Las inversiones bajo la Ley 60/90 ascendieron a USD 196 millones al cierre de julio, mientras que los empleos vinculados al régimen superan los 3.400, según se informó desde el Viceministerio de Industria. Los productos alimenticios, químicos y farmacéuticos concentran las inversiones que se realizan bajo este régimen, que viene mostrando buena dinámica a lo largo del año.
De acuerdo con los datos oficiales, solo en el mes de julio de este año se aprobaron 16 proyectos nuevos bajo la Ley 60/90, alcanzando un valor de USD 28 millones, con un incremento del 133 % con respecto al mes de junio, cuando se alcanzaron registros de USD 12 millones.
En total, hasta julio, las inversiones proyectadas bajo este régimen alcanzan los USD 196 millones, que dan cuenta del buen dinamismo del régimen. Con respecto a los principales rubros de inversión, desde el Viceministerio de Industria señalaron que el 84 % se concentra en los rubros de productos alimenticios, químicos y farmacéuticos, metales y sus manufacturas.
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Generación de empleos
Con relación a la mano de obra generada bajo la ley, los datos oficiales indican que en los primeros siete meses del año este régimen logró la creación de 3.472 nuevos puestos de trabajo, superando así en un 113 % los registros del periodo anterior (2023). El 83 % de los empleos acumulados se concentró principalmente entre los sectores de alimentos y bebidas, plásticos y sus manufacturas y productos químicos y farmacéuticos.
Con relación a la ubicación de las inversiones bajo este régimen, el informe resalta que el 90 % se ubica en los departamentos de Central, Alto Paraná, Paraguarí, Canindeyú y Asunción, siendo estas las zonas con más desembarco de inversiones en los últimos años.
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“El crecimiento no tiene límites”: el MIC apuesta a conquistar nuevos mercados
Para el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, la industria paraguaya atraviesa una etapa de desarrollo y expansión, con oportunidades de crecimiento tanto en el mercado regional como internacional. Según afirmó, la principal fortaleza del sector está precisamente en el amplio margen que todavía tiene el Paraguay para crecer, especialmente por su cercanía con Brasil.
“El crecimiento para nuestro país no tiene límites”, sostuvo, al destacar que el sector registra un crecimiento sostenido y constante. El ministro también destacó la cercanía de Paraguay con Brasil y afirmó que es la octava potencia económica del mundo. Este escenario demuestra que existe un enorme mercado potencial al que la industria nacional puede seguir accediendo.
Riquelme señaló que la estrategia de industrialización apunta a aprovechar las materias primas nacionales y transformarlas en productos con mayor valor agregado. Entre los sectores con mejor desempeño mencionó a la industria de alimentos, con un fuerte crecimiento de la transformación de proteína animal, especialmente en los rubros porcino y avícola. También destacó el dinamismo del sector textil, que además de incrementar sus exportaciones hacia Brasil, comienza a avanzar hacia una mayor integración de la cadena productiva, desde el algodón paraguayo hasta productos terminados como toallas, remeras y medias.
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Otro de los pilares de la agenda industrial es el ordenamiento territorial, con el objetivo de generar condiciones previsibles para las nuevas inversiones y promover la industrialización en el interior del país. En ese marco, el MIC impulsa una herramienta digital que permitirá identificar las fortalezas y características de cada distrito, incluyendo aspectos como disponibilidad energética, población económicamente activa y niveles de desempleo. La intención es que esta información facilite las decisiones de los inversionistas y, al mismo tiempo, permita a gobernadores e intendentes competir por la llegada de nuevos emprendimientos.
Para Riquelme, Paraguay debe dejar atrás las limitaciones que muchas veces impiden dimensionar el potencial del país y mirar las oportunidades que ofrece el mercado regional. “Si queremos ver la mitad del vaso medio lleno, solamente vemos oportunidades por delante”, manifestó. La apuesta del MIC es que una mayor industrialización permita aprovechar los mercados ya habilitados, profundizar la inserción en el Mercosur y aumentar la capacidad exportadora, con productos paraguayos que incorporen cada vez más valor agregado y generen nuevas oportunidades de empleo y desarrollo.
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El 16º edición del Customer Experience & Innovation Congress 2026 reúne a expertos y líderes
La 16.ª edición del congreso puso el foco en la evolución de la industria, la inteligencia artificial, la automatización y el potencial de Paraguay para exportar servicios.
La hoja de ruta del sector. La industria de servicios atraviesa una transformación profunda y el customer experience dejó de ser un área vinculada únicamente a la atención para convertirse en un componente estratégico de la relación con los clientes y de la competitividad. Este fue uno de los ejes destacados durante la apertura de la 16.ª edición del congreso del sector, que reunió a representantes, profesionales y especialistas.
El viceministro de Comercio, Alberto Sborovsky, durante su intervención, sostuvo que el encuentro dejó de ser solamente un espacio de reunión para convertirse en una vitrina de una de las industrias con mayor potencial de crecimiento y exportación del Paraguay. En ese sentido, destacó el trabajo de la Asociación Paraguaya de Centros de Contacto (APCC) y su compromiso con el desarrollo del sector.
Señaló que la inteligencia artificial, la automatización y la digitalización no deben ser consideradas una amenaza para el empleo, sino puertas de entrada a trabajos de mayor valor agregado.
Paraguay, según expuso, cuenta con una población joven, capacidad de aprendizaje acelerado, costos competitivos, un entorno favorable para la inversión y una ubicación estratégica. Con estas condiciones, planteó como objetivo convertir al país en uno de los polos de servicios más competitivos de la región y en un exportador de primer nivel.
Contact center como una punta de lanza. El contact center actualmente genera aproximadamente 12.000 empleos directos y, además de su impacto laboral, constituye una industria intensiva en conocimiento, tecnología e innovación, con capacidad para formar talento bajo estándares internacionales.
Por su parte, Raquel Dentice, presidenta de la APCC, destacó la evolución de la industria durante estos 16 años. Explicó que el sector pasó de estar asociado al concepto de contact center a abarcar una visión más amplia de customer experience, acompañando los cambios tecnológicos y del mercado internacional.
Raquel remarcó que el desafío es dejar de considerar estas operaciones como un centro de costos y convertirlas en el corazón estratégico de la relación con el cliente y de la competitividad del país. También resaltó la necesidad de fortalecer la colaboración entre sector público, empresas y academia para consolidar a Paraguay como un actor estratégico en la exportación de servicios.
Nuevo Régimen de Zonas Francas. En este proceso, el Ministerio de Industria y Comercio anunció que trabaja en la modernización de la Ley de Zonas Francas, con el objetivo de adecuar el régimen a estándares competitivos y ampliar su aplicación a los servicios, además de los bienes. Para el sector, esta reforma podría abrir nuevas oportunidades de crecimiento y exportación
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Albamonte proyecta hasta USD 100 millones para nuevos hoteles
Por: Adelaida Alcaraz
El grupo argentino, propietario de Howard Johnson y Days Inn, estudia desarrollar unos 10 establecimientos, principalmente en el interior, con inversiones de entre USD 4 millones y USD 8 millones por hotel.
El hombre detrás de 42 hoteles en Argentina y una expansión que suma 17 nuevas obras tiene ahora a Paraguay en la mira. Pablo Andrés Albamonte, director y cofundador del Grupo Hotelero Albamonte, analiza desarrollar unos 10 nuevos establecimientos en el país, con una inversión potencial de hasta USD 100 millones.
La propuesta apunta principalmente al interior, donde el empresario identifica ciudades que acompañan el crecimiento económico y turístico, pero todavía cuentan con una oferta limitada de infraestructura hotelera de nivel internacional. “Nosotros lo que vemos en el interior de Paraguay es que hay muchas ciudades importantes y estratégicas donde no hay infraestructura hotelera de nivel internacional”, explicó Pablo a FOCO tras su arribo al país.
El grupo ya conoce el mercado paraguayo. En Ciudad del Este opera desde hace ocho años un Howard Johnson, establecimiento que recientemente incorporó un nuevo rooftop y un restaurante internacional. Ahora, el objetivo es ampliar esa presencia.
El proyecto se encuentra en etapa de estudio y contempla alrededor de diez localizaciones. Encarnación, Filadelfia, Mariscal Estigarribia, Carmelo Peralta, Pedro Juan Caballero y distintos puntos estratégicos de la Ruta Bioceánica forman parte del análisis. Ciudad del Este también aparece entre las alternativas, incluso con espacio para la marca Days Inn.
Inversión y socios locales. La dimensión de cada hotel dependerá de la demanda y las características de cada ciudad. El grupo parte de una referencia de aproximadamente 60 habitaciones y suites, a las que pueden sumarse piscina, gimnasio, spa, salas de reuniones y gastronomía.
La inversión estimada oscila entre USD 4 millones y USD 8 millones por establecimiento. “Cada hotel tiene esa inversión”, precisó Pablo. De concretarse los diez proyectos, el desembolso global podría alcanzar los USD 100 millones.
La expansión contempla además capital paraguayo. El grupo combina franquicias y gerenciamiento con inversores locales, modelo que desarrolla exitosamente en Argentina. “Nosotros apostamos con inversores locales siempre, no hay mejor socio estratégico que el inversor local que conoce bien a fondo la región”, sostuvo.
El Chaco como oportunidad. La Ruta Bioceánica convierte al Chaco en una zona especialmente atractiva. Filadelfia, Mariscal Estigarribia y Carmelo Peralta son observadas por su potencial para captar viajeros corporativos, industriales y turísticos.
No todos los hoteles tendrán el mismo formato. El concepto se adaptará a cada mercado y a su demanda específica. “De hecho, de los 42 hoteles que están funcionando, todos tienen características distintas”, señaló.
La conectividad será otro factor clave. Pablo considera que Asunción tiene potencial para convertirse en un hub regional y que una mayor frecuencia aérea favorecería también el desarrollo del interior.
El grupo prevé reunirse con autoridades para analizar infraestructura, conectividad, promoción de destinos y condiciones para la inversión. “Paraguay lo brinda, tiene muy buen costo de construcción y tiene una moneda muy estable que eso hace que sea competitivo a la hora de tener una inversión hotelera”, afirmó.
La tecnología también estará presente mediante sistemas de gestión que incorporan inteligencia artificial. Sin embargo, el empresario enfatizó en que la hospitalidad seguirá dependiendo de las personas. “La inteligencia artificial nos va a colaborar en ser más eficientes, pero nunca va a reemplazar los puestos de trabajo porque cuando uno va a un hotel, quiere recibir la calidez de una persona que lo esté atendiendo”, afirmó.
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Cinco tendencias que marcarán los negocios en la era de la IA
Las innovaciones, los cambios geopolíticos y las nuevas tecnologías están obligando a empresas y gobiernos a replantear sus estrategias. Philipe Moura, profesor invitado de la Fundación Don Cabral, identificó cinco tendencias que serán determinantes para los negocios en los próximos años.
Las nuevas tecnologías y su impacto. La inteligencia artificial se encamina a convertirse en un factor transversal para la economía y su impacto alcanzará a las empresas, gobiernos, los empleos, las cadenas de valor y las decisiones de inversión, en un contexto marcado además por una creciente fragmentación geopolítica.
Philipe Moura, profesor invitado de la Fundación Don Cabral, compartió cinco tendencias que deberían ser consideradas por empresas y gobiernos para enfrentar los cambios que vienen.
1. La IA llegará a todas las industrias: Mientras que todavía es posible imaginar actividades que funcionen sin teléfonos inteligentes o incluso sin internet, resulta mucho más difícil pensar en una industria moderna que pueda prescindir de la energía.
En esa línea, sostuvo que ninguna actividad quedará al margen de la IA. Si una profesión, empresa, industria o proceso todavía no fue impactado por esta tecnología, será cuestión de tiempo para que ocurra.
La adopción, por tanto, dejará de ser una opción para convertirse en un componente necesario de la competitividad.
2. Menores barreras para crear nuevos negocios: La revolución digital también está modificando las condiciones para emprender. Según Moura, nunca fue tan sencillo y barato poner a prueba una idea y desarrollar una empresa con potencial de crecimiento global.
A diferencia de las revoluciones industriales anteriores, que requerían grandes cantidades de tierra, capital, infraestructura y mano de obra, la economía digital permite comenzar con recursos mucho más reducidos. Basta con una computadora, conexión a internet, herramientas tecnológicas y una buena idea.
Esto abre oportunidades especialmente para los jóvenes y para emprendedores ubicados fuera de los grandes centros tecnológicos. La próxima empresa con una valuación de miles de millones de dólares podría surgir desde una ciudad pequeña y no necesariamente desde Silicon Valley, Londres o Shanghái, señaló.
3. La IA producirá concentración, pero también nuevas oportunidades: El avance tecnológico tendrá dos efectos aparentemente contrapuestos. Por un lado, Moura señaló una creciente concentración en determinados mercados digitales, especialmente en aquellos vinculados con infraestructura tecnológica y servicios en la nube.
Pero, al mismo tiempo, la reducción de las barreras de entrada genera una oportunidad inédita para nuevos competidores. La tecnología permite que más personas experimenten con ideas, desarrollen productos y busquen nuevos modelos de negocio con una inversión inicial mucho menor.
Para el especialista, esta combinación puede acelerar tanto la concentración de determinados mercados como el surgimiento de nuevas compañías capaces de disputar espacios a los grandes actores.
4. La resiliencia dependerá de identificar las cadenas críticas: En un escenario de mayor fragmentación geopolítica, las empresas no pueden pretender controlar completamente todas sus cadenas de valor. El secreto estará en identificar cuáles son realmente estratégicas y decidir dónde es necesario reducir la exposición al riesgo.
Moura planteó que gobiernos y empresas deben determinar qué insumos, proveedores y procesos son críticos para sus operaciones y cuáles pueden quedar sujetos a mayores niveles de dependencia. La estrategia no pasa por buscar una soberanía absoluta, sino por administrar de manera consciente los riesgos.
Esto implica diversificar proveedores, alianzas y mercados cuando sea necesario, especialmente en sectores considerados estratégicos para la economía.
5. La economía digital también necesita activos físicos: La última tendencia apunta a una aparente contradicción, ya que mientras el mundo avanza hacia una economía cada vez más digital, aumenta la importancia de los recursos físicos que permiten sostenerla.
Moura destacó la necesidad de invertir en los llamados hard assets, como energía, agua, agricultura y minerales estratégicos. Estos recursos serán cada vez más relevantes para sostener el crecimiento de centros de datos, inteligencia artificial, industrias tecnológicas y nuevas cadenas de valor.
Para Paraguay, esta tendencia representa una oportunidad particular. El especialista identificó a la energía como una de las principales fortalezas que el país puede potenciar, no solo para cubrir la demanda actual, sino también para atraer nuevas inversiones vinculadas con la economía digital.
En un mundo donde tecnología y geopolítica avanzan de manera cada vez más conectada, la competitividad ya no dependerá únicamente de quién tenga la mejor tecnología, sino también de quién sea capaz de garantizar los recursos y las condiciones necesarias para sostenerla.