El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), realizó una investigación para establecer la zonificación de las regiones productoras de soja en Paraguay, para obtener una selección adecuada de las variedades. Con dicha estrategia, se podrá establecer una
Los resultados del estudio se traducen como una herramienta técnica, que fueron presentados durante el reciente 9.º Congreso de Semillas de las Américas (SAA) 2024, realizado en Buenos Aires, Argentina, del 30 de setiembre al 2 de octubre.
La presentación estuvo a cargo del responsable del Programa de Comercialización de Semillas del Inbio, Omar Paredes, direccionado tanto para productores como para los asesores técnicos de las empresas, así como investigadores nacionales e internacionales.
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Regiones identificadas
La zonificación e identificación de las áreas de soja se realizó a partir del informe de Superficie de Cultivo de Soja de la zafra 2021-2022 del Inbio, estableciendo las regiones edafoclimáticas o lo que serían las características de clima y suelo que se presentan en diversas zonas geográficas.
El mismo indica que las regiones fueron subdivididas en norte y sur del paralelo 25, y según la precipitación anual se clasificó en áreas con menor a 1400 mm, 1400 a 1600 mm, 1600 a 1800 mm y superior a 1800 mm.
Los resultados indican que, según la textura de suelo, se clasificó en arenosos; menos de 50% de arena muy fina, incluyendo el tamaño de partícula fina a gruesa, suelos francos; 10 a 28% de arcilla y más de 15% de arena fina o gruesa, y suelos arcillosos; más de 35% de arcilla.
Fueron identificadas 12 regiones edafoclimáticas en la región Oriental, facilitando el posicionamiento preciso de variedades, que es lo que permitirá poder establecer una mejor clasificación de las necesidades tecnológicas.
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Solicitan extradición del hombre que huyó con su hija de 2 años a la Argentina
El juez de Garantías Rolando Duarte firmó este martes el pedido de extradición del hombre que huyó desde Paraguay con su hija de 2 años hacia Argentina.
Esta persona contaba con una medida de arraigo provisorio en el país mientras se sustanciaba el juicio de restitución solicitado por las autoridades chilenas. Sin embargo, huyó del territorio paraguayo para evadir dicha medida judicial.
A pedido de la fiscala María Angélica Insaurralde, el juez Duarte libró el exhorto en el que solicita a las autoridades del vecino país a mantener la detención y ordenar la extradición contra el padre que fue detenido junto con su hija en la ciudad de Resistencia, Argentina. La menor habría sido sacada de manera ilegal del territorio nacional.
Esta persona está detenida a cargo del Juzgado Federal de Primera Instancia de Chaco, Secretaría Penal N° 2- Resistencia, Chaco de la República de Argentina. Esto conforme a nota del departamento de Interpol, OCN Asunción, IP828/EXP-3626/14.07.2026/AG-8111 del 14 de julio del 2026.
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Antecedentes
La niña de 2 años fue raptada por su padre el pasado 8 de julio de la guardería donde asistía en un barrio de la ciudad de Asunción. La madre denunció el caso y desde ese momento inició el proceso de búsqueda, hasta que fueron localizados en la ciudad argentina de Resistencia, a unos 325 kilómetros de Asunción.
El padre y la menor fueron localizados el 10 de julio, porque se activaron los protocolos nacionales e internacionales de búsqueda. Los padres de la niña tenían en Chile un régimen de convivencia compartida. El papá se negaba a que la madre visitara Paraguay hasta que ella consiguió un permiso, pero debía regresar el 5 de enero y no lo hizo.
Tras su localización, la niña fue entregada a su mamá y regresaron Paraguay para reanudar el proceso judicial que quedó en pausa. El proceso continua tanto en Paraguay como en Chile, la semana pasada, la jueza de la Niñez y la Adolescencia de Asunción, Natalia Ortellado, rechazó restituir a la menor a su padre.
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Nuevo unicornio financiero se gesta de la soja paraguaya
Detrás del récord exportador de este commodity que crece en suelo nacional emerge la oportunidad de convertirlo en ingrediente para alimentos plant-based, bioplásticos y energía renovable, sectores que mueven miles de millones en el mundo y que, ahora más que nunca, atrae la mirada de inversionistas al país.
Durante décadas, la soja paraguaya fue sinónimo de barcos cargados de granos rumbo a los mercados internacionales. Hoy, el negocio está cambiando, pues el mayor valor ya no está únicamente en producir más toneladas, sino en transformar ese grano en ingrediente de alto valor agregado para una industria global que demanda proteínas vegetales, alimentos funcionales, bioplásticos, biocombustibles, cosméticos e incluso insumos para la industria farmacéutica.
En ese nuevo escenario, Paraguay tiene una oportunidad que va mucho más allá de aumentar su producción. El desafío ya no es solo exportar soja, sino capturar una mayor porción del valor que genera su transformación.
Los números muestran que el potencial existe. Entre enero y mayo de este año, el complejo sojero paraguayo -integrado por soja en grano, aceite y pellets- generó USD 2.492 millones en exportaciones, impulsado por una excelente campaña agrícola y un mayor procesamiento industrial de la oleaginosa.
Al respecto, Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), comentó que el crecimiento no solo responde al aumento de los embarques de soja en grano, sino también al mejor desempeño de productos industrializados como el aceite y los pellets, reflejando una mayor capacidad para agregar valor dentro del país.
La diversificación también comienza a observarse en los destinos comerciales. Aunque Argentina continúa siendo el principal comprador de la soja paraguaya, Brasil incrementó su participación y Corea del Sur volvió a incorporarse como mercado para el producto nacional, una señal de que existen oportunidades para ampliar la presencia paraguaya en economías con alta demanda de alimentos e ingredientes de calidad.
Pero el verdadero cambio está ocurriendo fuera de los puertos. En el mundo, la soja dejó de ser simplemente un commodity para convertirse en la materia prima de una nueva economía basada en la innovación.
Hoy forma parte de hamburguesas vegetales, bebidas y yogures plant-based, suplementos deportivos, alimentos para mascotas premium, bioplásticos, adhesivos industriales, tintas, cosméticos y combustibles renovables.
El mercado global de proteínas de soja continúa creciendo impulsado por consumidores que buscan alimentos más saludables y sostenibles. Esa tendencia abre una oportunidad para que Paraguay no solo exporte granos, sino también conocimiento, tecnología e innovación aplicada a la agroindustria.
La próxima revolución de la soja probablemente no se mida en toneladas embarcadas, sino en patentes, nuevos productos, industrias y empresas capaces de transformar un commodity en soluciones de alto valor. Allí podría estar la siguiente gran oportunidad para el país y, por qué no, el próximo gran caso de éxito empresarial paraguayo.
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Paraguay ratifica en el campo internacional su buena calificación económica
Nuestro país sigue destacándose entre los mejores por su buena calificación económica debido a su baja deuda, el buen manejo de su responsabilidad fiscal y otros aciertos.
Por tercer año continuado la empresa Moody’s Ratings ratificó al Paraguay en el grado de inversión con la calificación Baa3, con perspectiva estable.
Es otro punto favorable para la nación paraguaya que se está destacando por los excelentes elementos que componen su realidad.
Lo importante de estar entre los más destacados es no solo para alegrarse por la buena tarea realizada hasta ahora, sino una invitación a seguir trabajando con fuerza para corregir los defectos que se tienen y conquistar nuevos logros.
La entidad financiera internacional confirmó la calificación de grado de inversión que ya tenía el país en su calidad de emisor de largo plazo en moneda local y extranjera. Por consiguiente, su perspectiva se mantiene estable.
Uno de los puntos que destaca el informe de la empresa es que el país tiene una política monetaria creíble, “con un historial consolidado de mantenimiento de la estabilidad de precios y externa, que refuerza aún más el perfil crediticio, junto con un historial de estabilidad política”.
Resalta que el hecho de confirmar la calificación mencionada está reflejando su sólida tendencia de crecimiento, respaldada por una importante inversión de capital, además de contar con una deuda pública relativamente baja y estable.
Agrega que el país tiene el cumplimiento constante de un marco de responsabilidad fiscal a mediano plazo. Por lo que sostiene que la vulnerabilidad general ante los riesgos que pudieran acontecer es baja.
Un tema que la entidad calificadora pone de resalto es que la creciente diversificación económica del país más allá de la agricultura, las inversiones de capital que están en marcha, además de la aplicación eficaz de políticas fiscales y monetarias ofrecen la capacidad de sobrellevar las adversidades ante las perturbaciones que se pudieran presentar.
Entre los asuntos que mejorar, Moody’s dice que la solidez institucional de Paraguay continúa siendo inferior a la de los países que tienen la misma calificación Baa. Agrega que la dependencia de la economía nacional de la agricultura y de la generación de energía hidroeléctrica expone al país a choques externos.
La situación de nuestro país es excelente en muchos aspectos, pero tiene que mejorar en varios asuntos, como manifiesta la calificadora. Indica que las fortalezas se ven contrarrestadas por una base de ingresos públicos limitada que restringe la flexibilidad fiscal y entorpece la capacidad de enfrentar la deuda a pesar de una carga negativa relativamente baja.
La nación ha avanzado bastante en muchos aspectos de su realidad, aunque tiene todavía diferentes asuntos que mejorar. La perfección probablemente será difícil de lograr, aunque el ansia de ser perfectos ayude a superar los problemas, a encontrar soluciones diversas y a encarar el futuro.
Por eso es de suma importancia ir identificando los principales asuntos que requieren las más urgentes respuestas, sin descuidar la atención a las cuestiones de diferente importancia. Por lo que es saludable hacer una completa y sincera revisión de los requerimientos principales. Pues, así como tenemos importantes fortalezas, también contamos con debilidades de cierto nivel.
Entre los puntos positivos del país está su sentido de resiliencia, es decir, la capacidad de hacer frente a las dificultades con suficiente fortaleza para salir ganando. Esto se ha demostrado claramente a lo largo de su historia de nación que fue casi exterminada por una guerra larga y perversa de la que resurgió con fuerza y optimismo.
La tarea que hay que encarar es clara: seguir trabajando con vigor, con la saludable ambición de ser cada vez más y mejor para alcanzar nuevas metas. Si el país ha sido capaz de obtener una reciente buena calificación por su desempeño, está claro que puede ir por más en el afán de conseguir mayores avances para su desarrollo y el bienestar de su gente.
En ese sentido, las personas que habitan esta nación tienen un reto formidable: la invitación de proseguir sus afanes con más bríos, porque cuanto más se labore, se tendrán posibilidades de mayores éxitos y nuevas conquistas para estar mejor.
Nuestro país no solo puede obtener nuevas calificaciones positivas de las entidades internacionales de riesgo, como lo está logrando, sino que también es capaz de avanzar más rápido en la obtención de sus metas de desarrollo
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Argentina eleva nivel de procesamiento de granos y aumenta presión sobre la industria nacional
En las últimas semanas se conocieron grandes proyectos de procesamiento de granos en tierra argentina, lo que eleva la presión sobre la industria local, según confirmó Raúl Valdez, presidente de la Cámara Paraguaya de Procesadores de Soja y Oleaginosas (Cappro).
De acuerdo a los últimos datos del Reporte de Comercio Exterior, del Banco Central del Paraguay (BCP), Argentina adquirió soja por valor de USD 2.075 millones, lo que representa el 74,9 % del total de envíos de granos de soja. Sobre lo mencionado, el alto ejecutivo lamentó la situación indicando que es una coyuntura poco favorable para industria local, que se ve presionada por el incremento de la capacidad argentina.
“El hecho que Argentina incremente aún más su capacidad de procesamiento de granos, preparados para recibir granos paraguayos, es una condición que pone mucha más presión sobre la industria nacional, debido justamente a una condición de escala que es muy difícil de competir en comparación con las capacidades de nuestras plantas”, comenzó diciendo Valdez en diálogo con La Nación/Nación Media, agregando que se trata de una “situación delicada”.
En pocas palabras, la industria del país vecino puede llevarse una gran cantidad de los granos por cuestiones netamente económicas, según dijo.
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Condiciones
En cuanto a las condiciones en las cuales se desarrolla el sector, dijo que es necesario contar con incentivos, de manera a igualar el escenario. “Tenemos una condición de distorsión impositiva, ya que el tratamiento de devolución del IVA que se le da al producto industrializado, derivado del procesamiento de soja, es exactamente igual al producto exportado de manera natural. Hoy Paraguay no tiene ninguna diferenciación para exportar de manera natural o industrializado, en Argentina tienen esa diferenciación”, sostuvo.
Mencionó que están trabajando para plantear y definir con el Gobierno Nacional las políticas a ser aplicadas como estímulo al procesamiento local de la producción agrícola, de manera a poder competir.
Los proyectos argentinos
En Argentina se encuentran avanzando dos proyectos importantes para la industrialización de granos, el primero en Bahía Blanca, con una capacidad de molienda 4.000 toneladas diarias, con una inversión de USD 400 millones. Por otro lado, en Santa Fe se está montando un complejo para movilizar 15.000 toneladas diarias.