plantas y el medio ambiente. Además, reiteraron que la función de la institución es establecer reglamentaciones técnicas, siendo las mismas de acatamiento obligatorio.
La medida se lleva adelante teniendo en cuenta que el gremio de productores frutihortícolas había presentado una solicitud ante el Senave, mediante la cual peticionó la prórroga de las disposiciones establecidas, habiendo conseguido un plazo de seis meses contados a partir del pasado 1 de enero.