Este lunes, ueno Bank, MUV y Mobi sellaron una alianza que permitirá fortalecer un sistema de micromovilidad compartida donde el primer problema a resolver es la transición energética, los ahorros de emisiones de CO2 con el uso de scooters y bicicletas eléctricas.
La encargada de marketing de Mobi, Claudia Requejo, explicó que esto dará un servicio de movilidad más accesible para toda la ciudad de Asunción. “Estamos muy felices de poder compartir con ustedes esto, que va a fortalecer el centro histórico junto con la municipalidad”, dijo durante la conferencia de prensa.
También aclaró que en semanas más se darán detalles de cómo funcionará esta alianza, donde estarán disponibles los scooters y cómo se podrá acceder a ellos a través de plataformas digitales. “Esto permitirá que toda la inteligencia y tecnología capte kilómetros que se vienen haciendo con los recorridos y luego poder hacer una conversión de cuanto venimos impactando en el ahorro de emisiones de CO2″, indicó.
Leé también: Che Róga Porã ya cuenta con 60 créditos preaprobados y 106 viviendas reservadas
Por su parte, Sergio Mura, fundador y director de MUV, expuso que hoy uno de los principales problemas medioambientales es la emisión de CO2 y que por eso, Mobi es el aliado perfecto para impactar positivamente en la micromovilidad.
“Asunción es una ciudad que realmente está totalmente en línea con la tecnología, lo que se vienen haciendo en las primeras ciudades del mundo y definitivamente esto va a ser un plus para todo lo que se quiere proyectar con el crecimiento del Centro Histórico de Asunción. Estamos muy felices de poder estar acá y compartir esta alianza con ustedes”, finalizó.
La startup latinoamericana, Mobi, concretó su llegada a la capital del país con un piloto de 40 unidades entre scooters y bicicletas eléctricas en 2023. Ese mismo año, realizó un convenio con la Municipalidad de Asunción para promover un sistema de transporte más verde.
Dejanos tu comentario
La oportunidad de acelerar la transición energética
José Vicente Troya
Representante Residente del PNUD en Paraguay
En un país caluroso como Paraguay, el aire acondicionado es parte de la vida diaria y hace a la calidad de vida: en la casa, la oficina, el supermercado, el transporte público o el hospital. El aire acondicionado, sobre todo en los meses de verano y primavera, es un elemento determinante para el bienestar. Pero, ese “fresco” que tanto alivia, también trae un desafío importante, porque los compuestos que hacen posible su funcionamiento -entre otros, los hidrofluorocarbonos (HFC)- son algunos de los impulsores del aumento de la temperatura global.
La experiencia internacional demuestra que una transición, cambiando los HFG por componentes menos dañinos, es viable y rentable: Camerún creó centros de excelencia y avanza hacia una reducción del 30 % del uso de los HFC, mientras India rediseña compresores y proyecta llegar al 70 % de tecnologías sostenibles para 2028. En la región, países como Colombia, Costa Rica y México impulsan la eliminación sostenible y respetuosa con el clima de sustancias que agotan la capa de ozono, promoviendo refrigerantes naturales, capacitaciones y proyectos piloto que generan ahorros y nuevas oportunidades de negocio. Estos casos confirman que adelantarse no solo es necesario, sino también beneficioso tanto en lo económico, como en lo ambiental.
Conscientes de esta realidad, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) lanzó el Plan de Aplicación de la Enmienda de Kigali relativo a los HFC en Paraguay (KIP Etapa I), un paso decisivo hacia la reducción progresiva del uso de estas sustancias. Así, el país apunta a disminuir los HFC en un 85 % al 2040, con un primer recorte del 10 % ya para el 2029.
Ese compromiso se refleja en las palabras de la ingeniera Gilda Torres, directora de Calidad del Aire del MADES: “Reafirmamos nuestra responsabilidad como el MADES y el Paraguay con el futuro climático del planeta. El progreso industrial y la sostenibilidad ambiental deben caminar de la mano. Todos debemos hacer nuestra parte para llegar a la meta establecida y enfriar la tierra”.
Con esta visión avanza el KIP I, implementado por el MADES con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y alineado con el Plan Estratégico nacional para la reducción de HFC, que impulsa capacitación, actualización normativa y alternativas de bajo o nulo calentamiento global, en un trabajo alineado con el sector privado. Se prioriza a los sectores que más usan frío: refrigeración comercial, aire acondicionado vehicular, hospitales, supermercados y hoteles, promoviendo tecnologías que reducen emisiones, ahorran energía y mejoran la competitividad.
Paraguay tiene una oportunidad única, y el sector privado, una vez más, puede ser protagonista. La industria, los comercios, los importadores y los técnicos pueden posicionarse a la vanguardia regional adoptando equipos eficientes y refrigerantes de bajo impacto climático. Las empresas que se muevan temprano no solo cumplirán con las normas futuras: también ganarán mercado, reputación y ahorro. El camino ya está en marcha. La pregunta ahora es: ¿quiénes van a liderar ese cambio desde hoy?
Dejanos tu comentario
Más que lavar prendas, limpiar la huella energética
La tintorería que se adelantó al sol y a la regulación local es una pyme paraguaya. Se trata de San Francisco, pionera en hacerlo.
La transición energética no es tarea exclusiva de grandes corporaciones o gobiernos. Una pequeña tintorería paraguaya lo demuestra al convertirse en la primera del país en incorporar energía solar en su rubro.
La Tintorería Sustentable San Francisco tomó esta decisión como parte de una estrategia de largo plazo, entendiendo que la sostenibilidad no es una tendencia, sino un componente clave de la responsabilidad empresarial y la competitividad futura.
“Cuando decidimos invertir en energía solar sabíamos que no era el camino más sencillo, pero sí el más coherente con los valores que queríamos para nuestro negocio”, expresó su propietario, Derlis Ayala.
La instalación de los paneles se realizó cuando Paraguay daba sus primeros pasos normativos en autogeneración. La Ley 6977/2023 promovía la generación distribuida y contemplaba un sistema de compensación por excedentes, pero aún sin reglamentación efectiva. Recién en 2025, con la Ley 7599/2025, se modernizó el régimen.
“Nos adelantamos a un proceso que todavía no estaba maduro desde lo regulatorio. Eso implicó desafíos adicionales, pero también aprendizajes valiosos”, confesó.
La experiencia evidenció que ser pioneros supone retos técnicos, normativos y económicos: la rentabilidad depende tanto de la tecnología como de las reglas del juego. Aun así, la empresa decidió sostener el proyecto, convencida de que anticiparse es prepararse para el futuro.
La apuesta por la energía solar forma parte de un enfoque integral de sostenibilidad. En los últimos años, la empresa invirtió en maquinarias de menor consumo de agua y energía, incorporó perchas reciclables y formalizó procesos administrativos. Recientemente, obtuvo el Sello de Integridad, reforzando su compromiso con la ética y la transparencia.
“Muchas veces se piensa que la sostenibilidad es solo para grandes empresas. Nuestra experiencia demuestra que las pymes también pueden avanzar, paso a paso, con coherencia y convicción”, agregó.
El caso refleja el papel que pueden jugar las pymes en la transición hacia modelos productivos más responsables. “Las empresas, sin importar su tamaño, también construyen país. No porque sea fácil, sino porque es el camino correcto”, concluyó.
Dejanos tu comentario
IA y transición energética sostienen el crecimiento global
El crecimiento económico global proyectado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), cercano al 3,1 % para 2026, se apoya en fundamentos sólidos, aunque permanece expuesto a riesgos geopolíticos que podrían alterar el escenario, señaló Jean Luc Pasquier, gerente de portafolios de Puente, en conversación con La Nación/Nación Media.
Según explicó el ejecutivo, las proyecciones del FMI incorporan múltiples variables, como la política monetaria, el flujo de inversiones y los factores geopolíticos, lo que las convierte en estimaciones robustas. No obstante, alertó que el recrudecimiento de tensiones internacionales, especialmente a través de tarifas unilaterales y restricciones al comercio, podría tener un impacto significativo sobre el crecimiento global.
IA: impulso relevante, pero difícil de medir
Pasquier destacó que la inversión en inteligencia artificial (IA) ya está jugando un papel concreto en la resiliencia económica mundial. Solo en 2025, estimó que la IA aportó entre 0,8 % y 1 % al PIB global, impulsada principalmente por los gastos de capital vinculados a la construcción de centros de datos, así como a la producción y distribución de energía.
Sin embargo, advirtió que todavía resulta complejo cuantificar el impacto directo que tendrá la IA en los resultados de las empresas en los próximos años, especialmente en su aplicación cotidiana y en la mejora efectiva de la productividad.
Retornos visibles y apuestas de largo plazo
Desde el punto de vista de la inversión, el gerente de Puente señaló que durante el 2025 se observó una fuerte suba en las acciones de las empresas tecnológicas que se encuentran en el núcleo del desarrollo de la IA, como fabricantes de procesadores, operadores de centros de datos y desarrolladores de soluciones avanzadas.
Aun así, subrayó que para que la IA genere un impacto comparable al de innovaciones históricas como internet o la telefonía, será necesario avanzar en dos catalizadores clave, una reducción sustancial del consumo energético de los centros de datos o innovaciones profundas en la generación de electricidad, y una mejora clara de la productividad empresarial asociada al uso de estas tecnologías.
Transición energética y regiones mejor posicionadas
En cuanto a la transición energética, Pasquier afirmó que los países que han apostado por diversificar su matriz energética están logrando mejores resultados en términos de resiliencia, estabilidad de precios y reducción de emisiones. En ese sentido, mencionó casos como Suecia, Finlandia, Suiza y Chile, que han fortalecido su mix energético y reducido vulnerabilidades estructurales.
Respecto al peso de la geopolítica en la construcción de portafolios, el ejecutivo indicó que, si bien su impacto es difícil de cuantificar, refuerza la importancia de una adecuada diversificación y de un diseño de cartera acorde al nivel de riesgo que el inversor está dispuesto a asumir. En este contexto, mencionó una mayor ponderación de activos defensivos o una reducción de la duración en renta fija como estrategias habituales.
En relación con la política monetaria, Pasquier explicó que los efectos de una mayor flexibilización dependerán en gran medida de la naturaleza de la inflación en cada país, ya sea importada o de origen doméstico, y de las herramientas disponibles para los bancos centrales.
Finalmente, destacó que los mercados emergentes mostraron un desempeño sobresaliente en 2025, impulsados por la volatilidad global y la debilidad del dólar. En particular, subrayó el atractivo de América Latina, con rendimientos superiores al 50 % en los principales índices bursátiles de Brasil, Chile y México, una tendencia que, según sostuvo, podría mantenerse en el escenario actual.
Podés leer: Obras públicas: Paraguay acelera su mayor ciclo de infraestructura en décadas
Dejanos tu comentario
El subsuelo paraguayo despierta interés mundial por titanio y uranio
Paraguay comienza a posicionarse en el radar de las grandes ligas de la minería mundial. Empresas internacionales, principalmente norteamericanas, están disputando el acceso a yacimientos de titanio y uranio, dos minerales estratégicos para la industria, la energía y la transición tecnológica global.
Así lo confirmó el viceministro de Minas y Energía, Mauricio Bejarano, al señalar que nuestro país cuenta con recursos de escala internacional que hoy despiertan un fuerte interés privado, según menciona el medio El Prisma.
En el caso del titanio, Bejarano destacó que la mina ubicada en el departamento de Alto Paraná sería, por volumen y concentración, la más grande del mundo. Si bien una empresa estadounidense ya viene realizando exploraciones desde el año 2011, el potencial del yacimiento abrió una competencia creciente entre actores internacionales.
Leé también: En Paraguay no falta carne, aseguran desde la ARP
El viceministro indicó que la mina más grande actualmente en operación se encuentra en Mozambique y presenta una concentración promedio del 3 %, mientras que la de Alto Paraná alcanza el 7 % de titanio, un diferencial clave en términos de rentabilidad y eficiencia productiva.
El titanio es un insumo esencial para la industria moderna. En su forma de dióxido de titanio (TiO₂), se utiliza principalmente como pigmento: el 94 % de su demanda global está vinculada a la coloración, especialmente en pinturas sintéticas, mientras que el resto se destina a aleaciones especiales y aplicaciones médicas.
En el ámbito de la salud, se emplea en prótesis, clavos y tornillos quirúrgicos, debido a que es uno de los pocos metales que el organismo humano acepta sin rechazo. Además, según informes técnicos de empresas interesadas como CIC Resource, no es nocivo para los animales ni para la agricultura, refirió.
En paralelo, el uranio aparece como otro recurso estratégico en disputa. Bejarano indicó que Paraguay cuenta con unas ocho millones de libras de uranio, aunque aclaró que la principal limitación es que esa reserva aún no está certificada.
Se trata de un punto sensible, considerando que el uranio es clave para la energía nuclear, utilizada para la generación de electricidad a gran escala.
Desde el sector privado subrayan su potencial: con apenas seis barriles de uranio se pueden reemplazar 220.000 barriles de petróleo, sin emisiones contaminantes, lo que lo convierte en un insumo central en la transición energética.
No obstante, el desarrollo de estos proyectos enfrenta un obstáculo estructural, la burocracia. Según los representantes empresariales, los procesos administrativos consumen cerca del 50 % del tiempo total de los proyectos.
El caso del yacimiento de uranio de Yuty es ilustrativo, ya que lleva más de 17 años en etapa de exploración y acumula retrasos significativos por la espera de resoluciones del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). A ello se suma la exigencia de certificación de reservas, un proceso complejo y costoso en fases tempranas.
El viceministro confirmó que el Gobierno trabaja en un nuevo anteproyecto de ley minera, actualmente en estudio en el Palacio de Gobierno. El texto cuenta con el respaldo del gabinete económico y propone un código minero actualizado, alineado con estándares internacionales.
El objetivo es brindar mayor previsibilidad jurídica, agilizar procesos y establecer reglas claras para concesiones que hoy se limitan a 20 años, con una prórroga adicional de 10.