Sostienen que heladas no afectarán al maíz y el trigo
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Las heladas pronosticadas no afectarán a cultivos como el maíz, que en general ya se encuentran en la recta final de su ciclo, y tampoco generarán inconvenientes con el trigo porque está en un estadio preliminar, según explicó Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
En contacto con La Nación/Nación Media, el representante del gremio manifestó que por ejemplo, si se tuviesen heladas tardías alrededor del mes de agosto sí sería muy negativo y generarían daños importantes en el trigo en el caso de que estuviese espigado o si se daba de forma tempranera, pero a estas alturas el maíz ya está muy avanzado en cosecha, mientras que el trigo está prácticamente todo sembrado.
Afirmó que si las bajas temperaturas se mantienen en la zona Sur, el impacto sería acotado, pero no se esperan cifras negativas. Añadió que esto es positivo porque en los cultivos extensivos no se tienen medidas paliativas para frenar los efectos de las heladas, ya que son grandes áreas.
“En horticultura y para la gente que hace producciones pequeñas como hortalizas y demás, lo que se hace es que pueden regar sus cultivos, pero en superficies grandes eso es imposible”, aseguró a LN/NM. Es que el daño que producen las heladas se da porque el grano todavía está muy inmaduro y posee humedad dentro.
La explicación agronómica refiere que el agua dentro de la planta se congela y al producirse dicho congelamiento se produce un daño que causa malformaciones u otros problemas porque ya no se completa todo el potencial de crecimiento que se ve afectado tras descongelarse nuevamente.
Pronóstico
El Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) pronosticó esta semana la inminente llegada de un frente frío sobre el territorio paraguayo y como consecuencia se espera la ocurrencia localizada de heladas agrometeorológicas. Las temperaturas podrían llegar a valores hasta los 1 ºC en la zona de Itapúa, según el mapa de referencia.
Datos clave
Las heladas pronosticadas no afectarán a cultivos como el maíz o el trigo.
No habría un impacto porque el maíz ya está avanzado en cosecha, mientras que el trigo en etapa inicial.
Para la Capeco esto resulta positivo porque en los cultivos extensivos no se tienen medidas paliativas.
Un análisis hecho con datos del MAG, que abarca 1990 a 2025, destaca promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo. Foto: Ilustrativa
Producción de soja crece con mayores rindes y consolida nuevos polos agrícolas
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El cultivo de la soja en Paraguay sigue consolidándose como uno de los pilares de la producción agrícola, tanto por su impacto económico como por su relevancia en la seguridad alimentaria. Este año, la zafra 2025/26, ya finalizada a nivel nacional, se perfila como una de las más importantes gracias a los buenos rendimientos registrados.
En un análisis realizado a partir de datos de las estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), que abarca desde 1990 a 2025, se observaron promedios de rendimientos elevados en departamentos que no tuvieron una presencia histórica del cultivo, mientras que los departamentos con tradición en este rubro mantuvieron un promedio regular.
El estudio mostró que los departamentos con mayor tradición sojera como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú y Canindeyú mantienen una presencia constante del cultivo y niveles de rendimiento relativamente estables. En contraste, otras zonas con menor historial de siembra, como Paraguarí o Cordillera, presentan en algunos casos promedios elevados, aunque condicionados por una menor cantidad de años analizados y superficies más reducidas.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Sin embargo, también se identificaron campañas con resultados por debajo de los 1.500 kilos por hectárea, reflejo de periodos adversos que afectaron especialmente a las zonas menos productivas.
El socio director y expresidente de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS), Karsten Friedrichsen, indicó a La Nación/Nación Media que este año se registraron puntualmente resultados muy positivos y se espera que sea la mejor zafra de soja de la historia del Paraguay.
“Eso está prácticamente ya confirmado. Tuvimos un verano no extremadamente caluroso hasta el mes de febrero, o sea con un diciembre y enero con temperaturas no extremadamente elevadas y lluvias en todos los departamentos, esa fue la principal causa”, señaló.
Karsten Friedrichsen, socio director de la Asociación Paraguaya de Productores de Soja (APS). Foto: Gentileza
A esto se le sumaron las inversiones en tecnología, en fertilizantes, pero lo principal es que a diferencia de años anteriores, el clima se mostró más amigable para el ciclo de la soja en los distintos puntos donde se cultiva.
En ese sentido, la estrategia será seguir invirtiendo en buenas semillas e insumos, para mantener los buenos resultados. No obstante, existe una preocupación sobre el conflicto en Medio Oriente, donde el combustible se está encareciendo y los precios de los fertilizantes están aumentando, lo cual podría significar un problema para la próxima campaña, ya que existe una incertidumbre sobre el valor de los fertilizantes que están directamente conectados a la cotización del petróleo.
Promedio a nivel país
Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco. Foto: Jorge Jara
Por su parte, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), mencionó que en esta campaña en líneas generales se registran muy buenos rendimientos con pocas excepciones. “Nuestros números se encuentran en general entre 3.350 y 3.400 kilos por hectárea en promedio a nivel país. Hay zonas menores y otras mayores”, sostuvo a LN/NM.
Aseguró que pese a que algunas regiones presentaron solo aguaceros en sus cultivos, de todos modos tuvieron resultados aceptables y satisfactorios. “Si vemos los números macro vamos a superar las 11 millones de toneladas de producción ya con la zafriña”, indicó Pastore.
Departamentos como Cordillera o Ñeembucú que aún no tienen una historia muy larga van perfilándose como una opción productiva para los productores, al igual que al norte de Caaguazú, donde también se está notando un crecimiento en pequeños productores que hoy representan más del 20 % de la producción nacional de soja.
El representante del gremio señaló que Paraguay tiene ventajas actualmente en cuanto a su clima idóneo para la producción del rubro, el suelo, horas de luz, consiguiendo sacar hasta cinco cosechas en dos años, por lo cual es una producción muy eficiente para el agricultor.
En términos generales, la mayoría de los departamentos superó los 2.000 kilos por hectárea en promedio histórico. Foto: Gentileza
Apoyo a productores
Desde el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el titular de la institución, Carlos Giménez, dijo que si bien la soja no forma parte de la agricultura familiar en gran medida, el año pasado y el anterior se inició con un plan para el apoyo a los agricultores, a fin de paliar la sequía de la zona del norte del país.
“Canindeyú, San Pedro, fueron beneficiados con insumos y semillas, y también con financiación, ya que tenían problemas de atrasos en los créditos, se hizo reestructuración de créditos como Sistema MAG”, indicó, resaltando que instituciones como el Crédito Agrícola de Habilitación o el Banco Nacional de Fomento ayudaron a financiar los proyectos productivos del año o eventualmente pidieron activación de préstamos.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector y ya este año como se tuvo buenas lluvias se registra un récord de producción de soja no se precisó de dicha modalidad.
Sostuvo que este plan fue de auxilio para los integrantes del sector. Sin embargo, este año, gracias a las buenas lluvias y al récord de producción de soja, no fue necesario recurrir a dicha modalidad. “Alto Paraná e Itapúa deberían ser los mayores productores, pero están apareciendo otros como Misiones o Caazapá, donde se está trabajando para tener mayor productividad”, remarcó a LN/NM.
De acuerdo con las recomendaciones del Inbio, en los sitios donde los productores registran más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que brindan mayores producciones, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas, como la sequía.
En tanto, en departamentos más frágiles en rendimientos, se recomienda realizar manejos y prácticas sostenibles para poder obtener el máximo provecho a los diferentes ambientes y lograr una estabilidad productiva.
Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería. Foto: Mariana Díaz
Con esta actividad, los días 23 y 24 de abril el Chaco volverá a ser el centro de la escena productiva, mostrando en terreno cómo la innovación, el manejo sustentable y la integración de sistemas se convierten en herramientas concretas para producir más y mejor.
La cuenta regresiva para uno de los recorridos técnicos más esperados por el sector productivo ya empezó. La edición 2026 del Rally de la Soja, organizada por la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), se realizará los días 23 y 24 de abril en el Chaco paraguayo, con un itinerario que atravesará estancias ubicadas en Picada Jordán, 4 Caminos, Zenteno y Alihuatá.}
Se trata de una actividad libre y gratuita que convoca cada año a productores, técnicos y referentes del agro para compartir experiencias reales de campo, mostrando cómo la agricultura avanza en la región a través de prácticas sustentables, especialmente mediante la integración agrícola-ganadera y el manejo eficiente del suelo, pilares que impactan en toda la cadena productiva.
Durante dos jornadas, los participantes recorrerán distintos establecimientos donde los propios anfitriones exponen sus modelos de trabajo, resultados y aprendizajes, en un formato dinámico de intercambio técnico que ya se convirtió en un clásico para el sector.
El desplazamiento se realizará en caravanas, cada participante en su propio vehículo, partiendo desde los puntos de largada previstos para las 08:00 tanto el jueves 23 como el viernes 24. El recorrido se extenderá hasta horas de la tarde.
Para quienes deseen permanecer en la zona, estará habilitada un área de camping, por lo que se recomienda llevar todo lo necesario para pernoctar. Además, existen opciones limitadas de hospedaje en Campo Aceval y Lolita, mientras que alternativas más alejadas se encuentran en Loma Plata y Filadelfia.
Si bien el acceso es libre, la Asesoría Agrícola de Capeco, responsable de la coordinación, solicita realizar una preinscripción no obligatoria que resulta clave para la logística del evento. El formulario de registro está disponible en: https://forms.gle/sePGqaXuCBc3GLT87
Para consultas y confirmaciones de participación, está habilitado el WhatsApp: +595 987 113942.
Soja, principales polos productivos del país y rendimientos
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Un análisis del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO), basado en 35 años de datos (1990–2025), confirma el peso estructural de la soja en Paraguay, y permite identificar con precisión dónde están los mejores rendimientos y las zonas más consistentes de producción.
El estudio muestra que los principales polos productivos se concentran en Itapúa, Alto Paraná, Caaguazú, Canindeyú y Caazapá. En estos departamentos, más del 50 % de las campañas superan los 2.500 kg/ha, mientras que en rendimientos por encima de 2.000 kg/ha alcanzan una participación superior al 74 %, sumándose también Amambay en este grupo.
En el rango más alto, campañas con más de 3.000 kg/ha, destacan Cordillera, Paraguarí, Caaguazú y Alto Paraná, que en al menos el 20 % de los ciclos analizados lograron ubicarse en ese nivel de productividad, según el boletín de la Unión de Gremios de la Producción (UGP).
El comportamiento del cultivo no es uniforme. Mientras las zonas históricamente sojeras muestran rendimientos más estables, otros departamentos presentan mayor variabilidad, con picos elevados en años puntuales.
Esta dinámica también se refleja en la presencia del cultivo: departamentos como Alto Paraná, Itapúa, Caaguazú, San Pedro, Caazapá, Concepción y Canindeyú registran más de 30 campañas con soja. Mientras que Paraguarí, Central, Ñeembucú y Presidente Hayes tienen menor participación.
Entre las campañas con más de 3.000 kg/ha, se destacan Cordillera, Paraguarí, Caaguazú y Alto Paraná, que en al menos el 20 % de los ciclos analizados lograron ubicarse en ese nivel de productividad. Foto: Archivo
A nivel general, la mayoría de los departamentos supera los 2.000 kg/ha en promedio, y en sus mejores campañas logran romper el umbral de los 3.000 kg/ha. El análisis también pone foco en la toma de decisiones productivas.
“En sitios donde se tiene más frecuencia de rendimientos de más de 2.500 kg/ha se puede apostar a variedades que te brindan mayores rendimientos, mientras que en los demás es importante optar por variedades más rústicas y tecnologías que puedan paliar situaciones adversas”, explicó el Ing. Omar Paredes, del INBIO.
El comportamiento climático sigue siendo un factor determinante, por lo que en las zonas más vulnerables se vuelve clave la adopción de prácticas sostenibles y tecnologías adaptadas.
El resultado es una radiografía clara, Paraguay no solo mantiene a la soja como pilar productivo, sino que consolida territorios con alto desempeño y otros con potencial, donde la estrategia productiva marca la diferencia.
Hubo leve aumento en exportaciones de soja en el primer bimestre
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El mayor volumen exportado y la mejora de precios internacionales de la oleaginosa permitieron el ingreso de USD 668 millones.
Al cierre del segundo mes del año Paraguay exportó 1,7 millones de toneladas de soja en grano, una variación levemente positiva de 286.226 toneladas respecto a febrero de 2025 cuando los envíos llegaron a 1,4 millones, según informó la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
No obstante, el mayor volumen exportado y la mejora de los precios internacionales de la oleaginosa permitieron el ingreso de USD 668 millones, cuando al segundo mes del año pasado los envíos habían generado USD 551 millones, indicó el gremio.
Según explicó la Lic. Sonia Tomassone, asesora de comercio exterior del gremio, se observó una leve disminución de las exportaciones de derivados de la soja, tales como aceites y pellets, debido, principalmente, a que es el periodo final de la cosecha de la zafra principal e inicio de la zafriña, lo que generó un menor volumen disponible de grano nuevo en las industrias locales.
En el primer bimestre de este año fueron exportadas 61.136 toneladas de aceite de soja, mientras que en el mismo periodo de 2025 se habían embarcado 72.381 toneladas. Por otra parte, la harina de soja tuvo una salida de 167.521 vs. las 218.371 toneladas enviadas hasta febrero del año pasado. “El complejo soja permitió un ingreso de divisas de USD 784 millones frente a los USD 686 millones registrados hasta febrero de 2025, lo que refleja la mejora en los precios de la soja”, indicaron desde Capeco.
Argentina permaneció como el principal mercado de la soja en grano, con el 77 % de participación en el total enviado. Le siguieron Brasil, con el 8 %, y Arabia Saudita, Uruguay y Chile, que completaron el 15 % restante. En total, 30 empresas fueron responsables de las exportaciones del grano zafra 2025/26 al cierre del segundo mes del año.
Por otro lado, desde el gremio mencionaron que la escalada del conflicto en Medio Oriente comienza a reflejarse en los mercados internacionales de materias primas con impactos que ya se extienden desde el sector energético hacia los insumos agrícolas. El mercado de fertilizantes figura entre los primeros afectados, con precios que alcanzan niveles no observados desde 2022, explicaron.