La Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP), en el marco de sus actividades de su Nacional de Primavera, informó acerca de la actualización del plan de cruzamiento de la raza, que se empezará a implementar desde el mes de enero del 2025, lo cual permitirá a los productores diversificar sus opciones y optimizar su producción.
Al respecto, el presidente de la ACBP, José Chagra, mencionó que la actualización del plan de crianza es crucial para maximizar el potencial de la raza brangus en todas las regiones, considerando su impacto en producción, genética y adaptación. Indicó que los productores siempre tuvieron la libertad de elegir qué tipo de brangus criar, pero con esta actualización se busca evitar encasillamientos y permitir una selección más precisa.
“Estoy muy satisfecho con la participación que tuvimos. Escuchamos las inquietudes de todos y, como respuesta, la Comisión Técnica se encargará de analizarlas para evaluar la necesidad de implementar cambios”, expresó luego del “Conversatorio Brangus”, que reunió a socios, invitados de la ACBP y expertos de la raza, quienes debatieron sobre la actualización del plan de cruzamiento.
Lea también: Productores cordobeses apuntan a recrear modelo de recría paraguaya
Raza más adaptable
El titular de la ACBP explicó que el plan fue exhaustivamente analizado por la Comisión Técnica durante un extenso período, cuyo diseño se orienta a ser accesible y práctico para los productores, y que las conclusiones obtenidas serán cruciales para su implementación.
“Hace algunos años, realizamos actualizaciones que incluyeron la incorporación de nuevas variedades. Sin embargo, ahora nos proponemos implementar cambios más significativos que abordan diversos aspectos como un programa de capacitación inicial para los miembros de la Comisión Técnica”, sostuvo el presidente de la Comisión Técnica de la ACBP, Pablo Noguera.
Asimismo, incluirá visitas a campos para fortalecer conceptos clave, que se aplicará en todas las regiones del país, adaptando el sistema de registro y cruzamiento a las características locales. El objetivo es desarrollar una raza más adaptable, capaz de enfrentar los desafíos y variaciones de suelo y clima, remarcó.
En tanto que Jesús Larré, miembro de la Comisión Técnica de la ACBP, aseguró que se busca promover un cambio conceptual que aporte mayor plasticidad a la raza. “Estamos convencidos de que este enfoque impulsará el desarrollo del brangus, permitiendo a cada criador adaptar su producción a las características específicas de su región”, comentó.
Puede interesarle: Presentaron avances para recopilar sugerencias sobre el Ingei
Dejanos tu comentario
Brangus incorporará herramienta para fortalecer la selección genética del rodeo nacional
La Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP), presentará el Programa de Padres de Referencia (PPR) 2026, una herramienta orientada a fortalecer la selección de reproductores y aportar mayor precisión a las evaluaciones genéticas de la raza. La iniciativa busca conectar distintos rodeos y generar nuevos datos sobre el desempeño de los toros seleccionados.
El programa contempla la selección de toros nacionales que serán utilizados en distintas cabañas, de manera que puedan generar descendencia en diferentes establecimientos. Esta información permitirá incorporar nuevos datos al programa de evaluación genética y ampliar el conocimiento sobre el desempeño de los reproductores.
“Lo que queremos lograr con los Padres de Referencia es que estos números se vean reflejados y que podamos realmente decir que estos toros que recomendamos son mejoradores”, explicó Guillermo Sisul, presidente de la ACBP durante la presentación.
El lanzamiento se realizará a las 18:30, en el salón social del gremio, en el marco de la Nacional de Primavera Brangus, que se desarrolla del 30 de septiembre al 5 de octubre en la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Uno de los principales objetivos es que un mismo reproductor tenga hijos en distintos rodeos. “Un padre de referencia cumple esta función cuando el mismo toro es utilizado en varios rodeos y esas Diferencias Esperadas en la Progenie (DEP) puedan ser transmitidas a sus hijos”, sostuvo.
Los reproductores son seleccionados por la Comisión Técnica de la ACBP y deben cumplir requisitos sanitarios y funcionales, además de contar con certificado genómico y de ADN, certificación de congelamiento y calidad seminal y certificados sanitarios vigentes.
El PPR busca fortalecer la conectividad de las evaluaciones genéticas de la raza a nivel nacional mediante la selección de reproductores mejoradores con base en DEP, progenie, evaluación fenotípica y pedigree. También apunta a comparar directamente la descendencia de estos toros con la de otros reproductores de inseminación artificial y toros nativos dentro de un mismo grupo contemporáneo.
“Buscamos generar conectividad entre los distintos rodeos para poder así permitirnos las evaluaciones genéticas de un rodeo a otro”, afirmó Sisul. De esta manera, el programa apunta a generar mayor cantidad de información para las evaluaciones genéticas y promover el uso de la genética nacional, aportando elementos para que los productores puedan tomar decisiones de selección con datos provenientes de diferentes establecimientos.
Nacional de Primavera Brangus
La Nacional de Primavera Brangus 2026 que se desarrolla reúne 183 animales inscriptos, de los cuales son 143 ejemplares de bozal, 30 reproductores de campo y 10 animales de Junior Alta Selección. Participan 42 expositores, en una agenda que incluye juzgamientos, evaluación de carcasa, capacitación y actividades comerciales.
La edición de este año toma como referencia los más de G. 4.000 millones movilizados en negocios durante la Nacional de Primavera del año anterior y busca nuevamente generar movimiento comercial en torno a la genética brangus, destacaron.
Lea más: Sinafocal certifica a 105 peluqueros empíricos durante encuentro internacional en CDE
Dejanos tu comentario
Brangus encuentra en Paraguay un terreno fértil para crecer
Adaptación, rusticidad, precocidad y calidad de carne explican el avance sostenido de la raza en Paraguay. Con liderazgo en faena y una apuesta creciente por la evaluación genética y la certificación, el brangus busca convertir cada vez más datos en decisiones para el campo.
La raza brangus consolidó su presencia en Paraguay en los últimos 15 años, impulsada por una combinación de adaptación, rusticidad, productividad y calidad de carne. Para el Ing. Abel Bobadilla, coordinador de la Comisión Técnica y miembro de la Comisión Directiva de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay, estas características explican su desempeño en los distintos sistemas productivos del país.
“El Brangus tiene todo el potencial inherente a las razas de origen que le dan lugar”, explicó. Del nelore y brahman incorpora adaptación y rusticidad, mientras que del angus recibe productividad, precocidad sexual y calidad de carne, una característica buscada en los mercados internacionales.
Al tratarse de una raza híbrida, tiene además la plasticidad para moverse entre biotipos más acebuzados y otros más taurinos, lo que le permite adaptarse a diferentes ambientes y sistemas productivos, desde planteamientos extensivos hasta los más intensivos.
El crecimiento también se refleja en los indicadores del sector. Al respecto, Abel señaló que hace más de dos años el brangus lidera el ranking de faena por razas en los controles realizados enfrigoríficos. A esto se suma la cantidad de reproductores comercializados en ferias, la participación en competencias de bozal y campo, y el aumento de registros y análisis de ADN para filiación.
En materia genética, la ACBP trabaja en una campaña intensiva de recolección de datos para los programas de evaluación genética Gensys y ErBRA. El objetivo es respaldar con información objetiva el fenotipo de los ejemplares y facilitar la selección de reproductores según las necesidades de cada sistema productivo.
“La selección va desde las pistas hasta el trabajo que realizan los técnicos inspectores de la raza en los diferentes campos”, destacó.
Entre las características más valoradas están la precocidad sexual, la eficiencia en recría, la adaptación y la calidad de carne. En este último punto, la ACBP lanzó en 2026 un programa de certificación de carne brangus, en alianza con el frigorífico Los Lazos.
Para sostener el crecimiento, la asociación prevé invertir en investigación y programas de medición a campo. “El mejoramiento genético en el ganado de carne bovina es bastante lento”, reveló Abel, por lo que anticiparse a las necesidades del productor, la industria y el consumidor será importante para seguir generando material genético evaluado y respaldado con datos.
Dejanos tu comentario
Guillermo Sisul: “La ganadería paraguaya tiene un potencial impresionante”
- Por Gabriela Francia
El licenciado Guillermo Sisul asumió la presidencia de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP) con el desafío de fortalecer el trabajo de la raza y acompañar el crecimiento de los productores. Su vínculo con la brangus comenzó desde joven, a partir de la actividad ganadera de su familia, y con el paso de los años fue incorporándose a la vida institucional del gremio hasta llegar a integrar la comisión directiva y posteriormente asumir la conducción de la organización.
Brangus es una raza sintética surgida del cruzamiento entre angus y razas cebuinas, desarrollada para combinar la calidad carnicera y precocidad de las razas británicas con la rusticidad y capacidad de adaptación del cebú. En Paraguay, la raza lleva más de 40 años de desarrollo y logró una fuerte presencia en los rodeos debido a su capacidad para adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos. En entrevista con La Nación/Nación Media para la sección de Hacedores, Sisul destacó que esa “plasticidad” fue clave para su expansión y para convertirla en una de las razas de mayor presencia en la ganadería paraguaya.
– ¿Qué significa para usted presidir Brangus Paraguay?
Es una gran responsabilidad dirigir un gremio tan importante, tan grande y con tantos años de trayectoria. Yo me inicié viendo brangus en los campos de mi familia. Fue la raza que empezamos a criar y me acerqué a la asociación desde joven. Fui escalando hasta llegar a la comisión directiva y hoy me dieron el honor y la responsabilidad de dirigir.
Es un desafío muy grande y lo estoy haciendo con mucha dedicación y mucha responsabilidad. Creo que hasta ahora es una de las satisfacciones más grandes que tuve dentro del gremio.
– ¿Cuáles son los principales objetivos que se plantea al frente de la institución?
Tenemos varios objetivos. uno de los principales es volver a una realidad de llevar adelante los DEPs (Diferencias Esperadas en Progenie). Queremos que realmente se utilicen en varias cabañas y que empiecen a salir los números de DEPs de toros paraguayos, de manera que se puedan ir interconectando las cabañas con padres paraguayos de referencia.
La idea es que vayan saliendo números de esas crías para alimentar la base de datos y darle valor a esos toros de referencia paraguayos. Queremos que se afiancen los DEPs paraguayos porque, cuando empecemos a vender genética al exterior, nuestros animales deben tener esos números.
– ¿Qué aportan los DEPs al productor?
La Diferencia Esperada en Progenie permite conocer el desempeño que pueden tener las crías de un determinado toro. Cuando un toro se utiliza en diferentes cabañas, se puede observar cuál es el desempeño de esas crías y eso nos da una previsibilidad de lo que puede transmitir ese animal.
Hay distintos ítems. Por ejemplo, se puede determinar si un toro puede dar bajo peso al nacimiento o producir animales que lleguen a determinados pesos en menor tiempo. Entonces el productor puede elegir un toro dependiendo de si busca más kilos al destete, novillos más pesados o terneros más livianos al nacer.
Te puede interesar: Huidobro: “La industria metalúrgica de Paraguay está lista para dar el salto”
– Además del trabajo genético, ¿qué otras líneas de acción impulsan desde la asociación?
Siempre estamos tratando de participar en todos los remates de los asociados y de difundir lo que respecta a brangus a lo largo y ancho del país. También llevamos adelante las nacionales, la Expo, buscando que haya cada vez mejores y mayor cantidad de animales.
– ¿Cómo describiría el momento de la ganadería paraguaya?
Creo que es un momento bastante bueno en la ganadería. Siempre hay cosas que mejorar y tenemos temas que debemos tratar con el Estado. También está el debate sobre si conviene dejar de vacunar o no y nosotros estamos trabajando y hablando sobre ese tema.
Tenemos una disminución del hato y hay que tratar de volver a levantarlo. La gente invirtió mucho, pero no tuvimos estabilidad ni previsibilidad en los precios, por lo que en algunos casos tuvo que vender categorías productivas para poder pagar las cuentas de las inversiones.
– Frente a las oportunidades que ofrece la ganadería, ¿cuál es el desafío para seguir mejorando?
Tenemos todas las condiciones y un potencial impresionante. Todo lo que llegamos a hacer con el tipo de carne que tenemos hoy lo demuestra. Antes hablábamos de que traíamos carne de Santa Fe y hoy podemos ir a cualquier supermercado y conseguir carne que hace 15 o 20 años no se conseguía.
El avance fue impresionante, pero todavía tenemos mucho camino para llegar a conquistar mercados estables con carne de altísima calidad. Necesitamos volumen y estandarizar más el tipo de carne.
– ¿Qué aprendió desde este espacio trabajando directamente con productores y criadores?
Hay varias cosas que se aprenden. Sobre todo, vamos viendo regional e internacionalmente cómo se comporta el brangus. Es una raza sintética que está compuesta por dos razas y que se va estabilizando. Hoy existen muchos estudios en biotecnología que permiten conocer la composición y los grados de sangre que tiene un animal y cómo se comporta en diferentes regiones.
Eso nos permite ver que en diferentes zonas los productores tienen necesidades comunes, pero que pueden ser atendidas con diferentes biotipos. También tenemos la genómica, que puede mostrar cuál es el grado de sangre de cada animal.
– ¿Ese intercambio también abre posibilidades para la genética paraguaya?
– Sí. Nos permite conocer criadores de diferentes regiones e intercambiar genética. Podemos tener esa oportunidad entre Pilar y Agua Dulce, por ejemplo, y también a nivel regional con otros países de Sudamérica.
Inclusive estuvimos en Sudáfrica y existe interés de llevar animales. Todavía no llevamos animales ni carne a Sudáfrica, pero existe ese interés. Esa oportunidad de conocer criadores de diferentes partes del mundo y generar intercambio de genética es algo que probablemente no hubiéramos logrado sin este relacionamiento.
– ¿Cómo está posicionada la carne paraguaya en el mercado internacional?
El hecho de que hayamos entrado al mercado americano es importante, aunque entramos con una carne destinada a hamburguesas. Tenemos un pie adentro, pero deberíamos ir mejorando. Estamos vendiendo a muchas partes del mundo con buenos resultados, pero creo que la carne que se está enviando todavía no es una carne de nivel premium.
Necesitamos mejorar algunas cosas para poder vender mejor y a mejores precios. Tenemos la calidad necesaria, pero hoy no tenemos el volumen. Todavía tenemos una hacienda un poco despareja, aunque si comparamos con años atrás, hoy estamos muchísimo mejor.
Leé más: Pablo Zabala: “Paraguay tiene atributos para crecer exportando servicios y talento”
– ¿Qué se necesita para avanzar en esa estandarización?
Tenemos que ir emparejando y estandarizando el tipo de hacienda. Eso también tiene que llegar a los pequeños productores, para que la genética se disemine mejor y podamos tener una hacienda más estable.
Necesitamos trabajar con la Rural y con el Estado, pero también entender que los precios en los frigoríficos marcan todo lo que se puede mejorar. Si uno tiene un buen precio en el frigorífico, eso se traslada hacia abajo y la gente puede invertir más. Necesitamos estabilidad para producir mejor y poder invertir más en genética, lo que finalmente va a redundar en una mejor calidad de carne.
– Otro de los temas que mencionó es la vacunación contra la fiebre aftosa. ¿Cuál es la posición del gremio?
Nosotros queremos seguir vacunando. Existe un proyecto para suspender la vacunación antiaftosa y trabajamos y hablamos sobre cuándo se debería dejar de vacunar. Según los estudios realizados, Paraguay lleva varios años sin brotes de fiebre aftosa y existe una presión de organismos internacionales para que el país pase a ser libre de fiebre aftosa sin vacunación.
Pero nosotros queremos seguir vacunando. Es un tema que requiere seguir hablando y analizando.
– Para conocer más de la raza, ¿cómo fue evolucionando en Paraguay?
– La asociación tiene más de 40 años, estamos hablando de 42 o 43 años, y la raza se origina en el cruzamiento del angus y el cebú. En Paraguay había mucho cebú y también había gente que criaba angus, pero el angus es un animal de zonas templadas y nosotros tenemos un clima subtropical.
El angus no tiene la misma capacidad para disipar el calor. Entonces, al adaptarse a un clima diferente, puede ir perdiendo algunas de sus cualidades carniceras. En Estados Unidos, en el King Ranch, se hizo la combinación del cebú con el angus y se estabilizó la variedad de tres octavos. Con ese cruzamiento se buscó mantener la adaptación al medio y la resistencia a ectoparásitos del cebú, junto con la calidad de carne y la precocidad del angus.
– ¿Y qué características explican el crecimiento de la raza en el país?
El brangus puede adaptarse a todo el territorio y tiene esa plasticidad de poder utilizar un animal un poco más británico de acuerdo con la región, manteniendo la rusticidad, la calidad de carne y la precocidad.
Creo que esa capacidad de adaptarse a diferentes regiones y producir una carne de alta calidad hizo que el brangus se multiplicara y se convirtiera en una de las razas líderes en Paraguay, tanto en animales de faena como en reproductores vendidos, remates particulares, exposiciones y cantidad de hacienda comercializada.
– ¿La genética también fue evolucionando con las generaciones?
– Sí. Cuando uno ve lo que era el brangus que estaba en pista hace 20 años y ve lo que es hoy, la evolución es impresionante. Una vez que se llega a la variedad de tres octavos, se continúa con un plan de crianza en el que se van incorporando generaciones.
Primero se tiene el preparatorio, después el avanzado, luego el definitivo y posteriormente las generaciones definitivas. A medida que se incorporan generaciones, el animal va mejorando su adaptación y sus características.
Perfil
- Es licenciado en Administración Agraria, cuenta con vasta trayectoria en el sector ganadero y en la gestión institucional.
- Ocupa el cargo de presidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay.
- Se desempeña como presidente y administrador de Rural Ganadera S.A.
- Fue expresidente de la Regional Ñeembucú.
Te puede interesar: Cinco claves para que los agricultores se preparen ante el fenómeno de El Niño
Dejanos tu comentario
“La ganadería paraguaya tiene un potencial impresionante”
- Gabriela Francia
La raza brangus lleva más de 40 años de desarrollo en el país y logró fuerte presencia en rodeos por su capacidad de adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos.
El licenciado Guillermo Sisul asumió la presidencia de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP) con el desafío de fortalecer el trabajo de la raza y acompañar el crecimiento de los productores. Su vínculo con la brangus comenzó desde joven, a partir de la actividad ganadera de su familia, y con el paso de los años fue incorporándose a la vida institucional del gremio hasta llegar a integrar la comisión directiva y posteriormente asumir la conducción de la organización.
Brangus es una raza sintética surgida del cruzamiento entre angus y razas cebuinas, desarrollada para combinar la calidad carnicera y precocidad de las razas británicas con la rusticidad y capacidad de adaptación del cebú. En Paraguay, la raza lleva más de 40 años de desarrollo y logró una fuerte presencia en los rodeos debido a su capacidad para adaptarse a distintas regiones y sistemas productivos. En entrevista con La Nación/Nación Media para la sección de Hacedores, Sisul destacó que esa “plasticidad” fue clave para su expansión y para convertirla en una de las razas de mayor presencia en la ganadería paraguaya.
–¿Qué significa personalmente para usted presidir Brangus Paraguay?
–Es una gran responsabilidad dirigir un gremio tan importante, tan grande y con tantos años de trayectoria. Yo me inicié viendo brangus en los campos de mi familia. Fue la raza que empezamos a criar y me acerqué a la asociación desde joven. Fui escalando hasta llegar a la comisión directiva y hoy me dieron el honor y la responsabilidad de dirigir. Es un desafío muy grande y lo estoy haciendo con mucha dedicación y mucha responsabilidad. Creo que hasta ahora es una de las satisfacciones más grandes que tuve dentro del gremio.
–¿Cuáles son los principales objetivos que se plantea al frente de la institución?
–Tenemos varios objetivos. Uno de los principales es volver a una realidad de llevar adelante los DEPs (Diferencias Esperadas en Progenie). Queremos que realmente se utilicen en varias cabañas y que empiecen a salir los números de DEPs de toros paraguayos, de manera que se puedan ir interconectando las cabañas con padres paraguayos de referencia. La idea es que vayan saliendo números de esas crías para alimentar la base de datos y darle valor a esos toros de referencia paraguayos. Queremos que se afiancen los DEPs paraguayos porque, cuando empecemos a vender genética al exterior, nuestros animales deben tener esos números.
–¿Qué aportan los DEPs al productor?
–La Diferencia Esperada en Progenie permite conocer el desempeño que pueden tener las crías de un determinado toro. Cuando un toro se utiliza en diferentes cabañas, se puede observar cuál es el desempeño de esas crías y eso nos da una previsibilidad de lo que puede transmitir ese animal. Hay distintos ítems. Por ejemplo, se puede determinar si un toro puede dar bajo peso al nacimiento o producir animales que lleguen a determinados pesos en menor tiempo. Entonces el productor puede elegir un toro dependiendo de si busca más kilos al destete, novillos más pesados o terneros más livianos al nacer.
–Además del trabajo genético, ¿qué otras líneas de acción están impulsando desde la asociación?
–Siempre estamos tratando de participar en todos los remates de los asociados y de difundir lo que respecta a brangus a lo largo y ancho del país. También llevamos adelante las nacionales, la Expo, buscando que haya cada vez mejores y mayor cantidad de animales.
–¿Cómo describiría actualmente el momento de la ganadería paraguaya?
–Creo que es un momento bastante bueno en la ganadería. Siempre hay cosas que mejorar y tenemos temas que debemos tratar con el Estado. También está el debate sobre si conviene dejar de vacunar o no y nosotros estamos trabajando y hablando sobre ese tema. Tenemos una disminución del hato y tenemos que tratar de volver a levantarlo. La gente invirtió mucho, pero no tuvimos estabilidad ni previsibilidad en los precios, por lo que en algunos casos tuvo que vender categorías productivas para poder pagar las cuentas de las inversiones.
–Frente a las oportunidades que ofrece la ganadería, ¿cuál es el desafío para seguir mejorando?
–Tenemos todas las condiciones y un potencial impresionante. Todo lo que llegamos a hacer con el tipo de carne que tenemos hoy lo demuestra. Antes hablábamos de que traíamos carne de Santa Fe y hoy podemos ir a cualquier supermercado y conseguir carne que hace 15 o 20 años no se conseguía. El avance fue impresionante, pero todavía tenemos mucho camino para llegar a conquistar mercados estables con carne de altísima calidad. Necesitamos volumen y estandarizar más el tipo de carne.
–¿Qué aprendió desde este espacio trabajando directamente con productores y criadores?
–Hay varias cosas que se aprenden. Sobre todo, vamos viendo regional e internacionalmente cómo se comporta el brangus. Es una raza sintética que está compuesta por dos razas y que se va estabilizando. Hoy existen muchos estudios en biotecnología que permiten conocer la composición y los grados de sangre que tiene un animal y cómo se comporta en diferentes regiones. Eso nos permite ver que en diferentes zonas los productores tienen necesidades comunes, pero que pueden ser atendidas con diferentes biotipos. También tenemos la genómica, que puede mostrar cuál es el grado de sangre de cada animal.
–¿Ese intercambio también abre posibilidades para la genética paraguaya?
–Sí. Nos permite conocer criadores de diferentes regiones e intercambiar genética. Podemos tener esa oportunidad entre Pilar y Agua Dulce, por ejemplo, y también a nivel regional con otros países de Sudamérica. Inclusive estuvimos en Sudáfrica y existe interés de llevar animales. Todavía no llevamos animales ni carne a Sudáfrica, pero existe ese interés. Esa oportunidad de conocer criadores de diferentes partes del mundo y generar intercambio de genética es algo que probablemente no hubiéramos logrado sin este relacionamiento.
–¿Cómo está posicionada actualmente la carne paraguaya en el mercado internacional?
–El hecho de que hayamos entrado al mercado americano es importante, aunque entramos con una carne destinada a hamburguesas. Tenemos un pie adentro, pero deberíamos ir mejorando. Estamos vendiendo a muchas partes del mundo con buenos resultados, pero creo que la carne que se está enviando todavía no es una carne de nivel premium. Necesitamos mejorar algunas cosas para poder vender mejor y a mejores precios. Tenemos la calidad necesaria, pero hoy no tenemos el volumen. Todavía tenemos una hacienda un poco despareja, aunque si comparamos con años atrás, hoy estamos muchísimo mejor.
–¿Qué se necesita para avanzar en esa estandarización?
–Tenemos que ir emparejando y estandarizando el tipo de hacienda. Eso también tiene que llegar a los pequeños productores, para que la genética se disemine mejor y podamos tener una hacienda más estable. Necesitamos trabajar con la Rural y con el Estado, pero también entender que los precios en los frigoríficos marcan todo lo que se puede mejorar. Si uno tiene un buen precio en el frigorífico, eso se traslada hacia abajo y la gente puede invertir más. Necesitamos estabilidad para producir mejor y poder invertir más en genética, lo que finalmente va a redundar en una mejor calidad de carne.
–Otro de los temas que mencionó es la vacunación contra la fiebre aftosa. ¿Cuál es la posición del gremio?
–Queremos seguir vacunando. Existe un proyecto para suspender la vacunación antiaftosa y estamos trabajando y hablando sobre cuándo se debería dejar de vacunar. Según los estudios realizados, Paraguay lleva varios años sin brotes de fiebre aftosa y existe una presión de organismos internacionales para que el país pase a ser libre de fiebre aftosa sin vacunación. Pero queremos seguir vacunando. Es un tema que requiere seguir hablando y analizando.
–Para conocer más a la raza, ¿cómo fue evolucionando en Paraguay?
–La asociación tiene más de 40 años, estamos hablando de 42 o 43 años, y la raza se origina en el cruzamiento del angus y el cebú. En Paraguay había mucho cebú y también había gente que criaba angus, pero el angus es un animal de zonas templadas y nosotros tenemos un clima subtropical. El angus no tiene la misma capacidad para disipar el calor. Entonces, al adaptarse a un clima diferente, puede ir perdiendo algunas de sus cualidades carniceras. En EE. UU., en el King Ranch, se hizo la combinación del cebú con el angus y se estabilizó la variedad de tres octavos. Con ese cruzamiento se buscó mantener la adaptación al medio y la resistencia a ectoparásitos del cebú, junto con la calidad de carne y la precocidad del angus.
–¿Y qué características explican el crecimiento de la raza en el país?
–El brangus puede adaptarse a todo el territorio y tiene esa plasticidad de poder utilizar un animal un poco más británico de acuerdo con la región, manteniendo la rusticidad, la calidad de carne y la precocidad. Creo que esa capacidad de adaptarse a diferentes regiones y producir una carne de alta calidad hizo que el brangus se multiplicara y se convirtiera en una de las razas líderes en Paraguay, tanto en animales de faena como en reproductores vendidos, remates particulares, exposiciones y cantidad de hacienda comercializada.
–¿La genética también fue evolucionando con las generaciones?
–Sí. Cuando uno ve lo que era el brangus que estaba en pista hace 20 años y ve lo que es hoy, la evolución es impresionante. Una vez que se llega a la variedad de tres octavos, se continúa con un plan de crianza en el que se van incorporando generaciones. Primero se tiene el preparatorio, después el avanzado, luego el definitivo y posteriormente las generaciones definitivas. A medida que se incorporan generaciones, el animal va mejorando su adaptación y sus características.