Desde este jueves 8 hasta el domingo 11 de agosto en Loma Plata, corazón del Chaco paraguayo, se realizará una emocionante edición más de la Marcha Criolla. Foto: Carlos Juri
Una nueva marcha criolla sacudirá el Chaco paraguayo
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Llega una emocionante edición más de la Marcha Criolla que sacudirá el corazón del Chaco paraguayo, desde este jueves 8 hasta el domingo 11 de agosto, en Loma Plata, departamento de Boquerón. Se trata de una competencia que pondrá en escena la docilidad y resistencia de los caballos de la raza criolla.
La actividad es organizada por la Ganadera Sofía y Chajha, ya por su quinta edición en este 2024, a ser realizada en el predio de Expo Rodeo Trebol, de donde partirán los competidores a las 05:00 para adentrarse al circuito de 40 km diarios de tierra en el ecosistema chaqueño.
La carrera contempla un total de 160 Km en 4 días; son 40 km cada jornada, 20 km ida y otros 20 km a la vuelta a trote durante los 3 primeros días y ya en la última jornada los competidores vuelven a carrera de velocidad para definir al mejor.
La marcha criolla ya es considerada un ícono para la zona, muy esperada por los propietarios de los caballos de la región, por los colonos y otros productores de diversos puntos del país que se apuestan hasta el árido Chaco para ser parte de la competencia.
Hasta el martes último ya estaban inscriptos al menos 25 caballos criollos para la competencia, que junto con sus jinetes pujarán por ser los primeros en culminar 160 km de carrera. Los cuatro mejores competidores se alzarán con interesantes premios en efectivo así como insumos alimenticios para los animales. La inscripción es hasta este miércoles con las ganaderas.
Los niños tendrán la oportunidad de participar en pruebas de lazo en equino con ovejas, lazo en vaca mecánica, el aguatero, del dormido y la prueba de los tambores. Foto: Jorge Romero
Novedades
Como cada año la competencia va evolucionando en cantidad y calidad de participantes, los organizadores pretenden además incentivar la cultura del caballo en los más pequeños, para lo cual preparan también una competencia especial para los más chicos.
Esta actividad se realizará luego de la carrera de la marcha, los días sábado 10 y domingo 11 en el mismo predio. Los niños tendrán la oportunidad de participar en pruebas de lazo en equino con ovejas, lazo en vaca mecánica, el aguatero, del dormido y la prueba de los tambores.
En el marco de la marcha, como cada año se realizará también el Gran Remate de Caballos Criollos de la Ganadera, el día lunes 12 de agosto a las 19:00. El remate es una oportunidad para acceder a ejemplares de los mejores linajes, muchos de padres campeones incluso.
Estarán en remate 25 caballos castrados, 1 padrillo y 18 yeguas de las estancias Ka’avy Porã, Sofía y San Francisco. El objetivo del remate es poner a disposición los caballos como una herramienta de trabajo para la ganadería, demostrando desde la marcha las destrezas, docilidad, resistencia y mansedumbre de la raza, apta igualmente para las competencias ecuestres.
Los mejores ejemplares criollos estarán en el remate. Foto: Carlos Juri
Investigadora presentó estudio sobre el Chaco paraguayo
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La doctora Monserrat Victoria García Calabrese, investigadora categorizada en el Sistema Nacional de Investigadores (SISNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) y docente investigadora de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción (FIUNA), obtuvo el título de Doctora en Geografía (física y ambiental) por la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Argentina, tras la defensa de su tesis doctoral realizada el pasado julio de 2026.
La tesis presentada lleva por título “Cambio de cobertura/uso de la tierra, fragmentación del paisaje y diseño de corredores biológicos en las ecorregiones del Chaco Seco y Pantanal de la Región Occidental del Paraguay”.
El trabajo aborda una temática de especial relevancia para el país, vinculada con el estudio de las transformaciones del territorio, la fragmentación del paisaje, la conectividad ecológica estructura-funcional y la planificación de corredores biológicos en dos de las ecorregiones más representativas y sensibles de la región Occidental del Paraguay.
HERRAMIENTAS
La investigación fue desarrollada a partir del análisis de información geoespacial y de imágenes satelitales, incorporando metodologías avanzadas de procesamiento, clasificación y evaluación del paisaje.
En su octava edición, la Mega Running de Punto Farma se consolida como uno de los encuentros deportivos y familiares más importantes del país, reuniendo a más de 6.000 corredores y familias el próximo domingo 20 de setiembre en la Costanera de Asunción.
Con cupos agotados con mucha anticipación y declarada de Interés Municipal por la Municipalidad de Asunción, la Mega Running vuelve a convocar a toda la comunidad a vivir una jornada que combina deporte, salud, entretenimiento y experiencias pensadas para todas las edades.
La competencia contará con distintas distancias adaptadas a cada categoría. Los adultos competirán en la modalidad 5K, mientras que las categorías infantiles estarán distribuidas de 6 a 13 años.
La convocatoria será desde las 6:30, con una amplia propuesta de actividades para disfrutar en familia, incluyendo espacios dedicados a la salud, belleza y recreación, un área especial para niños y un gran show en vivo de la mano de FE Estudio y The Kilks. Uno de los momentos más esperados de la jornada será la Carrera de Muñecos (botargas), que reunirá a personajes de reconocidas marcas del país junto a nuestros queridos Kike y Farmi.
Entre las maracas y el adorno de plumas, las primeras palabras hermosas emergen como llamas y tenue neblina cada vez que se invoca a Ñamandu Ru Ete Tenondegua durante los primeros resplandores del día. Antes de convertirse en escritura, antes de ser clasificada por gramáticas y diccionarios, la palabra fue canto, rito, memoria y una manera de habitar el mundo.
En la dimensión originaria de la lengua quizá se encuentre una de las claves para comprender una pregunta que atraviesa la historia paraguaya: ¿quién decide qué palabras merecen ser escuchadas?
Hablar de lenguas supone hablar también de poder. No existen únicamente idiomas que tienen más o menos palabras, mayor o menor complejidad gramatical o diferentes capacidades expresivas. Existen, sobre todo, lenguas a las que una sociedad concede autoridad y otras a las que relega a determinados espacios periféricos. Hay lenguas autorizadas para la ciencia, la política, la universidad y la literatura mientras que otras quedan confinadas al hogar, al mercado, al afecto o al ritual.
El problema, entonces, no parece estar en las lenguas, sino en las jerarquías que construimos alrededor de ellas.
El guaraní constituye uno de los ejemplos más evidentes. Su historia está marcada por una honda paradoja: es una lengua profundamente arraigada en la vida cotidiana paraguaya y, al mismo tiempo, ha sido relegada de numerosos ámbitos considerados prestigiosos.
El antropólogo y lingüista hispano-paraguayo Bartomeu Melià advertía que el problema del guaraní no residía en una supuesta incapacidad interna, sino en su evolución histórica. La marginación cultural y social lo confinó a determinados campos semánticos, mientras otros ámbitos –especialmente la ciencia y la técnica– le permanecían prácticamente vedados. Esto a pesar de que el guaraní posee recursos potenciales para formar neologismos, crear expresiones nuevas o directamente incorporar préstamos.
DIMENSIÓN POLÍTICA
La cuestión adquiere así una dimensión política. Una lengua no deja de hablar de ciencia porque carezca de capacidad para hacerlo; deja de hacerlo cuando una sociedad decide que la ciencia debe hablarse en otra lengua.
Algo semejante ocurre cuando se juzga la riqueza de un idioma según la cantidad de términos que posee para designar números, objetos o categorías abstractas.
El antropólogo norteamericano Marvin Harris cuestionaba esa mirada al señalar que la especificidad o generalidad de un discurso responde a las necesidades culturales de cada sociedad. Allí donde resulta necesario distinguir grandes cantidades, una lengua desarrolla recursos para hacerlo; cuando esa precisión no es relevante para la vida cotidiana, puede bastar con expresiones generales como “poco”, “mucho” o “demasiado”.
¿Quién posee entonces el vocabulario más rico? La pregunta pierde sentido cuando comprendemos que las lenguas no son inventarios universales de palabras, sino herramientas construidas por comunidades concretas para desenvolverse en mundos concretos.
Por eso las jerarquías lingüísticas nunca son puramente lingüísticas. Son sociales, económicas, históricas y políticas.
Ñamandu Ru Ete Tenondegua
DIGLOSIA
El Paraguay suele presentarse como un país bilingüe. Pero la coexistencia de dos lenguas no significa necesariamente igualdad entre ellas.
El bilingüismo puede esconder una distribución profundamente desigual de funciones: una lengua para los espacios oficiales y otra para los espacios cotidianos; una para escribir y otra para hablar; una para la universidad y otra para la intimidad; una para el poder y otra para la vida.
Durante siglos se instaló la idea de que civilizar equivalía a dejar atrás lo indígena; que avanzar significaba abandonar la oralidad para abrazar la escritura, sustituir la tradición por la modernidad y transformar la supuesta barbarie en civilización.
La lengua fue uno de los territorios fundamentales de esa operación. Melià lo expresó con contundencia al señalar que el estado de las lenguas constituye un claro indicador de lo ocurrido con las sociedades americanas. Si la conquista comenzó con la ocupación del territorio, su culminación puede encontrarse en la ocupación de la lengua.
Conquistar una lengua significa, en cierto modo, conquistar la posibilidad de nombrar el mundo.
COSMOVISIÓN
Nombrar un territorio de una manera u otra implica inscribir sobre él una determinada cosmovisión. Y cuando una comunidad pierde sus palabras, no pierde solamente vocabulario: pierde una parte de las categorías con las cuales interpreta su existencia.
El guaraní sin dudas habla. Está en las calles, en las casas, en los mercados, en los campos, en los fogones. Habla en los afectos y en los insultos, en el humor y en las canciones, en las ceremonias y en la conversación cotidiana. Pero cuando llega a determinadas instancias, su voz comienza a perder volumen.
Es allí donde Melià advertía sobre el peligro del alingüismo: una sociedad que pierde progresivamente la capacidad de pensar, decir y reconocerse en su propia lengua. Una lengua se encuentra dominada cuando queda confinada al coloquio íntimo y se le niega vigencia en aquello que una sociedad define como el “mundo de la cultura”.
A pesar de ello, la palabra guaraní todavía persiste. Excluida de determinados espacios de la llamada “alta cultura”, la voz indígena continúa levantándose junto a los fogones. Sigue resonando en el opy y en el tangara, allí donde la palabra todavía conserva algo de su antigua dimensión sagrada.
No se trata de decidir si una lengua es superior a otra. Se trata de preguntarnos qué mundo desaparece cuando una lengua deja de ser capaz de nombrarlo. La palabra no es un mero instrumento para describir la realidad, sino que forma parte de aquello que hace posible existir dentro de ella.
De ahí que defender una lengua no consista solamente en conservar palabras antiguas. Consiste en preservar una determinada manera de mirar, de recordar, de relacionarse con los otros y con la tierra.
El Indert busca que las colonias chaqueñas trasciendan la ocupación territorial y se conviertan en espacios de producción y generación de oportunidades. Foto: Gentileza
Indert exige inversión y desarrollo productivo en colonias chaqueñas
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Desde el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra (Indert) recordaron que por ley, las colonias chaqueñas deben estar destinadas a la inversión y al desarrollo productivo. Señalan que el Estatuto Agrario establece requisitos de inversión, solvencia y justificación del origen de los recursos para los asentamientos ganaderos de la Región Occidental.
A través de un informe del ente rural recuerdan que el acceso y la adjudicación de tierras destinadas a asentamientos ganaderos en el Chaco están sujetos, por disposición legal y reglamentaria, a condiciones orientadas a garantizar la ocupación efectiva de los inmuebles y su desarrollo productivo ambientalmente sostenible.
Recuerdan que en el artículo 16, inciso “f”, de la Ley 1863/2002 Estatuto Agrario, establece entre los requisitos para los asentamientos ganaderos chaqueños la obligación de garantizar, conforme a la reglamentación del organismo de aplicación, la realización de inversiones para la ocupación efectiva y el desarrollo productivo ambientalmente sostenible del inmueble solicitado.
Además que, en cumplimiento de esta disposición, el Indert estableció en 2012, mediante la reglamentación correspondiente, la RP 1715/2012, los parámetros que deben ser contemplados en los proyectos productivos.
Entre los principales requisitos figuran:
Presentación de un plan de inversión productiva: debe contemplar los objetivos del proyecto, su localización y las actividades productivas previstas, así como un cronograma anual de las inversiones y mejoras a realizar en el inmueble.
Demostración de solvencia económica: el solicitante debe acreditar que cuenta con capacidad económica para afrontar las inversiones previstas.
Justificación del origen de los recursos: se debe justificar la procedencia del dinero destinado a financiar las inversiones, mediante la documentación correspondiente.
Mencionan que la reglamentación también establece la necesidad de detallar las mejoras que serán introducidas en el terreno y sus respectivos costos, dentro de un cronograma de inversiones proyectado.
Producción y relevo generacional
En este marco, el presidente del Indert Francisco Ruiz Díaz, realizó durante el último fin de semana un recorrido por colonias ubicadas en la zona fronteriza con Bolivia, en el marco de las acciones impulsadas por la institución para fortalecer la Nueva Ruralidad promovida por el Gobierno.
La iniciativa busca consolidar un modelo rural que combine seguridad jurídica sobre la tierra, productividad, inversión y sostenibilidad, al mismo tiempo que genere condiciones para el relevo generacional en las fincas rurales, incorporando a jóvenes y nuevas generaciones a las actividades productivas.
“El desarrollo del Chaco requiere una visión de largo plazo, en la que la tierra adjudicada cumpla efectivamente su función productiva y genere oportunidades de desarrollo para las familias y comunidades asentadas en el territorio”, precisó.
Finalmente, señaló que la política de tierras se articula con la promoción de inversiones y de actividades productivas sostenibles, buscando que las colonias chaqueñas no sean solo espacios de ocupación territorial, sino verdaderos polos de desarrollo económico y social.