Este miércoles el Gobierno anunció que en el marco de la Política Energética Nacional y el compromiso con el desarrollo sostenible se realizó la firma del Acuerdo de Condiciones Comerciales entre las empresas Atome y Yara para la producción y comercialización de fertilizantes derivados de energía renovable de bajo impacto ambiental.
El proyecto conllevará una inversión de alrededor de USD 500 millones y utilizará hidrógeno verde para la producción de fertilizantes. Se instalará en la ciudad de Villeta, en una zona franca establecida por el Gobierno.
Se estima que una vez concluya la obra empleará a más de 1.000 trabajadores paraguayos y producirá hasta 264.000 toneladas de fertilizantes al año. “Esto la convertirá en una de las mayores instalaciones de producción de fertilizantes renovables del hemisferio occidental y posicionará a Paraguay como un jugador clave en este sector a nivel mundial”, destacaron en un comunicado.
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“Esto es una muestra de la decidida voluntad del Gobierno de apoyar proyectos que generen empleo y desarrollo para el beneficio de los paraguayos”, manifestaron. Igualmente, reiteraron el compromiso de seguir apoyando a quienes invierten en el país, generando empleo y desarrollo para el beneficio de los paraguayos.
En la misiva resaltaron la posición de Paraguay como un modelo en la región y el mundo en producción sostenible, liderando la producción de energía 100 % renovable y la integración energética regional. “Este es el modelo del futuro y Paraguay está un paso adelante”, puntualizaron.
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Bloomberg pone a Paraguay como ejemplo regional de energía limpia y destino para la IA
Bloomberg destacó a Paraguay como uno de los países con mayor potencial para captar inversiones en infraestructura tecnológica, al ser el único de América Latina cuya generación de electricidad proviene íntegramente de fuentes renovables.
En una publicación realizada por el medio especializado en economía, señalan que la combinación de una matriz eléctrica limpia y una de las tarifas de electricidad más competitivas de la región convierte al país en un destino atractivo para proyectos de inteligencia artificial (IA), centros de datos e industrias de alto consumo energético.
Según el reporte, Paraguay lidera la región con una generación eléctrica 100 % renovable, por delante de Uruguay (97 %), Costa Rica (92 %), Ecuador (92 %) y Brasil (88 %). El promedio regional de generación con fuentes renovables alcanza el 67 %, de acuerdo con datos de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade).
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Bloomberg atribuye este desempeño a las centrales hidroeléctricas binacionales Itaipú y Yacyretá, cuya capacidad permite cubrir el consumo interno y exportar los excedentes de energía que corresponden al país.
El medio también pone énfasis en el costo de la electricidad. Mientras el precio promedio mundial asciende a USD 0,176 por kilovatio hora (kWh) para usuarios residenciales y USD 0,164 por kWh para empresas, en Paraguay las tarifas rondan USD 0,055 y USD 0,046 por kWh, respectivamente.
Estas condiciones, dice la publicación, fortalecen el posicionamiento del país en un momento en que empresas tecnológicas buscan instalar centros de datos y desarrollar infraestructura para responder al crecimiento de la inteligencia artificial, actividades que requieren un suministro abundante, estable y de bajas emisiones.
Desafío
No obstante, la página especializada también advierte que el desafío de Paraguay consiste en trasladar esa fortaleza del sector eléctrico al resto de la matriz energética. Aunque toda la electricidad es renovable, el consumo total de energía sigue dependiendo en gran medida de la biomasa y de hidrocarburos importados, mientras que la hidroenergía representa solo una quinta parte del consumo energético nacional.
El medio concluye que Paraguay cuenta con una oportunidad para transformar su abundante energía limpia en un factor de atracción de inversiones de mayor valor agregado.
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Movilidad eléctrica puede convertirse en una ventaja estratégica para Paraguay, afirman
Paraguay tiene el potencial de posicionarse como uno de los países con mayores ventajas para impulsar la movilidad eléctrica en la región, debido a su abundante generación de energía renovable y su dependencia de los combustibles importados. Así lo señaló el ingeniero Víctor Giménez, en conversación con La Nación/Nación Media, al analizar las oportunidades que ofrece la transición hacia este tipo de transporte.
El especialista explicó que, a diferencia de los combustibles fósiles, cuyos precios están sujetos a la volatilidad del mercado internacional, la electricidad producida en Paraguay ofrece mayor estabilidad y previsibilidad. Recordó que durante la última década la tarifa eléctrica registró un incremento inferior al 20 %, mientras que los combustibles aumentaron entre un 35 % y un 40 %, ampliando la brecha de costos entre ambas alternativas.
Giménez sostuvo que el aprovechamiento de la energía eléctrica en el transporte permitiría reducir la dependencia de las importaciones de hidrocarburos y convertir un recurso abundante del país en un factor de competitividad. A su criterio, Paraguay deja pasar una oportunidad al exportar energía a bajo costo mientras continúa destinando importantes recursos a la compra de combustibles.
Ahorro y otras ventajas
En cuanto al ahorro para los usuarios, indicó que recorrer un kilómetro en un vehículo eléctrico tiene un costo aproximado de G. 35, frente a unos G. 250 en un automóvil a combustión, lo que representa un ahorro de entre el 85 % y el 90 %, sin considerar los menores gastos de mantenimiento. Además, precisó que la carga doméstica mensual supone un incremento estimado de entre G. 80.000 y G. 110.000 en la factura de energía eléctrica.
El ingeniero también afirmó que varios de los obstáculos que antes limitaban la adopción de estos vehículos comenzaron a superarse. Mencionó la expansión de empresas especializadas en asistencia técnica, el crecimiento de la red de electrolineras impulsadas por el sector privado y proyectos vinculados a instituciones como la PTI, además de destacar que los vehículos eléctricos presentan un buen desempeño incluso en calles inundadas.
Aprovechamiento del potencial energético del país
No obstante, advirtió que la verdadera transformación no pasa únicamente por aumentar la cantidad de automóviles eléctricos particulares, sino por electrificar el transporte público mediante buses y otros sistemas de movilidad masiva. En ese sentido, consideró necesario avanzar en una política nacional de electromovilidad que permita aprovechar plenamente el potencial energético del país y mejorar la eficiencia del transporte urbano.
Finalmente, Giménez señaló que el mercado paraguayo muestra señales de expansión, con más de 4.500 vehículos eléctricos en circulación y más de 20 marcas presentes en el país. Agregó que las proyecciones apuntan a un crecimiento anual superior al 45 % hasta 2028, favorecido por el arancel cero para la importación de vehículos eléctricos nuevos y por el creciente interés de consumidores e importadores.
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La soja que puede mover al Paraguay
Por: Adelaida Alcaraz
Con cosechas récord y capacidad industrial disponible, Paraguay busca transformar más aceite de soja en biodiésel para reducir su dependencia del gasoil importado. El sector ve una oportunidad histórica para generar valor agregado, atraer inversiones y posicionar al país como exportador de energía renovable.
Paraguay atraviesa un momento singular con cosechas récord, abundante energía renovable y, al mismo tiempo, una fuerte dependencia del gasoil importado. En medio de esa contradicción, el biodiésel empieza a posicionarse no solo como una alternativa energética, sino también como una oportunidad económica e industrial capaz de redefinir el papel del país en la región.
Para Massimiliano Corsi, presidente de Biocap, el debate ya no pasa únicamente por producir más soja, sino por decidir qué hacer con ella. “Cuando exportamos solamente aceite, no le estamos dando el máximo valor agregado a nuestra producción”, sostuvo. La diferencia, explicó, aparece cuando ese aceite se transforma localmente en biodiésel, el país retiene divisas, sustituye importaciones de combustibles fósiles y fortalece toda la cadena agroindustrial.
La discusión cobra relevancia en un contexto internacional marcado por la volatilidad energética y las tensiones geopolíticas. Paraguay importa gran parte del gasoil que consume, pese a contar con capacidad industrial ociosa para producir biodiésel. Según Massimiliano, durante años el análisis estuvo demasiado concentrado en comparar el precio directo entre ambos combustibles, dejando de lado un componente estratégico mucho más amplio.
“El biodiésel no debería analizarse solo como un combustible más barato o más caro, sino como una herramienta de seguridad energética, industrialización y generación de valor agregado nacional”, afirmó.
La reciente promulgación de la Ley 7365 marca un punto de inflexión para el sector. La normativa elimina el techo histórico del 5 % de mezcla obligatoria y habilita un rango de entre 5 % y 20 %, abriendo un escenario completamente distinto para las inversiones. El cambio, aseguró Massimiliano, modifica la lógica de la industria puesto que antes existía un límite que frenaba proyectos de expansión, pero ahora aparece una perspectiva de crecimiento gradual y sostenido.
Si Paraguay avanzara hacia mezclas cercanas al 15 % o 20 %, el impacto sobre la demanda interna de aceite de soja sería significativo. Se consolidaría un mercado doméstico más fuerte y estable, mientras parte de los recursos que hoy salen del país para importar combustibles permanecerían circulando dentro de la economía nacional.
El escenario también despierta interés regional. Históricamente Paraguay fue percibido como un exportador agrícola, pero esa visión empieza a transformarse. “Hoy comienza a consolidarse la idea de un país capaz de convertir recursos agrícolas en energía renovable competitiva”, señaló el titular de Biocap.
Las ventajas competitivas existen: estabilidad macroeconómica, energía renovable abundante, materia prima disponible y un sistema fiscal atractivo para inversores. De hecho, cada vez más capitales extranjeros -principalmente brasileños- observan al país como un destino estratégico para nuevos desarrollos industriales vinculados a los biocombustibles.
Sin embargo, el desafío sigue siendo consolidar reglas claras y previsibilidad de largo plazo. Para Massimiliano, el principal cuello de botella históricamente fue regulatorio. Sin un mercado con posibilidades reales de expansión, la industria difícilmente podía escalar.
El potencial exportador también empieza a ganar protagonismo. Paraguay ya exportó más de 27 millones de litros de biodiésel el último año, y el acuerdo Mercosur-Unión Europea podría abrir nuevas oportunidades comerciales en un mundo cada vez más enfocado en la descarbonización y las energías renovables.
En ese contexto, Biocap trabaja en la generación de conexiones internacionales y en posicionar al biodiésel paraguayo en nuevos mercados. La apuesta apunta a algo más ambicioso que vender soja: convertir al país en un exportador de energía renovable con sello industrial propio.
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Justicia argentina confirma orden de decomisar bienes a expresidenta Kirchner
Una cámara de apelaciones argentina confirmó este viernes la orden de decomiso de bienes por cerca de 500 millones de dólares contra la expresidenta Cristina Kirchner y otros condenados en una causa por corrupción, según fuentes judiciales.
La exmandataria de 73 años cumple desde junio de 2025 una condena de seis años de prisión domiciliaria y fue inhabilitada políticamente, tras ser hallada culpable de corrupción en la adjudicación de obras públicas.
La causa conocida como “Vialidad” abarca los periodos de gobierno de Cristina Kirchner (2007-2015) y también el de su esposo Néstor (2003-2007), quien falleció en 2010.
Kirchner había apelado la parte de la condena que ordenaba la ejecución de los bienes, al igual que los demás condenados.
Sin embargo, una sala de la Cámara Federal de Casación Penal resolvió rechazar este pedido y confirmar el decomiso dispuesto en la sentencia original, según el fallo obtenido este viernes por la AFP.
De esta manera, queda firme la orden de confiscar una propiedad de Kirchner en la provincia de Santa Cruz (sur) y otros 19 bienes cedidos a sus hijos Máximo y Florencia.
La estrategia de la defensa apuntaba a resguardar los bienes bajo el argumento de que su vinculación con el hecho condenado no había sido “debidamente acreditada”. Es decir, que no se había probado que se hayan adquirido con dinero proveniente de un ilícito.
“Este fallo me genera una preocupación jurídica seria”, dijo a la AFP Gregorio Dalbón, uno de los abogados de Kirchner, que adelantó que “la defensa irá a la Corte Suprema” de Justicia con un recurso de apelación.
“Casación ordenó ejecutar bienes heredados de Néstor Kirchner, una persona que murió antes del juicio y que nunca fue condenada. Extendió efectos penales sobre Máximo y Florencia Kirchner por esa vía hereditaria. Incluyó inmuebles sin trazabilidad directa probada con el delito”, objetó el letrado.
Además de los de Kirchner y sus hijos, el fallo confirma el decomiso de 84 bienes del empresario Lázaro Báez, quien también cumple condena por la causa.
Kirchner enfrenta otro juicio por corrupción durante los años 2000, en el que está acusada de integrar una red de sobornos entre políticos y empresarios por contratos de obras públicas.
Según la acusación en el proceso, que tiene a otros 85 acusados y podría prolongarse más allá de 2026, Kirchner fue “la principal destinataria” de un sistema que comenzó durante la presidencia de su marido entre 2003 y 2007
- Fuente: AFP
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