En medio de la controversia por el precio de la carne bovina entre productores e industrias frigoríficas, desde la Cámara Paraguaya de la Carne se argumentó que los precios de la producción a nivel local están sujetos a las “fuerzas del mercado”, al igual que cualquier otra industria. Se destacó además cómo lo que sucede en Brasil, que está ofreciendo precios más bajos, los obliga a ajustarse para ser más “competitivos” en el mercado internacional.
“Estamos sujetos a la fuerza del mercado y, sobre todo, a lo que hace nuestro gran vecino: Brasil. En el 90 % de los mercados del exterior, estamos compitiendo con ellos, que tienen actualmente un mejor precio. Su costo de materia prima es más bajo, casi entre 40 a 50 centavos por kilogramo/gancho. No nos queda de otra que adecuarnos y ajustar nuestros precios a lo que es el vecino país y competir”, señaló Randy Ross, presidente de la Cámara Paraguaya de la Carne a la 780 AM.
Según explicó Ross, la situación del mercado cárnico está atravesando un periodo complejo, con la disminución sostenida en la demanda de carne bovina en China, que también impacta directamente en la distribución internacional del producto. “Por la poca compra del gigante asiático, en el último año y medio, Brasil se vio obligado a salir a buscar otras alternativas para colocar su producción. Con su precio más competitivo, se complican prácticamente todos los mercados que tenemos afuera”, añadió.
Lea también: Paraguay y Brasil renuevan compromiso para construir puente internacional sobre río Apa
¿Concentración en el sector?
Desde la Cámara Paraguaya de la Carne se hizo hincapié en que el sector cárnico está sujeto a las reglas de “libre mercado” y, aunque hay varias industrias funcionando actualmente, se instó a seguir trabajando en la creación de más de ellas para diversificar el mercado. “Tenemos que traer más industrias. Aunque este es un mercado libre y estamos regulados por la situación de mercado”, recalcó el titular de la Cámara Paraguaya de la Carne.
Según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), Paraguay exportó carne bovina en el primer semestre del año por valor de USD 766.248.072, mientras que se embarcaron 157.478 toneladas a los diferentes destinos.
Dejanos tu comentario
Ganadería apunta a crecer con mayor productividad y menos expansión del stock
El sector ganadero enfrenta el desafío de consolidar una nueva etapa de desarrollo, en la que el crecimiento estará cada vez menos asociado a la expansión del stock y más vinculado a la mejora de los indicadores productivos, según indicaron desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC).
Desde el gremio mencionaron que la adopción de tecnología, la optimización en el uso de los recursos y la gestión eficiente de los sistemas productivos serán factores clave para sostener la competitividad en un entorno internacional cada vez más exigente.
“En los últimos años comienzan a observarse señales de desaceleración en el crecimiento del stock, lo que sugiere un cambio en la dinámica que caracterizó al sector”, mencionaron, agregando que más que un fenómeno coyuntural, esta evolución responde a factores estructurales vinculados al uso del territorio, los niveles de productividad, las condiciones ambientales y las crecientes exigencias del comercio internacional.
Te puede interesar: Dólar en picada: cotización minorista baja a G. 6.350, nivel más bajo en años
En este contexto, indicaron que el desempeño futuro de la ganadería paraguaya dependerá de su capacidad para adaptarse a estas nuevas condiciones, orientando el crecimiento hacia mejoras sostenidas en eficiencia, productividad y gestión de los sistemas productivos.
La evolución del PIB ganadero primario refleja esta dinámica. “A diferencia del PIB total de la economía, el sector presenta un comportamiento más volátil, con años de expansión significativa seguidos por períodos de contracción”, explicaron.
De acuerdo a los datos del gremio, entre 2006 y 2025 se registraron crecimientos destacados, como 11,7 % en 2006, 10,8 % en 2010 y 12,6 % en 2014, así como caídas relevantes en 2007 del 4,8 % , 2015 un 2 % y 2018 una caída del 3,2 % en la actividad, con una alternancia que responde a características propias de la actividad, particularmente a su componente biológico y productivo.
A su vez, el entorno económico y comercial de la cadena cárnica también influye en la dinámica del sector primario. “Aunque el PIB ganadero mide la producción a nivel del establecimiento, su evolución está estrechamente vinculada a los precios del ganado, la demanda de la industria frigorífica y el desempeño de las exportaciones”, indicaron, agregando que la mejora en los precios internacionales o la apertura de nuevos mercados tiende a fortalecer los incentivos productivos.
Lea más: Con USD 150 millones, Gobierno apunta a cubrir el 80 % de la deuda con constructoras
Dejanos tu comentario
Cae el dólar, pero sube el precio del combustible: ¿Cómo funciona el mercado?
El dólar se ubica hoy en G. 6.380 en el mercado minorista, uno de los niveles más bajos de los últimos 5 años. Sin embargo, al mismo tiempo, los precios de los combustibles han mostrado subas, lo que genera confusión entre los consumidores, que esperan que un dólar más barato se traduzca directamente en precios más bajos.
El economista Jorge Garicoche explicó a La Nación/Nación Media que esta relación no es directa y que el precio de los combustibles responde principalmente al comportamiento del petróleo en el mercado internacional.
En ese sentido, señaló que, aunque el dólar baje, si el petróleo sube, el efecto final puede ser un aumento en los precios locales. Por eso, el tipo de cambio es solo uno de los factores que inciden en la formación de precios.
Otro punto clave que mencionó es el efecto de los inventarios. Las empresas importadoras no compran combustible al precio del día, sino que trabajan con stock adquirido previamente. Esto implica que el combustible que hoy se comercializa pudo haber sido importado cuando el dólar estaba más alto o en condiciones de mercado diferentes, lo que genera un retraso en la transmisión de los cambios en el tipo de cambio.
A esto se suman los costos logísticos, que incluyen transporte, almacenamiento y distribución. Estos costos no necesariamente bajan cuando cae el dólar e incluso pueden aumentar por factores externos, lo que limita la posibilidad de que una baja del tipo de cambio se refleje en el precio final.
Mercado local
Garicoche también hizo referencia a la estructura del mercado, señalando que en algunos sectores existe una menor presión competitiva. Esto hace que los precios tiendan a ajustarse más rápidamente cuando suben los costos, pero que bajen de forma más lenta cuando las condiciones mejoran.
El economista citó además el concepto conocido como “cohetes y plumas”, que describe cómo los precios suben rápidamente ante aumentos de costos, pero bajan lentamente cuando esos costos disminuyen. Este fenómeno se observa en distintos mercados y ayuda a entender por qué los ajustes no son simétricos.
Importación inflacionaria
Asimismo, explicó que Paraguay no solo importa productos, sino también inflación. Muchos bienes de consumo provienen de países como Argentina y Brasil, donde los precios han aumentado en los últimos años. Esto significa que, aunque el dólar local esté bajo, los productos ya llegan con un costo elevado desde origen.
“Incluso la producción nacional no está aislada de esta dinámica, ya que utiliza insumos importados que también están sujetos a estos factores externos, lo que termina impactando en los precios internos”, dijo.
Te puede interesar: Déficit fiscal alcanza 0,8% del PIB al cierre de marzo
Dejanos tu comentario
Emblemas privados suben los precios de los combustibles desde hoy
Desde este sábado varios emblemas del sector privado ya han actualizado el precio de los combustibles ante el repunte de las cotizaciones internacionales tras el conflicto bélico en Medio Oriente, según informó la Asociación de Propietarios y Operarios de Estaciones de Servicios y Afines (Apesa).
Víctor Yambay, presidente del gremio, indicó a La Nación/Nación Media que si bien el reajuste no es generalizado todavía, es probable que la semana que viene todas las estaciones del sector privado ajusten sus precios. El incremento ronda entre G. 350 y G. 700.
A su vez, mencionó que el gasoil es el producto con mayor presión, ya que su precio se encuentra casi a USD 95 por barril. En cuanto a las naftas, señaló que por el momento las subas se darían en menor escala.
El mercado internacional había experimentado un repunte del 24 % en la cotización internacional del diésel y alrededor de 10 % en la gasolina a finales de febrero. En tanto, los precios del petróleo subieron con fuerza esta semana, mientras que las bolsas volvieron a operar con pérdidas ante los temores sobre el impacto en la economía de la intensificación del conflicto en Medio Oriente.
Leé más: Advierten sobre el impacto en mipymes con proyecto de licencia remunerada por cumpleaños
En tanto que, el dólar también se vio impulsado al posicionarse como activo refugio en medio de la escalada de la guerra, generando movimientos en los mercados cambiarios de la región y presión sobre economías emergentes.
Monitoreo permanente
El gerente general de Petróleos Paraguayos (Petropar), William Wilka, había detallado a inicios de esta semana que la estatal realiza un monitoreo permanente del mercado internacional ante el fuerte repunte de las cotizaciones debido al panorama internacional.
Wilka explicó que la empresa cuenta con productos en tránsito con cotización ya cerrada y nominaciones en curso, además de un stock físico que brinda margen de maniobra, por lo que si bien el aumento fue significativo, el emblema optará por actuar con cautela.
“Tenemos un stock que nos está ayudando con el margen que tenemos hoy día. El producto que tenemos nos sigue generando un margen que nos permite sostener la empresa y afrontar compromisos”, afirmó al programa “Arriba hoy” del canal GEN y Universo 970 AM/Nación Media.
Podés leer: Siembra de zafriña presenta panorama desafiante ante retrasos en la zafra principal
Dejanos tu comentario
Paraguay opera como mercado tomador de precios de carne bovina, sostiene gremio
La evolución reciente del mercado de la carne bovina en Paraguay muestra una fuerte y sostenida transmisión de los precios internacionales hacia el precio del ganado en gancho y, posteriormente, hacia los precios al consumidor final, refiere la Cámara Paraguaya de Carne (CPC). La evidencia disponible confirma la existencia de un mecanismo robusto de traslado de precios desde el mercado internacional al mercado doméstico, característico de una economía abierta y tomadora de precios, destaca.
En base a datos de la Asociación Rural del Paraguay (ARP) y del Banco Central del Paraguay (BCP), el análisis de las variaciones interanuales de precios revela una estrecha evolución conjunta entre el precio implícito de exportación de la carne bovina y los precios al gancho de los distintos tipos de ganado. Esta relación no solo es estadísticamente significativa, sino que se mantiene de manera consistente en el tiempo, reflejando una transmisión efectiva de las señales internacionales hacia el mercado local.
Los datos muestran, además, que dicha transmisión no es meramente proporcional, manifiesta la CPC. En los períodos de aumentos significativos del precio implícito de exportación, los precios al gancho tienden a registrar incrementos de mayor magnitud, especialmente durante fases de fuerte expansión de la demanda internacional. Este comportamiento fue especialmente visible durante el ciclo alcista de 2020-2021 y en el repunte más reciente de 2024-2025, cuando las variaciones interanuales de los precios al gancho superaron de forma sistemática a las del precio implícito de exportación.
Este patrón refleja que, ante shocks positivos de precios internacionales, se intensifica la competencia entre los frigoríficos por asegurarse la oferta de ganado disponible. En un contexto de elevada orientación exportadora y de capacidad instalada relevante, la presión por captar volumen se traslada rápidamente -y en algunos casos de forma amplificada- a los precios pagados al productor, puntualiza el informe. Lejos de reflejar un poder dominante de compra, esta dinámica responde más bien a un mercado integrado y competitivo, en el que los distintos actores buscan aprovechar las oportunidades favorables que ofrece el contexto internacional.
Shocks externos positivos
A modo ilustrativo, durante el año 2025, considerado un período de auge de precios internacionales, el precio implícito de exportación aumentó alrededor de 18 %, mientras que el precio al gancho de distintos cortes registró incrementos del orden del 26 %. Esta diferencia muestra que los cambios de precios internacionales se trasladan con fuerza -e incluso en algunos momentos más que proporcionalmente- al precio que recibe el productor, lo que no es compatible con la idea de que exista una contención deliberada de esos precios.
Desde el punto de vista económico, esta dinámica es coherente con la teoría de transmisión de precios en mercados abiertos y con la Ley del Precio Único. En una economía tomadora de precios internacionales, los shocks externos positivos no solo se transmiten al mercado interno, sino que pueden hacerlo con mayor intensidad cuando existen restricciones relativas de oferta primaria, expectativas de continuidad del ciclo alcista y una competencia activa por insumos clave. En este marco, el precio al gancho actúa como una variable de ajuste endógena que internaliza rápidamente las señales del mercado internacional.
La evidencia también muestra que la transmisión de precios no se limita al eslabón primario, sino que se extiende a lo largo de toda la cadena cárnica, alcanzando a los precios de la carne vacuna al consumidor en el mercado interno. Se observa una elevada comovilidad intertemporal entre el precio implícito de exportación, el precio al gancho y la inflación de la carne, tanto en fases alcistas como bajistas del ciclo internacional.
Productor primario y consumidor final
La correlación entre la variación interanual del precio implícito de exportación y la inflación interanual de la carne vacuna en el mercado doméstico alcanza valores cercanos a 0,84, mientras que la correlación entre la variación del precio al gancho y la inflación de la carne se sitúa en torno a 0,79. Estos indicadores confirman que los aumentos y las bajas de los precios internacionales se trasladan de manera significativa y persistente tanto al productor primario como al consumidor final.
Si existiera un ejercicio sistemático de poder de mercado por parte del eslabón industrial, cabría esperar una ruptura en este mecanismo de transmisión, manifestada en una contención artificial de los precios durante los períodos de alza internacional. Sin embargo, la evidencia muestra lo contrario: una transmisión amplia, bidireccional y consistente, característica de mercados abiertos e integrados a las dinámicas globales.
Asimismo, la evolución de los precios de la carne vacuna al consumidor también responde a factores internos que trascienden al eslabón industrial, como las condiciones climáticas, la disponibilidad de ganado, los costos logísticos, la estructura de comercialización minorista y el comportamiento de la demanda doméstica. Estas variables complementan la explicación de la formación de precios y refuerzan la idea de que el mercado no está controlado de manera unilateral por un solo segmento de la cadena.
La Cámara Paraguaya de Carne indica que la estrecha correlación observada entre los precios internacionales, el precio al gancho y los precios al consumidor no constituye evidencia de prácticas coordinadas, sino una manifestación del elevado grado de integración comercial y productiva de la cadena cárnica paraguaya. Interpretar esta dinámica como una falla de competencia implicaría desconocer el funcionamiento básico de los mecanismos de transmisión de precios en economías abiertas y altamente orientadas a la exportación.