En línea con la realización de un balance de gestión, desde el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) se destacó que se mantiene el foco en la conquista de nuevos mercados para la producción local como, por ejemplo, el sudeste asiático. Con apoyo de la Cancillería, se pretende instalar en dicha región una embajada o delegación diplomática y otros agregados comerciales para habilitar la posibilidad de exportación.
El titular del MIC, Javier Giménez, recordó que el mercado del sudeste asiático aglutina a 800 millones de personas y países como Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam y otros que buscan incentivar sus niveles de consumo a partir de la compra de productos de calidad. “Seguimos avanzando desde el ministerio en la apertura de nuevos mercados. Nos interesa mucho, así como México, el mercado del sudeste asiático. La intención es empezar a vender carnes, que es nuestro producto estrella y de ahí ir creciendo”, expresó a la 650 AM.
A la par de los avances en la conquista de nuevos mercados, Giménez destacó los logros que se han obtenido en materia de comercio exterior durante su primer año al frente de la cartera, sobre todo en lo que hace a la obtención del arancel cero para la exportación de carne porcina a Taiwán, que impulsó toda la cadena de valor para el sector: desde la producción de maíz hasta el procesamiento de la carne.
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El ministro resaltó además que se obtuvo la exoneración del cobro retroactivo de impuestos a empresas paraguayas autopartistas que exportan a Brasil, lo que permitió levantar una pesada deuda de USD 100 millones y elevar la industria maquiladora. “El sector emplea a 8.000 personas de forma directa y en un gran porcentaje a mujeres. Vemos con muy buenos ojos lo que está ocurriendo en esta industria, que se está expandiendo, por medio de la previsibilidad”, añadió.
Giménez enfatizó igualmente que durante el último año de gestión ha sido crucial la simplificación y la desburocratización de los diversos procesos a fin de brindar al inversor una atención personalizada y rápida. “Los procesos andan ahora a otro ritmo y eso se ve en la cantidad de empresas de acciones simplificadas abiertas y de regímenes de maquila que se han habilitado. Se trata de pequeñas y medianas empresas que van creando empleo y mano de obra”, reflexionó.
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Buscan impulsar la minería con reglas claras y valor agregado
Durante la quinta edición del Seminario Internacional de Minería, el ministro de Industria y Comercio (MIC), Marco Riquelme, destacó la necesidad de contar con reglas sólidas, capacitación y formalización para impulsar el sector minero, atraer inversiones, además de generar empleo.
En el evento, el titular del MIC sostuvo que la minería representa uno de los sectores con mayor potencial para convertirse en un nuevo eje de inversión y diversificación productiva del país. En ese sentido, señaló que el Gobierno trabaja en el fortalecimiento del marco normativo, con miras a contar con un código de minería más moderno y robusto que brinde seguridad a los inversionistas.
Asimismo, indicó que el desarrollo minero debe estar acompañado por una política industrial que permita agregar valor a los minerales dentro del país, en lugar de limitarse a la extracción y exportación de materias primas.
“Mucho más interesante es agregar valor a ese mineral, como para que de Paraguay pueda surgir un encadenamiento productivo al mundo entero con productos ya de valor agregado, y no necesariamente materia prima”, afirmó.
En esa línea, destacó el potencial de minerales como litio, uranio y tierras raras, así como el interés de empresas internacionales en desarrollar actividades de prospección e inversión en Paraguay.
El ministro también mencionó que el crecimiento de la actividad generará oportunidades para industrias proveedoras, especialmente del sector metalmecánico. Por ello, planteó avanzar en una articulación entre la política minera y la industrial.
Además, destacó la importancia de la formalización y la capacitación del capital humano, para lo cual se prevé continuar el trabajo conjunto con el Ministerio de Trabajo, de manera a responder a las necesidades de una actividad minera en expansión.
Del encuentro participaron autoridades, empresarios, gremios, y representantes del sector. Entre ellos, el presidente de la Cámara de Minería, Cristhian Fisher, resaltó la importancia de la capacitación, mientras que el presidente de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, señaló la necesidad de fortalecer la infraestructura, incorporar tecnología y formar capital humano, según informó el MIC.
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De helados caseros a un negocio con sabor propio
Lady Recalde convirtió una idea nacida durante la pandemia en un emprendimiento familiar de helados artesanales en Coronel Oviedo, con sabores inspirados en la cultura paraguaya.
Hace seis años, cuando la pandemia cambió las rutinas de consumo, Lady Recalde encontró una oportunidad para emprender. Desde su casa, en Coronel Oviedo, comenzó a elaborar helados en moldes de plástico y a experimentar con ingredientes naturales y sabores poco convencionales.
Naranja con azafrán, menta’i, cedrón paraguay con limón, mburucuyá y hasta manzana verde con pepino integraron sus primeras propuestas. La aceptación del público impulsó el crecimiento del negocio, que apostó por helados saludables y una identidad vinculada a los sabores locales.
El reconocimiento llegó con un premio de la Unión Industrial Paraguaya (UIP) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), que le permitió acceder a sus primeros congeladores y una máquina para elaborar helados. Así pasó de la producción doméstica a una operación artesanal con equipamiento propio, y a darle origen a su heladería “Paraguayoité”, con sabores artesanales, saludables y auténticos.
Naranja con azafrán, menta’i y cedrón paraguay forman parte de las primeras recetas con las que “Paraguayoité” conquistó.
Crecer y formalizarse. A sus 31 años, Lady lidera un emprendimiento familiar en el que participan su marido, su padre y su suegra. La red de trabajo alcanza a unas 15 personas, entre colaboradores directos, vendedores y revendedores.
El camino también estuvo marcado por la capacitación y el acceso a programas de apoyo. En 2023, mediante el Programa de Competitividad de las Mipymes del MIC y la UIP, logró avanzar en la formalización y obtener registros sanitarios para sus productos, además de las habilitaciones correspondientes.
Más producción, nuevas oportunidades. Hace dos meses, el emprendimiento sumó un salón de ventas en un punto estratégico de Coronel Oviedo, cerca de la rotonda central. También ofrece sus productos para cumpleaños, bodas, fiestas tradicionales y exposiciones, ampliando sus canales de comercialización.
Ahora, un nuevo proyecto promete acelerar su crecimiento. Con el apoyo obtenido del MIC y la UIP, Lady prevé pasar de producir 10 a 30 litros de helado por hora. El salto permitirá responder a una mayor demanda y fortalecer un negocio que combina tradición, innovación y trabajo familiar.
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Mipymes: nuevos beneficios para registrar marcas y habilitar servicios turísticos
La Senatur, el MIC y la Dinapi presentaron medidas que facilitan el registro turístico y la protección de marcas y otros activos intangibles para las mipymes.
Menos costos, más oportunidades. Formalizar un emprendimiento puede ser el primer paso para acceder a nuevos mercados, fortalecer su identidad comercial y ampliar sus oportunidades de crecimiento. Con ese objetivo, la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur), el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi) presentaron beneficios destinados a facilitar los trámites de las mipymes paraguayas.
La Dinapi implementará un régimen de incentivos para promover la protección de marcas, software, dibujos y modelos industriales, indicaciones geográficas y denominaciones de origen, además de ofrecer servicios de mediación.
Las microempresas tendrán una exoneración del 100 % de las tasas de registro institucional durante los primeros tres años desde la obtención de la Cédula Mipymes. A partir del cuarto año, el descuento será del 75 %, mientras que las pequeñas empresas accederán a una reducción del 50 %.
El régimen contempla hasta tres solicitudes por Registro Único del Contribuyente (RUC), según las condiciones establecidas. La iniciativa busca que proteger una marca o registrar un activo intangible sea más accesible para los negocios que desean consolidarse y diferenciarse en el mercado.
Formalización para crecer en turismo. En el sector turístico, la Senatur establece beneficios para la inscripción, habilitación y revalidación de prestadores de servicios en el Registro Nacional de Turismo (Registur).
Las microempresas estarán exoneradas del 100 % de las tasas correspondientes y de los costos de inspección ordinaria durante los primeros tres años desde la obtención de la Cédula Mipymes. Desde el cuarto año, tendrán un descuento del 75 % en las tasas de los servicios disponibles en www.registur.gov.py. Para las pequeñas empresas, la reducción será del 50 %.
Una puerta hacia nuevos mercados. Desde el MIC señalan que las medidas apuntan a que más emprendimientos puedan avanzar hacia la formalidad, fortalecer su reputación y competir en mejores condiciones. Puesto que reducir los costos iniciales permite que las mipymes destinen recursos a mejorar sus servicios, proteger sus activos y desarrollar nuevas propuestas comerciales.
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La conquista y la persistencia de una mirada colonial sobre los pueblos indígenas
- Carlos Oliveira
- Foto: Gentileza
Cada 12 de octubre, la memoria vuelve a un desembarco que la historia oficial convirtió en el descubrimiento de un continente, como si estas tierras hubieran permanecido hasta entonces fuera de la historia y sus habitantes aguardaran la llegada de Europa para ingresar a la civilización.
La palabra descubrimiento esconde una de las paradojas más persistentes de nuestra memoria histórica. ¿Cómo se descubre aquello que ya está habitado?, ¿qué significa descubrir un territorio para quienes lo consideran su hogar desde generaciones inmemoriales? y ¿qué sucede cuando el acto de descubrir, tal como lo relata el vencedor, supone negar la existencia cultural de quienes estaban allí antes de su llegada?
La conmemoración del 12 de octubre ofrece una oportunidad para revisar estas preguntas y examinar críticamente las representaciones que heredamos del pasado. No se trata de negar la trascendencia histórica del encuentro entre Europa y América ni de desconocer las transformaciones culturales que surgieron de él. Se trata, más bien, de cuestionar una narración que durante siglos presentó la conquista como una empresa civilizadora y relegó a los pueblos originarios al lugar de la barbarie, la ignorancia y el atraso.
La discriminación hacia los indígenas, la desvalorización de sus lenguas y la persistencia de prejuicios raciales revelan que el colonialismo no es un episodio concluido. También es una estructura de pensamiento que sobrevive en los gestos cotidianos, en las instituciones y en las palabras.
La conquista fue, además de una empresa militar, económica y religiosa, una operación de clasificación cultural. Antes de imponer un orden nuevo, necesitó representar el mundo existente como un espacio vacío de civilización. El territorio podía estar poblado, cultivado y recorrido por redes de intercambio; sus habitantes podían tener una memoria colectiva, una espiritualidad y un conocimiento profundo de la naturaleza. Sin embargo, nada de eso parecía suficiente si no se ajustaba a las categorías del conquistador.
La palabra indígena fue, durante mucho tiempo, objeto de sospecha para quienes pretendían imponer otra visión del mundo. En algunos casos, las lenguas originarias fueron toleradas como instrumentos de evangelización; en otros, fueron reprimidas o relegadas frente a los idiomas de los poderes coloniales. Pero la supervivencia de estas lenguas demuestra que la conquista no consiguió borrar por completo los universos culturales que intentó subordinar.
LA ECONOMÍA MÁS ALLÁ DEL LUCRO
La negación colonial de la supuesta ausencia de economía en las sociedades indígenas se sostiene sobre una concepción igualmente limitada. Para reconocer una actividad como económica, el colonizador tendía a privilegiar las formas de producción, acumulación e intercambio propias de su sociedad. Los sistemas que no respondían a esa lógica quedaban fuera de su campo de comprensión.
Sin embargo, la economía no se reduce al mercado ni la riqueza puede medirse exclusivamente mediante la acumulación individual de bienes. Las investigaciones antropológicas han mostrado que distintas sociedades organizaron la producción y la distribución de recursos sobre la base de principios diferentes de los que caracterizan a las economías capitalistas.
Entre los pueblos indígenas, las prácticas de reciprocidad han desempeñado un papel fundamental. La distribución de alimentos, el trabajo compartido y la ayuda mutua forman parte de sistemas en los que las relaciones sociales y las obligaciones comunitarias tienen tanta importancia como los bienes materiales.
La riqueza no se agota en aquello que alguien posee, sino que también se manifiesta en su capacidad de compartir y participar de una red de reciprocidades.
Reconocer estos sistemas no significa idealizar a las sociedades indígenas ni suponer que estuvieron libres de conflictos, desigualdades o disputas por los recursos. Significa aceptar que la historia económica de la humanidad es más diversa de lo que admite una perspectiva que identifica el progreso con la expansión del mercado y la acumulación material.
La negación colonial consistió, precisamente, en calificar una diferencia como una carencia. Como los indígenas no organizaban necesariamente sus relaciones económicas según los parámetros europeos, se los consideraba incapaces de producir riqueza. La diversidad de sus sistemas de subsistencia y distribución quedaba invisibilizada por una definición de economía que no reconocía otra racionalidad que la del conquistador.
CIVILIZACIÓN Y BARBARIE
La oposición entre civilización y barbarie ha sido uno de los instrumentos más duraderos de la interpretación colonial. Mediante ella, las sociedades europeas se reservaron el lugar de la modernidad y el progreso, mientras los pueblos sometidos eran situados en una etapa anterior del desarrollo humano.
Sin embargo, los avances de la arqueología y la antropología han contribuido a cuestionar esas interpretaciones. Los vestigios materiales de las civilizaciones americanas muestran que mucho antes de la llegada de los europeos existían sociedades con conocimientos avanzados de arquitectura, astronomía, matemáticas, agricultura y organización política.
La historia de América no comenzó cuando los europeos pusieron pie en sus costas. Comenzó mucho antes, a través de procesos de poblamiento, experimentación, intercambio, conflicto y creación cultural que se desarrollaron durante milenios. La conquista interrumpió y transformó esos procesos, pero no puede ser considerada el punto de partida de una historia que ya tenía sus propios protagonistas.
RESIGNIFICACIÓN
Revisar el significado del 12 de octubre no implica borrar la historia ni sustituir una simplificación por otra. Tampoco supone negar el intercambio cultural que siguió al contacto entre ambos continentes. Pero reconocer ese mestizaje no obliga a ocultar la violencia que lo acompañó. La mezcla cultural no borra la conquista, del mismo modo que la existencia de una cultura compartida no elimina las desigualdades que se originaron en el orden colonial.
Más de cinco siglos después, la tarea pendiente consiste en aprender a mirar esas historias sin los prejuicios que las relegaron a los márgenes. Quizá el verdadero descubrimiento consista, precisamente, en comprender cuánto ignoramos todavía de quienes estuvieron aquí antes que nosotros y cuánto de esa ignorancia fue producido por una historia que confundió deliberadamente su propia mirada con la totalidad del mundo.