Destacan que cada año la calidad de los animales demuestra la evolución del mejoramiento, no solo en los ejemplares, sino también del trabajo de expositores y criadores. Foto: Carlos Juri
Mejoramiento y calidad genética de animales, sin nada que envidiar, destacan
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La competencia ganadera comenzó este martes por la tarde con las especies del ganado menor como caprinos, así como jumentos, búfalos y equinos. Previo a esto, se realizó al pesaje de animales y último filtro para ser parte de esta muestra que desde hace 7 décadas viene mostrando la evolución, la calidad y el mejoramiento genético de la ganadería paraguaya.
Sobre la participación de este año, el comisario general de la Comisión Central de Exposiciones, Nicodemus Ruiz, mencionó a La Nación/ Nación Media que cada año se viene mejorando, lo cual se observa desde los primeros filtros de admisión y luego en báscula.
“Como cada año, se nota la calidad de los animales, y una evolución del mejoramiento año tras año, pero no solo en los ejemplares, sino también el trabajo de expositores y criadores que traen una calidad excelente, no hay nada que envidiar de otros países”, expresó a LN durante el pesaje.
El pesaje de animales es el último filtro para ser parte de la competencia, con el juzgamiento que arrancó este martes y prosigue hasta el viernes. Foto: Carlos Juri
Esta evolución del mejoramiento es evidenciada igualmente por la merma de animales rechazados, que este año de los más de 2.400 inscriptos no llegó ni al 3 %, explicó el comisario. Lo indicado fue validado igualmente por el presidente de la Comisión Central de Exposiciones (CCE) de la 78.ª Exposición Nacional de Ganadería, Mustafá Yambay, quien lideró la primera jornada de juzgamientos.
Los trabajos de los jurados de calificaciones iniciaron definiendo a los primeros campeones de la jornada, tanto en equinos de las razas árabe, appaloosa, criollo, así como jumentos y caprinos. Los juzgamientos continuarán el miércoles, jueves y viernes para las demás razas bovinas, parte de equinos y ovinos, para dar con los grandes campeones y subcampeones en cada categoría.
Más eficiencia productiva, decisiones basadas en datos y un productor obligado a optimizar cada variable: el sector entra en una etapa más exigente, donde la rentabilidad ya no depende solo del precio, sino de cuánto se mejora internamente. Rodrigo Artagaveytia, referente del modelo de ferias por pantalla, comparte su visión acerca de esta tendencia.
Un tema que se viene instalando es el cómo volver a aumentar el hato ganadero, pero para Rodrigo Artagaveytia, la actividad pecuaria atraviesa una etapa de transformación en la que el crecimiento ya no pasa solo por tener más hacienda, sino por producir mejor. El negocio sigue siendo atractivo, pero cada vez más selectivo, con la diferencia marcada por la eficiencia, la información y la capacidad de gestión.
Él detalla que el mercado dejó atrás la lógica de volumen para pasar a una lógica de valor, puesto que cada animal se comercializa con mayor nivel de detalle: genética, peso, manejo sanitario y nutricional. Esa información no solo mejora la transparencia, sino que también define el precio.
“Ya no se vende solo un ternero, se vende información, y eso premia al productor que trabaja mejor”, explica el director de Everdem, firma pionera en la feria de ganado por pantalla. En paralelo, la tecnología empieza a jugar un rol central en toda la cadena, con herramientas digitales que permiten anticipar operaciones, comparar opciones y tomar decisiones en tiempo real, sin necesidad de recorrer establecimientos o ferias físicas.
Para el productor, esto se traduce en algo clave: eficiencia en el uso del tiempo y mayor capacidad de análisis. “Hoy se puede evaluar y comprar desde el celular, sin dejar el campo, y eso cambia la dinámica del negocio”, expresa.
Sin embargo, Rodrigo señala que el mayor desafío no está en la comercialización, sino en la producción. Paraguay todavía tiene un amplio margen para mejorar sus indicadores productivos, especialmente en reproducción.
Actualmente, la tasa de marcación se ubica entre el 40 % y 50 %, cuando podría acercarse al 70 %. Esa brecha representa una enorme oportunidad, con más terneros, más volumen y mayor rentabilidad sin necesidad de expandir la superficie.
“El potencial está dentro del propio sistema. No es solo crecer hacia afuera, sino hacer mejor lo que ya tenemos”, sostiene. Este cambio de enfoque también redefine el atractivo del negocio para nuevos inversores, y aunque la demanda internacional por carne se mantiene firme, los precios actuales del ganado elevan la barrera de entrada.
“Hoy la ganadería está cara, para quien quiere entrar, no es el mejor momento. Hay que mirar bien los tiempos”, advierte. Ante este escenario, el capital comienza a diversificarse dentro del propio ecosistema agropecuario. Sectores como la forestación, el riego o la integración productiva ganan protagonismo como nuevas vías de inversión.
El riego aparece como uno de los grandes vectores de crecimiento, con potencial para elevar significativamente la productividad en distintas zonas del país. No obstante, su desarrollo aún depende de mejoras en infraestructura y acceso a energía.
A esto se suma la oportunidad de avanzar hacia una mayor industrialización, un paso clave para dejar de depender exclusivamente de la exportación de materia prima y capturar más valor dentro del país.
El negocio sigue siendo atractivo, pero más selectivo, por la eficiencia, información y la capacidad de gestión.
En ese contexto, Paraguay mantiene una ventaja clara: la previsibilidad. Las reglas de juego estables y una visión de largo plazo siguen siendo factores determinantes para atraer inversiones y sostener el crecimiento del sector, remarca el empresario.
Es así que la ganadería se encuentra en una nueva fase, al ser más profesional, más tecnológica y más exigente. Un negocio que seguirá siendo rentable, pero que demandará cada vez mayor precisión en la gestión, por lo que; “el desafío es claro, mejorar los resultados con lo que ya tenemos”, concluye.
La economía no está cayendo, pero se está enfriando, debido a que hay menos impulso en ventas, menor dinamismo en servicios y una postura más prudente en empleo. Foto: Archivo
Termómetro empresarial: economía optimista con señales de cautela
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Las expectativas empresariales al término del primer trimestre siguen en positivo, pero con señales de enfriamiento, según un estudio publicado por la CNCSP.
El termómetro del sector privado muestra que la economía paraguaya sigue en un terreno optimista, pero empieza a perder fuerza en el último mes del primer trimestre.
Según la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay (CNCSP), el Indicador de Expectativas Empresariales (IEE) se ubicó en 50,03 puntos en marzo, apenas por encima del nivel que marca optimismo (50), y con una caída de 1,10 % respecto a febrero.
Esto aún refleja señales de optimismo, pero advierte que es al límite, ya que si bien, el índice sigue en positivo, aunque con menor impulso.
La explicación es la desaceleración en actividad en algunos sectores como comercio, servicios y financiero, que muestran menor dinamismo en ventas y demanda.
Con relación a los datos de empleo, el informe habla de mayor cautela, debido a que las empresas empiezan a frenar las expectativas de contratación.
Por otro lado, se recabaron datos del consumo, con precios estables, sin presiones inflacionarias relevantes en el corto plazo, alega el reporte.
En cuanto a los sectores más dinámicos, se encuentran en positivo el de la construcción (50,50) y el de comercio e inmobiliario (50,21). En tanto que en negativo están los servicios (49,79) y el financiero (49,92), mientras que el transporte en neutro (50,00).
La lectura concluyente es que la economía no está cayendo, pero se está enfriando, debido a que hay menos impulso en ventas, menor dinamismo en servicios y una postura más prudente en empleo.
No obstante, los sectores como la construcción muestran señales de reactivación, punto en el que el gremio destaca el indicador como una alerta temprana del clima de negocios.
Es así que, el escenario actual es de un optimismo más frágil, en el que las decisiones empresariales empiezan a volverse más cautelosas, conforme el IEE de la CNCSP.
El IEE es una importante herramienta que permite conocer de forma anticipada la percepción y proyección del sector privado sobre la evolución de la economía nacional. El análisis cuenta con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Sector ovino en Paraguay: Texel gana terreno como negocio rentable
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El rubro ovino en Paraguay comienza a consolidarse como una oportunidad de negocio con alto potencial, impulsado por la demanda insatisfecha y el posicionamiento de razas como la Texel en la producción de carne de calidad. Sin embargo, la falta de volumen y de capacidades productivas sigue siendo el principal cuello de botella para escalar hacia los mercados internacionales.
En conversación con La Nación/Nación Media , el presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Texel, Juan Pablo Sardi, señaló que el sector atraviesa una etapa de crecimiento, pero aún lejos de su techo. “Tenemos demanda de mercados internacionales que no podemos cumplir por falta de volumen. Es un negocio 100 % seguro y rentable para nuevos productores”, afirmó.
En ese contexto, la raza Texel se posiciona como una de las principales alternativas dentro del rubro, gracias a su calidad carnicera, rendimiento y adaptación a los sistemas productivos locales. Según Sardi, cada vez más ganaderos están incorporando la producción ovina como una línea complementaria al negocio bovino, lo que marca una tendencia creciente en el sector.
Juan Pablo Sardi, presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Texel. Foto: Gentileza
Desde la asociación destacan avances en el posicionamiento de la carne Texel, con el impulso de una marca propia que será lanzada próximamente en alianza con productores, faenadores y establecimientos. Actualmente, la comercialización se da principalmente a través de canales como restaurantes, supermercados y tiendas especializadas, donde el producto logró buena aceptación.
En paralelo, el sector registró un salto en calidad genética tras la incorporación de material británico desde 2023, lo que permitió mejorar significativamente los estándares productivos. “Hoy Paraguay ya cuenta con animales competitivos a nivel regional”, aseguró el titular del gremio.
Pese a estos avances, la oferta sigue siendo insuficiente incluso para abastecer el mercado interno, lo que dificulta pensar en exportaciones a corto plazo. No obstante, Paraguay ya cuenta con mercados abiertos como Israel, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán, lo que refleja el interés internacional por la carne ovina nacional.
Entre las principales barreras que frenan el crecimiento, Sardi mencionó la falta de vientres , clave para aumentar la producción y la escasez de mano de obra calificada, factores que impactan directamente en los niveles de productividad del sector.
En cuanto al financiamiento, indicó que actualmente solo el Banco Nacional de Fomento (BNF) y Basa ofrecen líneas de crédito adaptadas al rubro, con períodos de gracia e incentivos a la inversión. Aún así, el desafío sigue siendo escalar la producción para aprovechar plenamente una demanda que, hoy por hoy, supera ampliamente la oferta disponible.
El primer trimestre del 2026 deja una señal clara para el negocio cárnico paraguayo: se exporta menos volumen, pero a mejor precio, lo cual cambia la lectura del desempeño del sector. Foto: Archivo
Caen envíos de carne, pero precio sostiene el negocio
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El primer trimestre del 2026 deja una señal clara para el negocio cárnico paraguayo: se exporta menos volumen, pero a mejor precio, lo cual cambia la lectura del desempeño del sector.
Según los datos comparativos del Servicio Nacional Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre enero y marzo de 2026 las exportaciones de carne bovina alcanzaron unas 69.347 toneladas, por debajo de los 90.615 toneladas registrados en el mismo periodo de 2025. La caída en volumen es evidente en un 30 % menos.
Sin embargo, el ingreso generado no cae en la misma proporción. En 2026, el valor exportado ronda los USD 453 millones, frente a los USD 509 millones del año pasado, es decir, apenas un 11 % menos. ¿Qué explica esta diferencia menor a la esperada? El precio.
El valor promedio por kilo exportado subió de USD 5,63 en 2025 a USD 6,54 en 2026, el nivel más alto de los últimos años. Este incremento compensa parcialmente la menor cantidad exportada y evidencia un cambio en la dinámica del negocio: menos volumen, pero mayor valorización.
En perspectiva, el salto es aún más relevante si se compara con años anteriores, donde el precio oscilaba entre USD 4,6 y USD 5,2 por kilo. El 2026 marca así un punto alto en términos de valor.
El comportamiento refleja un mercado internacional más exigente, donde Paraguay logra posicionarse con mejor precio, aunque con desafíos en volumen. Esto da una conclusión clara, el ingreso del sector hoy depende tanto o más, del precio que de la cantidad exportada.