Paraguay busca fortalecer sus corredores logísticos para facilitar el comercio con Brasil, integrar cadenas de valor y mejorar la competitividad de sus empresas. La infraestructura se posiciona como un factor clave para transformar el potencial productivo en nuevas oportunidades de negocio.
La competitividad de una economía no se define únicamente por lo que produce, sino también por la capacidad de trasladar sus productos de manera eficiente hacia los mercados. En esa ecuación, la Ruta del Maíz y la Ruta Bioceánica aparecen como corredores estratégicos para fortalecer la conexión de Paraguay con Brasil y ampliar las oportunidades de integración comercial e industrial.
La importancia de estas conexiones formó parte de la agenda abordada por el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, durante una reciente reunión en Brasilia con su homólogo brasileño de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elías Rosa. Ambos analizaron alternativas de cooperación para articular políticas industriales, facilitar el intercambio y promover una mayor integración de las cadenas de valor de los dos países.
Para Paraguay, la infraestructura logística representa una herramienta para aprovechar mejor su capacidad productiva y acercar a sus empresas a mercados de mayor escala. Un transporte más eficiente puede contribuir a reducir tiempos y costos, facilitar el movimiento de materias primas y productos terminados y mejorar las condiciones para que las industrias locales participen en cadenas regionales.
Conectar para producir más. La agenda bilateral contempla la posibilidad de incorporar productos, componentes, materias primas y servicios paraguayos a las cadenas industriales brasileñas, con perspectivas de alcanzar también otros mercados internacionales.
En ese escenario, los corredores logísticos adquieren relevancia porque la integración productiva requiere algo más que acuerdos comerciales: necesita conexiones que permitan movilizar bienes, abastecer industrias y sostener relaciones comerciales competitivas.
La Ruta del Maíz se inscribe en esa perspectiva de conectividad vinculada a la producción agropecuaria, mientras que la Ruta Bioceánica forma parte de la visión de ampliar las conexiones regionales e internacionales de Paraguay. Su potencial está relacionado con la posibilidad de facilitar el traslado de productos y fortalecer los vínculos entre las zonas productivas, los centros industriales y los mercados de destino.
Durante el encuentro, Riquelme destacó la necesidad de coordinar estrategias con Brasil, considerado un socio central para el desarrollo industrial paraguayo. “Paraguay está iniciando este proceso de revolución industrial y es por eso que es importante ponernos de acuerdo con este gran país, tenemos el privilegio de estar al lado de la octava potencia mundial”, expresó.
Infraestructura para ganar competitividad. La cooperación también contempla cuestiones relacionadas con el abastecimiento, las normas del Mercosur y las condiciones necesarias para facilitar el intercambio comercial. Estos factores son determinantes para que las empresas puedan aprovechar las oportunidades de complementación entre ambas economías.
A la par de los acuerdos y las políticas industriales, mejorar la logística puede contribuir a que Paraguay fortalezca su atractivo como plataforma productiva y socio regional. El desafío consiste en convertir la conectividad en ventajas concretas para las empresas, con menores costos operativos, mayor previsibilidad y mejores posibilidades de acceso a nuevos clientes.
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, firmado en enero de este año, también fue señalado como una oportunidad para ampliar la inserción internacional de las empresas paraguayas y promover una complementariedad productiva de mayor alcance.
En este contexto, la Ruta del Maíz y los demás corredores estratégicos forman parte de una agenda más amplia: conectar la capacidad productiva del país con oportunidades comerciales e industriales que trasciendan sus fronteras. El potencial está en lograr que la producción paraguaya no solo llegue a más destinos, sino que también encuentre mejores condiciones para integrarse a las cadenas de valor regionales.