Desde la planta industrial ubicada en Villeta, “la granja” produce sin parar. “Actualmente estamos produciendo 80.000 docenas de huevos diarios y estimamos nuestra participación del 30 % en el mercado paraguayo”, sostuvo el empresario Gustavo Koo, director de la empresa Las Tacuaras SA para sus productos Nutrihuevos, que en la fecha celebra 50 años.
La celebración contará hoy, a las 18:30 horas, con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, según la agenda del mandatario.
Los casi 1.000.000 de huevos diarios se destinan al mercado paraguayo. “Actualmente, todo lo que producimos es para el consumo local. Sin embargo, estamos analizando exportar a países de la región”, agregó el empresario.
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Iniciativas sociales y ambientales
Nutrihuevos es una marca que fue posicionándose en la mente del consumidor por sus iniciativas de responsabilidad social y ambiental, con proyectos como NutriVivienda, que a la fecha ya posibilitó soluciones habitacionales para unos 40 colaboradores.
También EducaRSE, desarrollado con el Ministerio de Educación y Ciencias, a través del cual se logró la graduación de más de 50 colaboradores; El Hornerito, un Centro de Desarrollo de la Primera Infancia, cuya construcción y puesta en funcionamiento es asumido en 100 %.
En la planta industrial de Villeta se tiene instalada una fábrica propia de reciclaje de papel y cartón; en la misma se reciclan en promedio 1.5 toneladas anuales de papel, con la que se producen los envases de los Nutrihuevos. Allí mismo, se logró forestar con especies nativas 13ha.
Compromiso con la inclusión
Lo más reciente es la incorporación en sistema braile de detalles del producto en los envases de los huevos, que además cuentan con un QR que contiene los mismos datos en audio y en lenguaje de señas para las personas sordas.
Las Tacuaras, como parte de su estrategia de negocios, está destinando el 3 % de su facturación anual a estas iniciativas, de las que se benefician tanto sus colaboradores como sus clientes y consumidores.
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A 50 años del golpe de Estado que instauró la dictadura militar en Argentina
En Argentina, el 24 de marzo es fecha de duelo, marchas y disputas políticas. A 50 años del golpe de Estado, miles de personas vuelven este martes a las calles para recordar a las víctimas de una dictadura que el gobierno del ultraderechista Javier Milei busca revisar. Bajo la consigna “Nunca más” que marcó a generaciones, organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones sociales llamaron a marchar portando fotos de desaparecidos en una gran movilización en Buenos Aires que tendrá epicentro en la Plaza de Mayo.
Los organismos de derechos humanos cifran en 30.000 el total de desaparecidos durante la dictadura. Las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo encabezan la marcha, en continuidad con una tradición iniciada durante la dictadura, cuando comenzaron a reunirse para reclamar por el paradero de sus hijos. La búsqueda continúa. La justicia de Córdoba, en el centro del país, identificó recientemente los restos óseos de 12 personas hallados el año pasado en un excentro clandestino de detención.
“Pensábamos que después de unos días de tortura la gente iba a reaparecer. Pero eso no sucedió”, dice a la AFP Miriam Lewin, una periodista de 68 años que tenía 19 el día del golpe. Vivía en la clandestinidad cuando, en 1977, fue secuestrada, torturada y eventualmente trasladada a la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los principales centros clandestinos de detención que hoy es un sombrío museo en Buenos Aires.
“Como en los campos nazis, se salvaban los que tenían cierta habilidad”, cuenta. La suya fue redactar notas y traducir textos. “Convivíamos con los gritos de las torturas mientras llevábamos una rutina casi de oficina”. El golpe cívico-militar de 1976 derrocó a Isabel Perón e instauró una dictadura que gobernó hasta 1983 y llevó a cabo desapariciones, torturas, robo de bebés, forzando a miles al exilio.
Memoria y disputa política
Cincuenta años después, 1.208 personas fueron condenadas en más de 350 juicios, pero más de 300 causas siguen abiertas. Abuelas de Plaza de Mayo ha restituido la identidad de 140 nietos que fueron secuestrados cuando eran bebés o nacieron en cautiverio y se calcula que quedan más de 300 por encontrar.
“Todavía la condena a la dictadura, al plan sistemático de persecución, tortura y desaparición, sigue siendo fuerte en la mayor parte de la población argentina”, dijo a la AFP el politólogo Iván Schuliaquer, de la Universidad Nacional de San Martín. Pero el aniversario encuentra a los argentinos en medio de una batalla política por cómo se narra esta violencia, luego de que Milei cuestionara consensos instalados desde el retorno de la democracia.
El gobierno cifra en menos de 9.000 el número de desaparecidos, sostiene que en los años de dictadura hubo una guerra en la que se cometieron excesos de ambos lados y relativiza el rol de la dictadura militar, al describirlo como parte de un enfrentamiento con organizaciones armadas. En 2025, la Casa Rosada difundió un video en esa línea en el cual el escritor y referente de la ultraderecha Agustín Laje afirma que la historia ha sido enseñada de forma “maniquea y reduccionista”. Este año, divulgará un video en el que defenderá lo que llama “la verdad y justicia completa”.
La mayor parte de la sociedad, sin embargo, no parece acompañar este relato. Un estudio reciente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) sobre 1.136 entrevistados en todo el país reveló que siete de cada diez argentinos condenan la dictadura militar.
En vísperas del aniversario, expertos de la ONU pidieron al gobierno de Milei “cesar las acciones que erosionan el legado histórico” y los obispos argentinos llamaron a que no se “mutile la historia”. “Hay algo del pacto democrático que con este gobierno se ha roto”, dijo Schuliaquer. Sin embargo, el movimiento de derechos humanos “tiene una capacidad de movilización discursiva, callejera, de visibilización pública, que todavía no tiene un contrincante de esa escala”.
Fuente: AFP.
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Argentina recuerda 50 años del golpe de Estado que instaló la dictadura militar
Una adolescente embarazada, un alumno secundario y una joven universitaria que sobrevivieron a la dictadura argentina reviven ante la AFP sus historias de tortura, muerte y exilio a 50 años del golpe de Estado. Representantes de una generación diezmada, estuvieron en distintas cárceles clandestinas de las 600 de la dictadura (1976-1983), responsable de 30.000 desapariciones, según organismos humanitarios.
Sus testimonios ayudaron a condenar genocidas y a reconstruir lo que sucedió en sitios como la Esma, el centro de exterminio de Buenos Aires por donde pasaron unos 5.000 secuestrados y sobrevivió apenas un millar. Ayudaron a probar el robo sistemático de bebés y los “vuelos de la muerte”, en los cuales los militares arrojaban a los secuestrados narcotizados al mar.
16 años, embarazada
Cuando ocurrió el golpe, el 24 de marzo de 1976, “la sensación era ‘llegó’. Oímos por radio el anuncio del estado de sitio. Había requisas, paraban colectivos”, dice Ana Careaga, una psicóloga de 64 años. “Me secuestraron el 13 de junio de 1977, me llevaron a un lugar, me desnudaron y empezaron a torturarme”, relató. “Me despojaron de identidad, ya no era Ana, era K04”.
“Quería morir, me decían ‘te vamos a mantener viva para seguir torturándote’”, y así lo hicieron durante cuatro meses. Hablar, llorar era castigado con tortura. “El hambre era desesperante, contaba los segundos hasta llegar a minutos y horas esperando la comida, pero la traían hirviendo y se la llevaban antes de que se enfriara lo suficiente”.
Al principio ocultó su embarazo. “Pensé que por la intensidad de la tortura habría muerto. En una oportunidad acostada y encadenada sobre una tarima, se empezó a mover en mi vientre. Fue la victoria en medio de la muerte”, dijo. Fue la única vez que lloró en cautiverio. Liberada obtuvo exilio en Suecia, donde nació su hija.
Días después supo que su madre había sido secuestrada junto a otras líderes de la naciente asociación Madres de Plaza de Mayo a la salida de una iglesia adonde se reunían, la misma donde habla con la AFP. Torturadas en la Esma, fueron arrojadas vivas al mar junto a dos monjas francesas. El mar devolvió los restos, maniatados de pies y manos. Fueron identificados años después y enterrados en la misma iglesia “donde habían sido libres por última vez”.
18 años, estudiante
Pablo Díaz, empresario de 67 años, era adolescente cuando lo secuestraron en 1976 en las redadas de líderes estudiantiles que reclamaban una tarifa de transporte escolar. El hecho es conocido como “La noche de los lápices” y fue llevado al cine en 1986 para relatar el secuestro de siete de ellos. Sólo él sobrevivió. Perseguido, se refugió en casa de un amigo, pero regresó al hogar familiar a pedido de su padre, que creía que estaría a salvo.
“Volví y esa madrugada me secuestraron. De paso robaron joyas”, dijo. Buscaban “material subversivo, armas, pero lo único que encontraron fue una revista Playboy debajo de mi colchón. Se rieron, pero me llevaron igual” a un centro clandestino bajo el mando del jefe policial Miguel Etchecolatz, condenado a nueve cadenas perpetuas y muerto en 2022.
“Supe que había campos de concentración cuando estuve en uno y que había tortura cuando me torturaron”, resume. Le arrancaron uñas, le pasaron electricidad, lo privaron de comida y lo sometieron a simulacros de fusilamiento. En sus tres meses de cautiverio tejió una historia de amor con Claudia Falcone, de 16 años. “Le prometí que cuando saliéramos íbamos a ser novios. Me respondió que la habían violado”, relató.
Los captores le encomendaron el cuidado de secuestradas embarazadas. “Fui testigo de tres nacimientos”, dijo. Los bebés fueron robados al nacer. “Dos se encontraron muchos años después”. Falcone y los otros estudiantes fueron fusilados y a Díaz lo trasladaron a una cárcel legal. En 1985 fue testigo del histórico Juicio a las Juntas. “La sociedad supo recién ahí que niños y adolescentes también fueron desaparecidos”.
19 años, universitaria
Miriam Lewin, una periodista de 68 años, tenía 19 cuando llegó el golpe. Como militante de la Juventud Peronista pasó a la clandestinidad. “No pensábamos que la represión iba a ser tan masiva y despiadada”, dijo. La secuestraron en 1977 y estuvo dos años cautiva, el último en la Esma, donde alternó tortura con trabajo esclavo.
“Era un centro de exterminio”, asegura. Al recordar los vuelos de la muerte, cuenta que les hacían creer que iban a una estancia en el sur y en la ingenuidad algunos pedían irse “porque no soportaban más estar encapuchados, comiendo comida en mal estado rodeados por ratas”.
Su testimonio contribuyó a la condena de tres pilotos. En una muestra de la impunidad que gozaban los militares, la llevaron junto a otros prisioneros a mezclarse entre los argentinos que celebraban la obtención de la Copa del Mundo 1978 tras la final jugada en el estadio de River Plate, vecino a la Esma.
“Lívidos, inmóviles en ese mar de gente desbordada pensé, esto va a durar 40 años más”. Pero en 1982, la dictadura se resquebrajaba y declaró la guerra al Reino Unido por las disputadas Islas Malvinas. Argentina perdió la guerra, pero en 1983 volvió a la senda democrática.
Fuente: AFP.
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La salud abre la cáscara del lujo
Por: Adelaida Alcaraz
Una alianza entre Nutrihuevos y Cirva convierte un residuo en un regalo empresarial con estilo, sostenibilidad y experiencia sensorial única.
Cuando parecía ya que todo estaba inventado, Nutrihuevos sorprende nuevamente con una idea que da cuenta de su gran compromiso con la economía circular. Esta vez, la marca presenta unos jabones artesanales exfoliantes elaborados a partir de cáscaras de huevos.
En alianza con Cirva, la empresa decidió ir un paso más allá y preguntarse: ¿qué pasaría si aquello que se descarta pudiera convertirse en un regalo con impacto positivo? La respuesta tomó forma, aroma y textura en una línea de jabones que rompe esquemas.
El proceso es tan meticuloso como fascinante. Teo Urbieta, gerente de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad de la firma explicó que las cáscaras de huevo son recolectadas, seleccionadas y sometidas a un tratamiento riguroso que incluye limpieza profunda, secado y molienda fina hasta obtener una textura apta para uso cosmético.
“A partir de ese insumo, Cirva desarrolló las formulaciones, realizó pruebas de calidad y estabilidad, y llevó adelante una producción que combina criterios artesanales y técnicos, garantizando seguridad, eficacia y una experiencia sensorial cuidada”, señaló.
El resultado son jabones suaves, capaces de remover células muertas y favorecer la renovación de la piel. “Rica en minerales como el calcio, la cáscara de huevo permite reemplazar exfoliantes plásticos o sintéticos, aportando beneficios tanto para la piel como para el medio ambiente”, puntualizó.
Para esta primera edición, se desarrollaron tres variedades que combinan color, aroma y emoción. Coco, suave y cremoso, con propiedades humectantes; Remolacha & Canela, cálido y especiado, de carácter envolvente; y Navideño Herbal, con harina orgánica de perejil y aceite esencial de pino, que evoca naturaleza, frescura y espíritu festivo.
La producción es local y colaborativa, fortaleciendo el desarrollo de proveedores y saberes del entorno. “Estos jabones no están destinados a la venta masiva, pues forman parte de los regalos empresariales institucionales de Nutrihuevos, utilizados en acciones de comunicación, sostenibilidad y relacionamiento”, indicó. Sin embargo, a futuro podrían expandirse.
Así, más que un producto novedoso, Nutrihuevos abre la puerta a un universo de posibilidades no solo en líneas cosméticas, sino también domisanitarias, aplicaciones para alimentos y cuidado de mascotas, proyectando un futuro donde la innovación sostenible no solo reduce residuos, sino que los transforma en oportunidades con impacto real.
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Alcohólicos Anónimos Paraguay cumple 50 años y alerta sobre aumento de consumo juvenil
El próximo 23 de enero. la organización Alcohólicos Anónimos Paraguay (AAP) cumplirá 50 años de ayuda con la rehabilitación a las personas con problemas de consumo y que sufren de la enfermedad del alcoholismo. Confirmaron que existe un aumento de consumo en adolescentes.
Según María Delvalle, presidenta de la Junta de Servicio de AAP, el alcoholismo, como cualquier adicción, es una enfermedad crónica que se debe trabajar día a día para poder sobrellevar por las personas que la padecen. Además, en la actualidad es considerado un problema social y de salud grave.
“Las personas realmente sufren de esta enfermedad que es crónica e incurable que trascienda la barrera de la persona que también afecta a la familia y la comunidad”, expresó Delvalle, en entrevista con el programa “Dos en la Ciudad” del canal GEN y Universo 970/Nación Media.
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Aumento del consumo
La profesional indicó que aumentó considerablemente el consumo de alcohol en personas menores de 16 años. “Según las estadísticas del 2017, menores de 14 años confirmaron que ya probaron el alcohol y se ve como un implemento recreativo. Parece que se normaliza de alguna manera”, puntualizó.
Refirió que el aumento de consumo se ve tanto en mujeres como varones que requieren del acompañamiento de los padres. “Existe un grupo paralelo de AA, que es el grupo de familia y no necesariamente es para niños alcohólicos, pero que acompaña a la familia”, manifestó.
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Más de 60 grupos
María explicó que la organizó se basa en grupos de autoayuda donde se realizan reuniones cerradas donde participan personas con esta problemática, pero cada encuentro es anónimo.
“Existen reuniones abiertas en la que cualquiera puede participar para conocer. Tenemos un estigma social porque el alcoholismo es visto como la persona que está tirada y que nadie quiere, pero para nosotros no hay nombres, nadie debe presentar cédula para participar”, manifestó.
A nivel país se cuenta con 60 grupos en Asunción y demás departamentos, que se reúnen semanalmente. “No se tiene datos exactos, pero se puede decir que son entre 10, 12 a 25 personas y como no es obligatorio no se puede contabilizar exactamente, se puede hablar de una 600 personas”, refirió.
Un almuerzo con la comunidad
Delvalle informó que el próximo domingo 25 de enero tienen previsto un almuerzo comunitario desde las 10:00, en el que ofrecerán un información pública y el festejo a lo AA, para todos los que deseen participar.
“Será un almuerzo comunitario para disfrutar con la familia y las personas. En esta ocasión la comunidad paralela la de familiares y amigos de enfermos de alcoholismo también esta cumpliendo 50 años nuestro encuentro será juntos las dos hermandades”, puntualizó.