El economista José Luis Rodríguez Tornaco analizó cómo la suerte de normalización de los precios de los productos en Argentina, también incide en la presión al alza de la canasta básica local. La inflación en el primer cuatrimestre llegó al 3%, con marcados aumentos en alimentos, especialmente frutas y verduras como el tomate, además de otros servicios y bienes importados.
“Hoy se tienen que comprar los productos a precios reales en Argentina y los precios reales son más altos”, explicó el economista a la 650 AM. No obstante, el profesional enfatizó que las medidas económicas que se están adoptando en el vecino país para normalizar los precios también pueden representar una oportunidad en Paraguay, siempre y cuando se adopten las medidas e incentivos necesarios.
“La inflación tiene que ver con una suba sustancial generalizada en el nivel de precios de la cesta básica. Cuando uno mira todos los productos que conforman una cesta básica, que mide el BCP, es cierto que algunos productos como el tomate subieron hasta un 40%, pero otros productos como los cortes de carne bajan”, detalló el economista.
Lea también: Prevén convenio para dar solución definitiva a pasos difíciles de la hidrovía
Según informes del Banco Central del Paraguay (BCP), la inflación total en nuestro país alcanzó un 2,8% al cierre del primer cuatrimestre, y un 4% durante los últimos 12 meses (medida interanual), que evidencia una presión al alza en el primer tramo del 2024.
Entre los productos que más subieron en el mes, claramente lidera el tomate, aunque la cebolla, el repollo y el locote, todos productos de mayor consumo en las familias paraguayas, también se encarecieron. La carne y los lácteos también siguen en la nómina de mayores incrementos en el mes, entre otros, de acuerdo a los datos del BCP.
Te puede interesar: Tomates más que caros: cosecha nacional fue afectada en 90%
Dejanos tu comentario
Ganás bien, pero ¿por qué sentís que nunca alcanza?
Ganar más no garantiza tranquilidad financiera. El verdadero error, sostiene la economista Gloria Ayala Person, es tomar decisiones con un dinero que todavía tiene otros destinos: ahorro, inversión e impuestos.
Hay una frase que se repite cada vez más entre profesionales de altos ingresos: “Gano más que antes, pero sigo sintiendo que no me alcanza”. A primera vista parece una contradicción. Si los ingresos crecieron, ¿por qué la tranquilidad financiera no llegó con ellos?
La respuesta, según la economista y experta en educación financiera Gloria Ayala Person, está en un error de cálculo que muchas personas cometen sin darse cuenta cuando toman decisiones sobre un dinero que, en realidad, nunca estuvo completamente disponible.
“¿Y si te dijera que probablemente estás calculando mal cuánto realmente podés gastar cada mes?”, plantea la especialista dejando entrever que el problema no siempre es cuánto dinero entra sino creer que todo lo que entra puede gastarse.
Para graficar mejor la idea, Gloria expuso el caso del profesional que gana G. 30 millones y sigue viviendo al límite. “Imaginemos a un gerente que recibe un ingreso mensual de G. 30 millones. Con ese número toma decisiones como la compra de una vivienda con una cuota elevada; financiar un vehículo nuevo; aumentar sus gastos familiares; incorporar nuevos compromisos porque siente que tiene capacidad. Pero hay una pregunta que pocas veces se hace: ¿Esos G. 30 millones son realmente su dinero disponible? Antes de gastar, debería separar recursos para su futuro, sus objetivos y sus obligaciones”, reflexionó.
Agregó que con frecuencia encuentra este escenario en la realidad financiera de directores, gerentes, empresarios y profesionales independientes, que generan buenos ingresos, pero que, aun así, sienten que el dinero nunca alcanza y, además, dependen de seguir trabajando con el mismo ritmo para mantener su estilo de vida.
El error de vivir como si todo el ingreso fuera tuyo. Según la especialista, uno de los principales problemas está en mirar solamente el ingreso nominal. “El problema, muchas veces, no está en cuánto ganan. Está en desde qué número toman sus decisiones”, afirmó.
Muchas personas observan el monto de su salario o facturación y desde ahí calculan cuánto pueden gastar o cuánto pueden endeudarse. Pero ese número todavía no contempla algo fundamental: el futuro.
Sobre este último punto, Gloria plantea que antes de pensar en gastos debería existir una separación inicial: 10% para construir jubilación e inversiones, 10% para metas personales y proyectos de vida, 15% para impuestos, cargas sociales y compromisos obligatorios.
“Recién después de esas deducciones aparece tu Ingreso Neto o Real. Ese monto representa tu verdadero 100% para hacer frente a tus gastos del mes”, explicó.
La trampa del estilo de vida creciente. Uno de los mayores riesgos aparece cuando los ingresos aumentan, pero también aumentan los compromisos.
Un profesional puede pasar de ganar G. 10 millones a G. 25 millones y, en lugar de construir patrimonio, elevar automáticamente su nivel de consumo. Así, por ejemplo, antes tenía un vehículo usado, una vivienda más económica, menos gastos fijos y, ahora, un vehículo premium, cuotas más altas, más obligaciones mensuales. El ingreso creció, pero la dependencia también.
La pregunta clave deja de ser ¿Cuánto gano? Y pasa a ser: ¿Cuánto de lo que gano está construyendo mi futuro?
La deuda, una alerta antes del problema. Para la economista, otro error frecuente es calcular la capacidad de endeudamiento sobre el ingreso equivocado. “Error fatal: asumir capacidad de pago para deudas del 32 % de su ingreso nominal. Ese porcentaje es muy elevado y además debería calcularse sobre el Ingreso Neto o Real”, advirtió.
La especialista comparó esta situación con una señal médica. “Me gusta compararlo con un análisis de sangre. Tener una glucosa de 130 mg/dL no significa que la persona ya tenga una complicación grave, pero sí es una señal de alerta que exige cambios antes de que aparezcan consecuencias mayores”, indicó.
En las finanzas ocurre algo similar. Un nivel elevado de deuda quizás no genera una crisis inmediata, pero reduce la capacidad de responder ante imprevistos, oportunidades o cambios en los ingresos.
El verdadero indicador del éxito financiero. La meta no debería ser solamente ganar más, sino lograr que una parte creciente de esos ingresos deje de financiar únicamente el presente y empiece a construir el futuro.
“La paz financiera no comienza cuando ganamos más. Empieza cuando aprendemos a administrar correctamente el dinero que realmente tenemos disponible”, concluyó.
Dejanos tu comentario
Baja del dólar golpea la recaudación y complica meta fiscal
La baja del dólar comenzó a reflejarse en distintos sectores de la economía paraguaya y también plantea nuevos desafíos para las cuentas públicas, según analizó el economista Rodrigo Ibarrola. Si bien el contexto ayuda a moderar algunos costos vinculados a importaciones e intereses de deuda en moneda extranjera, también impacta sobre la recaudación tributaria y la dinámica fiscal del país.
El especialista explicó que los ingresos tributarios muestran una desaceleración respecto al mismo periodo del año pasado, situación que podría dificultar el objetivo del gobierno de converger hacia un déficit fiscal de 1,5 % del producto interno bruto (PIB).
Leé también: Paraguay ingresa al top 10 de turismo de reuniones en América
“El escenario se volvió más complejo porque algunos ingresos crecieron por debajo de lo esperado, mientras ciertos gastos continúan aumentando”, señaló a la 1020 AM.
Actualmente, el déficit fiscal anualizado ronda el 2,2 %, aunque Ibarrola aclaró que todavía dependerá de cómo evolucionen los ingresos y el gasto público durante el resto del año.
El economista indicó que parte de esta situación responde también a una normalización de la recaudación luego del impulso inicial generado por la integración de Tributación y Aduanas dentro de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). A esto se suma un contexto económico donde algunos sectores muestran menor dinamismo.
Entre las áreas más sensibles, mencionó a la construcción, debido a los atrasos en pagos a contratistas y proveedores del Estado. En ese sentido, explicó que el mecanismo de factoraje aparece como una alternativa para otorgar liquidez a las empresas mientras esperan los desembolsos públicos.
Sin embargo, señaló que aún existe debate sobre cómo distribuir el costo financiero de estas operaciones. “La discusión principal es quién absorbe finalmente los intereses derivados de esos adelantos financieros”, comentó.
Ibarrola agregó que las empresas de mayor tamaño tienen más capacidad para sostenerse en este contexto, mientras que las pequeñas y medianas enfrentan mayores dificultades para mantener capital operativo.
Pese a este escenario más ajustado, el economista consideró que Paraguay mantiene fundamentos macroeconómicos sólidos y descartó un impacto inmediato sobre la calificación crediticia del país.
Te puede interesar: Asamblea de Alide culminó en Paraguay con récord de participación
Dejanos tu comentario
Próximo titular del MEF debe continuar con reformas para evitar “un periodo muerto”
El economista Manuel Alarcón se refirió a la salida del exministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, y los desafíos que enfrentará su reemplazante en medio del anuncio del plan de ajustes en la administración central y en lo que resta del mandato del presidente de la República, Santiago Peña.
Para el exviceministro de Hacienda, es fundamental que el designado continúe en la línea de las reformas. “El desafío será tener un buen reemplazante y la señal apropiada que pueda dar para seguir tranquilos en la segunda parte del mandato que tienden a ser más de mantenimiento, de acompañar y cerrar cuentas por más que falta la mitad del periodo", dijo al programa “Así son las cosas” del canal Gen y Universo 970 AM/Nación Media.
Alarcón acotó: "La preocupación importante es que no sea un periodo muerto en un país que necesita adoptar y hacer reformas, dar señales apropiadas para el resto de los agentes económicos. Todo dependerá de quién sea el reemplazante”.
Señaló también que en esta nueva etapa el gobierno deberá dar la señal que se mantendrá la estabilidad macroeconómica y que el cambio no afecte los objetivos pendientes a mediano y largo plazo. Agregó que el segundo eje deberá ser otorgar al sector privado “un rol más importante” en materia de infraestructura. “Esto podrá ir cubriendo los déficit que hoy tenemos en los distintos campos”, remarcó.
Actualmente, el cargo es ocupado de manera interina por el asesor económico de la Presidencia, Juan José Galeano, y en el transcurso de esta semana Peña se tomará el tiempo para evaluar diversos perfiles antes de definir al reemplazante de Fernández Valdovinos. Desde el Gobierno indicaron que en esta segunda etapa se debe traducir el crecimiento económico obtenido durante los dos años y medio de gestión hacia el bienestar ciudadano.
“En lo personal siento mucho la salida de Fernández Valdovinos, que el jefe del Equipo Económico realice un paso al costado en mi opinión es un tema delicado, es cierto que se pudo observar un desgaste en su figura especialmente en los últimos meses por algunos determinantes, pero bueno debemos ver quién será el candidato que lidere, ya que estos anuncios (cambios) siempre no ayudan mucho a la estabilidad, es como un reiniciar”, dijo Alarcón.
Dejanos tu comentario
“Economía de guerra” es una señal política y un mensaje para gastar mejor, explican
El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos, adelantó que se aplicará un ajuste del gasto ante la menor disponibilidad de recursos, en un contexto marcado por la caída de la recaudación tributaria y un tipo de cambio más bajo de lo previsto en el presupuesto.
Para el economista Daniel Correa, el término no describe una crisis económica en sí, sino que funciona como una señal política. Explicó que el mensaje está dirigido al gabinete y a la clase política para reforzar la disciplina fiscal y ordenar el uso de los recursos públicos.
“Es una frase fuerte, pero el mensaje es claro hay menos plata y hay que gastar mejor y priorizar”, manifestó a la 1000 AM.
Correa indicó que, en términos generales, la economía paraguaya sigue mostrando un desempeño positivo, con generación de empleo sostenida hasta el cierre de 2025. Sin embargo, advirtió que ese crecimiento no se traduce plenamente en mayores ingresos fiscales, lo que empieza a generar presión sobre las finanzas del Estado.
Situación fiscal
El escenario se explica por varios factores. Por un lado, la recaudación tributaria no está creciendo al ritmo esperado. Por otro lado, también se registran menores ingresos no tributarios, especialmente los provenientes de las binacionales. A esto se suma un dólar más bajo, que reduce el valor en guaraníes de los ingresos en moneda extranjera.
En paralelo, el economista alertó sobre el impacto del déficit de la Caja Fiscal, que debe ser cubierto con recursos del Tesoro. Según explicó, la reforma en discusión no lograría reducir ese desequilibrio en la magnitud esperada, lo que aumenta aún más la presión sobre el presupuesto.
“Hay más compromisos, menos ingresos y un margen cada vez más ajustado. Entonces, el mensaje es hacer más con lo que se tiene”, resumió. En este contexto, la “economía de guerra” implica ordenar el gasto público, recortar o postergar lo no esencial y concentrar los recursos en áreas prioritarias.
Más que anticipar una crisis general, el planteamiento del gobierno refleja un escenario de restricción fiscal, donde el desafío será administrar mejor los recursos disponibles sin descuidar los servicios básicos del Estado, reiteró Daniel Correa.