El economista Jorge Garicoche valoró positivamente el acuerdo alcanzado entre Paraguay y Brasil para fijar la tarifa de Itaipú en USD 19,28 kW/mes y lograr, por primera vez, la venta directa al mercado brasileño. Según el profesional, además del ingreso anual de USD 1.250 millones hasta 2026, el mayor beneficio para el país es “el periodo de transición” para buscar estrategias de inversión y fijar un norte en materia de distribución y producción eléctrica.
“La principal ganancia es ese periodo de transición que hemos logrado. Se negoció que el acuerdo dure tres años, que nos sirven para prepararnos y buscar las mejores estrategias sobre qué queremos hacer, principalmente en el tema de la energía eléctrica”, recalcó el economista de la consultora Mentu en conversación con La Nación/Nación Media.
El profesional opinó sobre el plan del gobierno para invertir los USD 1.250 millones en la creación de centros de promoción de la salud, la seguridad nacional y ciudadana, la modernización de la infraestructura vial y el transporte público. “Eso finalmente también es inversión en el capital humano. De qué nos sirve apuntar a ciertas cuestiones si ni siquiera hay hospitales donde la gente pueda ir. La ciudadanía también debe estar atenta a la inversión de estos recursos”, remarcó.
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Según el economista, Paraguay ya “ganó el entretiempo” con el acuerdo de Itaipú y ahora debe prepararse para hacerlo en el resto del partido, que no tiene como desafío Brasil, sino la fijación de un “norte” y la elaboración de un plan estratégico como país. “Tenemos que hacer inversiones en el sector eléctrico y ser intencionales sobre todo en territorios emergentes, como Concepción, que hoy nuclean gran parte de las inversiones privadas en frigoríficos, plantas de celulosa y más”, enfatizó.
Garicoche también resaltó el impacto que tendrán las inversiones que vaya a realizar el Gobierno con el ingreso anual de USD 1.250 millones, que se percibirá hasta 2026 como parte del acuerdo. “Hay impactos a corto, mediano y largo plazo. Tenemos que enfocarnos en lo que queremos hacer a mediano y largo plazo. Si bien hay un efecto dinámico muy rápido, sobre todo en generación de empleo, es temporal en un proceso de inversión pública. Lo importante es lo que queda después”, recordó.
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Líderes del Mercosur quieren destrabar comercio y acelerar la competitividad
Empresarios, gremios y autoridades debatieron en Asunción los desafíos que frenan el libre comercio dentro del bloque y la necesidad de avanzar hacia un Mercosur más integrado, moderno y competitivo.
Paraguay se convirtió esta semana en el epicentro del debate regional sobre integración y competitividad del Mercosur, al reunir en Asunción a líderes empresariales, gremiales y autoridades de los países miembros del bloque para analizar los desafíos que aún frenan el comercio intrazona. La ocasión fue oportuna para ahondar igualmente las oportunidades para fortalecer la integración regional.
El encuentro se desarrolló en la Casa de la Integración de CAF y reunió a representantes de Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Bolivia, en el marco de la agenda impulsada por el Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur.
Uno de los principales ejes del debate giró en torno a las barreras no arancelarias, restricciones comerciales y la necesidad de mejorar la seguridad jurídica para impulsar la competitividad regional y atraer inversiones privadas.
“El comercio no solo mueve productos, también mueve ideas que se convierten en proyectos compartidos. Es el tejido que transforma a los vecinos en socios y a las fronteras en puentes”, afirmó el presidente Santiago Peña durante su participación.
El mandatario sostuvo además que Paraguay apuesta por un comercio más libre y justo, capaz de generar oportunidades tanto para grandes empresas como para emprendedores y pequeños comerciantes.
Por su parte, el presidente pro tempore del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur y titular de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios de Paraguay, Ricardo dos Santos, advirtió que el bloque todavía enfrenta desafíos estructurales que dificultan consolidar un verdadero libre comercio regional.
“Debemos asegurar que las decisiones técnicas y debates logísticos de fondo se traduzcan en políticas públicas de facilitación comercial inmediatas”, señaló.
Durante la jornada también se debatieron temas vinculados a infraestructura logística, integración regional, clima de negocios y oportunidades que plantea el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, destacó el potencial industrial paraguayo y aseguró que el país trabaja en fortalecer áreas clave como ordenamiento territorial, financiamiento y capacitación para impulsar el desarrollo productivo regional.
El encuentro concluyó con el traspaso de la presidencia pro tempore del Consejo de Cámaras de Comercio del Mercosur a la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay, reafirmando el compromiso de continuidad e integración entre las entidades empresariales del bloque.
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“Interoperabilidad, digitalización e inclusión, retos del sector financiero”
- Luis Noguera
Veo un sistema local sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central.
Actualmente, Liana Caballero cumple su segundo periodo como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). Comenzó desde muy abajo y conoce la banca matriz de cabo a rabo. En esta nueva entrega de Hacedores LN, conversó con La Nación/Nación Media sobre la actualidad del sistema financiero, sus riesgos, desafíos y fortalezas.
–¿Cuáles son los retos que le depararon el hacer carrera dentro del BCP?
–Mi primera experiencia en el BCP fue como pasante universitaria a los 22 años, cuando estaba en el cuarto año de la carrera de Economía. Luego, una vez recibida de economista, ingresé al BCP en el primer grupo de funcionarios que accedió a la institución mediante concursos públicos de oposición y mérito. Desde mi ingreso en 2008, he transitado por diversas áreas del banco, lo que me permitió desarrollar una visión integral de la institución, abarcando ámbitos como la economía, la gestión administrativa y la infraestructura de mercados. Entre los principales hitos de mi trayectoria, destaco el desafío de haber asumido a cargos de alta responsabilidad muy joven, como gerente de área a los 31 años y, posteriormente, como miembro del Directorio (en un primer periodo) a los 37 años.
Desde entonces, mi trayectoria dentro del banco ha estado guiada por un firme compromiso institucional, así como por la convicción de ejercer la función pública con responsabilidad, profesionalismo y vocación de servicio.
–¿Qué destaca más en ese camino dentro de la institución, su crecimiento personal o profesional?
–Ambos están profundamente vinculados. En lugares de alta responsabilidad, es muy difícil avanzar sin el apoyo de la familia. El apoyo de mi mamá, mi marido e hijos ha sido clave, más aún, considerando que fui madre por primera vez muy joven, a los 17 años, por lo tanto, equilibrar mi vida profesional y personal fue desafío desde temprana edad. Fui a estudiar en el exterior, con una beca de la Fullbright en 2008 y con un hijo de 9 años, al volver como comenté más arriba recorrí distintas áreas del banco, llegando a gerente cuando mi segunda hija tenía 1 año, aproximadamente. Creo que el mayor desafío de una mujer es equilibrar la vida personal y profesional, por lo que yo encuentro muy complicado destacar una parte más que la otra, ambas operan juntas y se complementan.
–Cómo ve al sistema financiero paraguayo en la actualidad, ¿es un sistema de primera línea a nivel global? Si no es, ¿qué le falta?
–Veo un sistema financiero paraguayo sólido y estable, resultado de un esfuerzo sostenido en términos de regulación, supervisión y gestión prudencial por parte del Banco Central y de la Superintendencia de Bancos, en conjunto con el propio sector. Ahora bien, si lo comparamos con sistemas de primera línea a nivel global, todavía existen desafíos propios de la escala y profundidad de nuestro mercado. No se trata tanto de una debilidad, sino de una oportunidad de evolución.
En particular, el sistema puede seguir avanzando en aspectos como: implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), adoptando los estándares internaciones que permitirán alinear al sistema paraguayo financiero con las mejores prácticas globales, proyecto que está en pleno proceso por parte de la Superintendencia de Bancos.
Interoperabilidad, digitalización e inclusión, especialmente en medios de pago y soluciones tecnológicas. En ese camino, Paraguay tiene una base muy valiosa: estabilidad macroeconómica, credibilidad institucional y un sistema financiero resiliente. Sobre esos pilares, el desafío es continuar modernizando el sistema para hacerlo más inclusivo, más eficiente y alineado con las mejores prácticas internacionales.
–¿La misión de los bancos en Paraguay se limita a ganar dinero? ¿Están cumpliendo con algún rol social?
–En el ámbito que me corresponde coordinar, podemos afirmar que los sistemas de pagos cumplen un rol social fundamental. En este sentido, el Sipap fue concebido como una infraestructura pública orientada a promover la inclusión financiera y facilitar el acceso de la población a servicios de pago eficientes y seguros.
Como lo menciona el BIS (Banco de Pagos Internacionales) en varios documentos, los pagos muchas veces son la puerta de entrada de las personas a la bancarización, creas una cuenta para realizar pagos, y luego acceder a un abanico de herramientas financieras a través de las entidades financieras. En este sentido, las cuentas básicas o las cuentas mipymes constituyen herramientas clave que permiten ampliar el acceso a los servicios financieros formales, favoreciendo la inclusión y generando mayores oportunidades para la población. Si bien, el Sipap se trata de un desarrollo impulsado por el BCP, su éxito responde también al esfuerzo conjunto con el sector privado, lo que evidencia que las entidades financieras no solo cumplen un rol económico, sino también contribuyen activamente a objetivos de desarrollo social.
–¿Se puede decir que la toma de decisión en el BCP actualmente se realiza con 100 % de parámetros técnicos? ¿Hay una mirada social o política?
–Se puede afirmar que la base de toda decisión en el BCP es eminentemente técnica, sustentada en análisis rigurosos y en la mejor evidencia disponible. No obstante, en el proceso de deliberación también se consideran las circunstancias sociales y el contexto económico general, los cuales son incorporados dentro del análisis técnico, con el objetivo de asegurar decisiones equilibradas, responsables y alineadas con el interés público y los fines constitucionales y legales de la banca central.
–¿Hay campo en el sector financiero para inversiones del exterior? ¿Ingreso de algún banco de gran renombre como ocurrió en el pasado?
–Hoy contamos con doble grado de inversión (Moody’s en Baa3 julio/2024 y S&P en BBB diciembre/2025, sumado a la perspectiva positiva de Fitch), lo que habilita la entrada de inversionistas institucionales que antes no podían considerar al país por sus propios mandatos de inversión. La reciente emisión soberana en guaraníes a 12 años, que atrajo a 64 inversores internacionales con demanda 1,5 veces superior al monto colocado, es una señal concreta de que ese interés ya se está materializando. El espacio para inversión externa es real y se distribuye en los tres frentes que conforman el sistema financiero paraguayo.
En el sistema bancario, los indicadores son sólidos (solvencia, rentabilidad y profundización crediticia en niveles robustos, con créditos que pasaron del 46 % al 51 % del PIB en un año), lo que configura un sector capitalizado y rentable, en condiciones de absorber capital externo adicional y de competir por inversionistas estratégicos. En el mercado de valores, la Ley 7572/2025, el régimen tributario 10-10-10, el nuevo modelo institucional de infraestructura de mercado segregada (negociación y custodia/liquidación) ofrecen un marco moderno y alineado con estándares internacionales, que es la condición previa para que inversionistas del exterior tomen posiciones en títulos locales.
Sobre la eventual entrada de un banco de renombre, no contamos con información oficial al respecto. No obstante, es importante destacar que las entidades que actualmente operan en el sistema financiero paraguayo son sólidas y, en muchos casos, forman parte de grupos financieros internacionales con amplia trayectoria.
–¿Cuál considera que es el mayor factor de riesgo para el sistema actualmente?
–El principal factor de riesgo no responde a un único elemento, sino a un conjunto de desafíos que requieren seguimiento permanente. Entre ellos, destacan los riesgos asociados a la evolución tecnológica y a la necesidad de acompañar los procesos de innovación sin perder de vista la estabilidad del sistema. El desafío está en mantener un equilibrio adecuado entre innovación, inclusión y solidez, preservando la estabilidad que caracteriza al sistema financiero paraguayo.
–¿Cuál es la mayor fortaleza del sector?
–La mayor fortaleza del sector financiero paraguayo radica en su solidez y estabilidad, sustentadas en una gestión prudencial adecuada, un marco regulatorio robusto y una institucionalidad que ha sabido generar confianza de manera sostenida en el tiempo. Esta base ha permitido al sistema enfrentar distintos contextos, tanto internos como externos, manteniendo su resiliencia.
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Baja del dólar golpea la recaudación y complica meta fiscal
La baja del dólar comenzó a reflejarse en distintos sectores de la economía paraguaya y también plantea nuevos desafíos para las cuentas públicas, según analizó el economista Rodrigo Ibarrola. Si bien el contexto ayuda a moderar algunos costos vinculados a importaciones e intereses de deuda en moneda extranjera, también impacta sobre la recaudación tributaria y la dinámica fiscal del país.
El especialista explicó que los ingresos tributarios muestran una desaceleración respecto al mismo periodo del año pasado, situación que podría dificultar el objetivo del gobierno de converger hacia un déficit fiscal de 1,5 % del producto interno bruto (PIB).
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“El escenario se volvió más complejo porque algunos ingresos crecieron por debajo de lo esperado, mientras ciertos gastos continúan aumentando”, señaló a la 1020 AM.
Actualmente, el déficit fiscal anualizado ronda el 2,2 %, aunque Ibarrola aclaró que todavía dependerá de cómo evolucionen los ingresos y el gasto público durante el resto del año.
El economista indicó que parte de esta situación responde también a una normalización de la recaudación luego del impulso inicial generado por la integración de Tributación y Aduanas dentro de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). A esto se suma un contexto económico donde algunos sectores muestran menor dinamismo.
Entre las áreas más sensibles, mencionó a la construcción, debido a los atrasos en pagos a contratistas y proveedores del Estado. En ese sentido, explicó que el mecanismo de factoraje aparece como una alternativa para otorgar liquidez a las empresas mientras esperan los desembolsos públicos.
Sin embargo, señaló que aún existe debate sobre cómo distribuir el costo financiero de estas operaciones. “La discusión principal es quién absorbe finalmente los intereses derivados de esos adelantos financieros”, comentó.
Ibarrola agregó que las empresas de mayor tamaño tienen más capacidad para sostenerse en este contexto, mientras que las pequeñas y medianas enfrentan mayores dificultades para mantener capital operativo.
Pese a este escenario más ajustado, el economista consideró que Paraguay mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos y descartó un impacto inmediato sobre la calificación crediticia del país.
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Integración de SPI y PIX: un paso más en la relación con Brasil
Paraguay y Brasil están cada vez más conectados, en términos de intercambio comercial y otros aspectos, como el desarrollo de infraestructura y servicios. En este sentido, la posibilidad de converger en el mecanismo de transacción podría llevar el relacionamiento a un siguiente nivel.
En una reciente presentación realizada para la Cámara de Comercio Paraguay Brasil, el economista Jorge Garicoche, afirmó que se está trabajando para que PIX (medio de pago de Brasil) y SPI (herramienta de transferencia local) puedan complementarse.
“PIX ya está en todos lados, antes era solo en Ciudad del Este y ahora está en todo el país. Esto ha traído que los bancos centrales empiecen a dialogar entre sí. El Banco Central del Paraguay y el Banco Central de Brasil ya empenzaron a hablar de cómo podemos hacer esta operativa de manera conjunta, ya que estamos integrados, cómo nos podemos integrar más”, indicó.
El profesional advirtió que la integración no sería fácil, teniendo en cuenta algunas particularidades, por ejemplo, el SPI tiene un tope de G. 10.000.000 en operaciones instantáneas, mientras que PIX no cuenta con límites en las transacciones. Valoró que la iniciativa podría ser muy importante, sobre todo para el comercio de frontera.
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Plazos
La Nación/Nación Media conversó con un referente del sector procesador de transacciones y manifestó que la iniciativa está en proceso, sin embargo estimó que no se concretaría antes de 2030, es decir en un plazo no cercano. Hoy en día, hay bancos paraguayos que pueden operar con pagos en la plataforma brasileña, utilizando una empresa local como pasarela.
En el último verano, época de vacaciones, con el éxodo de los paraguayos en las playas del país vecino, el QR de PIX fue una gran ventaja para simplificar las transacciones, evitando el uso de dinero efectivo.
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