Considerado como un hecho histórico, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), a través del Viceministerio de Minas y Energía concedió permisos de explotación de las canteras de Vallemí a los caleros de la zona, lo que representa una gran oportunidad para un segmento vulnerable, ya que podrán asegurar sus ingresos.
“Es la primera vez en la historia que se formaliza a los caleros, a la gente que trabaja en la minería de caliza y dolomita. Estas asociaciones recibieron su permiso para poder no solamente trabajar para un proveedor en particular, sino también tener la posibilidad de formalizar su actividad”, expresó el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, al explicar el alcance de que se hayan otorgados los permisos a las asociaciones de caleros del departamento de Concepción, que marca un hito en la formalización del sector minero en Paraguay.
La ceremonia de entrega de permisos se realizó ayer jueves, con el apoyo de la Municipalidad de San Lázaro, demostrando un esfuerzo conjunto entre el gobierno central y local para promover el desarrollo sostenible de la industria minera en la región.
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Proceso más amplio
Bejarana agregó que es un paso importante, que abre nuevas oportunidades para los dedicados a la actividad minera, un sector humilde que ahora tendrá la posibilidad de vender su materia prima a diversos compradores, participar en licitaciones públicas y acceder a mejores técnicas de explotación.
El subsecretario de Estado destacó que este es solo el comienzo de un proceso más amplio, con una formalización que se sustentará con educación, ya que la idea es capacitar para una mejor explotación minera. “Estaríamos ante una evolución del sector calero minero en esa zona y en el país”, agregó.
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Avanzan en la formalización minera en Paso Yobái para ordenar la actividad y atraer inversiones
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), mediante el Viceministerio de Minas y Energía (VMME), avanza en el proceso de formalización del sector minero en el distrito de Paso Yobái, con el objetivo de consolidar una actividad más ordenada, legal y sostenible, en línea con la estrategia del Gobierno de fortalecer sectores productivos con potencial de inversión.
La iniciativa fue abordada este miércoles 25 de marzo durante una reunión encabezada por el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, junto a autoridades, representantes de la empresa concesionaria y diversos actores del sector minero local.
Tras el encuentro, Bejarano destacó la participación de todos los sectores involucrados, señalando que existe un interés conjunto en avanzar hacia la formalización de la actividad. Este proceso apunta a generar mayor seguridad jurídica y mejores condiciones para el desarrollo del negocio minero en el país.
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El viceministro indicó que ya se registran avances concretos en la regularización de los prestadores de servicios. “Estamos consiguiendo que varios de los prestadores que ya cuentan con su permiso ambiental ahora puedan obtener también su licencia de prestadores de servicio minero”, afirmó.
La reunión contó con la participación de la firma Latin American Minerals Paraguay S.A. (Lampa), además de pequeños mineros, trabajadores artesanales, operadores de piletas, molineros y asociaciones vinculadas al transporte y la maquinaria, actores clave en la cadena de valor de la minería aurífera.
Desde agosto de 2024, el MOPC impulsa este proceso de regularización en Paso Yobái, considerada una de las principales zonas de actividad minera del país, especialmente en la extracción de oro, un rubro con creciente interés en los mercados internacionales.
Para operar dentro del marco legal vigente, las autoridades establecieron la obligatoriedad de presentar el Formulario de Solicitud de Prestadores de Servicios (FPS), documento clave para iniciar los trámites de formalización ante el VMME.
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Bajo los cerros calizos de Vallemí, un mundo que no se ve
En Vallemí, Concepción, la piedra es paisaje, es industria y es rutina. Los cerros calizos se imponen como gigantes inmóviles y el humo de los hornos marca el pulso diario de una región construida sobre roca. Pero debajo de esa superficie dura existe otro norte, uno que permanece oculto, silencioso, extraordinario.
- Por César Palacios
- @cespala
- Fotos César Palacios y Senatur
El norte del Paraguay exige tiempo. No se entrega a la primera mirada ni al ritmo apurado de los viajeros que buscan caminos fáciles. Para llegar hasta aquí hay que avanzar sin prisa, dejar atrás el asfalto ardiente, los pueblos espaciados y ese polvo blanco que anuncia que la piedra manda. Llegar a Vallemí y San Lázaro es ingresar a un territorio donde la roca domina no solo el horizonte sino la vida misma.
Más de veinte empresas caleras –incluida la histórica Industria Nacional del Cemento (INC), presente desde hace más de 77 años– sostienen la economía local. La agricultura es mínima y la ganadería se repliega hacia el río Apa. Todo parece girar en torno a la cantera, a la explosión controlada, a la trituración interminable y al fuego constante de los hornos.
Pero a pocos kilómetros de esa actividad intensa comienza otro universo: el subterráneo. Allí nos recibe Cinthia Carolina Rivas, espeleóloga, guía especializada en espeleoturismo y habilitada por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). Con años de trabajo en la zona y propietaria de las agencias Paseomi Cicloaventurate e Ikatu Turismo Aventura, Cinthia conoce cada cavidad y cada pasadizo como si fuesen parte de su propia biografía.
Antes de ingresar a la Santa Caverna, explica la esencia de este paisaje oculto: todo está compuesto por rocas sedimentarias calcáreas formadas a lo largo de millones de años. En San Lázaro existen al menos trece cerros hechos de caliza, dolomita y mármol. La misma piedra que sostiene la economía es la que, gota a gota, fue esculpiendo salones subterráneos durante 65 millones de años.
DESCENDER A OTRO TIEMPO
El ingreso a la Santa Caverna exige técnica y respeto. Nada de improvisaciones. Bajo la guía de Cinthia, cada paso se vuelve más lento, más consciente. Una vez adentro, el tiempo cambia de escala: estalactitas y estalagmitas crecen apenas un centímetro cada cien o ciento cincuenta años. Algunas alcanzan tamaños monumentales; otras reproducen formas tan delicadas que parecen irreales.
Entre ellas destaca La Santa, una estalagmita cuya silueta recuerda una figura protectora que da nombre a la caverna. En la quietud absoluta del subsuelo, la imaginación encuentra un eco perfecto. Más abajo, la concentración de minerales se hace visible. Hierro en estado natural, calcita y otros compuestos permanecen intactos. Es un recordatorio contundente: el norte no solo produce cemento, también resguarda un patrimonio geológico y biológico invaluable.
El recorrido no es sencillo. Requiere gatear, avanzar por galerías estrechas, sortear zonas húmedas y, en época de lluvias, detenerse porque parte del sistema se inunda. Aquí no se toca nada, no se extrae nada. “Las únicas huellas permitidas son las del paso humano”, repite Cinthia. Las fotografías están permitidas, aunque sin flash, para proteger la fauna subterránea: murciélagos, tarántulas y especies adaptadas a la oscuridad absoluta.
DIVERSIDAD
En Vallemí, la Santa Caverna no está sola. Desde aquí se accede también a la Caverna 54, Kamba Hópo, experiencias de ecoturismo acuático y otros recorridos que forman parte de una oferta creciente de turismo de naturaleza y aventura. Estudios realizados por la Federación Espeleológica de América Latina en 2008 confirmaron la excepcional diversidad de este sistema subterráneo, con formaciones geológicas y biológicas únicas en la región.
Un tesoro del norte que espera ser descubierto. La Santa Caverna no es solo un destino turístico, es memoria pétrea. Es el encuentro entre pasado geológico, presente industrial y futuro ambiental. Descender a ella es comprender que, debajo de la piedra explotada, late un universo frágil y milenario.
LA MIRADA DEL TURISMO
Consultada sobre el potencial del Norte, la ministra de Turismo, Angie Duarte, destacó la importancia de esta región para el país: “El norte del Paraguay guarda maravillas que todavía estamos aprendiendo a dimensionar.
Es un territorio de naturaleza profunda, de gente trabajadora y de paisajes únicos. Queremos que más paraguayos y más visitantes del mundo se animen a descubrirlo”.
También Duarte subrayó el valor del espeleoturismo como una experiencia diferenciada: “No todos los países tienen cavernas de esta magnitud y antigüedad. Vallemí y San Lázaro son joyas geológicas que debemos cuidar y promover con responsabilidad”. Finalmente, invitó a explorar estas rutas que combinan industria, historia, aventura y naturaleza: “Quiero invitar a todos a conocer estas maravillas del norte. Cada viaje a Vallemí es una puerta a lo desconocido, un encuentro con un Paraguay que sorprende, emociona y enorgullece”. La Semana Santa es un tiempo ideal para conocer este destino y vivir una experiencia turística única.
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Energía y minería son de interés para el mercado japonés
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) en conjunto con el Viceministerio de Minas y Energía, mantuvo una reunión con representantes del Gobierno del Japón para explorar oportunidades de cooperación en los sectores de energía y minería.
Uno de los temas centrales fue acerca de la eficiencia energética, ámbito en el que Japón cuenta con amplia experiencia y desarrollo tecnológico. En ese sentido, se destacaron las capacidades del país asiático en esta materia, mientras que por parte de Paraguay se expresó el interés en fortalecer la cooperación bilateral para hacer frente a la creciente demanda eléctrica y respaldar las iniciativas nacionales vinculadas al uso eficiente de la energía.
Del encuentro participaron el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, y el embajador del Japón en Paraguay, Katsumi Itagaki, quienes compartieron sus perspectivas sobre áreas de trabajo conjunto orientadas al desarrollo y fortalecimiento de estos sectores estratégicos.
Igualmente, las autoridades centraron el diálogo en el sector minero, ocasión en la que el Viceministerio de Minas y Energía presentó el panorama actual de la exploración minera en el país. Por su parte, el diplomático resaltó la trayectoria de entidades japonesas en esta industria a nivel regional y su potencial para generar nuevas oportunidades de colaboración.
Potencial del sector minero
Actualmente, en nuestro país, la mayor actividad minera se concentra en la región Oriental, especialmente en Alto Paraná, Caazapá y Caaguazú, mientras que en Guairá, la actividad se redujo debido a problemas ambientales en Paso Yobái, con un potencial regional que se mantiene. El Chaco, por su parte, sigue bajo exploración y podría convertirse en una zona estratégica en el futuro.
Según habían indicado desde la Cámara Paraguaya de Minería (Capami) a La Nación/Nación Media, bien regulada, la minería podría generar empleo masivo, equilibrar la balanza comercial y aportar ingresos por regalías, impuestos e inversiones tecnológicas. Además, por cada 100 empleados directos, una mina genera 1.200 empleos indirectos y como mínimo requiere entre 17 y 20 servicios externos que necesitaría para funcionar adecuadamente, por lo cual es un sector con buenas perspectivas para la inversión.
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MIC busca liderar la política energética y minera del país
El ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, sostuvo que es necesario que el viceministerio de Minas y Energía pase a depender del Ministerio de Industria, como parte de una estrategia para dar un enfoque más comercial y productivo al desarrollo energético y minero del país.
Según explicó a la 1000 AM, no existe revolución industrial sin energía eléctrica, y resaltó que Paraguay necesita alinear su política energética con su política industrial. Desde su perspectiva, el MIC es la institución que debe liderar esa articulación, ya que es la cartera encargada de generar condiciones para la inversión, la producción y la generación de empleo.
Actualmente, Minas y Energía depende del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Para Riquelme, ese esquema responde a una lógica más vinculada a infraestructura que a desarrollo económico. El ministro sostiene que el sector energético y minero debe tener una mirada orientada a los negocios, a la atracción de capital y a la generación de nuevas industrias.
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En ese mismo marco, el ministro también planteó que el turismo debería tener una visión más comercial. Considera que el sector necesita mayor enfoque en resultados económicos, inversión privada y generación de ingresos, más allá de una promoción meramente aspiracional.
Respecto a la minería, Riquelme afirmó que Paraguay es un país con potencial aún no explorado. Señaló que históricamente el Estado no invirtió en estudios de prospección, por lo que no se conoce con precisión la riqueza mineral disponible.
En ese sentido, propuso establecer políticas públicas claras que den seguridad jurídica al sector privado para realizar exploraciones e invertir en el desarrollo de proyectos mineros.
Desde el punto de vista económico, la eventual reestructuración institucional apunta a integrar energía, minería e industria bajo una misma estrategia de desarrollo productivo. El argumento central es que sin energía suficiente y sin aprovechar recursos naturales estratégicos, el país no podrá consolidar su proceso de industrialización ni atraer grandes inversiones.
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